Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

domingo, 18 de mayo de 2014

EE UU: la situación económica actual.

EE UU: LA SITUACIÓN ECONÓMICA ACTUAL.
*Hay entradas distintas para los dosiers de la Reserva Federal y las empresas.

Mapa de EE UU.

Capital: Washington D.C. Superficie: 9.826-725 km². Población (2012): 313,85 millones. Densidad de población (2011): 34 hab/km². Índice de desarrollo humano (IDH 2011; 0 mínimo, 1 máximo): 0,91. PIB/h (2011): 47.000 dólares.

Vista de Nueva York.

El presidente demócrata Obama, en su segundo mandato, promueve medidas políticas muy avanzadas para integrar a los inmigrantes irregulares, mejorar los entornos urbanos, modernizar la defensa con sofisticados medios tecnológicos, el control de las armas que resurge con frecuencia cuando se repiten actos salvajes de violencia, y afronta cuestiones muy polémicas como los escándalos de la filtración de los documentos internos de la diplomacia (caso Wikileaks) o del espionaje masivo en Internet (caso Snowden). 
La pugna política entre los dos grandes partidos, el demócrata y el republicano, parece ser cada vez más implacable, con menos oportunidades de consenso, salvo casos como la reforma migratoria en 2013.
La proliferación de 'think tanks' (grupos de presión que alimentan la opinión pública de teorías) conservadores, a menudo de un fanatismo desolador en su intolerancia y egoísmo social, y muy bien financiados por poderosos lobbies económicos que defienden los intereses económicos de los más favorecidos, inclina a posiciones intransigentes a una gran parte del electorado históricamente de derechas, muy numeroso en los estados del Sur, en las zonas rurales y montañosas, en las áreas suburbanas y de la periferia de las mayores ciudades, en los grupos sociales con menor educación y más pobreza, en los veteranos de las Fuerzas Armadas, y en las comunidades más religiosas. Un caso muy conocido es el del Tea Party, un grupo muy abundante, mayoritariamente racista y reaccionario, y estrechamente relacionado con el partido republicano, al que ha impuesto muchos de sus candidatos más radicales en las elecciones primarias, con un posterior éxito electoral solo relativo. Empero, el conglomerado electoral republicano parece menos nutrido que el que apoya al partido demócrata, mucho más diverso, con gran presencia de mujeres, jóvenes, urbanitas, universitarios, clases medias y minorías étnicas de creciente peso demográfico como los negros o mejor African American, hispanos, asiáticos..., y con una menor pero importante representación incluso en los grupos sociales ya citados que más apoyan al partido republicano.
Por ejemplo, las encuestas sostienen con bastante regularidad que los militares veteranos votan más al partido republicano, pero apenas un diez por ciento más que los que votan al partido demócrata. En cambio, la mayoría de las mujeres votan al partido demócrata, también por un margen menor al diez por ciento. Esto es, la sociedad estadounidense no es homogénea en ninguno de sus estratos y grupos sociales, y su extraordinarias diversidad y complejidad se extienden inevitablemente al voto electoral, que además fluctúa enormemente según los cargos institucionales a los que se vota, las personalidades que se presentan, y la situación económica (y el desempleo, un indicador fundamental) en el momento del voto.
En 2015 la discusión económica se centra en la salida de la crisis, en el debate entre las teorías del ‘laissez faire’ de los neoliberales y las del intervencionismo de los neokeynesianos Stiglitz, Krugman y otros, y en las reñidas elecciones presidenciales, en las que Obama se enfrentó a Romney, un republicano surgido de las caínitas primarias entre unos candidatos de un  neoconservadurismo fanático. Ya a mediados de 2013 la Reserva Federal anunciaba que a partir del otoño reduciría paulatinamente sus apoyos financieros a la economía, porque consideraba que ya estaba cogiendo un ritmo adecuado de crecimiento.

La economía estadounidense basa su vigor en los servicios y la industria, con un enorme mercado interno, unos grandes y variados recursos naturales, una mano de obra numerosa y bien cualificada, una eficiente red universitaria y de investigación, y unas grandes cantidades de capital acumulado. En 2012 los servicios aportan el 79,6% del PIB, la industria el 19,2% y el sector primario sólo el 1,2%, habiéndose mantenido estos porcentajes desde 2008, salvo por un leve aumento de décimas del enorme sector terciario.
El futuro parece prometedor. La reforma migratoria puede asegurar nuevas aportaciones de trabajadores jóvenes y bien formados para la economía. En los últimos años las grandes empresas tecnológicas han aumentado su competitividad internacional, como denotan los casos de Google, Apple, Amazon, IBM o Boeing. El sector energético está viviendo el inicio de un boom gracias a la aplicación de nuevas técnicas de extracción, como el fracking en gas natural, que prometen devolver al país su autosuficiencia en energía e incluso permitir su exportación. 
Hay que afrontar los principales problemas económicos de EE UU en el siglo XXI: 
- El relativo estancamiento del crecimiento. El PIB per cápita era de 46.715 dólares en 2008 y sólo ha subido a 48.147 en 2012. El desempleo, que estaba en el 7,2% en 2008 (11,1 millones de parados) ha subido al 8,3% a principios de 2012 (12,8 millones) aunque ha vuelto a caer al 7,8%. en diciembre de 2012 y al 5,5% a inicios de 2015.
- El desbocado déficit fiscal provocado sobre todo por el gasto militar y los bajos impuestos a la clase social más rica, con deducciones tributarias a veces escandalosas. Con un máximo del 10% en 2009 se ha reducido a menos del 3% en 2015.
- Una gigantesca deuda nacional y de los Estados, estimada en 15,9 billones (miles de millones) de dólares en 2012 (era de 10,56 billones en 2008).
- La amenaza de la deflación: el IPC del 3,8% de 2008 es del 1,4% en 2012. Esto deprime la demanda de viviendas y bienes de consumo, que han sido históricamente dos acicates fundamentales para el crecimiento.
- La escasa competitividad de muchos sectores industriales tradicionales, sobre todo el automovilístico y el textil, frente a la producción de los países emergentes, en especial China e India, lo que hincha el abultadísimo déficit comercial. La medidas tomadas en el sector del automóvil, en General Motors, Ford y Chrysler, parecen bien encaminadas y han vuelto los beneficios.
- Los enormes gastos militares por el gasto en armamento (el complejo industrial-militar del que advirtió el presidente Eisenhower en los años 1950) y sobre todo las carísimas intervenciones en Afganistán e Irak, que han pasado de 686.000 millones en 2008 a 711.000 millones en 2012. La retirada de ambas guerras en el mandato de Obama ha reducido este gasto.
- Los gastos excesivos en algunas partidas de los programas de Seguridad Social, tanto el Medicare como el Medicaid, aunque la mayoría de la población está a favor de su permanencia retocando solo los defectos. 
- El desbordamiento del gasto en la sanidad privada, la más cara del mundo, La reforma sanitaria de Obama, pese a las desesperadas críticas republicanas, ha sido  muy exitosa en las cifras y asegura el derecho a atención sanitaria a toda la población a precios más bajos. 
- La marginación y exclusión social de un amplio sector de ciudadanos, estando por debajo del 'umbral de pobreza' un 15,1% (46,2 millones), mientras que en 2008 era un 13,2% (39,8 millones).
- La mala calidad de la enseñanza primaria y secundaria.
- La vetustez de los transportes y telecomunicaciones.
- La decadencia y ruina física de los barrios periféricos de las ciudades industriales.


Mapa de principales carreteras.

Mapa de principales ferrocarriles rápidos.

Unas imágenes de las degradadas infraestructuras de transporte, tanto en áreas rurales como urbanas. Los viajeros a Nueva York contemplan con estupor las pésimas condiciones de las autopistas desde los aeropuertos hasta el centro de la ciudad. En tren se tarda más en el trayecto Nueva York-Washington (370 km) que en el Madrid-Barcelona (600 km), lo que dificulta sobremanera los viajes de un día a los turistas. En tren 4 horas y 30 minutos la ida y otras tantas la vuelta, caro (cerca de 60 dólares por adulto y 45 por menor), más rápido pero con numerosas paradas. En autobús, más barato (unos 10 dólares menos), lento pero al final con menos tiempo (4 horas y 10 minutos) al no haber paradas.

Mapa del índice de pobreza en EE UU, muy concentrada en los estados del Sur y zonas montañosas.

Marc Bassets en EE UU pasa página [“El País” (15-III-2015)] explica sobre la optimista situación económica y el triunfo de la política económica neokeynesiana aplicada por Obama y Bernanke en oposición a los magros resultados de la más conservadora emprendida por la UE bajo la égida alemana:
‹‹(…) EE UU pasa página y el presidente anuncia una nueva era de esplendor, un nuevo amanecer en América.
Desde los paisajes en Dakota del Norte, Texas o Pensilvania de la fiebre del petróleo y el gas, propiciada por la nueva técnica del fracking, hasta el regreso de una parte de los empleos en las fábricas del Medio Oeste, golpeadas por la desindustrialización, la primera economía mundial retoma el pulso. EE UU, con el dólar fuerte y cerca del pleno empleo, se aproxima a la independencia energética, un hito que transforma los equilibrios geopolíticos. (…)El país se transforma. Las minorías, con la hispana a la cabeza, crecen y cada vez más toman la palabra en la política y la economía. El matrimonio homosexual avanza y la pena de muerte retrocede.
La tasa de desempleo, un 10% en el otoño de 2009, un año después de la primera elección de Obama, es ahora del 5,5%. En 2014, EE UU creó 3,1 millones de empleos, la mayor cifra desde 1999, durante el boom de los noventa, asociado al presidente demócrata Bill Clinton y al responsable de la Reserva Federal Alan Greenspan. Desde 2010, un año después del final de la Gran Recesión, el número de empleos creados supera los 11 millones. Hoy trabajan en Estados Unidos 148 millones de personas: más que nunca, como en el anuncio de Reagan.
Este es un país que se mueve a sacudidas. Las recesiones son brutales y pueden dejar a millones de personas a la intemperie, sin una red de protección social ni familiar sólidas que amortigüen la caída. La movilidad geográfica y laboral, la existencia de un mercado interior de dimensiones continentales, la inmigración y la capacidad de innovación han permitido recuperaciones tan bruscas como las caídas. (…)
No solo la cifra del paro acredita que el veredicto sobre el legado económico de los años de Obama será más benévolo de lo que parecía hasta hace poco. El déficit presupuestario, la diferencia entre lo que el Estado ingresa y lo que gasta, alcanzó en plena crisis un 10% del producto interior bruto. Ahora no llega al 3%. El precio del galón de gasolina (un galón equivale a 3,8 litros) ronda los 2,5 dólares. Durante la campaña electoral de 2012, cuando el galón costaba 3,5 dólares, políticos como el republicano Newt Gingrich prometían rebajarlo un dólar y parecía una quimera. La promesa de Mitt Romney, rival republicano de Obama, era reducir el desempleo en un margen de cuatro años —es decir, hasta final de 2016— al 6%. Con Obama, ha bajado a medio punto menos y en la mitad de tiempo.
A dos años del final del segundo y último mandato de Obama, no parece que, al menos en la economía, la presidencia vaya a ser un fracaso. El debate es si será un triunfo rotundo; si, cuando en enero de 2017, Obama se marche de la Casa Blanca, estos años serán recordados como los de un nuevo boom, comparable con el de Clinton en los noventa, una nueva era de prosperidad. En Washington, la mayoría de economistas, de izquierdas y derechas, consultados para este artículo son reacios a descorchar el champán. Apuntan al aumento de las desigualdades y al estancamiento o declive de los salarios de las clases medias. O recuerdan que el porcentaje de personas en edad de trabajar que efectivamente trabajan o buscan trabajo se contrajo en diciembre hasta el 62,7%, el nivel más bajo desde 1978, en plena era del malaise, el difuso malestar que marcó los años de Carter.
“Los ingresos del 99% de americanos o bien se han estancado o han caído, solo el 1% ha visto aumentos”, dice William Spriggs, economista jefe del sindicato AFL-CIO, que representa a 12,5 millones de trabajadores. “Pero la solución no es lo que proponen los republicanos. Sostienen que necesitamos un sector público más pequeño aún, pero esto no ayudará al 99%”. Spriggs, profesor de la Universidad Howard y exsecretario de Empleo adjunto en la Administración Obama, señala tres diferencias de la recuperación actual con la de Clinton. La primera es el descenso de las inversiones públicas, en la educación, por ejemplo, lo que aumenta el precio de las carreras universitarias y el endeudamiento estudiantil. La segunda es el debilitamiento de la red de protección social. Y la tercera es que, al contrario que en los noventa, lo que propulsa el crecimiento no es un sector que requiere un alto nivel educativo, como entonces fue la alta tecnología con la burbuja de Internet.
“La economía se encuentra en una expansión por debajo de la media”, dice James Pethokoukis, del laboratorio de ideas conservador American Enterprise Institute. El PIB creció un 2,4% en 2014. “Seguro que habrá oído hablar de la teoría del estancamiento secular. Hay varias maneras de verlo. Una es que existe una falta de demanda crónica en la economía. El porqué está abierto a la especulación. Hay personas que dicen que hay una desigualdad de ingresos mayor y los ricos no gastan tanto, ahorran demasiado y por esto hay menos demanda. Otras personas dicen que desde la recesión, tenemos un problema de demanda, y que quizá la economía simplemente no puede crecer tan rápido como antes. El crecimiento de la fuerza laboral se ha ralentizado, por motivos demográficos. Hubo un gran aumento de la productividad entre mediados de los noventa y mediados de la década siguiente, pero desde entonces ha sido baja. Y si tienes un aumento de la fuerza laboral débil y una productividad débil, tendrás una economía débil”.
Michael Grunwald no es economista, pero ha sido uno de los cronistas más certeros, y originales, de la era Obama. En 2012, cuando prevalecía una visión negativa sobre los logros económicos del presidente, Grunwald, que es periodista, publicóThe New New Deal (El nuevo New Deal, guiño al nombre del programa de Franklin Roosevelt ante la Gran Depresión), un libro sobre el plan de estímulo —inversiones y rebajas de impuestos— de 800.000 millones de dólares que el Congreso aprobó tras la llegada de Obama a la Casa Blanca en 2009. La tesis era que las inversiones de ese plan evitaron otra Gran Depresión y fueron la semilla de una transformación profunda de la economía estadounidense. A finales de 2014, Grunwald (...) publicó en la revista "Politico" un artículo  (...) [que] celebraba las buenas noticias —récords en el Dow Jones, la confianza de los consumidores al alza, el Ébola controlado— y desmontaba el escepticismo de sus compatriotas y de muchos comentaristas. Él sí descorchaba el champán.
“Como las cosas han ido bastante bien, la gente ha olvidado lo horrible que fue la crisis financiera, por lo menos en Estados Unidos. En Europa probablemente no lo han olvidado, porque todavía viven en ella”, dice Grunwald. “El shock financiero después del derrumbe de Lehman-Brothers [el banco que, en septiembre de 2008, precipitó la crisis] fue cinco veces mayor que el shock que llevó a la Gran Depresión. Históricamente, las recuperaciones tras las crisis financieras eran lentas, dolorosas y feas. Comparado con este patrón, la recuperación de EE UU ha sido impresionante: más rápida, más fuerte y bastante mejor, con cualquier baremo, que otras crisis financieras recientes y que las recuperaciones de otras economías avanzadas”.
Otro debate es a quién atribuir el mérito. “El estímulo ayudó en algo, pero la percepción de su influencia se exagera un poco. Hubo un estímulo federal grande, pero en el ámbito local y estatal se aplicaron medidas de austeridad”, dice Michael Madowitz, del laboratorio de ideas progresista Center for American Progress. “Mi hija tiene un año, y cuando lea sobre todo esto en los manuales de economía, lo que dirán es: ‘He aquí un periodo en el que hubo una gran catástrofe, seguida de mucha inactividad [en el Congreso de Estados Unidos], y la entidad que más respondió fue la Reserva Federal [Fed]’. Merecen el crédito por aliviar el bache e iniciar la recuperación. Si hubiera que construir un monumento, tendría que ser a [Ben] Bernanke”. Fue el presidente del banco central de Estados Unidos entre 2006 y 2014, redujo los tipos de interés a cerca del 0% y puso en marcha un plan de compra de bonos del Tesoro por valor de 3 billones de dólares, un estímulo monetario similar al que, siete años después, pone en marcha el Banco Central Europeo (BCE).
“Lo que ocurrió entre 2008 y 2009”, resume Grunwald, “fue que Estados Unidos tuvo unos rescates bancarios extraordinariamente agresivos y bien pensados, un estímulo fiscal extraordinariamente amplio y bien pensado, y un estímulo monetario extraordinariamente bien pensado. Y Europa no tenía nada de eso. Y es por eso que la economía de Europa está hecha unos zorros y la nuestra no. Los alemanes creían que sabían más que nadie, pero se equivocaban”. Las comparaciones con Europa regresan una y otra vez en las entrevistas con economistas y expertos. Mientras la Fed optaba por los estímulos monetarios y Obama elegía políticas keynesianas de estímulo, Europa, bajo la batuta de la canciller alemana Angela Merkel, aplicaba políticas de austeridad.
En mayo de 2010, en vísperas de la cumbre del G-20 en Toronto, Obama avisó por carta a sus socios europeos del peligro de retirar demasiado rápido los estímulos fiscales adoptados para reactivar el crecimiento tras la recesión. Los europeos no le hicieron caso. El éxito de la fórmula Obama-Bernanke atrae ahora aplausos del centroizquierda y la izquierda europea. En las últimas semanas, desde Felipe González a Pablo Iglesias han elogiado estas políticas en sendas visitas a Washington y Nueva York. Tras la victoria de Syriza en Grecia, el 25 de enero, Obama dijo: “No puedes seguir exprimiendo a países que se encuentran en medio de una depresión”. En 2009, él y Bernanke optaron por la vía opuesta. Creen que la historia les ha dado la razón.››

Ángel Ubide en Éxito económico en una sociedad fracturada [“El País” (15-III-2015)] resume:
‹‹La economía estadounidense ha alcanzado la velocidad de despegue, creciendo a un ritmo medio del 2,8% en los dos últimos años. El desempleo se ha reducido a la mitad y la creación de empleo ha sido impresionante, tanto en cuantía como en estabilidad: el sector privado ha creado empleo durante 59 meses seguidos, un récord histórico. A pesar de las múltiples críticas y los ácidos debates que decoran el panorama político estadounidense, algo habrán hecho bien, tanto la Administración de Obama como, sobre todo, la Reserva Federal. Los mercados así lo interpretan, en vista de la apreciación casi ininterrumpida de la Bolsa americana (más de un 200% desde inicios de 2009) y de la fortaleza del dólar.
Estados Unidos también ha mejorado varias de las fallas estructurales que debilitaban sus cimientos. La revolución del petróleo y del shale gas ha reducido su dependencia energética y su desequilibrio por cuenta corriente, y aumentado su ventaja comparativa en costes de producción. Por ejemplo, el precio del gas natural en EE UU es la mitad que en Europa y una quinta parte del precio que pagan los usuarios japoneses. A pesar de las críticas a Europa, la austeridad fiscal en EE UU ha sido muy severa: según los datos del FMI, el déficit fiscal estructural se ha reducido en casi seis puntos del PIB desde 2010, similar al esfuerzo español y superior al ajuste fiscal de la zona euro en su conjunto. Su panorama fiscal de medio plazo está mejorando gracias a la reforma sanitaria del presidente Obama, tremendamente criticada por el Partido Republicano, pero que está reduciendo rápidamente el número de ciudadanos sin cobertura sanitaria y generando una importante reducción de costes.
No todo son buenas noticias. El deterioro demográfico está empezando a hacer mella. La generación del baby boom está alcanzando la edad de jubilación, acelerando la reducción de la población activa que se había iniciado a comienzos de siglo, que se sitúa ya a niveles de finales de los años setenta. Además, el crecimiento de los salarios reales se ha estancado y la distribución de la renta ha empeorado significativamente. Ajustados por la inflación, los ingresos de una familia típica americana han caído a niveles de 1997, y la proporción de la renta capturada por el 90% de las familias con menos ingresos ha pasado del 68% al 53% durante las dos últimas décadas. Estos problemas distributivos se amplifican cuando se desagregan según la raza: por ejemplo, los hombres adultos afroamericanos tienen una tasa de desempleo del 11%, frente al 4,4% de los hombres adultos blancos.
El éxito macroeconómico se combina con una sociedad muy fracturada. El debate político en el Congreso es un espectáculo de diálogos paralelos, el deseo de encontrar puntos en común es prácticamente inexistente y la brecha ideológica se amplifica cada día más por la radicalización política de los medios de comunicación. La pobreza y el hambre en algunas zonas del país es terrible y la tensión el conflicto racial es, por desgracia, cada vez más preocupante.
A media hora de la Casa Blanca, en Maryland, está Bethesda. Es una de las ciudades de mayor renta por habitante del mundo. En ella conviven viviendas de varios millones de dólares y agujeros en el asfalto de las calles de naturaleza tercermundista. El tren de alta velocidad que une Washington y Nueva York es de tercera división: lento, viejo y va a menudo con retraso. Los aeropuertos de Nueva York se caen a trozos. En innovación privada, el país es líder mundial indiscutible, pero la inversión pública neta es nula. El sector privado vuela, el sector público malvive. Esto es Estados Unidos.››

En noviembre de 2016, poco antes de que Obama salga de la presidencia, el mercado laboral estadounidense roza el pleno empleo, con 114,9 millones de empleados, lo que contabiliza solo un 4,9% de paro, casi la mitad que en 2008, cuando el país estaba sumido en la Gran Recesión. Sin embargo, los sueldos están estancados, ha crecido la desigualdad social en el conjunto del mandato, y además dos millones de personas están desempleadas en larga duración, 5,9 millones están empleadas a tiempo parcial porque no tienen alternativa y 1,7 millones ni siquiera se apuntan al desempleo porque no tienen esperanza de encontrarlo, lo que eleva el subempleo a un preocupante 9,5%.

La industria.
Los Estados Unidos constituyen la primera potencia industrial del mundo, gracias a varias causas combinadas: abundancia de materias primas y fuentes de energía, avanzada tecnología, excelentes comunicaciones, gran mercado interior, alto nivel de inversión de capital y de organización. Aunque el sector continúa siendo un componente clave en la economía estadounidense, desde finales de la década de 1970 ha disminuido su importancia relativa en favor de los servicios.
Regiones industriales norteamericanas.
Quizás el cambio más importante producido en las últimas décadas ha sido el crecimiento de zonas manufactureras fuera de las tradicionales regiones del Noreste y de la zona central del Norte (los Grandes Lagos). El núcleo industrial de la nación se desarrolló en el Noreste que, aunque mantiene la mayor concentración industrial, es menos significativa que en el pasado. Dentro del Norte, la manufactura se centra en los estados del Atlántico Medio y de los estados centrales del Noreste, que suponen más de un tercio del valor anual de toda la industria en EE UU. El mayor aumento del sector industrial en el sur se ha producido en Texas, y el más espectacular crecimiento en el Oeste se ha dado en California. Podemos diferenciar cuatro regiones:
- Se concentra la industria en la región del Noreste, llamado «Industrial Belt», a lo largo de los 1.000 km entre Nueva Inglaterra y los Grandes Lagos. En esta área se localizan cinco de los mayores estados industriales —Nueva York, Ohio, Illinois, Michigan y Pensilvania— que en conjunto alcanzan casi un tercio del valor anual de toda la producción industrial del país. Es la mayor concentración demográfica e indus­trial de Occidente, con enormes recursos en materias primas (destaca el carbón de los Apalaches y el hierro del Lago Superior), fuentes de energía (petróleo y recientemente el gas de esquisto), mano de obra especializada, demanda de grandes centros urbanos, comunicaciones relativamente modernas... En la actualidad se está diversificando a casi todos los sectores, aunque en conjunto está perdiendo peso relativo a favor de las nuevas regiones. La región del noreste cuenta con focos industriales escalonados entre Boston y Baltimore y los mayores centros son Nueva York, Boston (informática), Chicago (siderurgia, química y transformados metálicos), Filadelfia (maquinaria), Detroit (automóviles), Pittsburg (acero)... El centro neurálgico de esta región es Nueva York, que cuenta con industrias de todo tipo, su puerto es el más activo del mundo y su barrio de Manhattan es el pulmón financiero de esta rica región.
Sudeste: «Sun Belt», con centros en Atlanta y Columbus. Goza de un reciente desarrollo, con nuevas industrias expansivas de informática, biogenética y química.
Golfo de México. Es la región más rica en petróleo y destacan sus industrias metalúrgicas y petroquímicas. Houston (petroquímica, acero, aeronáutica y telecomunicaciones) es el centro más importante en la costa de Texas, junto a Dallas.
Costa Oeste. Viven una gran expansión los estados de California (Los Ángeles, San Francisco, San Diego y el Silicon Valley) y Washington (Seatle). Cuenta con abundantes materias primas y petróleo. Destacan las industrias aeronáutica, petro­química, la informática, el cine, telecomunicaciones... Se beneficia del dinamismo económico en el área del Pacífico, desde China a Latinoamérica. California es hoy el principal estado industrial de EEUU, superando más del 10% del PIB industrial total. Los Ángeles y San Francisco disponen de una fuerte industria siderúrgica, naval, aeronáutica y electrónica. Seatle es un gran centro de la industria informática (Microsoft) y de la alta tecnología aeroespacial (Boeing).
Principales industrias.
Las principales industrias manufactureras son las de productos químicos, equipos de transporte, alimentos procesados, maquinaria industrial y equipos electrónicos. La maquinaria industrial supone más del 10% de la producción industrial, incluyendo equipos de oficina e informática, motores, equipos agrícolas, maquinaria de construcción, máquinas de oficina y equipos de refrigeración... Los equipos de transporte lo componen automóviles, camiones, aviones, vehículos espaciales, buques y barcos, y material ferroviario. La industria de equipos electrónicos comprende la manufactura de aparatos industriales eléctricos, electrodomésticos, equipos de radio y televisión, componentes electrónicos y aparatos de comunicación. La manufactura de metal fabricado y metal primario, y la industria de caucho y plásticos se concentra en el Noreste. Las artes gráficas y las editoriales son industrias muy extendidas, pues se publican periódicos y libros por todo el país, y el mayor centro editorial es Nueva York. La manufactura de los productos del papel es importante, en especial, en aquellos estados con considerables recursos madereros, especialmente de árboles de madera blanda usados para hacer la mayoría del papel. Otros sectores industriales destacados son el textil, el sector de la moda, instrumentos de precisión, madera, mueble, productos del tabaco, cuero, y artículos de piedra, arcilla y vidrio.

FUENTES. General de Economía.
Internet.
Boix Pons, Antonio. UD 15. Canadá y EE UU: aspectos físicos y humanos. Blog Heródoto de Ciencias Sociales.
Libros.
Méndez, Ricardo; Molinero, Fernando. Espacios y socieda­des. Introducción a la geografía regional del mundo. Ariel. Barcelona. 1994 (1984). 669 pp.
Packer, George. El desmoronamiento. Debate. Madrid. 2015. 528 pp. Biografías de personajes que contribuyeron o sufrieron a EE UU e ilustran la crisis actual de su modelo. Fragmento sobre Sam Walton, dueño de Wal-Mart: El tacaño más rico de Estados Unidos. “El País” Domingo (28-XII-2014) 10. Cómo su sueño de vender más y más barato devino en la ruina de muchos industriales, el empobrecimiento de los asalariados y el declive de las comunidades donde instalaba sus tiendas.

Artículos.
Jackson, Gabriel. Los problemas que agitan Estados Unidos. “El País” (20-IV-2011) 25. Una visión de los problemas económicos actuales de EE UU.
Krugman, Paul. Bain, Barack y el empleo“El País” (7-I-2012) 18. Respecto a la débil recuperación de la economía estadounidense, Krugman compara los resultados de las políticas de empleo de Barack Obama (la preferida) y el republicano Mitt Romney.
Pozzi, Sandro. EE UU crea 1,6 millones de empleos en 2011 y baja la tasa de paro al 8,5%“El País” (7-I-2012) 18. Se cumplen 15 meses seguidos de aumento de los empleos.
Krugman, Paul. EE UU no es una sociedad anónima. “El País” Negocios 1.367 (15-I-2012) 21. Critica el erróneo programa económico contractivo del republicano Romney, que considera que puede gobernar EE UU como una empresa.
Krugman, Paul. Impuestos indefendibles. “El País” Negocios 1.368 (22-I-2012) 22. Critica el sistema fiscal de EE UU porque favorece a las clases más altas, como demuestra el caso del millonario candidato republicano Mitt Romney, que paga un 15%, mucho menos que la clase media. Pide un aumento de los impuestos sobre las rentas altas, para destinar más recursos al fomento y los servicios sociales.
Pozzi, S. EE UU creció el 1,7% en 2011, la mitad que el año anterior. “El País” (28-I-2012) 21.
Bradford Lelong, J. Diseño económico inteligente. “El País” Negocios 1319 (13-II-2011) 23. La política económica estadounidense se debate entre el intervencionismo moderado que propugnan los demócratas y el laissez faire radical de los republicanos.
Jiménez, Miguel. Google, Apple y Microsoft pagan impuestos mínimos fuera de EE UU. “El País” (30-I-2012) 20. Apple es la que menos tributa, un 2,5% del beneficio. Otras empresas, como Amazon o Facebook, imitan estos esquemas de paraísos fiscales para apenas pagar impuestos.
Krugman, P. ¿Está reanimándose la economía? “El País” Negocios 1.369 (29-I-2012) 23. Alaba la política económica de Obama en comparación con la republicana, aunque aquélla sea insuficiente para reactivar con fuerza la economía.
Pozzi, S. El repunte del empleo en EE UU lleva la tasa de paro al 8,3%, el nivel más bajo en tres años. “El País” (4-II-2012) 20.
Gómez Blanco, Manuel. Detroit sonríe de nuevo. “El País” Motor (4-II-2012) 3. Lo gigantes Ford, General Motors y Chrysler, los tres con sede en Detroit, aumentan las ventas al ofrecer coches más pequeños y eficientes. Se recuperan de la crisis iniciada en 2008 y salen del rescate público emprendido por Obama en 2009 de General Motors (aunque participada todavía por el Gobierno) y Chrysler (todavía en proceso de integración con FIAT).
Krugman, Paul. Romney no está preocupado. “El País” Negocios 1.370 (5-II-2012) 21. Krugman ataca a Romney porque solo defiende los intereses de los ricos.
Krugman, P. Dinero y moralidad. “El País” Negocios 1.371 (12-II-2012) 21. En EE UU aumenta la desigualdad social. Un ejemplo: el salario de los trabajadores con bajo nivel de estudios ha bajado un 23% desde 1973.
Caño, Antonio. Obama presenta un presupuesto con inversiones para crear empleo. “El País” (14-II-2012) 6.
Pozzo, S. Austeridad sí, pero con cautela. “El País” (14-II-2012) 6.
Pozzi, S. EE UU se desmarca de Europa con menos recortes y una política monetaria expansiva. “El País” (16-II-2012) 21.
Krugman, P. Los gorrones contra la asistencia social. “El País” Negocios 1.372 (19-II-2012) 25. Los Estados más críticos con la ayuda social son los que más se benefician de ella.
Pozzi, Sandro. EE UU crea 1,6 millones de empleos en 2011 y baja la tasa de paro al 8,5%. “El País” (7-I-2012) 18.
Krugman, P. Estados de depresión. “El País” Negocios 1.375 (11-III-2012) 23. Critica la austeridad y cuenta cómo Reagan abanderó una falsa austeridad, cuando lo cierto es que aumentó el gasto público.
Krugman, P. La paranoia golpea profundamente. “El País” Negocios 1.377 (25-III-2012) 23. Critica a Romney por su demagogia y mentiras, cuando ataca a Obama falsamente por la cuestión energética.
Editorial. Pragmatismo americano. “El País” Negocios 1.379 (8-IV-2012) 3. Alaba la política neokeynesiana de EE UU, en comparación con la de la UE.
Pozzi, S. EE UU, despegue incierto. “El País” Negocios 1.379 (8-IV-2012) 4-6.
DeLong, J. Bradford. La sombra de la depresión. “El País” Negocios 1.379 (8-IV-2012) 4-5.
Krugman, Paul. Economía de ‘baba rosa’. “El País” Negocios 1.379 (8-IV-2012) 17. Crítica a los presupuestos aprobados por el Congreso, dominado por los republicanos.
Pozzi, S. EE UU se contagia del mal europeo. “El País” Negocios 1.396 (5-VIII-2012) 4-5. La crisis europea afecta a EE UU.
Torreblanca, José Ignacio. El gulag americano. “El País” (5-X-2012) 4. EE UU sufre un elevado índice de población encarcelada o en libertad condicional, seis millones de presos, lo que da 731 reclusos por 100.000 habitantes (en 1980 eran 220). Un ejemplo de las consecuencias: el gasto por preso en California es de 50.000 dólares al año, y si en 1980 el gasto carcelario era la mitad del universitario, en cambio en 2012 es ya el doble, con 10.000 millones de dólares para atender a 150.000 presos.
Caño, Antonio. La caída del paro refuerza a Obama. “El País” (6-X-2012) 4.
Alandete, David. El motor de EE UU remonta el vuelo. “El País” (8-X-2012) 5. Mejora la economía en Detroit y su Estado, Michigan, debido a la reactivación del sector del automóvil.
Pozzi, Sandro. Una recuperación incierta. “El País” Negocios 1.409 (4-XI-2012) 4-6.
Caño, A. Obama exige más impuestos a los ricos. “El País” (10-XI-2012) 3.
Torreblanca, José Ignacio. Después de la batalla. “El País” (9-XI-2012) 13. El reto de reducir la desigualdad social en EE UU.
Caño, A. EE UU se hunde en la parálisis política. “El País” (22-XII-2012) 2. El Congreso y Obama no se ponen de acuerdo sobre el presupuesto.
Caño, A. EE UU se precipita hacia el desastre. “El País” (28-XII-2012) 2-3.
Caño, A. La crisis abre muchas dudas sobre el sistema político estadounidense. “El País” (28-XII-2012) 3.
Caño, A. Obama echa el resto para evitar la crisis. “El País” (29-XII-2012) 2.
Caño, A. Obama pide cordura para evitar la crisis. “El País” (31-XII-2012) 3.
Caño, A. Los republicanos alargan el drama fiscal. “El País” (2-I-2013) 2-3.
Caño, A. La amenaza de la crisis persigue a Obama. “El País” (3-I-2013) 2-3.
Caño, A. Nadie gana, los republicanos pierden. “El País” (3-I-2013) 3.
Pozzi, S. La banca de EE UU resucita. “El País” Negocios 1.421 (3-II-2013) 11. Los bancos salen de la crisis.
Pérez, Claudi; Caño, Antonio. Obama ofrece libre comercio a la UE. “El País” (14-II-2013) 2-3.
Caño, Antonio. Obama promete un Estado al servicio de la clase media. “El País” (14-II-2013) 3.
Monge, Yolanda. El divorcio político ahoga a Estados Unidos. “El País” (2-III-2013) 3. La falta de acuerdo presupuestario obliga a un drástico recorte que lastrará el crecimiento económico y el empleo.
Pozzi, S. EE UU vive una nueva fiebre del ferrocarril. “El País” Negocios 1.426 (3-III-2013) 24. La demanda de transporte ferroviario para el petróleo y el gas natural tira del sector.
Pozzi, S. Wall Street pasa la página de la crisis. “El País” (6-III-2013) 30-31. La bolsa de Nueva York vuelve a sus máximos históricos.
Pozzi, S. Estados Unidos registra el mejor dato de paro desde diciembre de 2008. “El País” (9-III-2013) 28. En febrero se crearon 236.000 empleos y baja el paro al 7,7%.
Naím, Moisés. De cómo desperdició la crisis EE UU. “El País” (7-IV-2013)12 .
Caño, Antonio; Monge, Yolanda. Obama intenta apuntalar la economía. “El País” (11-IV-2013) 2-3. Presenta un presupuesto centrista, con aumento de impuestos y recortes sociales.
Caño, Antonio. Obama lanza un ambicioso plan contra el cambio climático. “El País” (26-VI-2013) 39.
Pozzi, S. La economía de EE UU acelera su crecimiento. “El País” (1-VIII-2013) 20.
Pozzi, S. EE UU reduce el ritmo de creación de empleo. “El País” (3-VIII-2013) 23.
Pozzi, S. EE UU se recobra a tiempo parcial. “El País” (18-VIII-2013) 26. Hay 5,2 millones de ocupados a jornada completa menos que en 2007.
Pozzi, S. El empleo en Estados Unidos frena su recuperación y genera dudas en la Fed. “El País” (7-IX-2013) 22.
Vidal-Folch, Xavier. Por qué EE UU lo hace mejor. “El País” (19-IX-2013) 18.
Podesta, John; Tanden, Neera. Un proceso inacabado. “El País” (24-X-2013) 31. Los dos expertos, juristas ambos, del Center for American Progress, John Podesta (1949), exjefe de gabinete del presidente Bill Clinton, y Neera Tanden, señalan la ineficacia de las políticas económicas aplicadas por los neocons o neoliberales, y defienden que hay que invertir en la clase media, auténtico motor del crecimiento.
Pozzi, S. El paro en EE UU cae a su nivel más bajo de los últimos cinco años. “El País” (7-XII-2013) 29.
Pozzi, S. EE UU da el salto hacia la autonomía energética total. “El País” (21-XII-2013) 6.
Pozzi, S. Estados Unidos crea 2,2 millones de puestos de trabajo en 2013. “El País” (11-I-2014) 20. El paro baja al 6,7%, un descenso de 1,1% en un año, pero se debe sobre todo al descenso de la proporción de población activa a niveles de 1978.
Naím, Moisés. Revoluciones en EE UU. “El País” (13-IV-2014) 12. El país padece graves problemas económicos, pero su industria es pujante y muy competitiva, sobre todo gracia al actual descenso del precio de la energía.
Pozzi, S. El paro en EE UU cae al nivel más bajo desde la quiebra de Lehman. “El País” (3-V-2014) 20. El desempleo care al 6,3%, pero sobre todo por la caída de la población activa en 800.000 personas.
Bassets, Marc. Obama libra la batalla de la modernización de las infraestructuras. “El País” (17-V-2014) 6. La oposición republicana paraliza las inversiones en redes de transporte. En tren se tarda más en el trayecto Nueva York-Washington (370 km) que en el Madrid-Barcelona (600 km), lo que dificulta sobremanera los viajes de un día a los turistas.
Pozzi, S. EE UU recupera el empleo perdido durante la gran recesión. “El País” (7-VI-2014) 26.
Pozzi, S. El PIB de EE UU sufre una dura contracción. “El País” (26-VI-2014) 36. El PIB revisado lleva el descenso del primer trimestre al 2,9%.
Yárnoz, Carlos; Pozzi, Sandro. EE UU impone una multa récord a BNP por ayudar a Cuba, Irán y Sudán. “El País” (1-VII-2014) 25.
Faus, Joan. La economía de EE UU se recupera y crece al 4%. “El País” (31-VII-2014) 28.
Editorial. Recuperación sin prosperidad. “El País” Negocios 1.501 (10-VIII-2014) 2.
Bassets, Marc. Una recuperación a medio gas. “El País” Negocios 1.501 (10-VIII-2014) 4-5.
Ximénez de Sandoval, Pablo. California compite con el canal de Panamá. “El País” Negocios 1.510 (12-X-2014) 20. Grandes inversiones en los puertos de Los Ángeles para recibir el tráfico asiático.
Pozzi, S. Una recuperación desigual sin réditos para los demócratas. “El País” (23-X-2014) 9.
Oregui, Piedad. El valor del dólar apunta alto. “El País” Negocios 1.513 (2-XI-2014) 26. El mercado augura una revalorización del dólar.
Pozzi, S. Estados Unidos registra la mayor tasa de crecimiento en más de una década. “El País” (24-XII-2014) 30. Un 5% en tasa anual.
Jiménez, V. Estados Unidos logra la mayor generación de empleo en 15 años. “El País” (10-I-2015) 26-27.
Pozzi, Sandro; Mars, Amanda. El paro cae en EE UU al 5,5% y ya es la mitad que en la zona euro. “El País” (7-III-2015) 25.
Bassets, Marc. EE UU pasa página. “El País” Domingo (15-III-2015) 2-3.
Ubide, Ángel. Éxito económico en una sociedad fracturada. “El País” Domingo (15-III-2015) 3. 
Pozzi, S. La creación de empleo en EE UU se frena de manera brusca. “El País” (4-IV-2015) 18.
Pozzi, S. La fortaleza del dólar exprime a las multinacionales de EE UU. “El País” (27-IV-2015) 25. Los resultados caen por la revalorización de la moneda.
Pozzi, S. La economía de Estados Unidos se estanca en el arranque de 2015. “El País” (30-IV-2015) 24.
Pozzi, S. La creación de empleo repunta en Estados Unidos. “El País” (9-V-2015) 27. El paro baja al 5,4%.
Pozzi, S. EE UU sufre la tercera caída del PIB desde la Gran Recesión. “El País” (30-V-2015) 40.
Agencias. EE UU reduce el paro a niveles de abril de 2008. “El País” (3-VII-2015) 38. Baja dos décimas hasta el 5,3%.
Pozzi, S. Los bajos salarios entran en campaña. “El País” Negocios 1.555 (23-VIII-2015) 6.
Editorial. Riesgos en EE UU. “El País” Negocios 1.555 (23-VIII-2015) 6.

Pozzi, S. Estados Unidos se acerca al pleno empleo al reducir el paro al 5,1%. “El País” (5-IX-2015) 39.
Bassets, Marc. El acuerdo que mueve el tablero geopolítico. “El País” Negocios 1.562 (11-X-2015) 3-5. El acuerdo de libre comercio en el Pacífico es la respuesta de EE UU al desafío chino.
Mars, Amanda. Estados Unidos se aferra a los mandos. “El País” Negocios 1.564 (25-X-2015) 70-72. EE UU sigue creciendo en los últimos decenios, pese al descenso de la productividad.
Pozzi, S. La nueva era del centro comercial. “El País” Negocios 1.570 (13-XII-2015) 6. Los centros comerciales de EE UU se renuevan para competir con el comercio online.
Pozzi, S. El milagro del ‘fracking’ se desmorona en Estados Unidos. “El País” (20-XII-2015) 47.
Pozzi, S. Estados Unidos creó 2,65 millones de empleos en 2015. “El País” (9-I-2016) 37.
Pozzi, S. El paro en Estados Unidos baja del 5% por primera vez tras la Gran Recesión. “El País” (6-II-2016) 43.
Pozzi, S. La creación de empleo se acelera en Estados Unidos. “El País” (5-III-2016) 46. El paro cae al 4,9%.
Pozzi, S. La economía de EE UU se enfrió en el primer trimestre. “El País” (29-IV-2016). El PIB solo sube un 0,5% en tasa anualizada.
Pozzi, S. EE UU refuerza la regulación para pagar horas extraordinarias. “El País” (19-V-2016). La medida beneficiará a los asalariados.
Pozzi, S. La ropa europea se come las marcas de EE UU. “El País” (20-VIII-2016).
Pozzi, S. EE UU saborea su queso artesano. “El País” Negocios 1.606 (28-VIII-2016). La producción y el consumo de queso crecen, con un mayor número de productores con métodos tradicionales.
Mars, Amanda. ¿Por qué EE UU crece poco? “El País” (26-IX-2016). La crisis de la clase media y la magra productividad lastran el crecimiento del PIB.
Estefanía, Joaquín. El ‘milagro’ póstumo de Obama. “El País” (17-X-2016). La economía norteamericana crece y además comienza a bajar la desigualdad social.
Pozzi, S. La era Obama finaliza en EE UU con 11,2 millones de empleos más. “El País” (5-XI-2016). En 2016 el mercado laboral estadounidense roza el pleno empleo, con 114,9 millones de empleados, lo que contabiliza solo un 4,9% de paro, casi la mitad que en 2008, cuando el país estaba sumido en la Gran Recesión. Sin embargo, los sueldos están estancados, ha crecido la desigualdad social en el conjunto del mandato, y además dos millones de personas están desempleadas en larga duración, 5,9 millones están empleadas a tiempo parcial porque no tienen alternativa y 1,7 millones ni siquiera se apuntan al desempleo porque no tienen esperanza de encontrarlo, lo que eleva el subempleo a un preocupante 9,5%.
Pozzi, S. Un plan económico todavía por definir. “El País” (11-XI-2016). Incertidumbre sobre la política económica de Trump.
Pozzi, S. La antiglobalización llega a la Casa Blanca. “El País” Negocios 1.616 (13-XI-2016). Pozzi considera que Trump ha ganado por el apoyo de la gente que se siente amenazada por el comercio internacional y busca trabajos mejor remunerados y una mayor igualdad.
Pozzi, S. Trump desata la euforia en Wall Street. “El País” (4-XII-2016). Los valores financieros y energéticos se disparan por la creencia de que se beneficiarán de los estímulos prometidos, pero también se teme los perjuicios del proteccionismo.
Mars, A. La era Obama acaba con la mayor alza salarial en siete años y pleno empleo. “El País” (7-I-2017).
Pozzi, S. Un mandato histórico en ocho indicadores económicos. “El País” (7-I-2017). La economía pasa de caer un 5% a subir un 3,5%.
Pozzi, S. EE UU crece al ritmo más lento en cinco años lastrada por el déficit comercial. “El País” (28-I-2017). Crece en 2016 solo un 1,6%. La economía no logra superar el 3% desde 2005, debido al déficit comercial, la baja productividad y factores demográficos. Se prevé un 2,1% en 2017.
Pozzi, S. El presidente ordena empezar a reducir la regulación financiera. “El País” (4-II-2017). La Bolsa responde con alzas aunque la orden desmonta la legislación de la Dodd-Frank Act que impedía otro ‘caso Lehman Brothers’.
Pozzi, S. EE UU registra su mayor déficit comercial con México desde 2011. “El País” (8-II-2017). EE UU tiene en 2016 un déficit comercial de 502.300 millones de dólares, de los cuales 63.200 son con México. Las causas son la debilidad de la economía mundial y la revaluación del dólar, que encarece las exportaciones. La suma de importaciones y exportaciones con China asciende a 347.000 millones.
Vidal-Folch, X. Volvemos al capitalismo de casino. “El País” (9-II-2017). Trump desmantela los controles que supervisaban el sector financiero después de la crisis de 2008.
Estefanía, J. El forense del imperio americano. “El País” (6-II-2017). Trump avanza hacia una (otra vez) desregulación del sistema financiero norteamericano.
Mars, A. Los nervios que causa Trump no hacen mella en Wall Street. “El País” (18-II-2017).
Pozzi, S. La América rural choca con Trump. “El País” Negocios 1.633 (12-III-2017). Los productores agrarios están preocupados por la política aislacionista de Trump, que afectaría a sus trabajadores y exportaciones.

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