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lunes, 2 de septiembre de 2013

El comercio exterior de la UE.

Dosier: El comercio exterior de la UE.
La UE es el principal exportador mundial de mercancías y servicios, por encima de China y EEUU, y el segundo importador, a muy corta distancia de EE UU. Razones históricas (el imperialismo), su elevada acumulación de capital y su gran apertura al exterior la convierte también en el principal inversor (inversiones directas) en el extranjero y el segundo receptor de inversiones extranjeras.
Dentro de la UE el mayor protagonista comercial es Alemania, por su comercio intracomunitario y extracomunitario, seguida Reino Unido, Francia, Países Bajos, Italia y Bélgica, que exportan e importan cerca del 75% del total del comercio extracomunitario y casi otro tanto intracomunitario. En cambio, España y el resto de los países mediterráneos, así como los pequeños países del Norte y Centro llegados más tarde a la UE, tienen porcentajes relativamente bajos. La crisis iniciada en 2007 ha variado algo este equilibrio, porque la caída de los mercados internos en el Sur de Europa ha incentivado sus exportaciones al resto de la UE, logrando por ejemplo España un superávit comercial en el primer semestre de 2013 por primera vez desde 1997.
En 2012 dos terceras partes del comercio exterior de los países miembros de la UE se dirigió a otros países miembros, en lo que se llama comercio intracomunitario. Este comercio de la UE consigo misma se beneficia de la plena apertura aduanera, la cercanía de los mercados europeos, la creciente especialización de las economías nacionales en los bienes en que son más competitivos y el elevado nivel de vida relativo de los europeos.
En el comercio extracomunitario el principal cliente de las exportaciones es EE UU, con cerca del 25%, y le siguen los países europeos que no forman parte de la UE, principalmente Suiza y Rusia, y los grandes bloques económicos de China, Japón, Sudeste asiático, mundo árabe, África Negra y Latinoamérica. Exporta sobre todo bienes con elevado valor tecnológico y manufacturas más simples, en especial automóviles, aviones, equipos de transporte, maquinaria industrial, fármacos y productos químicos, productos textiles de moda, bienes de lujo…
Los principales abastecedores de importaciones son esos mismos países, aunque su orden cambia notablemente: domina China con sus productos manufacturados de bajo coste, seguida de EE UU con sus productos industriales (destacan la informática y los equipos de transporte), Rusia y el mundo árabe con sus productos energéticos (petróleo y gas), y a más distancia otros muchos países con sus materias primas.
La UE tuvo una balanza comercial deficitaria desde 1999 hasta el primer semestre de 2013, cuando se logró un saldo positivo de 35.000 millones de euros, en gran parte debido a que los países europeos en crisis han reducido sus importaciones y han debido buscar mercados para exportar, todo ello a causa de la debilidad de sus mercados internos.


Jiménez-Gálvez [La UE logra el primer superávit comercial en un semestre desde 1999. “El País” (2-IX-2013)] informa:
‹‹(…) Italia y España, que lastraron la salida de la recesión de la zona euro en el último trimestre, han contribuido al salto de la Unión Europea (UE) del déficit comercial al superávit entre enero y junio de 2013. Esta superioridad de las exportaciones sobre las importaciones europeas ocurre por primera vez en un primer semestre desde 1999, cuando arranca la serie estadística de Eurostat. Reino Unido y Alemania son los países con mayor saldo comercial de la UE. Pero el buen dato de las exportaciones de España e Italia ha impulsado el superávit europeo.
Reino Unido y Alemania aportaron al superávit europeo 31.100 millones y 13.200 millones cada uno, pero resultó una sorpresa que el sector exterior de países con problemas también sumaran al saldo comercial. “España ha contribuido en su medida a mejorar el balance con el exterior de la Unión Europea. Nuestra posición con el exterior ha progresado muchísimo. Fuimos el país de la UE que más redujo su déficit comercial, cuando hace cuatro o cinco ejercicios este estaba por encima del 10% del PIB”, recalca Eduardo García Cuenca, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Granada.
El país británico y el germano desempeñaron un papel fundamental en los datos de crecimiento del 0,3% del PIB de la UE en el segundo trimestre, con un avance intertrimestral del 0,6% y 0,7%, respectivamente. En cambio, Italia y España, con un retroceso del 0,2% y del 0,1%, tuvieron un peso relevante. Así que, frente a esta común oposición de roles, que los dos países mediterráneos hayan contribuido con 20.300 millones a rebajar el déficit comercial de la zona comunitaria, ha resultado básico para que la región consolidara el superávit en el primer semestre de 2013, que cerró junio con un saldo positivo de 35.000 millones aproximadamente. (…)
El paso de la UE de un déficit de 65.160 millones de euros entre enero y junio de 2012, al superávit de 35.000 millones del mismo periodo de este año, no ha sido el único buen dato. En este semestre, la zona euro también consiguió triplicar el saldo positivo de su balanza comercial (respecto a países que no forman parte del grupo de 17 miembros): de los 21.300 millones de los seis primeros meses del pasado año se subió a los 73.800 de 2013, según Eurostat.
“Hay un salto que viene de la reducción del déficit de los países que históricamente lo han tenido”, subraya Alfredo Arahuetes, profesor de Economía Internacional en el ICADE de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. En este punto encaja perfectamente Italia, que pasó de registrar un déficit comercial de 2.400 millones con países extracomunitarios en el primer semestre a sumar un saldo positivo de 11.500 millones en idéntico lapso de tiempo de 2013.
El superávit de la UE responde a un incremento de las exportaciones en el primer semestre de este año frente al mismo de 2012, de 829.360 millones a 874.300; y a la reducción de las importaciones, de 894.520 millones a 839.300. “Si este proceso se consolida, el sector exterior puede ser un factor de dinamismo de la economía comunitaria”, añade Arahuetes.
El fenómeno es recogido por Eurostat en multitud de datos: en el acumulado de enero a mayo, en la UE cayó la importación de energía (9%), de maquinaria y vehículos (5%); y se elevó la exportación de productos alimenticios (9%). Además, por países, destacó el aumento de las exportaciones a Suiza (un 33% más); y la bajada de las importaciones procedentes de Japón (15%), Estados Unidos (6%) y China (4%).
La clave es ahora si esta tendencia se prolongará en los próximos meses. “Se alargará más en la medida en que se deba a incrementos de productividad o cambios en la mentalidad empresarial”, apunta García. Por su parte, Arahuetes apuesta por una moderación de esta tendencia positiva: “Quitando el factor energético, ya que no podemos controlar lo que pase con el precio del petróleo”.››

Fuentes.
Internet.
Artículos.
Jiménez-Gálvez, J. La UE logra el primer superávit comercial en un semestre desde 1999. “El País” (2-IX-2013) 25.

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