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lunes, 26 de enero de 2015

CS 1 UD 14. La civilización griega y la herencia de la cultura clásica.

CS 1 UD 14. LA CIVILIZACIÓN GRIEGA Y LA HERENCIA DE LA CULTURA CLÁSICA.

INTRODUCCIÓN.
1. RELIGIÓN.
2. CULTURA.
2.1. LITERATURA.
2.2. FILOSOFÍA.
2.3. CIENCIA.
3. ARTE.

INTRODUCCIÓN.
Grecia es considerada hoy día como la cuna de la civilización occidental. Efectivamente, de Grecia hemos recibido una manera concreta de entender al mundo y al hombre, un sistema de gobierno democrático y unas normas artísticas que basan sus metas en la belleza ideal, en la armonía y en el equilibrio. La civilización griega se basa en el triunfo de la razón, fundamento de la filosofía, de la técnica y de la ciencia que caracterizan a nuestro mundo occidental.

1. RELIGIÓN.
La religión griega, como otros aspectos de la civilización, es el resultado de la combinación de un conjunto de factores geográficos, políticos, sociales, económicos, raciales, etc. El primer estadio de esta religión se encuentra en Creta, en la civilización minoica. Esta religión, empero, sucumbió ante la invasión de los pueblos indoeuropeos, que impusieron su cultura, aunque aprovecharon elementos minoicos en su religión. La religión micénica, poco conocida, sufrió los avatares de la invasión doria, portadores de nuevos ideales, que se fundieron con los anteriores en la época arcaica, hacia los siglos IX-VIII aC.
Se pueden encontrar los rasgos específicos de la etapa arcaica en las epopeyas homéricas, que ejercieron un influjo poderosísimo en la formación de la conciencia religiosa helénica. Homero, aunque no creó los dioses, sí organizó jerárquicamente el mundo divino en el Olimpo bajo la soberanía de Zeus, como un señor que reina sobre vasallos bastante rebeldes. En Homero apenas hay restos de magia, de superstición o de culto a los muertos. Su religión fue una religión purificada, aristocrática, que se opone a la religión popular de raíz agrícola, y desemboca en un sistema fatalista y represivo, pues crea unas fronteras claras entre la divinidad y los hombres. El intento de sobrepasarlas fue considerado un pecado de soberbia (la hibris), una insolencia duramente castigada por los dioses. Fue, asimismo, la base de la corriente apolínea de la religión arcaica, con máximas délficas como “nada en exceso” y “conócete a ti mismo”.
Por contra, la corriente dionisíaca, inspirada por el culto libre y orgiástico al dios Dionisos, fomentó una unión mística entre el hombre y dios, mediante ritos colectivos.
La religión griega aportó la idea de que el mundo no había sido creado por los dioses, que sólo habrían intervenido en su transformación. El mundo, que existía en forma de caos, se transformó sucesivamente hasta convertirse en orden (cosmos), como explica el poeta Hesíodo.
Dado que en la Grecia antigua no existió una clase sacerdotal ni un cuerpo dogmático de doctrina, los filósofos y los poetas tuvieron libertad para elaborar sus propias creencias e interpretaciones, y, de este modo, al lado del culto oficial de la ciudad, con un ritual y unos cultos establecidos oficialmente, surgió una religiosidad personal que se interesaba por el sentido del mundo y del sufrimiento. Esta religiosidad griega incluso tendió al monoteísmo (en los casos de Esquilo, Píndaro, Eurípides, Platón). En conjunto, manifestó un gran equilibrio de los diversos elementos que la constituían, hasta la época de Alejandro, cuando se evidenció una crisis política del modelo de la polis y también una crisis religiosa debido a  la influencia de las religiones orientales y el desarrollo del racionalismo. Entonces, los sabios se separaron de los rituales tradicionales y se abocaron a aceptar las divinidades orientales o a desarrollar las doctrinas monoteístas de ascendencia platónica, sobre todo el neoplatonismo elaborado por Plotino, tal vez el mayor contrincante intelectual del primer cristianismo.
En un sentido más específicamente ritual, la griega es una religión mitológica, politeísta, con múltiples dioses para las distintas tribus griegas de origen indoeuropeo por etnia y religión pero con una unidad básica por la fusión cultural y étnica y la existencia de los oráculos de Delfos, Delos y Olimpia, que dominaban gran parte de las decisiones de colo­nización, guerras, paces, etc., y recibían la visita y la ofrenda de los ciudadanos. Los templos y los santuarios se beneficiaron de una religiosidad entendida como competencia de los individuos y los Estados para ganarse el favor de los dioses. Nunca hubo una casta sacerdotal desarrollada, sino que los ciudadanos más prestigiosos se turnaban en los cargos, salvo algunas excepciones como las vestales y los augures.


Los dioses eran poderosos, benévolos y duros a un tiempo, con apariencia y cua­lidades humanas en sus virtudes y vicios. Zeus y su esposa Hera eran los señores del Olimpo, donde estaban rodeados por los otros dioses. Zeus provocaba la lluvia, los rayos y truenos, mantenía el orden y la justicia en el mundo. Atenea protegía a Atenas y a los artesanos, Poseidón a Corinto y a los navegantes, Apolo a la juventud, Afrodita al amor, Ares a los guerreros.
Era una religión dominada por los ritos y las fiestas alegres. La adivinación y los cultos mistéricos se extendieron entre el pueblo llano. En Eleusis se celebraban los famosos cultos mistéricos a Démeter, Dionisos y Orfeo. También creían en la existencia de criaturas fantásticas: ninfas, sátiros, centauros, Gorgona, arpías, esfinges... todas ellas relacionadas con las fuerzas misteriosas de la naturaleza, y que se suponía que vivían en los bosques, en las proximidades de las fuentes y en las colinas.
En Olimpia se desarrollaron desde 776 aC a 393 dC los Juegos Olímpicos, cuatrie­nales, con un carácter tanto deportivo como religioso (en honor de Zeus), verdaderas fiestas panhelénicas, en las que se suspendían las guerras y que han sido el modelo para los actuales Juegos Olímpicos.

2. CULTURA.
Los griegos tenían una cultura común gracias sobre todo al idioma, el griego, una lengua indoeuropea, dividida en varios dialectos, con tres principales: jonio, dórico y ático, el último de los cuales, debido al influjo de Atenas, se convirtió en el dialecto de la literatura y la filosofía.
Su alfabeto se formó h. 750 aC casi al mismo tiempo que Homero compuso sus obras. Su origen es semita (a través del comercio fenicio): las palabras alfa, beta y gamma son los términos semitas para buey, casa y camello.
2.1. LITERATURA.
La literatura griega nació con las canciones. Las dos primeras obras son la Iliada y la Odisea, poemas épicos de Homero que marcaron la cultura poética y la educación de los griegos durante siglos, y son una gran fuente histórica. Los primeros poemas épicos eran narraciones de acciones heroicas. Evolucionan a una literatura lírica y elegíaca, para dar paso a la poesía gnómica de contenido moral y a la gran poesía clásica, y finalmente a la prosa histórica  de Tucidides y Heródoto y a la filosófica de los presocráticos y Platón.
El teatro derivó de la poesía, con los géneros de la comedia (humor, cotidianeidad, costumbres populares) y la tragedia (grandes asuntos humanos y religiosos) y grandes dramaturgos en las tragedias de Esquilo, Sofocles y Eurípides, y en las comedias de Aristófanes y Menandro, que competían en los festivales sagrados.

2.2. FILOSOFÍA.
La filosofía, que se confunde al principio con el mito y la ciencia nació en Mileto (Asia Menor) a comienzos del siglo VI aC, como una forma de poesía que se interrogaba so­bre las grandes cuestiones del hombre: la naturaleza, el alma humana, el conocimiento... Se pasó pronto de las explicaciones míticas, con una imaginación acrítica, a las explicaciones racionales del logos, propias de la razón crítica. El pensamiento racional aparece así en la hu­manidad. Sus grandes figuras son: Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito, Parménides, Jenófanes, Demócrito, Sócrates, Platón, Aristóteles... La Academia platónica y el Liceo de Aristóteles fueron escuelas filosóficas de extraordinaria influencia en la cultura de la Antigüedad y su influjo ha llegado a nosotros.


Platón y Aristóteles. Fragmento de La academia de Atenas, de Rafael.

La doctrina de Platón (427-347), discípulo de Sócrates, se basa en el dualismo del mundo natural y el ideal. La materia es una copia imperfecta del mundo eterno e inmutable de las ideas, presidido por la idea del bien. En la República planteó su teoría del Estado ideal, a la vez aristocrático y colectivista, regido por filósofos.
La doctrina de Aristóteles (384-322), discípulo de Platón y, a su vez, preceptor de Alejandro Magno, se basa en la distinción entre materia y forma: la materia da realidad a cada ente individual, pero las formas son universales y pueden ser captadas mediante la abstracción, lo que hace posible el conocimiento científico.

2.3. CIENCIA.
Como derivación de la filosofía se desarrolló la ciencia, con el médico Hipócrates, los geógrafos Estrabón y Ptolomeo, los astrónomos Hiparco y Ptolomeo (el mismo geógrafo anterior, autor de la teoría geocéntrica que sitúa a la Tierra como centro del Universo), la historia de Heródoto y Tucídides (Historia de la guerra del Peloponeso). También crecieron las matemáticas (Pitágoras, Euclides), la física (Arquímedes) y la biología (Aristóteles y Teofrasto).

El principio de Arquímedes.

3. ARTE.
El arte griego es un arte del hombre, medida de todas las cosas. La técnica es excelente, basada en la repetición de modelos, constantemente perfeccionados, que en arquitectura será el sistema arquitrabado (dicho también adintelado), con los tres órdenes clásicos del dórico, jónico y corintio. La belleza se basa en la proporción, armonía y simetría. Destacan los templos, los edificios públicos de la administración y la vida pública (teatros, buleuterion, stoas, gimnasios, estadios), la escultura de temas humanos, la pintura (de la que nos quedan pocos restos) y la cerámica pintada.
El arte griego evolucionó desde la rigidez del arte arcaico, hasta la perfección ideal de la época clásica y culminó en el realismo del periodo helenístico.


La acrópolis de Atenas.


El Partenón de Atenas.


Los dioses en el friso de las Panateneas del Partenón, obra cumbre de Fidias.


Laocoonte y sus hijos, obra maestra de la escultura del periodo helenístico.

FUENTES.
Documentales.
Biografías: Aristóteles, Sócrates, Diógenes, Platón, Eurípides… Documental. 49 minutos.
Ciudades bajo tierra. Troya. Documental. 43 minutos. Las antiguas ciudades en Turquía de Troya, Myndos (el puerto sumergido), Éfeso (los subterráneos de sus termas, casas y teatro), Pérgamo (el inmenso sanatorio donde trabajó Galeno), Halicarnaso (el mausoleo).
La vida de Arquímedes. Documental. 30 minutos. La historia del Palimpsesto de Arquímedes.
Misterios antiguos: Los secretos del Oráculo de Delfos. Documental. 45 minutos.
Mundos perdidos: La antigua Atenas. Documental. 45 minutos. La ciudad de Pericles y sus construcciones de la Acrópolis y el ágora.

Conferencias.

Pérgamo. El trono de Satán. Conferencia de Miguel Ángel Elvira (21 de enero de 2014), Fundación Juan March. Ciclo Las ciudades en la antigüedad mediterránea (II).

Libros.
Alexander, Caroline. La guerra que mató a Aquiles. La verdadera historia de la ‘Ilíada’. Trad. de José Manuel Álvarez-Florez. Acantilado. Barcelona. 2015. 432 pp. Alexander, Caroline. ‘Homero describe la guerra de forma sincera y precisa’. “El País” Babelia 1.238 (15-VIII-2015) 2-3.
Alsina, José. Los grandes periodos de la cultura griega. Espasa-Calpe. Madrid. 1988. 186 pp.

Beard, Mary; Henderson, John. El mundo clásico. Alianza. Madrid. 2016. 224 pp. Una introducción al mundo antiguo en la época clásica.
Bianchi-Bandinelli, Ranuccio. Historia y civilización de los griegos. Icaria. Barcelona. 1981. 10 vols.
Comotti, Giovanni. La música en la cultura griega y romana. Turner. Madrid. 1986. 104 pp.
Connolly, Peter. La guerra en Grecia y Roma. Desperta Ferro. Barcelona. 2016. Antón, J. Si esto es Esparta, este es el gran Peter Connolly. “El País” (4-VI-2016). Se publica la obra magna de Peter Connolly (1935-2012), el historiador e ilustrador de la guerra en el mundo antiguo. La obra agrupa y aumenta sus tres libros de referencia, El ejército romano, Los griegos y Aníbal y los enemigos de Roma.
Cotterell, Arthur. Diccionario de la mitología universal. Ariel. Barcelona. 1988 (1976 inglés). 285 pp.
De Burgh, W.G. El legado del Mundo Antiguo. Pegaso. Madrid. 1976.
Finley, M. I. (ed.). El legado de Grecia. Crítica. Barcelona. 1983 (1981 inglés). 483 pp.
Freely, John. El mundo de Homero. Trad. de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda. Crítica. Barcelona. 2015. 376 pp.
Grimal, Pierre. Diccionario de la Mitología Griega y Romana. Paidós. Barcelona. 1982. 635 pp.
Manguel, Alberto. El legado de Homero. Trad. de Carmen Criado. Debate. Madrid. 2010. 283 pp.
Martínez García, Óscar. Héroes que miran a los ojos de los dioses. Edaf. Madrid. 2015. 327 pp. Homero y Troya.
Momigliano, Arnaldo. La historiografía griega. Crítica. Barcelona. 1984. 307 pp.
Nicolson, Adam. El eterno viaje. Cómo vivir con Homero. Trad. de Gemma Deza. Ariel. Barcelona. 2015. 432 pp.
Rodríguez Adrados, Francisco. Sociedad, amor y poesía en la Grecia antigua. Alianza. Madrid. 1995. 328 pp.
Scott, Michael. Delfos. Historia del centro del mundo antiguo. Trad. de Francisco García. Ariel. Barcelona. 2015. 511 pp. Reseña de García Gual, Carlos. Todo sobre el ombligo del mundo. “El País” Babelia 1.240 (29-VIII-2015) 6.
Snell, Bruno. La cultura greca e le origini del pensiero europeo. Einaudi. Turín. 1963. 437 pp.
Tarn, William; Griffith, G. T. La civilización helenística. FCE. México. 1969 (1927, 1952). 273 pp.
Vidal-Naquet, Pierre. Ensayos de historiografía. La historiografía griega bajo el Imperio Romano: Flavio Arriano y Flavio Josefo. Alianza. Madrid. 1990. 318 pp.

Artículos.
Martínez, Óscar. Homero. El enigma del mayor poeta griego“Historia”, National Geographic, nº 38 (2007) 54-65.
Fernández, Gonzalo. El conocimiento historiográfico de Grecia en el XIX. “Revista de Arqueología”, año 28, nº 309 (I-2007) 34-43.
González Zymla, Herbert. La iconografía de la piedad filial (y II). Eneas en las guerras de Troya“Revista de Arqueología”,  Madrid, nº 311 (IV-2007) 26-35.
Rivera, Alicia. Alta tecnología… de hace 2.100 años“El País” (30-XI-2007) 41. la reconstrucción de un aparato griego, el Mecanismo de Antikhytera, que servía para cálculos astronómicos.
Altares, Guillermo. La ‘Ilíada’, la guerra de todos nosotros. “El País” Babelia 1.238 (15-VIII-2015) 2-3. La nueva bibligrafía sobre Homero y Troya.
Alexander, Caroline. ‘Homero describe la guerra de forma sincera y precisa’. “El País” Babelia 1.238 (15-VIII-2015) 2-3.