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viernes, 9 de agosto de 2013

Fundamentos epistemológicos de la Geografía.

FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS DE LA GEOGRAFÍA.
Por lo común, las propuestas didácticas de los geógrafos, desde el punto de vista epistemológico, no se definen por una geografía en concreto para la ESO, sino más bien mantienen una posición ecléctica. Dependerá de las Unidades didácticas el que se realice uno u otro enfoque, ya que lo que se pretende es dar una visión geográfica pluriparadigmática. Analicemos las distintas escuelas geográficas y cómo se emplean sus paradigmas:

El modelo cuantitativo.
Este modelo que a partir de 1950 pusieron de moda Schaeffer y Bunge con la crítica del estudio regional y la obsesión por la elaboración de teorías para interpretar los hechos, tuvo su auge también en los años sesenta cuando los números y las aplicaciones matemáticas a la Geografía causaban verdadero furor. Hoy, los juegos geográficos por ordenador se inscriben muchas veces en este paradigma geográfico. Sin embargo, las numerosas críticas de las otras tendencias han hecho que este modelo sea, verdaderamente, una subdisciplina de la ciencia geográfica, en el sentido que permite a cualquier escuela usar sus métodos, sobre todo matemáticos, para instrumentalizar los datos que aportan. Hoy, el modelo cuantitativo, es una herramienta de trabajo de la mayoría de geógrafos pero ya no supone una escuela “núcleo” de la Geografía. Sus técnicos son “neutrales” para cualquier tendencia. Podemos afirmar que “se ha incrementado su extensión, su difusión, y ha disminuido lo que podemos llamar intensidad...” (Bosque Sendra, J. 1986).
Se emplean las técnicas de la geografía cuantitativa en la mayoría de las UD a nivel sencillo, adecuado a las edades a las que se dirigen los materiales curriculares. El método matemático-estadístico sencillo nos permite acercar la realidad geográfica al alumnado. Especial hincapié merece en las UD de Geografía Física y Geografía Industrial, así como en actividades referidas a ejercicios de simulación en la construcción de redes de transporte. Sirve para trabajar la vertiente, sobre todo, deductiva.

El modelo de la Geografía de la Percepción.
Este paradigma tuvo su desarrollo a partir de 1960 y de la obra de Lynch, La imagen de la ciudad. Cada alumno tiene una imagen perceptual de la realidad geográfica más próxima, intermedia y alejada de su lugar de vivienda habitual, que varía según los intereses, educación familiar, grupo social al que pertenezca, etc. Los geógrafos han estudiado esta dimensión psicológica de la mente humana, es decir, de esas “geografías personales”. Se entiende que la Geografía de la Percepción puede ser muy interesante en dos parcelas diferentes del modelo de enseñanza-aprendizaje propuesto:
a) Para detectar las ideas geográficas previas.
b) En la Geografía Urbana.
Las actividades propuestas, desde este paradigma, tienden, sobre todo, a corregir los errores que hayan podido ser detectados y agrupados en el primer caso y para afianzar, en el segundo, los conocimientos de tipologías de planos urbanos y funciones.

Las nuevas geografías.
En la década de los setenta, frente al cuantitativismo surgió la Geografía Humanista que aparece para reafirmar una teoría global del ser humano-medio. La base fundamental es el análisis del comportamiento del ser humano frente al espacio vivido. Es un intento de convertirlo en el verdadero protagonista de la Geografía. Aunque ha recibido numerosas críticas, sobre todo de la escuela marxista y de los positivistas, se trata de una escuela que defiende el poder del ser humano para conseguir actitudes de cambio y transformación del paisaje. Las UD deben presentar ejercicios que se incluyan en esta tendencia y que promuevan la creación de actitudes que estén en perfecta adecuación con aquellas que se pretenden en la actual Reforma educativa.
La Geografía Idealista es un enfoque que entronca con la Geografía Humanista. Guelke, uno de sus teóricos más brillantes, señala en su obra que la principal preocupación de los geógrafos tiene que ser el pensamiento racional, causa o transformación del paisaje.
La Geografía Social tiene importancia en los enfoques didácticos. Más que a las definiciones de sus teóricos Eyles, Buttimer o Watson, se usa el concepto de Jones, quien señala que esta escuela “busca la comprensión de las formas que surgen del uso que los grupos humanos hacen del espacio, tal y como lo perciben, y de los procesos implicados en elaborar y transformar tales formas” (Jones, 1969).
De esta corriente parten hasta la actualidad la Geografía del Bienestar, la corriente marxista y la corriente fenomenológica. De la primera una de sus bases fundamentales es que los geógrafos deben poner de manifiesto las desigualdades espaciales (riqueza-pobreza) como un instrumento que sirva para concienciar sobre la necesidad de una redistribución más justa de los recursos. En este sentido, esta Geografía serviría, más que para proporcionar conocimientos, para conseguir actitudes por medio de los procedimientos oportunos. Se debe tener en cuenta en las UD, sobre todo en los ejes transversales.
La Geografía fenomenológica interesa también, en cuanto que intenta demostrar que la visión espacial del alumnado varía según el grupo social al que se pertenezca y ello posibilita al profesorado una serie de recursos para abordar el conocimiento de las “ideas previas” de sus alumnos y alumnas. Se relaciona, por tanto, con la geografía de la Percepción.
La Geografía radical se impuso en algunos ámbitos en la década de los sesenta y setenta. Según sus postulados, los geógrafos deben implicarse e implicar a su alumnado en los problemas de desigualdad social y territorial, en la injusticia que se deriva del uso de los recursos. Revistas como “Antípode” o “Herodote” han servido para propagar las bases de esta escuela. Las Geografías marxista y neomarxista derivan, en parte, de ella. Lacoste, al igual que otros geógrafos radicales, han dado mucha importancia a la reconstrucción de paisajes y croquis por medio del dibujo. Ello hace que sean muy interesantes, al ser enormemente didácticos (Lacoste, Yves. 1983).
Se deben dedicar actividades a la Geografía Política que, desde hace más de dos décadas, tiene cada vez una mayor importancia en algunas Universidades españolas, aunque no haya influido apenas en los materiales curriculares. Conceptos de Taylor como “periferia” (área del planeta explotada), “semiperiferia” (explotadora y explotada) y “centro” (explotador) poseen importancia en algunos planteamientos didácticos. Igualmente el estudio de los organismos supranacionales y comunitarios, la integración europea frente a la desestabilización actual, son objeto de análisis así como las transformaciones de la Guerra Fría, los cambios producidos por la crisis del sistema socialista en Europa Oriental y ex-URSS, etc.
Relacionada con la Geografía radical y del bienestar, también tiene importancia la Geografía médica y de la educación para la salud. Este enfoque novedoso, puede emplearse en abundantes ejercicios y está en evidente interdisciplinariedad con otras áreas, sobre todo con la de Ciencias de la Naturaleza. Debe motivar al alumnado a la toma de conciencia frente a los ruidos de las ciudades, el stress, los problemas de la automedicación en los países más desarrollados y la carencia de medicinas de los subdesarrollados. Actividades relacionadas con la estructura hospitalaria o sobre las distintas enfermedades pueden acercarles a una mejor comprensión de las diferencias.
Recientemente se ha difundido en España la Ecogeografía que hace especial hincapié en los problemas actuales de degradación del medio ambiente, a nivel planetario (Tricart Killan, 1982; De Haro, 1983). Grupos dinámicos de trabajo han comenzado a experimentar y difundir esta nueva escuela más en el actual Bachillerato que en la EGB (Grupo Pangea de la Comunidad Valenciana). En síntesis, la Ecogeografía se puede concebir como “...la dialéctica hombre-medio” y “...analiza la acción antrópica sobre el medio ambiente en la historia y en la actualidad, como un proceso contínuo y dinámico que transforma el paisaje natural en un paisaje humanizado y no alterando su equilibrio interno...” (Grupo Pangea, 1990). Consideramos, que aunque la Ecogeografía tiene interrelación con numerosos paradigmas epistemológicos, se imbrica sobre todo con la Geografía social y radical en cuanto que el ser humano tiene que tomar una postura activa y comprometida frente a los actuales problemas medio-ambientales que amenazan con la supervivencia planetaria. Las propuestas de esta escuela se pueden reflejar en el aula por medio de actividades que tiendan a concienciar al alumnado sobre el difícil equilibrio actual y les permitan tomar parte activa de modo individual y colectivo, para evitar los problemas.
Finalmente, es importante también introducir en los materiales los presupuestos más sencillos de la Geografía de los riesgos. Han de servir para hacer comprender que el ser humano modifica el paisaje físico de modo irracional por lo que, en un momento determinado, pueden sobrevenir catástrofes que se hubiesen podido evitar. En los casos de los terremotos se incide, por medio de actividades, en delimitar cuáles son las áreas de mayor riesgo en España y demostrar históricamente cómo nos han afectado. Se hará hincapié en las inundaciones y sus causas tanto físicas como antrópicas. Del mismo modo, sobre las consecuencias y los medios que el alumnado puede aportar para convivir e intentar contribuir en la solución de estos problemas.

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