Blogs de Antonio Boix

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lunes, 6 de enero de 2014

España: la situación actual de la Educación Universitaria.

España: la situación actual de la Educación Universitaria.

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Mapas de las universidades públicas en España.


Mapa de las universidades privadas en España.




Opiniones: la reflexión crítica sobre la universidad española.
Las nuevas generaciones que salen de las universidades en España, en contra de la común opinión de que son las mejor preparadas de nuestra Historia, en realidad no son sino las más licenciadas. Se ha antepuesto el título a la educación, entendida esta en su sentido más civilizado y elevado de amor y acción por el saber.
Las deficiencias de formación de una gran mayoría de los estudiantes universitarios son pavorosas: hábitos de pereza intelectual muy arraigados, búsqueda exasperante del simple aprobado y renuncia a la excelencia desde el mismo inicio de la carrera, desidia en cuanto a la formación permanente una vez licenciados, desprecio manifiesto por la curiosidad científica o humanística, escaso conocimiento práctico de idiomas, bajos índices de lectura, incomprensión lectora de textos que no sean los estrictamente propios de su especialidad, incapacidad para la expresión escrita con intención reflexiva y adecuación formal... Y la lista de lacras podría proseguir en incontables renglones.
Entre los muchos autores que abogan por una reflexión crítica sobre el sistema educativo y una reforma consensuada y efectuada a largo plazo, destaca Enrique Moradiellos, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura, que concluye en Primero aprende y solo después enseña [“El País” (22-III-2013)]:
 ‹‹En resumidas cuentas, todo maestro y profesor y todo alumno y estudiante que aspire a ser maestro-profesor (siempre de algo: desde la especialidad de formación para pedagogo y educador infantil a la de instructor de vuelo aeronáutico o experto latinista; no hay profesor “de todo y para todo” ni educación “en todo y de todo”) debe conocer los fundamentos básicos de sus disciplinas y algunos más específicos del saber acumulado por las investigaciones pedagógicas y las experiencias didácticas. Pero también debe desconfiar, rebatir, ponerse en guardia y mantener a raya la verborrea pretenciosa y vacua de una supuesta ciencia holística de la educación formal, inmaterial e incontaminada de contenidos efectivos conceptuales y empíricos. Y es preciso y urgente que esta evidencia penetre en las aulas de las Facultades de Formación del Profesorado. Por mera razón de supervivencia propia y autoestima profesional.››
Moradiellos cita a unos prestigiosos estudiosos como fuentes de autoridad, de los que  reproducimos unos fragmentos.
Richard S. Peters, director del Institute of Education de la Universidad de Londres, proclamaba ya en 1977: ‹‹Si hay algo que debe considerarse como una preparación específica para la enseñanza, la prioridad debe darse al conocimiento exhaustivo de algo que enseñar. Un profesor, en la medida en que está vinculado a la enseñanza y no ya a la terapia, la socialización o el asesoramiento sobre oficios y carreras, debe dominar algo que pueda enseñar a otros.››
Por su parte, Margaret Buchmann, directora del Institute of Education de la Universidad de Michigan afirmaba que ‹‹Conocer algo nos permite proceder a enseñarlo; y conocer un contenido disciplinar en profundidad significa estar mentalmente organizado y bien preparado para enseñarlo de manera general. El conocimiento de contenidos disciplinares es una precondición lógica para la actividad de la enseñanza; sin él, las actividades de enseñanza, como por ejemplo hacer preguntas o planificar lecciones, están colgadas en el aire.››

La crisis de la universidad española.
La universidad española está siempre en crisis. ¿Acaso ha habido un tiempo en el que no la padeciera? Cuando leemos las historias sobre la institución en la Edad Media o las feroces polémicas en la España del Siglo de Oro y avanzamos hacia el presente, comprobamos que la comunidad universitaria nunca ha gozado de paz. Y ni falta que hace porque lo que necesita es pasión, crítica y cambio incesante para no caer en el anquilosamiento, para ejercer su papel de vanguardia del saber.
Pero esta visión histórica, aunque ayuda a poner en perspectiva la problemática actual y no exagerar su dimensión, no obvia que veamos con creciente estupefacción su gravedad. En medio de la actual crisis económica y social es cuando vemos con mayor claridad que, a la vez que se han inflado burbujas como la inmobiliaria y la de la corrupción, también hemos sufrido una burbuja y una putrefacción universitaria que ha degradado la institución.
Demasiadas son las evidencias.
Demasiadas universidades y facultades de baja calidad, repartidas a boleo en pequeñas ciudades para contentar a los poderes caciquiles. ¿Hay en el mundo alguna universidad que reparta la misma facultad en cuatro ciudades distantes? En España.
Demasiadas facultades montadas como sinecuras para gente ahíta de sus profesiones y valga esto para algunas bochornosas peticiones de nuevas Facultades, que fingen ignorar su alto costo si se quisiere dar un nivel suficiente de calidad. Saldría más barato alquilar para esos alumnos unas suites en hoteles de lujo de París o Nueva York y pagarles sus gastos durante toda la carrera. Pero claro, con eso no se crearían plazas de profesorado y cátedras, que es en realidad lo único que importa.
Demasiadas clases con entre 50 y 100 alumnos, cuyos profesores no pueden darles la mínima atención debida. Es como si un cirujano tuviera que operar a cuatro pacientes a la vez en cuatro quirófanos y la gente todavía esperase que los pudiera salvar. No, la reforma del Plan Bolonia exige un trabajo tutelado que requiere grupos pequeños y un seguimiento diario y personalizado, con un contacto directo con los alumnos, muchos de los cuales además no lo quieren porque se sienten coaccionados a estudiar cada día o cada semana. Y ya son mayorcitos para eso, protestan, que lo primero es disfrutar de la vida en la cantina de la facultad, el lugar más concurrido del edificio, con diferencia.
Demasiados laboratorios sin medios, sin mantenimiento, sin presupuestos de compra de nuevos equipamientos, ni siquiera con papel para las fotocopias. Cuántos institutos universitarios de nombres rimbombantes pero vacíos de posibilidades reales de investigar, aunque es cierto que hay otros de excepcional calidad. ¿Para qué la reforma del Plan Bolonia si no ha mejorado este gravísimo problema?
Demasiados alumnos sin vocación de estudio ni capacidades o hábitos intelectuales, que mejor harían en buscar una formación profesional más asequible, y que se pasan más de la mitad del tiempo lectivo de sus prolongadas carreras en las jardines o enganchados el móvil o cien cosas más excepto estudiar, con casos espectaculares de cientos de jóvenes reunidos en bulliciosas reuniones diurnas que duran de lunes a jueves y se transforman en aglomeraciones nocturnas amenizadas con botellón durante los fines se semana (que en algunas universidades comienzan los jueves por la noche), hasta que faltan unos días para los exámenes finales y por fin se ponen a empollar unas fotocopias... y después del examen olvidarlas.
Demasiados aprobados por el simple expediente de bajar la exigencia hasta límites ridículos, con exámenes de primero, segundo e incluso cursos aun más altos que se preparan sólo con los libros de texto de bachillerato porque bastan y sobran para sacar excelente, ya que los profesores tienen miedo a que los futuras hornadas de alumnos no se matriculen en sus asignaturas, pues todos están al tanto de qué profesores exigen estudiar o incluso saber escribir y a estos profesores anticuados que exigen los alumnos espabilados los esquivan como apestados. Mejor matricularse donde hay profesores que aprueban exámenes sin poner mayúsculas ni acentos. Y es que si no se matriculan nuevos alumnos todos saben que luego disminuye el presupuesto del departamento, y a continuación el número de profesores titulares y de cátedras a disposición. No señor, antes que llegar a eso los apruebo a todos si hace falta, aunque sea a empujones y evaluando sus exámenes a peso. Se ha llegado al punto de que gran parte de los profesores no señalan los errores que encuentran durante la corrección. Se ha degradado incluso a que algunos alumnos se atrevan en ciertas asignaturas (son pocas, pero todos las conocen ya en los primeros días de la carrera) a meter largas parrafadas inocuas y ajenas al tema para hinchar el volumen de sus exámenes, sin que los correctores se den cuenta. O qué decir de esos profesores famosos (incluso los hay en los últimos cursos) porque dejan a los alumnos tener los apuntes al lado o debajo de la silla durante los exámenes finales mientras ellos se van a tomar un café al bar durante media hora, y aún así en su asignatura hay suspensos porque algunos alumnos no saben ni copiar, pues para eso primero hay que entender la pregunta y encontrar la respuesta, y no están acostumbrados a tanto esfuerzo.
Demasiados excelentes alumnos, al contrario del punto anterior, a los que se les baja la nota con las excusas más peregrinas: no es exactamente eso lo que preguntaba, podías haber contestado de otra forma, no sabes esquematizar, yo quería una síntesis y no un resumen, escribes demasiado florido, para qué escribes diez páginas si a mí me bastan dos, todo está bien y no hay errores pero no acaba de gustarme... Y es que muchos profesores aún no consolidados así como sus padrinos ya consagrados como funcionarios tienen miedo de que aquéllos alumnos de nivel diez consigan los mejores expedientes y llegue el día en que les quiten el puesto en el escalafón. No son infrecuentes las facultades en las que los alumnos que vienen del Bachillerato con una media de sobresaliente sean vistos con suma prevención, y en cambio los que apenas alcanzan a aprobar en septiembre sean contemplados como convenientes candidatos a profesores universitarios, a condición de que acepten ser delegados, subdelegados u otros cargos, y que luego voten en los claustros lo que digan los mandamases de turno.
Demasiados profesores que ni investigan ni enseñan con provecho porque no saben a fondo su materia, no conocen su pedagogía y no aman su tarea, sino que se han aposentado como funcionarios o aspirantes a serlo, a la espera de la jubilación a veinte años vista que ven en lontananza como el día más feliz de sus vidas.
Demasiados profesores cuyo principal mérito es ser pariente, novio o amigo de alguien, y que aceptan puestos mal pagados casi a perpetuidad del escalón inferior del clientelismo endogámico, porque son incapaces de ganar las oposiciones a profesor de secundaria ni de encontrar empleo en el sector privado.
Demasiados decanos y rectores elegidos a cambio de promesas impublicables: no me obligarás a investigar, no me exigirás ir a dar clase, no me reducirás el número de auxiliares que me hacen el trabajo mientras yo estoy en casa, no me recortarás el presupuesto de viajes a congresos en Nueva York o Londres, no me…
Demasiadas publicaciones que nadie lee porque todos saben que a menudo son reelaboraciones de investigaciones añosas del autor, mezcladas con paráfrasis de algún estudioso extranjero desconocido en este país, y que apenas aportan un ápice de nuevo conocimiento. Si algo bueno ha traído la crisis es tal vez que ha reducido el número de esos refritos.
Demasiados proyectos de investigación de temas peregrinos que a nadie importan, y que son simples expedientes para mantener estructuras clientelares de poder: yo te apunto en el proyecto a cambio de que me votes para director del departamento, además tú me haces el trabajo de documentación y análisis porque yo estoy muy ocupado en otras cosas, y que quede claro que yo firmaré como coordinador porque soy el más alto de escalafón y tú quedarás como colaborador.
Y muchas más lacras que están en boca de todos, que alimentan la sensación de hastío de tantísimos profesores que aún mantienen un firme sentido ético, y explican el ambiente irrespirable de muchos departamentos y claustros de nuestras universidades, y tantas jubilaciones apresuradas en los últimos años de profesores y catedráticos que han perdido la paciencia y la esperanza de ver un cambio real.
Y en estas, vienen nuevos ministros y dicen que reformarán para mejor cumplir el Plan Bolonia o el que sea. ¿Y alguien sabe que haya un mínimo atisbo de que pretenda desmontar alguna de las aberraciones antedichas, siquiera sea una? No hay noticia de ello, ni se la espera.
¿Esperanza? Pues sí, aun con tanta miseria. La crisis universitaria galopa de tal modo que mucha gente se ha hartado hasta lo indecible. Y la Historia nos enseña (ya ven que la Universidad, con mayúscula, sirve para algo al fin y al cabo) que en las crisis germinan los grandes avances. La Universidad española superó su estado de inanición desde el final de la Guerra Civil y durante el franquismo, prometió e intentó durante los años de la Transición una utopía que muchos creyeron, difundió el saber entre millones de alumnos... Así que no hay nada escrito para siempre.
Hay por lo tanto precedentes de que puede salir de la abrumadora situación actual. Más recursos para los mejores profesores e investigadores, autonomía de gestión pero sin caer en la independencia respecto a la sociedad, evaluación continua de resultados y pertinente exigencia de responsabilidades, transparencia en las decisiones, competencia entre los centros. Hay toda una batería de soluciones factibles a la espera de la voluntad de aplicarlas.

Esperamos.

Libros.
Delgado-Gal, Álvaro; Hernández Alonso, Jesús; Pericay, Xavier (eds.). La universidad cercada. Testimonios de un naufragio. Anagrama. Barcelona. 2013. 392 pp.

Noticias. Orden cronológico.
Aunión, J. A. El alumno maduro cambia el paisaje de la Universidad. “El País” (29-II-2012) 30-31. Crece el número de alumnos maduros.
Álvarez, Pilar. Las tasas universitarias subirán hasta 540 euros el próximo curso. “El País” (20-IV-2012) 33-34.
Álvarez, P. Sanción a las universidades que incumplan su presupuesto. “El País” (21-IV-2012) 39.
Aunión, J. A. Ser universitario es cada vez más caro. “El País” (17-IX-2012) 38-39. Suben las tasas de matrícula.
Portero, C.; Aunión, J. A. Los Erasmus se quedan sin dinero. “El País” (4-X-2012) 36-37.
Oppenheimer, Walter. Licenciado y endeudado. “El País” (10-X-2012) 34-35. El Gobierno español promueve un sistema de financiación de la educación universitaria mediante préstamos, que tiene graves riesgos para los estudiantes, como demuestran los casos de Reino Unido y EE UU.
Aunión, J. A.; Álvarez, P. La Complutense saca a la calle el descontento de las universidades. “El País” (29-XI-2012) 40-41.
Álvarez, P. Todos los rectores se alzan contra el ‘deterioro irreparable’ de los campus. “El País” (7-XII-2012) 35.
Moltó, Ezequiel. Más universidad privada que pública [en Valencia]. “El País” (22-II-2013) 44. Las 65 universidades de 2000, de ellas 50 públicas y 15 privadas, son ahora 79, las mismas 50 públicas y 29 privadas. El número de centros privados se ha doblado desde 2000, gracias a la cesión de terrenos municipales y otras ventajas que ofrecen los Gobiernos autonómicos y locales.
Aunión, J. A. El eterno retorno de la reforma universitaria. “El País” (19-III-2013) 34-35.
Silió, Elisa. Anclados en la disciplina universitaria de 1954. “El País” (28-IV-2013) 46-47. La norma sancionadora franquista sigue vigente en los campus universitarios, pese a su flagrante inconstitucionalidad.
Planelles, Manuel. Campus atrapados entre recortes. “El País” (20-V-2013) 36.
Aunión, J. A. Pagar una carrera para terminar de camarero. “El País” (21-V-2013) 30-31.
Aunión, J. A. El Gobierno subordina la cuantía de las becas a las notas. “El País” (8-VI-2013) 36-37. Se reducen las becas y se dividen en dos partes, una fija y una variable que dependerá del nivel de renta, del expediente académico (un mínimo de 6,5) y del presupuesto.
Silió, Elisa. Francisco Michavilla / Director de la Cátedra Unesco de Gestión Universitaria. ‘Esta medida solo favorece la exclusión’. “El País” (8-VI-2013) 36-37.
Silió, Elisa. Las becas abren otro frente a Wert. “El País” (21-VI-2013) 36-37.
Aunión, J. A.; Planelles, M. Wert invita a abandonar la carrera al universitario que no llegue al 6,5. “El País” (25-VI-2013) 32-33.
Álvarez, P. Las becas arrinconan a Wert. “El País” (26-VI-2013) 36-37. El ministro reconsiderará el límite del 6,5%.
Aunión, J. A. Campus con problemas de equidad. “El País” (30-VI-2013) 44. El nuevo sistema de becas es una involución.
Planelles, Manuel. Julio Carabaña / Ideólogo del actual sistema de becas. ‘Exigir el 6,5 es socialmente injusto y políticamente peligroso’. “El País” (30-VI-2013) 45.
Silió, Elisa. Invertir en universidad una apuesta rentable. “El País” (2-VII-2013) 30-31. El Estado desembolsa 7.000 euros al año por cada estudiante universitario, pero hay que anotar que los licenciados tienen menos paro, pagan más impuestos y son más emprendedores y rentables para la sociedad.
Aunión, J. A. Estudiar y trabajar a la vez, una carrera de obstáculos en España. “El País” (8-VII-2013) 36.
Álvarez, P. La Universidad en crisis / 1. La Complutense se asfixia. “El País” (22-VII-2013) 32-33.
Álvarez, P. Isabelle Marc / Profesora ayudante doctora. ‘Ganamos poco y pagamos la investigación de nuestro bolsillo’. “El País” (22-VII-2013) 33.
Planelles, Manuel; Silió, Elisa. La Universidad en crisis / 2. La Universidad que pasa frío “El País” (23-VII-2013) 32-33.
Vallespín, Ivanna; Elorza, Anna. La Universidad en crisis / 3. Jóvenes con buena salud. “El País” (24-VII-2013) 32. Están más equilibradas las cuentas de las universidades pequeñas y recientes, con menos investigación.
Aunión, J. A. La Universidad en crisis / 4. La Universidad privada se expande. “El País” (25-VII-2013) 30-31.
Aunión, J. A.; Planeles, M. La educación a distancia se dispara como vía de reenganche. “El País” (17-IX-2013) 37.
Aunión, J. A. El PISA de adultos también deja a España en la cola de la OCDE. “El País” (8-X-2013) 37. Los españoles están muy por debajo de la media en competencia lectora y matemáticas, aunque los más jóvenes reducen las diferencias, lo que prueba que la LOGSE no ha empeorado los resultados educativos.
Aunión, J. A. ‘No copiaré, no copiaré, no copiaré, no copiaré’. “El País” (19-IX-2013) 30-31. Crecen las prácticas fraudulentas en la Universidad, sobre todo el copiar en exámenes, plagiar en trabajos o falsificar datos en investigación.
Aunión, J. A. La movilidad penaliza al aspirante a una plaza de docente universitario. “El País” (14-X-2013) 40. Un estudio revela que no sirve la movilidad de enseñar en otras universidades y el extranjero pero sí las publicaciones y la lealtad a los jefes de los departamentos.
Aunión, J. A.; Silió, E. El Gobierno quita la ayuda a miles de ‘erasmus’ a mitad de curso. “El País” (5-XI-2013) 34-35.
Silió, E. ‘Me queda dinero hasta marzo’. “El País” (5-XI-2013) 35. Los angustiados estudiantes se quejan del recorte.
Garea, Fernando; Aunión, J. A. Wert está solo. “El País” (6-XI-2013) 34-35. El Gobierno, movido por las masivas protestas, obliga al ministro a dar marcha atrás: los Erasmus seguirán cobrando este año.
Silió, Elisa. ‘La clave ha sido la indignación’. “El País” (6-XI-2013) 36. Los estudiantes celebran el respiro pero temen nuevos recortes y sobre todo que se elimine la ayuda el próximo año.
Aunión, J. A. Cinco autonomías han eliminado el complemento para la beca Erasmus. “El País” (7-XI-2013) 35. Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Baleares y Canarias (pagan los cabildos).
Vallespín, Ivanna. Sin inglés no hay título universitario. “El País” (11-XI-2013) 39. Cataluña obligará a los estudiantes a acreditar un nivel B2 de inglés (u otra tercera lengua) para licenciarse. Los expertos avisan que en cuatro años no se pueden compensar los 12 de la enseñanza anterior.
Silió, Elisa. Wert prevé la mitad de ‘erasmus’ en 2014 por los ajustes de la UE. “El País” (12-XI-2013) 32.
Aunión, J. A.; Doncel, Luis. Wert irrita también a Bruselas. “El País” (13-XI-2013) 32-33. La Comisión Europea desmiente al ministro sobre los recortes del programa Erasmus.
Aunión, J. A. El nuevo sistema fija una beca mínima según el país de destino. “El País” (13-XI-2013) 33.
Silió, Elisa. ¿Y si somos los últimos Erasmus? “El País” (17-XI-2013) 40-41.
Sosa Troya, María. Las carreras técnicas pierden atractivo. “El País” (2-XII-2013) 33. Bajan las matrículas en ingenierías y Arquitectura en universidades públicas desde 2002 hasta 2010. Hay más desempleo y menores ingresos en esas carreras.
Silió, Elisa. Manuel José López / Presidente de la Conferencia de Rectores. ‘La subida de tasas y la bajada de becas desmovilizan a los jóvenes’. “El País” (10-XII-2013) 41.
Silió, Elisa. El inglés, nuevo latín de la universidad europea. “El País” (20-XII-2013) 32-33. Las universidades europeas se decantan por enseñar en inglés para atraer a los alumnos extranjeros. En el mundo en 2013 hay 99 millones de estudiantes universitarios y se calcula que en 2030 habrá 414 millones por el aumento de la demanda de China, India, Brasil y otros países emergentes. Cuatro millones estudian fuera de su país y de ellos el 45% lo hacen en Europa.
Silió, Elisa. El tijeretazo acorta a la mitad las estancias de las becas ‘erasmus’. “El País” (22-I-2014) 38. Los becarios recibirán 250 euros al mes de media.
Silió, Elisa. Medio Erasmus, formación a medias. “El País” (23-I-2014) 34-35.
Sevillano, Elena G. No hay plaza para tanto médico. “El País” (31-I-2014) 30-31. Hay demasiadas facultades de Medicina y sobran médicos.
Silió, Elisa. El Gobierno exigirá más nota e idiomas parar acceder a los Erasmus. “El País” (31-I-2014) 32.
García de Blas, Elsa. La crisis consolida la pérdida de alumnos en las aulas universitarias. “El País” (14-II-2014) 36.
García de Blas, Elsa. El trabajo no está a la altura del titulado. “El País” (14-II-2014) 36.
Pérez de Pablos, Susana. Si buscas empleo haz una carrera de toda la vida. “El País” (19-II-2014) 28-29. Los expertos aconsejan carreras generalistas, con idiomas, más una especialización posterior.
Redondo, Marce. Volver al aula después de los 50. “El País” especial Aula (19-II-2014) 18. En las universidades españolas hay 41.000 alumnos mayores de 50 años. Un caso excepcional: Juan García, de 102 años, inscrito en la Universidad de Valencia.
García de Blas, Elsa. La crisis impulsa la presencia de mayores de 30 años en la Universidad. “El País” (24-II-2014) 33. Un 40% estudia en la UNED, pero el fenómeno puede recular debido al aumento de las tasas.
Silió, Elisa. Los alumnos con beca acaban la carrera 2,1 años antes que el resto. “El País” (4-III-2014) 38.
García de Blas, E.; Mora, J. La endogamia enferma el campus. “El País” (24-III-2014) 32-33.
García de Blas, E. Algo se mueve en la Universidad. “El País” (31-III-2014) 30-31. La conflictividad vuelve a las aulas.
García de Blas, E. La beca, para pagar las deudas. “El País” (14-IV-2014) 30-31. El retraso en el pago de las ayudas provoca el endeudamiento de los estudiantes.
Álvarez, P. Educación elimina la prueba de Selectividad para los extranjeros. “El País” (19-VI-2014) 42.
Álvarez, P. 70.000 titulados ocupan trabajos que no precisan ninguna titulación. “El País” (8-VII-2014) 32-33. El problema de la sobrecualificación convive con la pésima formación de los universitarios españoles, 220.000 graduados cada año pero de calidad insuficiente: la OCDE informa que el nivel de competencias de un universitario español es comparable al de un alumno de secundaria japonés.
Pérez, Claudi. Los ‘erasmus’ españoles reciben las becas más bajas de toda la Unión Europea. “El País” (11-VII-2014) 33. La media española es de 143 euros al mes frente a la media europea de 272.
Álvarez, P. La Universidad expulsa a 30.000 alumnos al año por rendir poco. “El País” (28-VIII-2014) 34.
Álvarez, P. Las comunidades piden poner coto a las universidades ‘online’. “El País” (1-IX-2014) 32.
Álvarez, P. El paro de los titulados españoles triplica la media de la OCDE. “El País” (10-IX-2014) 34. Los estudios universitarios protegen frente al paro, pero menos que en otros países.
Álvarez, P. La mayoría de las 60 titulaciones con más empleo son de ciencias. “El País” (29-X-2014) 36. Medicina es la carrera con más opciones de empleo.
Álvarez, P. Turismo y Forestales son las carreras con peor salida. “El País” (25-XI-2014) 35. Lo profundiza y rectifica el artículo [http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2014/11/de-verdad-no-merece-la-pena-estudiar-turismo-espana.html] y lo desmiente el artículo [http://don-aire.blogspot.com.es/2014/11/estudiar-turismo-es-una-buena-opcion.html]
Marín, Maribel; Álvarez, P. La endogamia alcanza al 73% de los docentes. “El País” (1-XII-2014) 30-31. La gran mayoría del profesorado se formó en el mismo centro que después los contrató. Apenas hay movilidad del profesorado.
Álvarez, P. Los veterinarios se rebelan contra la apertura de otras cinco facultades. “El País” (11-XII-2014) 34.
Álvarez, Pilar; Marín, Maribel. Chequeo a la enseñanza superior / 3. Sin universidades en la Champions. “El País” (15-XII-2014) 30-31. Ninguna universidad española figura entre las 200 mejores del mundo, debido a la deficiente financiación, el escaso control de los fondos y el pésimo sistema de reclutamiento del profesorado. Habría que especializar los campus.
Aunión, J. A. Chequeo a la enseñanza superior / 4. La Universidad no es gratis. “El País” (22-XII-2014) 32-33.
Aunión, J. A. Ovejas por libros. “El País” (22-XII-2014) 33. El insuficiente sistema de becas en España.
Aunión, J. A. Chequeo a la enseñanza superior / y 5. El saber ya no cabe en el campus. “El País” (29-XII-2014) 26-27. Nuevos modelos de enseñanza, sobre todo la web, arrumban a la universidad tradicional.
Álvarez, P. El Gobierno aprueba las carreras de tres años y los másteres de dos. “El País” (30-I-2015) 38. Se enfrenta a un amplio rechazo político y social.
Álvarez, Pilar; Baquero, C. S. La reforma de Wert abre la puerta a 17 planes universitarios. “El País” (31-I-2015) 40.
Álvarez, P. Un nuevo escenario para la facultad. “El País” Extra Aula (4-III-2015) 2-3. Guía de los recientes cambios en la universidad. Comparación (p. 4) con los modelos de Francia, Alemania, Reino Unido y EE UU.
Silió, Elisa. Los campus recurren a las patentes para esquivar los recortes. “El País” (1-IV-2016). Incluye una tabla de las mejores universidades españolas.
Álvarez, P. Más endogamia y menos universitarios por la crisis. “El País” (13-IX-2016).

Opiniones. Orden alfabético.
Azúa, Félix de. Un partido de profesores. “El País” (1-XII-2014) 27. Demoledora crítica a Podemos, que retrata como la encarnación de los peores males del profesorado que asola la universidad española, en situación agónica.
Camarero, María Amparo. Las cosas que la universidad debe cambiar. “El País” (15-I-2013) 31.
Carrillo, José. Universidad: el camino equivocado. “El País” (2-XI-2013) 31. El rector de la Universidad Complutense de Madrid critica los recortes y la falta de autonomía en las universidades, que reducirán el rendimiento. Contra la crítica fácil de que no hay una universidad española entre las 200 mejores del mundo alega que el 20% de las universidades públicas españolas están en el 3% de las mejores, cuatro están entre los puestos 200 y 300, y 10 están entre las 500 mejores.
Casanova, Julián. El peso de la mediocridad. “El País” (26-V-2013) 39.
Coderch, Pablo Salvador. Universitarios irreformables. “El País” (30-XI-2016). Un duro análisis de las universidades catalanas (y por extensión las españolas), sometidas a los intereses de los opuestos a la excelencia en investigación y educación.
De Carreras, Francesc. Tres problemas de la Universidad. “El País” (16-XII-2014) 33. La deficiente formación primaria y secundaria, la endogamia y la ocultación en la selección del profesorado, y la perversión de la autonomía y la democracia corporativa pues la universidad no rinde cuentas ante la sociedad representada por los poderes públicos sino que defiende los intereses de sus miembros más influyentes, los profesores.
Dopazo, César; Navarro, Rafael. Una Universidad mal gestionada. “El País” (10-XII-2012) 27. Una durísima crítica a las lacras (amiguismo, ineficacia, mediocridad) de la universidad española.
Editorial. Crisis en la universidad. “El País” (10-III-2014) 26.
Editorial. Japoneses y españoles. “El País” (9-VII-2014) 30. Hay que mejorar la enseñanza universitaria para dar mejores trabajos a sus graduados.
Editorial. Romper inercias. “El País” (3-XII-2014) 32. Pide atajar la endogamia.
González, Patricia. Chequeo a la enseñanza superior / 2. Ser mal profesor sale barato. “El País” (8-XII-2014) 24-25. Los profesores universitarios apenas son evaluados ni premiados por una buena docencia y los incapaces no tienen incentivos ni presión para cambiar.
Gracia, Jordi. Contra el suicidio de la Universidad. “El País” (21-VI-2013) 31-32.
Martínez García, J. S. No baja el nivel académico. “El País” (7-IX-2016). El catedrático de Sociología en la Universidad de La Laguna explica que el nivel educativo en España es alto pero falta empleo digno.
Moradiellos, Enrique. Primero aprende y solo después enseña. “El País” (22-III-2013) 31. Excelente reflexión sobre la grave deficiencia en conocimientos significativos de las nuevas promociones de licenciados.
Naím, Moisés. Universidades: cuatro mentiras. “El País” (3-III-2013) 11. Una acerada crítica de la universidad actual, muy atrasada respecto a su entorno de Internet, que pronto la transformará radicalmente pese a la resistencia de la comunidad universitaria.
Núñez, Clara Eugenia. Sobre la reforma universitaria. “El País” (21-II-2013) 33.
Pardo, José Luis. ¿Son fáciles las humanidades? “El País” (10-VII-2014) 31-32. El profesor rechaza que sean más fáciles que las ciencias y aboga por mantener los estudios humanísticos en la Universidad.
Pérez de Oliva, Milagros. Demasiados filólogos, pocos ingenieros. “El País” (28-XII-2015) 10. La universidad española ofrece demasiadas titulaciones sin salidas profesionales.
Puerta, José Luis. La universidad a la que vuelve Rubalcaba. “El País” (3-IX-2014) 29. Crítica de los graves males de la universidad española: endogamia del profesorado, retraso en la competencia internacional, escasos recursos.
Ramírez, Juan Daniel. De la excelencia a la burbuja. “El País” (25-VII-2013) 30. Una crítica a la burbuja de universidades privadas.
Ramírez de Arellano, Antonio. Universidad: ‘certezas arriesgadas’. “El País” (20-V-2013) 36. El rector de la Universidad de Sevilla pide aumentar los presupuestos.

Solana, Javier; Rojo, Juan; Crespo, Ana. Más calidad para la Universidad pública. “El País” (18-VII-2012) 27-28. Preconizan más competencia interna y menos promoción interna automática, para conseguir la excelencia del profesorado, y para aplicar estas medidas exigen más poder para los rectores a fin de independizarlos de la presión de los profesores, que son quienes les eligen.

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