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sábado, 21 de noviembre de 2015

El economista y periodista español Joaquín Estefanía (1951).

El economista y periodista español Joaquín Estefanía (1951).



                           Entrevista a Estefanía sobre la crisis económica actual. 4 minutos.

Joaquín Estefanía (Madrid, 1951), licenciado en Ciencias Económicas y en Periodismo, es un destacado periodista económico y divulgador de temas económicos en numerosos libros y en el diario “El País”, del que fue director entre 1988 y 1993. De ideas políticas progresistas, es partidario del neokeynesianismo para superar la crisis económica actual.

Un ejemplo excelente de su ideario es el breve artículo Rentas disponibles [“El País” Domingo (7-X-2012)], en el que critica la política económica del Gobierno del PP, que provoca la caída de los ingresos familiares y el aumento del paro y la inflación:
‹‹Aumento de la inflación y del paro y reducción de la renta disponible. Todo ello en un contexto caracterizado por los recortes en la protección social (sanidad, educación, dependencia, seguro de desempleo, paga escoba...) y la acción de una reforma laboral agresiva que todavía no ha dado todos sus frutos (más despidos y más baratos). Este es el entorno de la economía familiar en España y el resultado de la política económica aplicada, según los datos conocidos en los últimos días.
De todos ellos, el menos publicitado es la reducción de la renta disponible de los hogares e instituciones sin fines de lucro al servicio de los mismos en el segundo trimestre del año. Según la Contabilidad Nacional del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre los meses de abril y junio (últimos datos disponibles) la renta disponible —una vez deducidos los impuestos— de las familias disminuyó un 3,2% en términos interanuales, y ello debido sobre todo a la reducción de los salarios (-3,9%) y de las rentas de la propiedad como intereses, dividendos...
Es significativo comparar esta situación con la de las administraciones públicas, empresas y bancos, con el objeto de analizar la distribución del ajuste. Según la misma fuente, las administraciones públicas resultaron aún más afectadas, con una reducción de su renta disponible en términos anuales del 10,2% (con un descenso de los impuestos percibidos, sobre todo los ligados a la producción).
Por el contrario, el sector de las sociedades no financieras (empresas) vio aumentar su renta disponible en el 6,4%, motivado por una combinación del incremento de los beneficios (3,2%) y de un fuerte descenso de las rentas de propiedad que habían de pagar.
Por último, el salto más espectacular: pese a todas las dificultades que algunas de ellas sufren, la renta disponible de las instituciones financieras aumentó casi un 90% respecto al mismo periodo del año anterior, con un fuerte incremento del excedente bruto de explotación (48,5%) y de las transferencias de capital recibidas por las administraciones públicas.
Así pues, comportamiento asimétrico de los distintos agentes y factores de la producción (…) la marcha del empleo y del paro (…) se prevé desoladora a la luz de lo que se va conociendo (…). Con dos factores agregados de inquietud: la más que probable necesidad de un crédito extraordinario para pagar el seguro de desempleo de los que todavía lo tienen (hay 1,5 millones de personas que, siendo parados de larga duración, se han quedado fuera de este sistema de protección) y la de acudir al fondo de reserva para el pago de las pensiones.››

En Causas del fracaso [“El País” Domingo (14-X-2012)] esgrime que las causas del fracaso en salir del subdesarrollo son sobre todo políticas:
‹‹Los países más ricos y más pobres del mundo no suelen coincidir con los que crecen económicamente más o menos. En la clasificación del Fondo Monetario Internacional de la pasada semana los cinco países que más crecerán en 2013 son Mongolia, Irak, Paraguay, Kirguistán y Mozambique, y el grupo más perjudicado lo forman cinco países europeos (Italia, Chipre, Portugal, España y Grecia). Las listas de los países más ricos incluyen los de Norteamérica, Europa occidental, Australasia y Japón, mientras que entre los más pobres se encuentran, sobre todo, los de África subsahariana y otros como Afganistán, Haití o Nepal.
¿Por qué fracasan los países en la primera década del siglo XXI? Es una pregunta adecuada para un lugar como España, inmerso desde hace ya cuatro años en una crisis espantosa (económica, institucional), de la que apenas se ven perspectivas de solución en el corto plazo. A algo parecido a esto intentó contestar a finales del siglo XVIII un filósofo escocés poco conocido entonces, llamado Adam Smith, cuando escribió un libro titulado La riqueza de las naciones.
Hace pocos meses apareció en EEUU (y ahora se publica en España) un texto titulado Por qué fracasan los países. Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza, de los profesores Daron Acemoglu y James A. Robinson (Deusto editorial), que pretende actualizar las reflexiones de Smith, con una conclusión muy potente: no hay predeterminación de los países por su situación geográfica, su cultura o la historia; son las instituciones artificiales (aquellas de las que se dotan los ciudadanos, políticas y económicas), no la naturaleza del terreno ni la fe en los antepasados, lo que determina si un país es rico o pobre. El talento individual importa en todos los niveles de la sociedad, pero incluso este factor requiere de un marco institucional para transformarse en una fuerza positiva. Ni Bill Gates ni Steve Jobs hubieran triunfado sin unas instituciones inclusivas que los amparasen.
Y dentro de estas, el elemento central es la política. Las instituciones económicas dan forma a los incentivos para percibir una educación, para ahorrar e invertir, para innovar y adoptar nuevas tecnologías, pero es el proceso político el que determina bajo qué instituciones se vivirá y cómo funciona ese proceso. Por ello hay que revindicar el buen funcionamiento de la política y por ello son tan sospechosos algunos mensajes antipolíticos que abundan estos días. Conviene recordar a algunos de los que los lanzan de buena voluntad que no debe presuponerse que cualquier coyuntura crítica conduce a un salto adelante o a un cambio para mejor. La historia está llena de ejemplos de marchas atrás, de contrarevoluciones que simplemente sustituyen a unas élites por otras, en un modelo que el sociólogo alemán Robert Michels describió como la ley de hierro de la oligarquía, una forma particularmente perniciosa de círculo vicioso.››

En Cenizas sin apagar  [“El País” Domingo (30-XII-2012)] apoya las tesis del economista Albert Hirschman, recientemente fallecido, sobre el statu quo social en las sociedad democráticas:
‹‹Uno de los libros centrales y más incisivos de Hirschman fue Retóricas de la intransigencia, del año 1991. Cuando el mundo saboreaba la caída del muro de Berlín y del socialismo real, nuestro economista, interdisciplinar, llamó la atención sobre las murallas que permanecían intactas y las brechas que se profundizaban, sobre todo en términos de desigualdad. Hirschman se había apoyado en el triple concepto de ciudadanía de Marshall: ciudadanía civil (los derechos individuales), ciudadanía política (el derecho de todo hombre a elegir a sus representantes o ser elegido) y ciudadanía social (el mínimo de bienestar económico conforme a los estándares de cada tiempo y el derecho a compartir la herencia social).
Frente a este triple ciudadano se oponían las tres tesis reactivo-reaccionarias que tanto han aumentado en las últimas tres décadas: la tesis de la perversidad, según la cual toda acción deliberada para mejorar algún rasgo del orden político, social o económico solo sirve para agudizar la situación que se pretende remediar. La tesis de la futilidad sostiene que las tentativas de transformación social serán inválidas ya que no logran “hacer mella”. Y la tesis del riesgo, que arguye que los costes de los cambios o de las reformas propuestas son siempre demasiado altos, dado que ponen en peligro algunos logros previos y apreciados.
El resultado de estas tres tesis reaccionarias es la defensa de un statu quo crecientemente injusto, solo movible por el mero despliegue del tiempo. Toda ingeniería social y política contribuye a cambiar el modelo natural de las cosas. Hirschman oponía argumentos de activismo a cada una de las retóricas de la intransigencia: no llevar a cabo lo necesario para la transformación de las cosas traerá consecuencias desastrosas; las nuevas y las viejas reformas se refuerzan mutuamente, y los movimientos de mejora están respaldados por poderosas fuerzas históricas que ya están en marcha, por lo que lo verdaderamente fútil sería oponerse a ellos.››

En Herencias recibidas [“El País” Domingo (12-V-2013)] hace hincapié en que, si se ha de hablar de las responsabilidades de los anteriores gobernantes por la mala herencia que han legado, en primer lugar habría que criticar al gobierno de Aznar por su catastrófica Ley del Suelo de 1998, que abrió la espita de la especulación urbanística que a su vez originó la hecatombe financiera desde 2008:
‹‹En el debate del Congreso del miércoles sobre la situación económica, el presidente del Gobierno habló de un país que no existe. Su triunfalismo tenía que ver con algo que recogió Cayo Lara: Rajoy nos está curando de una tendinitis cuando lo que padecemos es un cáncer. Solo así se entienden autosatisfacciones tan artificiales como la de que “estamos realizando la mejor política de empleo posible”.
Se podría objetar que lo anterior son puntos de vista. Mucho menos lo es su continua apelación a la herencia recibida para justificar una política económica que está suponiendo un gran salto hacia atrás de este país, en tantos aspectos. “Lo único que no podemos hacer es volver a las políticas económicas que nos han traído aquí”, dijo Rajoy. (…)
A saber: de la crisis que estamos sufriendo desde el año 2008 en España no es responsable ni el déficit público (superávit) ni la deuda pública existentes entonces (muy baja), sino la inmensa deuda privada motivada por la gigantesca burbuja especulativa en lo inmobiliario, activada por el PP con la ley del suelo del año 1998. Recordemos una vez más los datos que Rajoy jamás menciona como causas del desastre: entre 1997 y 2007 (periodo mayoritariamente gobernado por el PP), la construcción creció a un ritmo de un 5% anual. En esos años, el parque de viviendas aumentó en 5,7 millones de casas, casi el 30% del total existente, y la revalorización del precio alcanzó un 191%.
En 1998, la construcción suponía casi el 14% del empleo global en España, el doble que en Alemania y cinco puntos más que en Reino Unido. Entonces, ese año, José María Aznar aprueba una ley del suelo que multiplica la exuberancia irracional del sector de la construcción: todo el suelo se declara urbanizable, salvo que esté expresamente prohibido.
Con ese bonito principio liberal se favorece un boom inmobiliario de la construcción. Pero no en el sentido que decía el PP (aumentará el número de pisos y, por tanto, bajarán los precios de los mismos), sino en el especulativo: se adquirían viviendas endeudándose, no porque fuesen baratas, sino porque eran caras y en el futuro lo serían más, con lo que se podría especular con ellas. La especulación desencadenó la continua recalificación municipal de los terrenos y los Ayuntamientos engordaron sus arcas.
La responsabilidad de José Luis Rodríguez Zapatero fue no pinchar esa burbuja y cabalgar a lomos de la opulencia. Se debe discutir si sus planes de expansión de la demanda cuando empezaron las dificultades fueron precisamente óptimos. Pero la transformación de la deuda privada en deuda pública en una continua socialización de pérdidas llega de Aznar, no de Zapatero. Esta sí es una insoportable herencia recibida.››

En Los sonámbulos [“El País” Domingo (26-V-2013)] razona sobre los peligros de la política de austeridad de los neocons o neoliberales:
‹‹—Es peligrosa la idea de que lo peor ha pasado porque en estos momentos haya calma chicha en los mercados de deuda y la prima de riesgo de muchos países tienda a bajar. Ello ha sido debido al efecto placebo de las declaraciones del gobernador del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a favor el euro. Pero los indicadores centrales de la coyuntura (sobre todo el paro) no cejan de empeorar. Y Europa, cuando permanece en la inacción, retrocede. Ello dice la historia. La calma de Bruselas, más que un síntoma de recuperación, es una muestra de decadencia.
—La zona euro necesita desesperadamente un plan de impulso. Es preciso utilizar la liquidez de unos países centrales para impulsar la inversión y el empleo (juvenil) en los de la periferia, los que más sufren la recesión. Por eso al club de todos ellos se le denomina Unión Europea. El europeísmo significa la superación de las pulsiones nacionalistas.
—De nuevo, uno de los principales factores de estrangulamiento es la banca, que no proporciona apenas crédito. Los bancos europeos necesitan fondos a toda costa. EE UU ha conseguido recuperarse antes que Europa, entre otros aspectos porque ha puesto en orden su banca para que ayude a generar actividad.
—El eje francoalemán, que es el motor de la Europa unida, no está funcionando. A la distancia entre Merkel y Hollande contribuye la idea de austeridad: mientras la primera la extrema hasta el dogma, Francia opina como Pierre Moscovici, su ministro de Economía, que ha declarado, sin duda para acaparar titulares: “Austeridad es cuando se mata al paciente”.
—Hay movimientos antieuropeístas crecientes, no solo en la derecha del espectro político sino también en la izquierda del mismo. La unanimidad sobre las bondades del euro se ha roto, y se ha abierto un debate del que conviene no orillarse.
“The Economist” habla de desilusión, comunidades deterioradas, vidas desaprovechadas. Y concluye rotundo: “Si a los sonámbulos les importa su moneda y su pueblo, necesitan despertarse (...) El desastre es cuestión de tiempo”. Los sonámbulos salen de la cama, caminan, pero permanecen inconscientes y son incapaces de comunicarse con los demás.››

Fuentes.
Internet.
[https://es.wikipedia.org/wiki/Joaquín_Estefanía]
[http://elpais.com/autor/joaquin_estefania/a]

Libros.
Estefanía, Joaquín. Los años bárbaros. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2015. 320 pp. Un ensayo sobre la economía española en 2007-2015. Entrevista de Gómez, Manuel V. Joaquín Estefanía. ‘Deberíamos hablar de dos décadas perdidas’. “El País” (21-XI-2015) 50. / Prieto, Joaquín. Más desiguales, menos demócratas. “El País” Babelia 1.252 (21-XI-2015) 11.
Estefanía, Joaquín. Keynes. Las posibilidades económicas de nuestros hijos. Taurus. Madrid. 2015.
Martínez Lillo, Pedro; Estefanía, Joaquín (coords.). América Latina, un nuevo contrato social. Marcial Pons. Madrid. 2016. 342 pp.
Estefanía, J. Abuela, ¿cómo habéis consentido esto? Planeta. Barcelona. 2017. 320 pp. Fragmento: Hijos que viven peor que los padres. “El País” Ideas 95 (5-III-2017).

Artículos.
Estefanía, Joaquín. El ataque contra la razón. El País” (14-X-2007) 82. Sobre los libros de Al Gore, El ataque contra la razón. Debate. Madrid. 2007. y Anthony Giddens. Europa en la era global. Paidós. Barcelona.
Estefanía, J. El mundo después del ‘crash’. “El País” (26-X-2008) 18-19.
Estefanía, J. Patologías democráticas. “El País” (18-X-2010) 18. La politización partidista de los puestos públicos (TC, CGPJ…) en España.
Estefanía, J. Los restos del modelo europeo. “El País” (7-II-2011) 23. La crisis del modelo de Estado del Bienestar en Europa.
Estefanía, J. La prima del miedo. “El País” (28-II-2011) 26. La especulación en el mercado del petróleo.
Estefanía, J. El gran saqueo. “El País” (9-V-2011) 29. El aumento del paro y la desigualdad en España desde 1975.
Estefanía, J. El pulso del poder económico al poder político. “El País” (30-V-2011) 31.
Estefanía, J. Amargo aplauso. “El País” Domingo (8-I-2012) 17. Por primera vez en la historia de la Unión Europea se vive un desmontaje de la democracia, como advierten el político socialdemócrata Helmut Schmidt y el filósofo Jürgen Habermas.
Estefanía, J. Más de lo mismo. “El País” (9-I-2012) 22. Cada mes en España y Europa salen del sistema una multitud de personas sin empleo y sin protección, debido al fracaso de las políticas de austeridad ante la crisis.
Estefanía, J. Creadores de escasez. “El País” Domingo (29-IV-2012) 4-5. Una crítica implacable a los neoliberales conservadores, cuyas medidas de ajuste estrangulan la economía.
Estefanía, J. ¡Viva la inflación! “El País” Domingo (20-V-2012) 12. Defiende la teoría de Olivier Blanchard, que propone una inflación mayor, en especial en los países más prósperos de Europa como Alemania, para superar la crisis.
Estefanía, J. Si no lo logras, inténtalo otra vez. “El País” (21-V-2012) 27.
Estefanía, J. La otra cara de Bankia. “El País” (4-VI-2012) 20-21.
Estefanía, J. Fraude o ignorancia. “El País” Domingo (15-VII-2012) 13. El Gobierno del PP está aplicando políticas completamente contrarias a su programa.
Estefanía, J. La ‘paga escoba’. “El País” Domingo (29-VII-2012) 13. Critica que se pretenda reducir o suprimir la ‘renta de reinserción’, una escasa paga de 420 euros durante seis meses, que evita la caída en la miseria de los parados de larga duración.
Estefanía, J. Transiciones del Sur. “El País” (10-IX-2012) 21. Los ajustes no mejoran la economía.
Estefanía, J. La democracia aletargada. “El País” (13-IX-2012) 29.
Estefanía, J. ¿Quién asumirá la catástrofe? “El País” (24-IX-2012) 22.
Estefanía, J. Rentas disponibles. “El País” (7-X-2012) 13.
Estefanía, J. De la Triple A al lado oscuro. “El País” (8-X-2012) 23. España debe unirse a Italia y Francia para conseguir mejores condiciones del rescate.
Estefanía, J. Causas del fracaso. “El País” Domingo (14-X-2012) 13. Las causas del fracaso en salir del subdesarrollo son sobre todo políticas.
Estefanía, J. Gastos imprevistos. “El País” Domingo (21-X-2012) 13. Muchas familias españolas se abocan a la pobreza.
Estefanía, J. Las reincidencias. “El País” Domingo (28-X-2012) 13. Contra los abusos de la banca.
Estefanía, J. El mayor rescate de la historia. “El País” (29-X-2012) 27. El ingente apoyo del BCE a la banca privada.
Estefanía, J. Contra toda esperanza. “El País” (12-XI-2012) 27. A favor de una política económica más atenta al bienestar de los ciudadanos.
Estefanía, J. Sobrevivir hasta 2014. “El País” (26-XI-2012) 33.
Estefanía, J. Un nuevo pacto social europeo. “El País” (10-XII-2012) 23.
Estefanía, J. La crisis de los veinte años. “El País” (17-XII-2012) 22.
Estefanía, J. Nostalgia de Boyer. “El País” Domingo (23-XII-2012) 13. La realidad en 2012 ha desmentido el mito de que la derecha gestiona mejor que la izquierda. Y un buen ejemplo es comparar a los ministros del PP, Rato, Montoro y Guindos, con Miguel Boyer, el primer ministro de Economía de la etapa socialista, que atajó la gran crisis de España en 1983 con una política ortodoxa pero bien explicada y gestionada.
Estefanía, J. Cenizas sin apagar. “El País” Domingo (30-XII-2012) 13. Apoya las tesis del economista Albert Hirschman, recientemente fallecido, sobre el statu quo social, ante el que defendía que las sociedades democráticas:
Estefanía, J. La reserva mental de Mariano Rajoy. “El País” (31-XII-2012) 24. Crítica a la falta de credibilidad de la política económica del Gobierno.
Estefanía, J. Empobrecimiento. “El País” Domingo (6-I-2013) 13. La competitividad no está aumentando por una mayor eficacia sino por el empobrecimiento de la población, que padece salarios más bajos y peores condiciones laborales.
Estefanía, J. Importancia de las promesas. “El País” (18-II-2013) 25. Crítica a los políticos (hoy Rajoy) que incumplen sus promesas electorales.
Estefanía, J. De la cola del paro a la cola del banco. “El País” (25-II-2013) 28. Advierte de la dureza del camino de austeridad que van a imponer a España.
Estefanía, J. Churchill, Roosevelt y Juan XXIII. “El País” (10-IV-2013) 29. El neconservadurismo los sustituyó por las figuras de Thatcher, Reagan y Juan Pablo II para atacar al Estado del bienestar.
Estefanía, J. La subida de impuestos. “El País” (15-IV-2013) 22. Considera imprescindible una reforma tributaria sobre los más ricos para aumentar los ingresos y lo argumenta con datos.
Estefanía, J. Herencias recibidas. “El País” Domingo (12-V-2013) 13.
Estefanía, J. La ‘catastroika’. “El País” (13-V-2013) 24. Urge una política de apoyos a la banca y a las empresas.
Estefanía, J. Policía malo y policía bueno. “El País” (20-V-2013) 27. Contradicciones entre Bruselas y Berlín.
Estefanía, J. ‘El milagro soy yo’. “El País” (27-V-2013) 29. Implacable crítica a Aznar y sus errores económicos.
Estefanía, J. Los sonámbulos. “El País” Domingo (26-V-2013) 13. Los austericidas siguen empujando a Europa al abismo, pese a la evidencia de su fracaso económico.
Estefanía, J. Qué hay de lo mío. “El País” Domingo (28-VII-2013) 13. Ante los primeros indicios de mejora económica vendrán las reclamaciones sectoriales.
Estefanía, J. Hacia los siete años de crisis. “El País” (29-VIII-2013) 29. Una generación de jóvenes ha sufrido ya esta crisis que reduce el bienestar social y atemoriza sobre el futuro que les espera.
Estefanía, J. El espíritu del 45. “El País” Domingo (22-IX-2013) 12. Rememora las reformas laboristas de 1945 que construyeron un Estado de bienestar, atacado desde la época de Thatcher por los contrarreformistas neoliberales, que desmontan los derechos sociales.
Estefanía, J. Que coman crédito. “El País” Domingo (8-IX-2013) 12. SE fundamenta en el libro de Raghuram Rajam Grietas del sistema: por qué la economía mundial sigue amenazada (Deusto), que razona que la causa de la crisis actual es la “trampa del crédito”, la extensión del crédito entre las clases medias que le permitió mantener su consumo pese al descenso de sus ingresos.
Estefanía, J. La recuperación de los ricos. “El País” (21-X-2013) 24-25. Denuncia la acaparación de la riqueza por los ricos en España, mientras cunde la miseria entre los desempleados e incluso los trabajadores precarizados.
Estefanía, J. Ese no es el debate. “El País” Domingo (27-X-2013) 12. Muestra que los indicadores económicos del Gobierno de Rajoy son peores que los del de Zapatero.
Estefanía, J. El precio de la austeridad. “El País” (28-X-2013) 21. Crece la clase media en el mundo, menos en EE UU y la UE, donde se reduce aceleradamente.
Estefanía, J. Lo que debemos los españoles. “El País” (4-XI-2013) 27. La deuda llega al 320% del PIB. Cada español debe de media 70.200 euros, un tercio deuda pública y dos tercios privada.
Estefanía, J. El reformismo. “El País” (9-XI-2013) 11. Las reformas que debe hacer el PSOE.
Estefanía, J. La desigualdad. “El País” (10-XI-2013) 18-19. El progresismo en asuntos sociales.
Estefanía, J. La ‘recesión democrática’. “El País” (11-XI-2013) 12-13. El progresismo se enfrenta a una involución en los derechos y a la insatisfacción de la opinión pública respecto a la democracia.
Estefanía, J. Agua: bien público. “El País” Domingo (10-XI-2013) 12. Analiza que en Alemania y otros países los ciudadanos están consiguiendo que muchos servicios básicos, como agua y electricidad, vuelvan a ser públicos.
Estefanía, J. Por pura necesidad. “El País” Domingo (17-XI-2013) 12. La mayor parte de la creación de empresas es autoempleo nada innovador.
Estefanía, J. Contra el ciclo. “El País” Domingo (24-XI-2013) 12. Una crítica a los gobiernos y los bancos que hicieron políticas procíclicas alimentando las burbujas que llevaron a la actual crisis, y que ahora siguen haciendo políticas procíclicas pero preconizando la austeridad máxima cuando debieran promover la economía.
Estefanía, J. Carne picada. “El País” Domingo (8-XII-2013) 12. El descrédito de las instituciones: UGT, la Agencia Tributaria, el Gobierno…
Estefanía, J. Divergencia, no convergencia. “El País” (16-XII-2013) 21. España se atrasa respecto a la media de la Unión Europea.
Estefanía, J. Inseguridad + descontento. “El País” (23-XII-2013) 21.
Estefanía, J. No solo economía. “El País” Domingo (12-I-2014) 12. El periodista advierte al PP que aunque mejore la economía puede perder las próximas elecciones debido a su deriva ultraconservadora.
Estefanía, J. Enredados con los ‘errores’. “El País” (13-I-2014) 22. Repasa los graves errores de la Fed, el BCE y el FMI al principio y durante la crisis.
Estefanía, J. Trabajador pobre. “El País” Domingo (26-I-2014) 4.
Estefanía, J. El gran malestar. “El País” Domingo (2-II-2014) 12. El creciente rechazo al mal gobierno.
Estefanía, J. El arrepentimiento. “El País” Domingo (9-III-2014) 12.  Bernanke se arrepiente de no haber sido más arriesgado en la política monetaria durante la crisis.
Estefanía, J. En tiempos de luz menguante. “El País” (10-III-2014) 25. El mundo sufre la caída del empleo y los salarios mientras crece la desigualdad, y España destaca en estas lacras.
Estefanía, J. Deuda pública = PIB. “El País” Domingo (20-IV-2014) 12. La austeridad acrecienta la deuda pública.
Estefanía, J. Impuestos y desigualdad. “El País” (23-VI-2014) 25. Sobre la reforma fiscal del Gobierno.
Estefanía, J. Qué no estamos comprendiendo. “El País” (29-IX-2014) 24. Critica la corrupción y la inanidad del Gobierno del PP.
Estefanía, J. Estancamiento autoinfligido. “El País” (20-X-2014) 28.
Estefanía, J. Desigualdad en U. “El País” Domingo (23-XI-2014) 12. , Apoyado en Piketty, critica la creciente desigualdad en el mundo.
Estefanía, J. Los frutos de la adversidad. “El País” (12-I-2015) 28. La política económica neokeynesiana es la que ha triunfado en la prueba de esta crisis, como demuestra el crecimiento de EE UU.
Estefanía, J. El paraíso de los acreedores. “El País” (9-III-2015) 25. Los errores de la política europea (alemana) de austeridad.
Estefanía, J. Guerra a la clase media. “El País” (16-III-2015) 28. Resume las ideas de Aldo Carra sobre la ofensiva ideológica neoconservadora contra los derechos laborales y el Estado de bienestar.
Estefanía, J. Medir nuestra vida. “El País” Domingo (22-III-2015) 12. Las estadísticas oficiales a menudo no reflejan la vida real de los ciudadanos.
Estefanía, J. El economista y las manos sucias. “El País” (30-III-2015) 23. No hay suficiente autocrítica en la profesión de economista.
Estefanía, J. FMI: la ‘nueva mediocridad’. “El País” (13-IV-2015) 28.
Estefanía, J. El 30% se ha quedado atrás. “El País” (20-IV-2015) 29. La sociedad española se cuartea por la desigualdad.
Estefanía, J. Dos y dos son cinco. “El País” (27-IV-2015) 26. La economía española crece pero mal, repitiendo errores del pasado como el empleo público, la construcción o el crédito arriesgado.
Estefanía, J. Del capitalismo familiar al financiero. “El País” Negocios 1.564 (25-X-2015) 54.
Estefanía, J. ¿Vive mejor que en 2011? “El País” (7-XII-2015) 42. Advierte del empeoramiento de la situación económica y social en España.
Estefanía, J. Lo que dijo y lo que hizo. “El País” (14-XII-2015) 34. Crítica al legado económico de Rajoy.
Estefanía, J. Algo va a pasar, ya lo verás. “El País” (11-I-2016) 32. La coyuntura económica es pesimista para 2016. Es necesaria una cuarta revolución industrial.
Estefanía, J. Destrucción creativa de empleo. “El País” (25-I-2016) 32. La economía mundial destruye más empleo del que crea.
Estefanía, J. El mileurismo como utopía. “El País” (8-II-2016) 32. Crece la desigualdad.
Estefanía, J. Coqueteando con otra Gran Recesión. “El País” (15-II-2016) 34.
Estefanía, J. Éramos los ‘alemanes del sur’. “El País” (22-II-2016) 34.
Estefanía, J. Los refugiados y los gorrones. “El País” (29-II-2016) 34. Critica a los que se niegan a compartir los costes de promover la unión europea y sus políticas de bienestar.
Estefanía, J. Hasta dónde se puede ser solidario. “El País” (7-III-2016).
Estefanía, J. La sociedad poscrisis, más dual que nunca. “El País” (14-III-2016).
Estefanía, J. Millonarios patrióticos en EE UU. “El País” (28-III-2016). Comenta su admiración por el grupo de multimillonarios estadounidenses que piden que les suban los impuestos para así mejorar la sociedad y la economía.
Estefanía, J. Helicóptero del dinero: ¿solución final?. “El País” (4-IV-2016).
Estefanía, J. El cepo social: de mayores a jóvenes. “El País” (18-IV-2016). Los jóvenes tienen peores expectativas que los adultos y ancianos actuales.
Estefanía, J. Regañar a los políticos es gratuito. “El País” (2-V-2016). Defiende la eficacia del sector público frente a las críticas que le hacen algunos empresarios.
Estefanía, J. No es la clase media, es la clase baja. “El País” (9-V-2016).
Estefanía, J. El legado de una crisis interminable. “El País” (30-V-2016).
Estefanía, J. El problema es negar la realidad. “El País” (13-VI-2016). España ha bajado el gasto en educación y sanidad durante la crisis, al contrario que Alemania o Francia.
Estefanía, J. Esto está descarrilando. “El País” (4-VII-2016). La xenofobia y el odio al otro forman parte del análisis económico, como demuestra el ‘Brexit’.
Estefanía, J. La vida entre dos referendos. “El País” (11-VII-2016). A favor de endeudarse para financiar un plan europeo de inversiones.
Estefanía, J. Negacionistas de la desigualdad. “El País” (18-VII-2016). Debate entre economistas sobre la desigualdad en España.
Estefanía, J. Por qué se crece más sin Gobierno. “El País” (5-IX-2016). El déficit aumenta (aunque el Gobierno manifieste lo contrario) y precisamente por eso el país crece más que el resto de los países europeos.
Estefanía, J. El poder de la banca en España. “El País” (12-IX-2016).
Estefanía, J. Muerte lenta de la gobernanza económica. “El País” (26-IX-2016). La UE falla en tomar medidas económicas ante la crisis.
Estefanía, J. La única tabla de salvación europea. “El País” (10-X-2016). Urge una Unión Social para reducir la desafección ciudadana con la UE.
Estefanía, J. A partir de ahora, qué hacer. “El País” (24-X-2016). Propone que el PSOE (y la socialdemocracia europea) orienten su programa a combatir la desigualdad, pasando de una democracia de propietarios a otra de dueños del sistema.

Estefanía, J. Evitar la guerra fría. “El País” (7-XI-2016). La batalla en EE UU es entre una proteccionista moderada y uno de extrema derecha.
Estefanía, J. Revolución conservadora: tercera fase. “El País” (14-XI-2016). Tras las fases de Reagan, un mal keynesiano que redujo la presión fiscal y aumentó el gasto militar, el déficit y la deuda púlica; y Bush, primero desregulador y luego nacionalizador de bancos; llega Trump con un programa maximalista de proteccionismo e intervención pública.
Estefanía, J. La conjura contra América. “El País” (21-XI-2016). Pesimismo ante el mandato de Trump.
Estefanía, J. ‘¡No future!’: no es país para jóvenes. “El País” (28-XI-2016). Los jóvenes sufren un desempleo altísimo.
Estefanía, J. La amalgama trumpista de Keynes y Hayek. “El País” (5-XII-2016). El programa económico de Trump está por definir y lo ejecutara gente de Goldman Sachs, pese a las críticas que le dirigió en la campaña.
Estefanía, J. Los nuevos contratos sociales. “El País” (19-XII-2016). La cuarta revolución industrial, la actual, cambiará en pocos años la realidad económica, social y política del mundo y se requerirán nuevos compromisos para mantener la democracia y el Estado de bienestar.
Estefanía, J. ¡Volveremos! “El País” (9-I-2017). Un estudio estima que desde 2008 han emigrado unos 700.000 españoles y no los 225.000 del INE. La mayoría son forzados por la mala situación económica del país.
Estefanía, J. Regreso al pasado. “El País” (16-I-2017). Vuelve en España la inflación de un modo acelerado.
Estefanía, J. Es tiempo de los Pétain, no de los Hitler. “El País” (23-I-2017). Más peligroso quizás que los ultraderechistas es el cambio de ideas en los partidos tradicionales, escorados también hacia la xenofobia, el populismo y el nacionalismo, como ha demostrado la deriva de los tories en el ‘Brexit’ o la candidatura de Fillon.
Estefanía, J. Otro muro difícil de franquear. “El País” (30-I-2017). Por primera vez desde la posguerra los jóvenes de Occidente viven peor que la generación anterior.
Estefanía, J. El forense del imperio americano. “El País” (6-II-2017). Trump avanza hacia una (otra vez) desregulación del sistema financiero norteamericano.
Estefanía, J. La inicua asimetría del poder. “El País” (13-II-2017). El clientelismo, la corrupción...
Estefanía, J. ‘Cometí un error; me ha consternado’. “El País” (20-II-2017). Las autoridades públicas deben rendir cuentas de su gestión y admitir sus errores.
Estefanía, J. De una democracia a otra. “El País” (27-II-2017). La UE y España deben solucionar el problema de la desigualdad social.
Estefanía, J. La era de la posverdad en la economía. “El País” (20-III-2017). Es incompatible, como hace la OCDE, denunciar en España los empleos basura y la pobreza al mismo tiempo que se defiende endurecer la reforma laboral.

Estefanía, J. Las élites sonámbulas. “El País” (24-IV-2017). Millones de personas son marginadas de la prosperidad europea, lo que las empuja contra el sistema.
Estefanía, J. Matar de hambre a la bestia. “El País” (8-V-2017). El PP prosigue su política de desmontar el Estado de bienestar, aunque presume de reforzarlo.
Estefanía, J. La sociedad de la excepción. “El País” (15-V-2017). Las élites quieren gobernar directamente en la política, no solo en la economía.
Estefanía, J. Salidas progresistas a la crisis. “El País” (22-V-2017).
Estefanía, J. Trump y el ogro filantrópico. “El País” (29-V-2017). Trump ha caído en la trampa de creer en la ‘curva de Laffer’, que ya fracasó con Reagan.

Estefanía, J. ¿Matará Uber a Schumpeter? “El País” (4-VI-2017). La teoría de Schumpeter de la “destrucción creativa” (la innovación destruye empleos pero finalmente crea más y mejores empleos) es desafiada por la “economía colaborativa” de Uber o Airbnb, que solo media entre las partes, rebajando las reglas sociales.

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