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lunes, 6 de enero de 2014

La adolescencia: El desarrollo de la identidad sexual y personal. Las teorías de Freud, Erikson, Marcia y Rogers.

La adolescencia: El desarrollo de la identidad sexual y personal. Las teorías de Freud, Erikson, Marcia y Rogers, 

El desarrollo de la identidad personal (el descubrimiento del yo), es una característica de la adolescencia. La identidad propia se subdivide en tres facetas: objetiva, subjetiva y autoidentidad. La objetiva es la percepción ajena del individuo, la subjetiva es la percepción por el sujeto de cómo le ven los demás, la autoidentidad es la la percepción íntima de nosotros mismos.
Las dos teorías fundamentales respecto al desarrollo de la personalidad y el descubrimiento de la propia identidad son:
1) La teoría psicoanalítica de Freud. 2) La teoría social de Erikson, seguida por varios autores.

La teoría psicoanalítica de Freud.
La teoría psicoanalítica de Freud (1856-1936) estudia el desarrollo de la identidad del papel sexual.
Freud diferencia 5 fases o etapas, definidas por los instintos sexuales (oral, anal, fálica, latencia y genital).
La adolescencia es la etapa genital, de asunción de roles sexuales, de paso a la genitalidad adulta, de completo desarrollo de las “pul­siones sexuales” que llevan a una aguda actividad sexual, propia del reconocimiento de los límites de la propia corporalidad.
En esta etapa se reactivan los procesos de la infancia de deseo sexual respecto a los padres (complejo de Edipo), pero si entonces los deseos eran inconscientes ahora son conscientes, lo que culpabiliza al sujeto. Entonces la relación con los padres cambia, con una relajación de los lazos, pues el individuo busca reencontrarse a sí mismo y alcanzar la autoestima. Lo consigue con tres mecanismos de autodefensa:
- Desplazamiento a nuevos objetos del deseo o la admiración: se buscan líderes, un “super-yo” ideal (profesor, amigo íntimo, cantante, actor, amores...). Es el más frecuente.
- La inversión de afectos: el amor se puede convertir en odio (agresividad contra la familia).
-Inversión libidinal del “yo”: cuando el individuo no encuentra un objeto exterior, entonces el propio yo se convierte en sujeto del amor (el narcisismo).
En esta etapa la satisfacción de la sexualidad se convierte en un centro esencial de la vida. Las relaciones sexuales se consuman -completas o incompletas-, y comienza la relación con prostitutas, otros sujetos o la masturbación (sobre todo varonil). Esta liberalización sexual hoy está más permitida que en el pasado, pero fluctúa según las modas.
Puede ocurrir que el adolescente se refugie en el ascetismo, denunciando o negando la sexualidad, o refugiándose en la sublimación intelectual o de grupo.
Entre las aplicaciones posteriores de la teoría psicoanalítica de Freud destacan los estudios de Jessor y Jessor, sobre la problemática propia de una edad transicional en lo sexual.

La teoría genética y social de Erikson.
E. H. Erikson utiliza la teoría psicoanalítica, pero plantea un paradigma genético y social, no sexual. El desarrollo de las etapas está determinado por la genética y la relación social. Hay ocho diferentes etapas: lactancia, primera infancia, infancia, edad de juego, edad escolar, pubertad y adolescencia, joven edad adulta, edad adulta, madurez.
La adolescencia (12-18 años) es una etapa esencial, marcada por una crisis psicosocial de identidad y confusión de rol.
Erikson define la adolescencia como una «moratoria social» entre «la moralidad aprendida por el niño y la ética que desarrolla el adulto», un compás de espera que la sociedad da a sus miembros jóvenes mientras cristalizan su identidad personal y se preparan para ejercer los roles de adultos. Todo este desarrollo está marcado por una doble influencia, genética y de la sociedad. Es un desarrollo psicosocial, para lo positivo y lo negativo.
El adolescente desarrolla su dentidad personal (el self) por un triple juego: se ob­serva a sí mismo, a los demás y cómo estos le ven a él mismo. Este juego de observación es más intenso en los grupos, por lo que se constituyen en la forma general de relación del adolescente, que va cambiando de grupo para favorecer su aprendizaje.

Estadios del desarrollo de la identidad personal: Marcia.
Marcia et al., siguiendo la línea de Erikson, plantean una evolución de la identidad personal, con un estadio logrado (A) y los otros tres estadios como insuficientes:
A) La realización lograda de la propia identidad (tras una crisis se opta por un proyecto vital propio).
B) La hipoteca (un proyecto de vida impuesto por otros).
C) La moratoria o aplazamiento (bloqueo por conflicto de valores o profesional).
D) La difusión de la identidad (sin llegar a decidirse en ideología o vocación).

Desarrollo del concepto de sí mismo: Rogers.
El desarrollo del concepto de sí mismo es un elemento central del desarrollo de la identidad personal.
Para Rogers el concepto de sí mismo es un conjunto de juicios, valores, conceptos y representaciones acerca del propio sujeto. Para Markus es el autoconocimiento.
Se revisa y rehace la imagen del propio cuerpo, y con frecuencia es una opinión conflictiva para la autoestima.
El individuo necesita ser reconocido y aceptado por los demás, sobre todo por los que son significativos para él.

Características de la identidad propia lograda.
De acuerdo a la suma de las tesis de Freud, Erikson, Marcia, Rogers, Markus... una identidad personal lograda implica:
- La aceptación del propio físico.
- La definición del rol sexual.
- La autonomía emocional y moral respecto a los padres.
- Las nuevas relaciones con amigos y compañeros de ambos sexos.
- La adquisición de capacidades intelectuales.
- La consecución de una conducta social responsable.
- La afirmación de un sistema de valores.
- La preferencia y preparación vocacional (profesional o de estudios).