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sábado, 21 de junio de 2014

CS 3 UD 04. Regímenes políticos en el mundo actual. El Estado y sus instituciones.

CS 3 UD 04. REGÍMENES POLÍTICOS EN EL MUNDO ACTUAL. EL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES.

INTRODUCCIÓN.
1. REGÍMENES POLÍTICOS EN EL MUNDO ACTUAL.
1.1. CONCEPTOS.
Régimen político.
Sistema político.
Constitución.
1.2. CLASIFICACIÓN DE LOS RÉGIMENES POLÍTICOS.
REGÍMENES DEMOCRÁTICO-PLURALISTAS.
Régimen parlamentario.
Régimen presidencial.
Régimen de asamblea.
Régimen semipresidencial.
REGÍMENES SOCIALISTAS.
REGÍMENES AUTORITARIOS.
REGÍMENES TOTALITARIOS.

2. EL ESTADO: SUS INSTITUCIONES.
2.1. EL PODER EJECUTIVO.
JEFATURA DEL ESTADO.
Jefatura del Estado monárquica.
Jefatura del Estado republicana.
EL GOBIERNO.
2.2. EL PODER LEGISLATIVO.
2.3. EL PODER JUDICIAL.
2.4. ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL ESTADO.
2.5. LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y EL SISTEMA ELECTORAL.
Los partidos políticos.
El sistema electoral.

INTRODUCCIÓN.
Esta UD estudia los regímenes políticos y las instituciones del Estado, una parte que se relaciona con la política y la sociología.

1. REGÍMENES POLÍTICOS EN EL MUNDO ACTUAL.

1.1. CONCEPTOS.
Se deben distinguir los conceptos de régimen político y de sistema político. El primero es más político-jurídico y el segundo más sociológico.
Régimen político.
El régimen político es la estructura formada por instituciones, ideologías, procesos, costumbres y leyes, que regula la competencia por el poder político y que disciplina las relaciones entre gobernantes y gobernados. El concepto nació en la Revolución Francesa.
Sistema político.
El sistema político es una comunidad política en sentido más amplio e incluiría las relaciones pragmáticas entre los individuos. El concepto es muy similar al anterior y lo formaron recientemente los politólogos Easton, Almond y Powell.
Constitución.
La Constitución es el conjunto de normas de grado supremo que estructuran el régimen político, regulando las relaciones entre las instituciones y de los ciudadanos con estas. Puede ser escrita (EE UU, España) o no escrita (Gran Bretaña), codificada o no, etc. Tener una Constitución no significa tener un régimen democrático, pues puede ser una Constitución totalitaria, como la de la antigua URSS.
1.2. CLASIFICACIÓN DE LOS RÉGIMENES POLÍTICOS.
Ha habido muchas clasificaciones.
Aristóteles distinguió: monarquía, aristocracia y democracia, con sus deformaciones de tiranía, oligarquía y demagogia.
El desarrollo de las formas políticas, sobre todo desde la Revolución Francesa, ha asentado una clasificación basada en criterios de pluralismo político e igualdad social, económica y cultural, que distingue:
- Regímenes democrático-pluralistas.
- Regímenes socialistas.
- Regímenes autoritarios.
- Regímenes totalitarios.
Hay otras clasificaciones:
- La teoría marxista distingue entre democracia burguesa y democracia popular.
- Maurice Duverger distingue democracias pluralistas capitalistas, autoritarismos socialistas y socialismos liberales.
- Loewenstein distingue democracia y autocracia.
- Los neomaquiavelistas (Pareto, Mosca, Michels) opinan que todo régimen político es una oligarquía, puesto que siempre está dirigido por una minoría: la clase (casta) política.
REGÍMENES DEMOCRÁTICO-PLURALISTAS.
Los regímenes democrático-pluralistas son el resultado de los Estados liberales que sustituyeron al Antiguo Régimen en los siglos XVIII y XIX. Su base socioeconómica es el capita­lismo, con un sistema de economía de libre mercado, aunque en el siglo XX el desarrollo industrial y de los servicios y la necesidad de mantener el equilibrio social ha llevado a una política económica con un cierto grado de intervencionismo estatal.
Los regímenes democráticos se basan en unos principios:
- Representativo, con la legitimidad democrática (voto popular libre) de las institu­ciones estatales.
- Defensa y respeto de las libertades públicas y de los derechos fundamentales.
- Separación de los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.
- Instauración de mecanismos de control para evitar la concentración y abuso del poder.
Régimen parlamentario.
Se basa en el principio de colaboración entre los poderes legislativo y ejecutivo. El poder ejecutivo nace del Parlamento mediante el voto de investidura y se somete a su confianza.
Los regímenes parlamentarios cuentan constitucionalmente con un Jefe de Estado (Rey o Presidente de la República), Gobierno (Primer Ministro y Ministros), Parlamento (uno o dos Cámaras) y Poder Judicial.
Régimen presidencial.
Es una forma se separación radical de los poderes, que no dependen el uno del otro. Existe un Presidente unipersonal, elegido directamente por el pueblo, dotado del poder ejecutivo (el Gobierno no es un órgano colegiado, sino que depende personalmente del Presidente), muy independiente del poder legislativo, que a su vez no puede ser disuelto por el Presidente. Hay un Tribunal Supremo, que garantiza el orden constitucional. EE UU es el caso más conocido.
Régimen de asamblea.
El régimen de asamblea da el predominio al Parlamento. El Presidente y el Gobierno tienen escasos poderes ejecutivos y sus actos son constantemente decididos y controlados por el Parlamento. Hay un frecuente uso del referéndum. Es el caso de Suiza.
Régimen semipresidencial.
El régimen semipresidencial es un compromiso entre el presidencial y el parlamentario. El Presidente tiene amplios poderes ejecutivos (generalmente Defensa y Política Exterior) y es elegido directamente por el pueblo. Hay un gobierno con parte del poder ejecutivo y que depende a la vez del Presidente y del Parlamento. Un ejemplo es Francia.
REGÍMENES SOCIALISTAS.
Los regímenes socialistas (propiamente deberían ser llamados comunistas) tuvieron unos decenios en lo que parecía que eran la gran alternativa a los regímenes democrático-pluralistas. El gran modelo fue la URSS, después de su revolución en 1917, que exportó a Europa del Este y China después de la II Guerra Mundial y a otros países del Tercer Mundo con la descolonización. Pero su corrupción y opresión política, su desvertebración social y su ineficacia económica les llevó al colapso, de modo que sufren en la actualidad una profunda crisis y están retrocediendo en todo el mundo, sobre todo desde la desintegración de la URSS en 1989-1991, al mismo tiempo que caían los países comunistas del Este de Europa. En la ac­tualidad perviven los de China, Corea del Norte, Vietnam, Laos y Cuba, pero todo indica que durarán muy poco (por ejemplo China y Vietnam están cambiando a un sistema capitalista desde hace los últimos decenios del siglo XX).
Los regímenes socialistas se basan en un sistema económico basado en la propiedad colectiva de los medios de producción. Sus principios políticos son:
- Un sistema de Partido único o hegemónico.
- El Estado como instrumento de dominación de clase.
- El centralismo democrático como sistema de organización del Estado y del Partido.
- El marxismo-leninismo como ideología oficial, con sus tesis de la lucha de clases, la dictadura del proletariado y la confianza en el éxito final de una sociedad comunista.
El comunismo puede derivar en régimen totalitario, como en el caso de la URSS de Stalin y la China de Mao, en el que no haya control del poder ejecutivo por otros poderes y una clase burocrática o una cúspide se haga con todo el poder, oprimiendo al pueblo e despreciando los derechos humanos. En esos casos se produjeron auténticas masacres contra la población que se consideraba desafecta. El caso más brutal fue el genocidio del régimen khmer de Pol Pot contra el pueblo camboyano.
REGÍMENES AUTORITARIOS.
Los regímenes autoritarios son propios de sociedades poco desarrolladas, con grandes desigualdades económicas y estructuras oligárquicas.
El régimen político se basa en la dictadura o predominio del poder ejecutivo militar. Los casos más próximos a nosotros fueron las dictaduras de Primo de Rivera y de Franco. Sus épocas de máxima extensión fueron las de entreguerras en Europa Central y del Este, y después de 1945 en Latinoamérica, África y Mundo Árabe. En la actualidad han desaparecido de Latinoamérica y retroceden en África y el Mundo Árabe, especialmente debido al fin de la Guerra Fría.
REGÍMENES TOTALITARIOS.
Los regímenes totalitarios manifiestan un carácter más dominante y opresor de la “totalidad” de la vida política, social, económica y cultural. Carecen de legitimidad democrática y de libertades políticas, tienen una gran concentración del poder político en el Jefe (Führer o Duce), usan la fuerza y la coacción para mantener el poder, tienen una ideología expansionista y militarista basada en ideas raciales de superioridad. Los ejemplos más conocidos son el fascismo italiano (el primero, dirigido por Mussolini) y el nazismo ale­mán (dirigido por Hitler). Su brutalidad, sobre todo en el régimen nazi, llevó a la II Guerra Mundial y al genocidio de millones de personas por causas raciales.
Por extensión también se consideran regímenes totalitarios las deformaciones de los regímenes socialistas en sus épocas de máxima violencia y brutalidad contra sus pueblos (Stalin, Mao y Pol Pot respectivamente en la URSS, China y Camboya).

2. EL ESTADO: SUS INSTITUCIONES.
La división de los poderes.
En los regímenes democráticos o que adoptan su forma externa, hay una división en tres poderes: ejecutivo (Jefe de Estado, Gobierno), legislativo (Parlamento) y Judicial (tribu­nales). El principal teórico de esta división fue Montesquieu.
2.1. EL PODER EJECUTIVO.
JEFATURA DEL ESTADO.
Es la máxima representación de la soberanía popular, con funciones representativas del Estado en los ámbitos nacional e internacional; de mediación entre los poderes; en algunos Estados tiene notables poderes ejecutivos.
Jefatura del Estado monárquica.
Tiene carácter hereditario, con una legitimidad histórica, pues son formas tradicionales, heredadas del Antiguo Régimen. Puede corresponder a monarquías parlamentarias (España, Reino Unido, Suecia...) o no parlamentarias (Brunei, Arabia...).
Jefatura del Estado republicana.
Tiene carácter electivo, con una legitimidad democrática, salvo cuando hay una conquista violenta del poder (dictadura).
La elección puede ser por sufragio directo (Francia), por compromisarios (EE UU) o por elección parlamentaria (Italia, Alemania). Los dos primeros casos corresponden a repúblicas presidenciales o semipresidenciales con poder fuerte, derivado del voto popular; el tercero corresponde a repúblicas parlamentarias.
EL GOBIERNO.
El Gobierno es un órgano colegiado con una gran variedad de formas y funciones. Ostenta el poder ejecutivo, que implica la definición de la política, así como su ejecución por la administración.
Lo constituyen generalmente el Presidente de Gobierno (España) o Primer Ministro (Gran Bretaña), con los Ministros. En los regímenes presidenciales (EE UU) coincide con el Presi­dente del Estado y los ministros son delegados de éste. En los regímenes semi-presidenciales comparte poderes con el Presidente del Estado.
2.3. EL PODER LEGISLATIVO.
El poder legislativo tiene la función de hacer las leyes, que son la expresión de la voluntad popular.
El Parlamento (llamado Cortes en España o Asamblea en Francia) es el órgano que tiene la función legislativa en los regímenes democráticos. Dentro de estos, se distingue entre los regímenes presidencialistas (con una clara separación respecto al poder ejecutivo) y los regímenes parlamentarios, en los que es el órgano de representación política de la soberanía nacional y realiza funciones no sólo legislativas, sino también de elección del poder ejecutivo (tiene que contar con la confianza y puede sufrir mociones de censura parlamentaria) y de control de este (comisiones parlamentarias de control, comisiones de investigación...).
Puede ser unicameral (Francia) o bicameral (España, EE UU, Alemania). La Cámara Baja (Asamblea o Congreso) es la más representativa de la soberanía popular. La Cámara Alta (o Senado) es propio de los Estados federales o que reconocen una división territorial del Estado.
2.3. EL PODER JUDICIAL.
El poder judicial tiene como fin esencial la aplicación de la ley. En los regímenes democráticos es independiente de los poderes legislativo y ejecutivo. En los autoritarios o totalitarios está sometido al poder ejecutivo. Su organización más común es una pirámide de tribunales y juzgados, generalmente colegiados, con el Tribunal Supremo en la cúspide, de modo que desde abajo haya posibilidad de recurrir a una instancia superior a fin de garantizar la legalidad.
La jurisdicción constitucional, con el Tribunal Constitucional, es erróneamente incluida en el poder judicial, pues su naturaleza y su función son distintas, aunque a veces comparte su organización con el órgano supremo del poder judicial (es el caso del Tribunal Supremo de EE UU). Su función es constitucional (por lo tanto, no judicial), y consiste en velar por el equilibrio entre todos los poderes, incluido el judicial.
2.5. ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL ESTADO.
El Estado puede adoptar varias formas de organización territorial. Así, puede ser unitario, federal, confederal o de formas mixtas (autonómico...).
Los Estados unitarios son centralizados, con una autoridad única sobre todo el territorio. Es el modelo francés, de inspiración jacobina.
Los Estados federales están divididos en Estados (sin soberanía internacional) unidos en una federación con órganos comunes. Es el modelo de EE UU y Alemania.
Los Estados confederales están divididos en Estados (con soberanía internacional) unidos en una confederación con órganos comunes. Es un modelo poco frecuente (Suiza), pero bastante usado en el Antiguo Régimen y en el siglo XIX (Austria-Hungría, Suecia-Dinamarca). La Unión Europea (UE) está evolucionando lentamente a este modelo, aunque sufre las reticencias nacionales.
Entre las formas mixtas destaca el modelo autonómico, de origen relativamente reciente, que se está difundiendo por Italia, Francia, Portugal, Gran Bretaña... Un ejemplo excelente es España, una nación unitaria (aunque con varias nacionalidades en su seno) y no obstante descentralizada en autonomías al estar organizada en Comunidades autónomas, pro­vincias y municipios.

2.6. LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y EL SISTEMA ELECTORAL.
Los partidos políticos.
Los partidos políticos son actores esenciales de la vida política, al mediar entre el Estado y la sociedad. Se distinguen tres sistemas de partidos:
- Unipartidismo: un partido único en los sistemas autoritarios y totalitarios. Casos de España en el franquismo, Alemania e Italia en el fascismo, URSS y otros países comunistas.
- Bipartidismo: dos partidos como resultado de una tradición y concentración histórica, aunque no están prohibidos los otros partidos. Casos de EE UU, Paraguay...
- Multipartidismo: varios partidos. Casos de España, Francia, Alemania, Italia...
El sistema electoral.
El sistema electoral influye en las condiciones de tal mediación, al fomentar los sistemas bipartidistas, multipartidistas, la representación o ausencia de las minorías raciales y nacionalistas, la transparencia democrática...

Los dos principales sistemas electorales son el mayoritario (que recompensa a los partidos más votados) y el proporcional (que reparte los escaños proporcionalmente a los votos). Entre los dos caben muchas variantes, siendo la más usual el sistema proporcional corregido mediante la ley de d'Hont, como en el caso de España.