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lunes, 5 de mayo de 2014

UD 14. La población de España.

UD 14. LA POBLACIÓN DE ESPAÑA..

INTRODUCCIÓN.

1. COMPORTAMIENTO DEMOGRÁFICO.
1.1. EVOLUCION DE LA POBLACIÓN.
CICLO DEMOGRÁFICO ANTIGUO (HASTA 1750).
CICLO DEMOGRÁFICO MODERNO (DESDE 1750).     
1.2. ESTRUCTURA DEMOGRÁFICA ACTUAL.
Características.
NATALIDAD.
Natalidad y mortalidad en 2012.
MORTALIDAD.
DENSIDAD E ÍNDICE DE DOTACIÓN ESPACIAL.
CRECIMIENTO DE POBLACIÓN.
COMPOSICIÓN POR EDAD.
COMPOSICIÓN POR SEXO.
ESTRUCTURA SOCIOPROFESIONAL.
Dosier: Políticas demográficas en la España actual.

Dosier: Las minorías étnicas en España.

2. ANÁLISIS POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS (POBLACIÓN ACTUAL, EVOLUCIÓN, DISTRIBUCIÓN ESPACIAL).
Tendencias de redistribución desde el siglo XIX hasta hoy.
2.1. REGIONES CON MAYOR CRECIMIENTO ACTUAL.
MADRID.
ANDALUCÍA.
MURCIA.
CANARIAS.
BALEARES.
2.2. REGIONES CON INFERIOR CRECIMIENTO ACTUAL.
CATALUÑA.
PAÍS VALENCIANO.
ARAGÓN.
CASTILLA—LA MANCHA.
CASTILLA Y LEÓN.
EXTREMADURA.
GALICIA.
ASTURIAS.
CANTABRIA.
PAÍS VASCO.
NAVARRA.
LA RIOJA.

3. FENÓMENOS MIGRATORIOS.
3.1. MIGRACIONES INTERIORES.
EVOLUCIÓN.
Último tercio del siglo XIX.
Etapa 1900—1960.
Etapa 1960—1975.
Etapa posterior a 1975.
CONSECUENCIAS DE LAS MIGRACIONES INTERIORES.
3.2. MIGRACIONES EXTERIORES.
EMIGRACIÓN.
Argelia.
América.
Europa.
INMIGRACIÓN.

APÉNDICES.

INTRODUCCIÓN.
En la materia de Geografía la UD se refiere a Población, sistema urbano y ordenación del territorio, con un contenido de:
La población española. Crecimiento demográfico y desigualdades espaciales.
Procesos de urbanización y sistemas de ciudades.
Las disparidades regionales. Ordenación y desequilibrios territoriales.
Se estudia la estructura de población a nivel general de España y por Comunidades Autónomas. Se estudian dos ciclos demográficos: antiguo y moderno, separados por la fecha de 1700.
Las últimas cifras oficiales de población son las del censo de 2001, el último completo porque el de 2011 se hará sobre una encuesta del 10% de la población. En 2011 la población real en España es de 47,19 millones según el INE (46 millones en 2010) y el padrón municipal indica 47 millones debido a que no contabiliza los extranjeros que abandonan el país sin darse de baja y al retraso en registrar las defunciones para mantener la financiación. [Nogueira, Charo. La cifra de población está inflada en un millón de personas. “El País” (5-II-2011) 34.]

1. COMPORTAMIENTO DEMOGRÁFICO.
1.1. EVOLUCION DE LA POBLACIÓN.
CICLO DEMOGRÁFICO ANTIGUO (HASTA 1750).
Hasta 1750 hubo un crecimiento lento, a corto plazo, con estancamiento o retroceso debido a las crisis de subsistencia, las epidemias y guerras, con lo que el crecimiento a largo plazo es casi nulo.
España perdió población debido a las guerras exteriores, la emigración a América, la peste, la expulsión de judíos y moriscos, etc. Si el siglo XVI fue de crecimiento, el siglo XVII fue de retroceso. La mayor densidad demográfica pasó desde el centro a la periferia durante el siglo XVII, sobre todo en la Corona de Aragón.
CICLO DEMOGRÁFICO MODERNO (DESDE 1750).     
El ciclo moderno comienza hacia 1750, como en el resto de Europa, pero es un proceso muy lento hasta el siglo XX, lo que explica el relativo retraso de España en comparación con el vigoroso empuje de la población en Gran Bretaña, Alemania... La causa principal de este atraso es que la debilidad de la Revolución Industrial en España.
Desde mediados del siglo XVIII retrocede la mortalidad epidé­mica (hasta casi desaparecer en el siglo XIX, salvo la gran epidemia de gripe de 1918 y algunas menores de tifus), así como la ordinaria (más sanidad e higiene), con descenso de las hambres y las pérdidas por las guerras, con lo que la población aumenta mucho, sobre todo desde la primera mitad del siglo XIX, tras la debacle de las bajas en la Guerra de Independencia, con un au­mento de la nupcialidad y una disminución de la emigración a una América ya independiente. En la segunda mitad del siglo XIX disminuyen la tasa de mortalidad infantil y de natalidad, con un descenso del crecimiento demográfico, acusado hacia 1918.
Las crisis de subsistencia en el interior llevan a una disminución de la población en el centro y la emigración a las costas, a Barcelona, Madrid y las capitales de provincia.
Hacia 1950 hay un progresivo envejecimiento de la población. Es una periodificación más atrasada respecto al ciclo demográfico moderno europeo, llegando a los rasgos de este modelo sólo hacia 1900.
1.2. ESTRUCTURA DEMOGRÁFICA ACTUAL.
Características.
- Reducción de mortalidad catastrófica a partir de 1900.
- Reducción de mortalidad ordinaria, sobre todo infantil, desde 1920.
- Descenso de fecundidad, acentuada en la posguerra civil.
- Envejecimiento a partir de 1950.
- Movimientos migratorios hacia el exterior (Europa, América) y en el interior (Cataluña, Madrid, País Vasco, costas).
- Inmigración creciente desde los años 1990.
NATALIDAD.
 
Gráfico de evolución de nacimientos en España desde 1858 hasta 2008, según INE [http://www.periodismoindependiente.es/economia/demografia-e-inmigracion-espana/]

La tasa de natalidad ha disminuido desde 1900, salvo en el periodo 1955-1964. El descenso se acentuó en los años 70 y actualmente es de las más bajas del mundo, junto con Grecia, aun­que las estadísticas de los años 80 dan unos datos ya obsoletos, pues ignoran el aumento de la natalidad en Suecia, Alemania, etc. tanto como el último descenso en España.
La tasa de fecundidad ha bajado de 2,78 hijos por mujer en 1975 a sólo 1,31 en 1991 y a 1,23 en 1994 y 1,19 en 1999 (lejos del mínimo de 2,1 para mantener la población), siendo España la nación con menos nacimientos del mundo (un dato poco conocido, pero muy preocupante). Así, en 1975 hubo 669.000 nacimientos y en 1991 sólo 386.000.
Las razones son un gran cambio en la familia española, con un descenso de la tasa de fecundidad matrimonial y de la nupcialidad, con aumento de las uniones consensuales poco fértiles; la edad media del matrimonio de la mujer se ha retrasado a los 26 años.
Los españoles se retrasan en su emancipación del hogar paterno, por el desempleo ju­venil, siendo el país europeo con menos hogares unipersonales. En España sólo el 13% de los hogares con una persona, un 14% en Portugal, siendo de un 34% en Dinamarca y Alemania, un 30% en los Países Bajos y un 27% en Francia.
El índice de divorcios está aumentando su frecuencia desde su legalización en 1982, hasta un porcentaje entre el 15 y el 20%, todavía muy lejano al 40% del Reino Unido y Dinamarca, mientras que Italia e Irlanda tienen menos del 10% y los demás países europeos están entre estos dos extremos. Durante la crisis iniciada de 2008 se han reducido los divorcios: en 2011 se produjeron 117.179, un 2,3% menos, debido a los gastos de tener dos casos y de los trámites de divorcio.
España es el país europeo (junto con Grecia) con menos familias monoparentales, en 1991 un 6%, con un hijo menor de 15 años, frente al 20,4% de Dinamarca y el 19% del Reino Unido. En todos estos países el 85% de las familias monoparentales corren a cargo de la madre.
Natalidad y mortalidad en 2012.
Las estadísticas de 2012 apuntan a un nuevo descenso de la natalidad y un estancamiento de la mortalidad:
‹‹El número de personas que opta por casarse en España ha aumentado por primera vez desde 2004, y en 2012 168.834 parejas contrajeron matrimonio, un 3,4% más que un año antes. No obstante, según explica el Instituto Nacional de Estadística (INE), el aumento sólo se produce en matrimonios civiles, que aumentan un 8,7%, lo que refleja que hubo 3,6 matrimonios por cada mil habitantes.
La edad media del matrimonio mantuvo su tendencia creciente y se sitúa en 36,2 años para los hombres y en 33 para las mujeres, aunque si sólo se tienen en cuenta los datos de la primera vez que se contrae matrimonio, la edad media es de 33,8 años para los varones y de 31,6 en las mujeres.
En el 17,8 por ciento de los matrimonios entre personas de distinto sexo, al menos uno de ellos era extranjero, un porcentaje que se redujo casi en dos puntos al de un año antes.
Aunque la opción del matrimonio aumenta, la de tener descendencia no va asociada puesto que el número de nacimientos se redujo en 2012 por cuarto año consecutivo, con el nacimiento de 453.637 niños, el 3,9% menos que un año antes, mientras que el número de muertes fue de 405.615, un 4,6% más y el mayor incremento de fallecimientos anual de la década.
El descenso de los nacimientos, según el INE, se debe a una menor fecundidad, con un descenso del número de hijos por mujer desde 1,34 en 2011 a 1,32 en 2012, y a la progresiva reducción del número de mujeres en edad fértil, que está en caída desde el año 2009 porque se trata de generaciones menos numerosas, nacidas durante la crisis de natalidad que se registró en los años ochenta y principios de los noventa.
Por otra parte, señala como causa una menor fecundidad, pues el número medio de hijos por mujer también ha experimentado un descenso pasando de 1,44 en 2008 al 1,32 el año pasado. Este descenso entre 2011 y 2012 fue especialmente acusado entre las extranjeras, que pasaron de 1,58 a 1,54 hijos por mujer, mientras en las españolas la reducción era de 1,29 a 1,28.
En esta línea, la encuesta refleja un nuevo aumento de la edad media de maternidad, que sube también por cuarto año consecutivo hasta situarse en 32,1 años entre las españolas y en 28,9 años entre las extranjeras. No obstante, de los 453.637 nacimientos que tuvieron lugar en 2012 en España, 86.945 fueron de madre extranjera, lo que supuso el 19,2% del total, frente al 19,5% que representaban el año anterior.
En paralelo, aumentaron las defunciones un 4,6 por ciento el año pasado, el mayor incremento anual de la última década y una subida tal que son seis las comunidades autónomas con un saldo vegetativo negativo y, de ellas, cinco lo son por segundo año consecutivo. Se trata de Galicia, Castilla y León, Principado de Asturias, Aragón y Extremadura, que son las que repiten, y Cantabria.
En este sentido, el crecimiento vegetativo de la población residente en España (nacimientos de madre residente menos defunciones de residentes) se redujo un 42,9% en 2012 hasta situarse en 48.488 personas. Este saldo no se situaba por debajo de las 50.000 personas desde el año 2001, conforme la estadística oficial.
El INE se refiere al incremento de defunciones como "evolución excepcional" y atribuye su origen a "un incremento coyuntural de las defunciones en los meses de febrero y marzo", en los que el número de decesos superó en un 29,2% y en un 13,6%, respectivamente, a los registrados en los mismos meses de 2011. En consecuencia, la tasa bruta de mortalidad se situó en 8,6 defunciones por mil habitantes, frente a los 8,4 de 2011. La de mortalidad infantil se mantuvo en 3,1.
Asimismo, la esperanza de vida de los ciudadanos al nacer se redujo "ligeramente" hasta los 82,2 años, pero sólo hubo contracción entre las mujeres, que pierden 0,2 años situando su esperanza en la edad de 85, mientras la de los varones se mantiene en 79,3. Según el INE, una persona que alcance los 65 años esperaría vivir, de media, 18,4 años más si es hombre y 22,4 más si es mujer.›› [Redacción (EFE). Los matrimonios aumentan por primera vez desde 2004 y descienden los nacimientos. “La Vanguardia” (18-VI-2013).]


MORTALIDAD.
La tasa de mortalidad ha descendido desde un 28% en 1900 hasta un 7,5% en 1991 y 6% en 2011, una de las tasas más bajas del mundo, junto con Japón, gracias a la todavía relativa juventud de la población y la baja tasa de mortalidad infantil (casi inapreciable, una de las más bajas del mundo).
Por ello, tenemos un alta esperanza de vida al nacer (por el clima, la dieta mediterránea), de 83,4 años para la mujer y 79,5 para el hombre (este menor por la rudeza del trabajo). Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2009 son similares: 78 en los hombres y 85 en las mujeres. 
Esta situación conlleva un creciente envejecimiento de la población, preocupante para el futuro social y económico.
DENSIDAD E ÍNDICE DE DOTACIÓN ESPACIAL.
 
Mapa de densidad de 2008, tomado de Wikipedia. Los colores de rojo más intenso son los de mayor densidad.

La densidad de población era en 1991 de 77,7 habitantes/km² y en 2011 había aumentado hasta 93, todavía bastante baja para el nivel europeo y desigualmente repartida.
El índice de dotación espacial resulta de una fórmula:
DE= DxR / K
DE: índice de dotación espacial. D: densidad (hab/km²). R: Renta provincial. K: constante para redondear el guarismo.
Esta fórmula premia el tamaño económico y territorial, por encima del demográfico. Entre 1960 y 1991 este índice muestra la expansión de la costa mediterránea y Madrid, en decremento del interior.
CRECIMIENTO DE POBLACIÓN.
 
Mapa de crecimiento de población en 2008.

Entre 1900 y 1991 la población española ha aumentado un 102,3% con un máximo de crecimiento en 1956-1965, para estancarse relativamente en los años 80. Mientras que en el periodo 1950-1979 la población crecía entre 300.000 y 400.000 cada año, en 1989 sólo lo hizo en 83.000, sobre todo por la reducción del número de nacimientos y luego por las mayores defunciones de una población envejecida. El 1-I-1999 había 40.202.160 habitantes, 350.000 más que en 1999, gracias a la inmigración, y en 2011 había ya 47,199 millones.
Según el INE en España había en el año 2010 un total de 47.021.031 habitantes y en el año 2011 (datos del padrón a 1 de enero de 2011) habían aumentado un 0,36% hasta 47.190.493, de los que 41.439.006 son de nacionalidad española, con 5,7 millones de extranjeros (100.000 se nacionalizaron en 2011). Un estancamiento causado por la crisis que ha desencadenado una reducción tanto de la natalidad como de la inmigración y, en cambio, un aumento de la emigración. Las regiones siguen las tendencias de los últimos años: las que pierden más población son Asturias y Castilla y León, seguidas de Galicia y Aragón; y la que más gana es Andalucía, seguida de la Comunidad Valenciana.

COMPOSICIÓN POR EDAD.
  
Mapa de envejecimiento de le población española en 2005, tomado de Wikipedia. Se confirma que el sur y la costa mediterránea son las zonas con mayor juventud.

Hacia 1900 el Sur tenía una población más joven que la mitad Norte. Hay en la actualidad numerosas diferencias entre las provincias, con un general envejecimiento de la población: es más acusado en las provincias del interior y las rurales, y más jóvenes son las provincias costeras mediterráneas y las andaluzas, con Canarias. En 1991 los mayores de 65 años son ya un 14% y los menores de 15 años un 19% lo que muestra un futuro preocupante por las cargas sociales sobre una población joven relativamente menos numerosa. La llegada de grandes cantidades de inmigrantes jóvenes a partir de finales de los años 1990 ha mejorado un poco estos índices, pero la crisis actual vuelve a poner en grave peligro de envejecimiento a la población española, debido a la emigración de los más jóvenes.
COMPOSICIÓN POR SEXO.
 
Pirámide de población de 2007, tomada de Wikipedia.

Hay un mayor número de mujeres que de hombres, en parte por las bajas de la guerra civil, la emigración de trabajadores al extranjero, la distinta mortalidad en edad temprana, la mortalidad por accidentes de trabajo y circulación, la penosidad e insalubridad laboral... En 1991 había 19.835.000 mujeres y 19.036.000 hombres, una diferencia de 800.000 personas, que va en aumento por las mayores expectativas femeninas de vida. En 2011 había 47,19 millones de habitantes y de ellos se calcula que unos 24 millones son mujeres y 23,1 millones son hombres.
ESTRUCTURA SOCIOPROFESIONAL.
Desde 1960 hay un fuerte descenso de la población agraria, mientras que ha crecido relativamente la industrial y sobre todo enormemente la terciaria, junto a un gran aumento de la población asalariada. En 1900 la población estaba en un 70% en el sector primario, un 15% en el secundario y un 15% en el terciario. En 1970 era del 25%, 37% y 37% respectivamente y en 1991 ya era del 11,8%, 33,4% y 54,8%, ya con un relativo descenso de la secundaria y vigoroso crecimiento de la terciaria.
Un problema social muy grave es la alta tasa de paro estructural, cercana al 20% de la población activa (se ha triplicado desde 1978) y la baja tasa de ocupación, sobre un 36%, mientras que en Europa está en el 45-50% de media. El futuro de creación de empleo se concentra en el sector terciario y es indicativo que Baleares, la CA con menor desempleo (9%) es también la de sector terciario más importante.
La población rural sufre una fuerte recesión. El medio rural se queda vacío. Los viejos se mueren y los jóvenes se van al rechazar una actividad agraria escasamente remunerada y al existir unas rentas diferenciadas por debajo del 50% respecto al resto de los sectores. En España existen 7.007 municipios con menos de 5.000 habitantes que ocupan el 67% del territorio, pero tan sólo el 17,6% de la población. Entre 1970 y 1991 de estos municipios, 6.036 perdieron población y más de 3.500 lo hicieron en un porcentaje superior al 30% de media.
En España, en 1996, por primera vez, la población activa rural bajó del millón de trabajadores, hasta 979.000, de los que 288.000 son asalariados y sólo 691.000 agricultores. Si en 1980 eran más de dos millones, con cerca del 20% de la población activa, y en Galicia eran más del 40%, en 1996 era sólo el 7,8%, con una participación del 3,5% del PIB. Han fracasado las políticas de rejuvenecimiento del campo.
 El paro en febrero de 1997 afectaba a 2.262.721 personas, un 14,11 de la población activa, con diferencias regionales bastante acusadas, con cuatro grupos:
1) Bastante por debajo de la media nacional (<12%): Cataluña (10,25%), Baleares (10,69%), La Rioja (10,73%), Navarra (11,59%) y Aragón (11,78%).
2) Por debajo de la media estaba otro grupo, con Murcia (12,75%), Madrid (13,03%), Castilla y León (13,54%).
3) Muy cerca de la media, están el País Vasco, justo en la media (14,14%) y la Comunidad Valenciana (14,42%).
4) Por encima de la media estaban Cantabria (15,39%), Castilla La Mancha (16,01%), Galicia (16,15%), Andalucía (16,8%), Extremadura (16,99%), Canarias (17,63%), Asturias (18,82%).

La crisis iniciada en 2008 ha aumentado los índices citados, hasta alcanzar a mediados de 2012 el 24% de paro, con una diferenciación en grupos sensiblemente igual.

2. ANÁLISIS POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS (POBLACIÓN ACTUAL, EVOLUCIÓN, DISTRIBUCIÓN ESPACIAL).
Tendencias de redistribución desde el siglo XIX hasta hoy.
La población española se está redistribuyendo aceleradamente desde el siglo XIX, con las siguientes tendencias:
- El centro (excepto Madrid) pierde población, en beneficio de la periferia (sobre todo la costa).
- Las áreas rurales pierden población en beneficio de las áreas urbanas e industriales.
La población tiende a un crecimiento mínimo en la actualidad, que apenas es corregido por la inmigración de residentes extranjeros de tercera edad (Baleares) e inmigrantes extranjeros (europeos, marroquíes y africanos, hispanoamericanos, de países del Este). Mientras que la región cantábrica está estancada desde la crisis industrial de los años 70 la región mediterránea está en auge gracias al turismo, el atractivo residencial de su clima, la agricultura intensiva, la relocalización industrial y de servicios, etc. En general en el Norte hay estancamiento o retroceso, mientras que el Sur crece. En especial Andalucía, Murcia y Canarias se benefician de la alta tasa de fecundidad, mientras que Madrid y Baleares se apoyan en la inmigración.
2.1. REGIONES CON MAYOR CRECIMIENTO
Son Madrid, Andalucía, Murcia, Canarias y Baleares. Estas regiones (especialmente Canarias) tuvieron un crecimiento superior a 0,30% en los años 80.
MADRID.
Población actual. Tiene 4,947 millones de habitantes.
Evolución. Espectacular crecimiento desde 1857, por la capitalidad del Estado que atrajo inmigrantes de Andalucía y las dos Castillas. La evolución se concentró en la capital, con escaso desarrollo de las ciudades y los pueblos de la provincia, hasta que en los años 60 surgió el fenómeno de las ciudades-dormitorio, gracias al transporte público y el automóvil.
Distribución espacial. Hay una tendencia a la redistribución de la población, que se concentra en el entorno de Madrid, en detrimento de los pueblos más pequeños, en beneficio de las ciudades de más de 20.000 habitantes. La capital reúne el 64% de la población.
ANDALUCÍA.
Población actual. Tiene 7,04 millones de habitantes, con una densidad de 74 hab/km².
Evolución. Ha padecido las consecuencias de la emigración, la excesiva ruralización y baja industrialización, pero su alta natalidad le ha permitido renovar su población, que es joven y fecunda.
Distribución espacial. La población rural se concentra en pueblos de medio y gran tamaño, con escasa población dispersa. Las ciudades se concentran en el valle del Guadalquivir, la zona de Cádiz, las costas, las capitales de provincias, las nuevas zonas de regadíos en Almería, los centros mineros, etc. Hay un proceso de urbanización en toda la costa mediterránea gracias al turismo, uniendo los núcleos tradicionales.
MURCIA.
Población actual. Tiene 1,059 millones de habitantes, con una densidad máxima en las vegas agrícolas de 300-400 hab/km² y una mínima de 5 hab/km².
Evolución. Ha vivido una permanente expansión por su alta natalidad, con fuerte emigración, que ha remitido en los últimos decenios, hasta ser hoy zona de inmigración.
Distribución espacial. Un fuerte desequilibrio, con un 75% de la población en un 13% del territorio, en el eje fluvial del Segura y en la costa (Murcia, Lorca, Caratagena), gracias al regadío y la industria alimentaria y química.
CANARIAS.
Población actual. Tiene 1,637 millones de habitantes.
Evolución. Un crecimiento muy elevado y sostenido, por una natalidad muy alta, pese a la fuerte emigración. Es una población muy joven.
Distribución espacial. Se concentra en las capitales y los centros turísticos. Las mayores ciudades son Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas (las dos se benefician de sus puertos francos) y La Laguna (universidad). El medio rural es concentrado, aunque hay población dispersa.
BALEARES.
Población actual. Tiene 0,745 millones de habitantes, con una densidad de 150 hab/km².
Evolución. Ha sido poco regular desde 1857, con pérdidas a final del siglo XIX por la crisis de la filoxera y la emigración, con una recuperación en la primera mitad del siglo XX y una fuerte expansión en la segunda mitad gracias a la emigración atraída por el turismo, mientras la población rural se concentraba en las ciudades (Palma) y en los municipios turísticos.
Distribución espacial. La población se concentra en las capitales tradicionales (sobre todo Palma, seguida a distancia por Ibiza, Mahón, Ciudadela), núcleos agrícolas e industriales (Inca, Manacor) y en los turísticos (Calvià, Alcúdia, Pollensa...). En Ibiza la población dispersa es el 50% mientras en Mallorca es sólo el 9% de media.
2.2. REGIONES CON INFERIOR CRECIMIENTO ACTUAL.
Estas regiones tuvieron a un crecimiento inferior a 0,30% en los años 80. Hay entre ellas bastantes diferencias y altibajos notables. En general las mejor paradas son la del eje mediterráneo, mientras que las del norte y el interior son las peor libradas.
CATALUÑA.
Población actual. Tiene 6,115 millones de habitantes, el 15,5% de la población española.
Evolución. Se ha beneficiado hasta los años 80 de la fuerte inmigración desde el resto de España, gracias a su expansión industrial, con un escaso crecimiento vegetativo, porque su baja mortalidad se compensa con una baja natalidad. Muchos inmigrantes volvieron a sus zonas de origen en los años 80 debido al paro.
Distribución espacial. Muy desigual, se concentra en Barcelona y las ciudades de su entorno, además de en Tarragona y Girona. La provincia de Barcelona tiene el 77,2% del total. Las costas y las llanuras reciben la mayoría de la población mientras se despueblan el interior y las zonas montañosas de los Pirineos.
PAÍS VALENCIANO.
Población actual. Tiene 3,923 millones de habitantes, con densidad de 157 hab/km².
Evolución. Fue regular hasta 1960, cuando se benefició de la inmigración hasta la crisis de 1975. La natalidad ha sido importante, permitiendo un crecimiento sostenido.
Distribución espacial. Hay un fuerte desequilibrio. En el campo la población es dispersa en el interior y concentrada en las zonas agrícolas de regadío. La urbana es el 76% del total. Hoy se concentra en la costa, en las capitales de Valencia, Castellón y Alicante, en los núcleos turísticos e industriales.
ARAGÓN.
Población actual. Tiene 1,221 millones de habitantes, con una baja densidad de 25 hab/km².
Evolución. Siempre ha sido un territorio poco poblado, con fuerte emigración exterior (Cataluña, Francia) e interior. Hay un fuerte envejecimiento en el campo.
Distribución espacial. La población tiende a concentrarse hacia Zaragoza y el valle del Ebro, con los regadíos e industrias, abandonando las montañas y las tierras de secano. Teruel y Huesca están poco pobladas y Zaragoza domina con su capital.
CASTILLA-LA MANCHA.
Población actual. Tiene 1,651 millones de habitantes, con una baja densidad de 21 hab/km².
Evolución. Disminuye hoy la emigración, antaño importante, con una despoblación general del campo entre 1960 y 1970. El crecimiento vegetativo es bajo, con una población envejecida.
Distribución espacial. Tiene escasas ciudades, limitadas a las capitales de provincia. El poblamiento rural es muy disperso, con pueblos pequeños y casi abandonados.
CASTILLA Y LEÓN.
Población actual. Tiene 2,563 millones de habitantes, con densidad de 27,6 hab/km². Sobre el 18,6% del territorio nacional sólo tiene el 6,7% de la población.
Evolución. Ha sufrido una fuerte emigración hacia Madrid y el extranjero, la baja natalidad y el envejecimiento. Pierde población en la actualidad.
Distribución espacial. Es desigual, concentrada en el valle del Duero y las grandes vías de comunicación, en las capitales de provincia (sobre todo Valladolid), y en los centros mineros y agrícolas. Hay una acusada despoblación en las tierras de secano y las montañas.
EXTREMADURA.
Población actual. Tiene 1,056 millones de habitantes, con densidad de 32,8 hab/km².
Evolución. Creció hasta 1935 y se truncó desde entonces. Hoy tiene la misma población de 1935 y 1950 y sigue perdiendo en la actualidad, por la baja natalidad y la fuerte emigración.
Distribución espacial. Se concentra en las capitales (Badajoz, Cáceres, Mérida) y en los regadíos del Guadiana. El poblamiento rural es en pueblos pequeños.
GALICIA.
Población actual. Tiene 2,720 millones de habitantes, con densidad de 93 hab/km².
Evolución. Se ha duplicado en un siglo, gracias a la alta natalidad, pese a la fuerte emigración (sobre todo a América). Ha envejecido en los últimos decenios.
Distribución espacial. Es muy original, con un 95% de la población rural que vive en núcleos menores de 200 habitantes, en una estructura jerárquica de casa, aldea y parroquia. La población urbana es el 38%, concentrada en la costa, en las capitales de La Coruña y Ponte­vedra, Orense y Lugo, en Santiago de Compostela (universidad, Iglesia) y en los núcleos industriales de Vigo y El Ferrol.
ASTURIAS.
Población actual. Tiene 1,098 millones de habitantes, con densidad de 105 hab/km².
Evolución. Crecimiento hasta 1920, estancamiento relativo con algunos repuntes en los años 50 y 60, con posterior crisis demográfica en los años 70 unida a la crisis minera e industrial. En la actualidad la fuerte emigración es compensada con la natalidad. Hay una grave crisis del empleo.
Distribución espacial. Concentración en la capital de Oviedo y en los núcleos industriales de Gijón y Avilés, y mineros de Mieres y Langreo.
CANTABRIA.
Población actual. Tiene 0,530 millones de habitantes.
Evolución. Hubo una expansión moderada y continua, hasta el estancamiento actual.
Distribución espacial. Ha habido un despoblamiento rural, concentrándose en las ciudades industriales y costeras, sobre todo Santander.
PAÍS VASCO.
Población actual. Tiene 2,109 millones de habitantes.
Evolución. Un crecimiento acelerado desde 1950, con la industrialización y la inmigración, hasta 1975. La población ha envejecido y la natalidad es baja, con un alto paro juvenil (50%). Pierde población, excepto Álava. Padece las consecuencias del conflicto del terrorismo, que ha obligado a emigrar a muchos empresarios y desincentiva la inversión.
Distribución espacial. Hay un claro desequilibrio, con una densidad de 531 en Vizcaya, 345 en Guipúzcoa y sólo 89 hab/km² en Álava, con fuerte concentración en las capitales. Los asentamientos rurales son dispersos, con caseríos y con pueblos de pequeño tamaño. Las ciudades más importantes son Bilbao, Baracaldo, San Sebastián y Vitoria.
NAVARRA.
Población actual. Tiene 0,523 millones de habitantes, con densidad de 49 hab/ km².
Evolución. Tiene un crecimiento nulo, con envejecimiento.
Distribución espacial. Se concentra en Pamplona, con abandono de muchos núcleos de población rurales.
LA RIOJA.
Población actual. Tiene 0,267 millones de habitantes, con densidad de 51 hab/ km².
Evolución. Tuvo un crecimiento moderado en el siglo XX (30%), pero hoy tiene un crecimiento nulo, con envejecimiento. El paro es muy inferior al de la media nacional, por la prosperidad de la agricultura.
Distribución espacial. Se concentra en la capital, Logroño y en el valle del Ebro, con abandono de muchos núcleos de población, a pesar de la actividad agrícola del viñedo riojano.

3. FENÓMENOS MIGRATORIOS.
3.1. MIGRACIONES INTERIORES.
Último tercio del siglo XIX.
Éxodo rural, sobre todo desde las montañas, con destino a ciudades y regiones industriales. Reciben población Madrid, Cataluña y País Vasco.
Etapa 1900-1960.
Éxodo rural hasta 1930 con la creciente mecanización y la dificultad de emigrar a América, con destino en las ciudades de Barcelona, Madrid y del País Vasco.
Entre 1930 y 1960 hubo un estancamiento migratorio interior por la crisis de 1929, la guerra civil y la dura posguerra. Sólo en los años 50 comenzó a reactivarse poco a poco.
Etapa 1960-1975.
Hay un intenso éxodo rural hacia las grandes ciudades y el litoral mediterráneo, gracias al desarrollo industrial y turístico. Hay graves problemas urbanísticos: escasez de viviendas, insuficientes y malos servicios públicos, etc.
Etapa posterior a 1975.
La crisis económica mundial repercute en España, con el retorno de muchos emigrantes a sus zonas de origen, el estancamiento de la emigración exterior e interior, aunque el envejecimiento de la población y la baja natalidad disminuyó la presión demográfica hacia la emigración.
En los años 1980 hasta un 40% de la población ha cambiado de municipio alguna vez en su vida, lo que demuestra una creciente movilidad de la población. Este proceso ha continuado en los años 1990.
En 2012 la juventud española es la que peor sobrelleva la crisis, debido al alto desempleo. La crisis laboral y la falta de expectativas en España provocan la fuga de jóvenes trabajadores cualificados hacia EE UU y los países europeos que mejor soportan la crisis, como Alemania. Una pequeña parte incluso se decide a emprender la aventura en Latinoamérica, adonde fueron sus antepasados y de la cual vinieron en los años bonancibles; un camino de ida y vuelta, y otra vez ida.
Hay un moderado flujo migratorio de retorno a los pueblos: entre 1998 y 2011 emigraron de la ciudad al campo 391.603 personas y del campo a la ciudad 225.953, y la crisis ha reducido la diferencia entre estas cifras porque instalarse en un pueblo requiere una inversión que muchos no pueden afrontar: en 2011, 23.398 individuos marcharon al campo frente a 21.203 que, a la inversa, fueron a la ciudad. Los peores problemas: la escasa o incluso nula oferta de servicios educativos, sanitarios y culturales, la falta de jóvenes y de lugares de ocio, las deficiencias en el transporte, la dificultad de conseguir trabajo o ingresos en los negocios, y un aumento de la delincuencia.

CONSECUENCIAS DE LAS MIGRACIONES INTERIORES.
Han surgido graves problemas de integración social, cultural, lingüística, de equipamiento urbano, vivienda, educación, sanidad, transporte, empleo, ecología (contaminación atmosférica y del agua), etc. Por contra, el intercambio de población, los matrimonios mixtos, la convivencia, han favorecido un sentimiento de comunidad nacional o de intereses en el país, vertebrando más estrechamente España.
3.2. MIGRACIONES EXTERIORES.
EMIGRACIÓN.
La emigración fue muy fuerte en los últimos decenios del siglo XIX y hasta 1914, por el éxodo rural, con la presión de la alta natalidad y la baja mortalidad, la mecanización, la crisis de la filoxera. Se reanudó en los años 20, hasta la crisis mundial de 1929. Después de 1949 se reanuda el movimiento emigratorio al tranquilizarse la situación política mundial y abrirse el bloqueo antiespañol y será muy fuerte en los años 50 y 60, hasta la dura crisis de 1975, tras la que retornan muchos emigrantes. Se calcula en 3 millones los emigrantes españoles en la actualidad, la mayoría integrados en sus países de destino. La composición de la población emigrada es de varones jóvenes (25-40 años), con pocas familias, falta de cualificación profesional elevada y elevado índice de retorno.
Argelia.
La emigración desde el Levante español hacia Argelia comenzó con la colonización francesa en 1830, concentrándose en la zona de Orán y Argel. Tras la independencia argelina en 1962 muchos volvieron a España o se establecieron en Francia.
América.
La corriente emigratoria aumentó en la segunda mitad del siglo XIX, con un máximo en los años 10, una crisis en la I Guerra Mundial y una leve recuperación en los años 20, que se paralizó en 1929. Los destinos fueron las Antillas (Cuba), Argentina (sobre todo) y Brasil. Muchos volvieron en los años 30, con sus ahorros (una práctica común, la de los indianos enriquecidos, muchos de los cuales han sido el germen de la gran banca y los grandes almacenes españoles).
Tras la Guerra Civil muchos republicanos (de alto nivel profesional e intelectual) marcharon a América.
Europa.
La emigración hacia Europa sólo cobró importancia en el siglo XX, con la emigración a Francia y desde los años 50 también a Alemania y Suiza. Ha sido una importante fuente de divisas en los años 60 y 70, que permitió (junto al turismo) compensar el déficit comercial.
INMIGRACIÓN.
En los últimos decenios (1980-2010) España se ha convertido en una tierra de inmigración. España se ha convertido en frontera de la Unión Europea, y hay una creciente tensión migratoria en la frontera Sur al aprovechar nuestra situación de puente de paso muchos habitantes del Sur, del Tercer Mundo, en una continua corriente hacia el rico Norte. Es un problema que ha comenzado a crear problemas racistas en un país que no los conocía. Los grupos de inmigrantes más numerosos son:
- Los hispanoamericanos que huían de las dictaduras militares (Chile, Argentina) o de la pobreza (Cuba, Santo Domingo, Colombia, Ecuador), que se ocupan en pro­fesiones liberales, la construcción o en el servicio doméstico.
- La creciente población de marroquíes (30% del total), argelinos y africanos de raza negra (Cataluña) que trabajan en los cultivos y en las tareas de baja cualificación y bajos salarios, como jornaleros, venta ambulante, servicio doméstico, empleo sumergido.
- Eslavos de los países del Este de Europa, a menudo con alta preparación, pero que aquí sólo encuentran empleo sumergido o mal remunerado.
- Grupos especiales son los de raza amarilla de Filipinas y raza negra de Guinea Ecuatorial, que gracias a la comunidad del idioma se integran mejor que los otros inmigrantes de sus respectivas razas.

BIBLIOGRAFÍA.
Internet.
Estadísticas.
Publicaciones del INE.
Publicaciones del Banco de España.
Películas.
Surcos (1951), de Jose Antonio Nieves Conde. Película neorrealista, cumbre del cine español en la época del primer franquismo, sobre los avatares de una familia que emigra del campo a Madrid, donde sufre graves problemas de integración social.
Documentales.
Principales cambios experimentados por la población española en el siglo XX. Documental IVIE 2012. 3,13 minutos. Se centra primero en la mujer y resume la terciarización, la inmigración…
Empleo y conocimiento. Documental IVIE 2012. 18,35 minutos. Entrevista a dos expertos sobre la relación entre desempleo y baja educación, entre competitividad y elevada preparación.
Envejecimiento, longevidad y población. Documental UNED 2005. 20,27 minutos. El envejecimiento de la población española.
Libros.
Cohen, Arón. España, estación de llegada; alcance e implicaciones. En Cambios en los movimientos migratorios durante la segunda mitad del siglo XX. IV Congreso de ADEH. Bilbao/San Sebastián. 1995. 28 pp.
Gómez Redondo, R. La mortalidad infantil española en el siglo XX. Centro de Investigaciones Sociológicas. Madrid. 1992. 450 pp.
Miguel, Amando de. La sociedad española 1992-93. Informe sociológico de la Universidad Complutense. Alianza. Madrid. 1992. 304 pp.
Nadal, Jordi. La población española. Siglos XVI a XX. Ariel. Barcelona. 1973. 264 pp.
Palazón Ferrando, S. La emigración exterior española desde 1950 hasta la actualidad. En Cambios en los movimientos migratorios durante la segunda mitad del siglo XX. IV Congreso de ADEH. Bilbao/San Sebastián. 1995. 47 pp.
Puyol Antolín, Rafael. La población. España. Síntesis. Madrid. 1988. 157 pp.
Rodríguez Osuna, Jacinto. Población y territorio en España. Siglos XI y XX. Espasa-Calpe. Madrid. 1985. 219 pp.
Vidal Bendito, Tomás. La geografía de la población en España (entidad actual y desarrollo reciente). En Geografía Española (1970-1990). RSG-AGE. Fundación BBV. Madrid. 1992. pp. 129-138.
Zabalza, Ramón. Imágenes gitanas. Photovision. 1996. Documento fotográfico y literario de excepcional valor antropológico e histórico sobre la minoría gitana.

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