Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

lunes, 14 de marzo de 2016

Alemania: Sociedad. Dosier: La inmigración.

Alemania: Sociedad. Dosier: La inmigración.

La emigración española a Alemania, alentada por la baja tasa de paro de este país, un 5,6% en el primer trimestre de 2013, se ha incrementado notablemente los últimos años, hasta alcanzar en 2012 un nivel similar al de los años 70, con 29.910 trabajadores, un 45% más que en 2011. En total, Alemania recibió casi un millón de inmigrantes en 2012, una señal de la relativa bonanza de su mercado laboral.


Fuente: Oficina de Estadística de Alemania, por Rodrigo Silva, reprod. en Gómez, Juan. La emigración española a Alemania se dispara al nivel de hace 40 años. “El País” (8-V-2013) 23.

El economista Dierk Hirschel, en Cuidado con la poción mágica alemana [“El País” (30-V-2013)] advierte contra la copia de la política económica alemana, que ha causado una grave desigualdad social:
‹‹Europa se encuentra en la crisis más grave desde la II Guerra Mundial. Merkel, Barroso y Lagarde han destrozado nuestro continente a base de austeridad. De París a Madrid, la economía se contrae. Casi 27 millones de personas están en paro.
(…) Angela Merkel vende la política de reformas alemana como la poción mágica para Europa. A primera vista, eso parece razonable. Alemania es el último país sano en el lazareto europeo. Una economía en crecimiento, bajo nivel de paro, una industria sumamente competitiva y un presupuesto casi sin deuda hablan por sí solos.
Pero en contra de la lectura oficial, las reformas de Schröder (Agenda 2010, Hartz IV) no supusieron ningún milagro para el empleo. Aunque es indiscutible que hoy hay en Alemania 1,4 millones de puestos de trabajo más que al empezar el siglo, las estadísticas laborales distorsionan la realidad. Cuando las empresas transforman contratos a tiempo completo en empleos a tiempo parcial o minijobs, el número de empleados aumenta. Sin embargo, lo que se ha hecho no es sino redistribuir el trabajo existente en condiciones de precariedad. Eso es justo lo que ha pasado en Alemania. Desde el año 2000 se perdieron 1,6 millones de empleos a tiempo completo. Simultáneamente surgieron tres millones de empleos a tiempo parcial.
El supuesto boom alemán del empleo nunca desbordó el marco de una de las habituales recuperaciones coyunturales. Después de las reformas, el empleo no se recuperó con más fuerza que antes de ellas.
Y, de igual modo, los buenos datos del nivel de desempleo alemán han de tomarse con cautela. Oficialmente, en Alemania solo hay tres millones de parados, el nivel de desempleo más bajo desde hace 20 años. Sin embargo, los que ganan un euro a la hora, quienes tienen más de 58 años y no perciben un salario o los desempleados en cursos de formación no se cuentan en las estadísticas del paro. Además, hay más de dos millones de trabajadores a tiempo parcial que desearían tener un contrato a tiempo completo, pero que no lo consiguen.
Es muy popular el cuento de que Alemania ha salido airosa de la crisis de la economía y los mercados financieros solo gracias a las reformas de Schröder. En esta crisis se han salvado más de un millón de empleos gracias a las reducciones del tiempo de trabajo. Las jornadas laborales reducidas y las bolsas de horas de trabajo subvencionadas por el Estado han impedido que las caídas en la producción se hayan transformado en paro masivo. Este éxito de la política de empleo no tiene nada que ver con la “política de reformas”. Además de esto, el Gobierno de Merkel estabilizó la economía con dos grandes paquetes de medidas coyunturales. Eso fue keynesianismo puro.
En resumen: la política de la Agenda 2010 tiene tan poco que ver con los recientes éxitos económicos como la natalidad con el número de cigüeñas.
Lo que sí han hecho las reformas del mercado de trabajo ha sido dividir a la sociedad. Hoy, casi una de cada cuatro personas empleadas trabaja por menos de nueve euros a la hora. Y 1,4 millones de alemanes se desloman por un salario de hambre inferior a cinco euros. Solo en EE UU hay un salario mínimo inferior. Uno de cada tres trabajos es inseguro. El empleo precario y la pérdida de cobertura de los convenios son responsables de que los acuerdos que negocian los sindicatos solo beneficien a tres de cada cinco trabajadores. Se ha sometido a dieta forzosa a los trabajadores alemanes. Alemania tiene la peor evolución salarial de Europa. En ningún otro país industrializado ha aumentado tanto la desigualdad.
Las consecuencias económicas han sido fatales. La debilidad salarial ha frenado la demanda interna y disparado las exportaciones. El comercio minorista y el trabajo manual sufren por la falta de poder adquisitivo. La industria exportadora, por el contrario, ha podido ofrecer a sus clientes extranjeros precios atractivos. Alemania se ha convertido en el único país de la eurozona en el que la demanda externa ha contribuido al crecimiento más que la demanda interna. ¡Sin éxito!
Además, el crecimiento dependiente de las exportaciones ha perjudicado a nuestros vecinos. Las empresas españolas, italianas y portuguesas han podido vender cada vez menos productos en los agostados mercados alemanes. Pero eso no es todo. Las compañías alemanas, competitivas por precios, han puesto contra la pared a la competencia de la Europa meridional.
Españoles, franceses, italianos y griegos deberían apartar las manos de la poción mágica alemana. Las reformas estructurales neoliberales destrozan los convenios territoriales, su autonomía y la protección frente al despido. Por eso se han hundido los salarios españoles, portugueses y griegos en los últimos dos años entre un siete y un 20%. Esto ha hecho surgir una competencia salarial desatada, pero ni un solo puesto de trabajo nuevo.››


En 2012 llegó un millón de inmigrantes, muchos de alta calificación (la media es superior a la alemana), casi tantos como EE UU, lo que contrasta con los solo 130.000 que llegaron a Francia.

La inmigración se concentra en los antiguos estados de la RFA, en el Oeste, los más ricos, que tienen más oferta laboral y mejores medios para apoyar socialmente a los refugiados e inmigrantes.

En 2013 la opinión pública alemana se mostraba más receptiva a la inmigración al constatar el declive demográfico y el Estado fomentaba la adquisición de la ciudadanía (112.000 en 2012), pero a partir de 2014 la crisis humanitaria en Oriente Medio, en especial en Siria, Irak y Afganistán, movió multitudes hacia Europa y en especial a Alemania, con más de un millón de inmigrantes en este país en 2015. Esto tuvo efectos desestabilizadores sobre la política inmigratoria. Merkel intentó defender la recepción a los refugiados mientras se obstaculizaba la entrada a los inmigrantes por causas económicas, pero la enorme cantidad de recién llegados ha provocado un cambio en la mentalidad de muchos alemanes, patente en 2016, que se oponen a seguir recibiendo a los musulmanes, y apoyan a partidos xenófobos o restrictivos, como el neonazi Pegida o el populista AfD.


FUENTES.
Internet.

Noticias..
Müller, Enrique. El auge populista prende en Alemania. “El País” (2-I-2014) 2. La CSU propone restringir el acceso de búlgaros y rumanos a la seguridad social.
Müller, Enrique. La política de inmigración provoca los primeros roces en la coalición alemana. “El País” (3-I-2014) 6.
Doncel, Luis. ¿Turco o alemán? Las dos cosas. “El País” (14-VII-2014) 6.
Doncel, L. El auge xenófobo inquieta a Alemania. “El País” (16-XII-2014) 2-3.
Doncel, L. La marea islamófoba polariza Alemania. “El País” (6-I-2015) 3. Miles de manifestantes del movimiento Pegida (Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente) activan la respuesta de los defensores de la integración.
Doncel, L. Múnich se vuelca con los refugiados. “El País” (3-IX-2015) 4.
Doncel, L. 336 ataques a centros de acogida alemanes en 2015. “El País” (3-IX-2015) 4. Frente a la solidaridad de una parte de la sociedad, otra se desliza hacia la xenofobia.
Doncel, L. Merkel se enfrenta a la oposición interna por dar paso a los refugiados. “El País” (7-IX-2015) 3.
Doncel, L. Merkel planea cómo integrar a los refugiados, un reto como la unificación. “El País” (13-IX-2015) 4.
Müller, E. Alemania restablece controles en la frontera para frenar a los refugiados. “El País” (14-IX-2015) 3.
Doncel, L. La crisis de los refugiados deja a Merkel cada vez más sola. “El País” (10-X-2015) 4. Los partidos no la apoyan en su voluntad de ayudar a los refugiados.
Doncel, L. El frío agrava la crisis migratoria. “El País” (17-X-2015) 6. Hasta 40.000 inmigrantes se protegen en tiendas de campaña. Entre el 5 de septiembre y el 15 de octubre se han registrado en Alemania 409.000 nuevos inmigrantes.
Doncel, L. Los halcones obligan a Merkel a endurecer la política migratoria. “El País” (12-XI-2015) 4. Devolverá a los inmigrantes al país de la UE en que entraron.
Doncel, L. Merkel desactiva a sus críticos con la promesa de reducir la inmigración. “El País” (15-XII-2015) 3.
Doncel, L. Alemania registra un récord de 1,1 millones de refugiados. “El País” (7-I-2016) 4.
Doncel, L. No solo Colonia sufrió los ataques machistas. “El País” (8-I-2016) 6. Polémica en Alemania por la violencia callejera la Noche Vieja de 2015: hubo cientos de ataques sexistas por grandes grupos organizados en plazas públicas de varias ciudades; se sospecha que muchos eran refugiados y hay temor a que hayan entrado bandas de delincuentes en el país aprovechando el derecho de asilo.
Doncel, L. La presencia de refugiados entre los sospechosos agrava la crisis de Colonia. “El País” (9-I-2016) 5. Entre los 32 investigados en Colonia hay 22 refugiados (nueve de Argelia, ocho de Marruecos, hay también de Siria). La opinión pública está indignada y el jefe policial de Colonia ha sido cesado. 170 denuncias en Colonia, 100 en Hamburgo…
Doncel, L. Las agresiones sexuales en Alemania desatan respuestas xenófobas de la ultraderecha. “El País” (12-I-2016) 8.
Doncel, L. Schröder se une a los críticos con Merkel por los asilados. “El País” (16-I-2016) 4.
Doncel, L.; Otero, Lara. Alemania y Suecia aceleran la expulsión de inmigrantes. “El País” (29-I-2016) 4.
Doncel, L. Alemania ya lo logró con los refugiados yugoslavos. “El País” (5-II-2016) 4. El éxodo por la guerra de los Balcanes en los años 90 fue absorbido por el país; más tarde un tercio de los refugiados volvió a Yugoslavia y otro tercio a otros países; sólo se quedó un tercio. En 1992 llegaron 440.000 refugiados.
Doncel, L. El descenso de la ola migratoria da un respiro a Merkel. “El País” (9-IV-2016).
Doncel, L. Alemania distribuirá a los refugiados para evitar guetos. “El País” (15-IV-2016). 
Doncel, L. La crisis que cambió Alemania / 1. Los nuevos vecinos. La marea baja, los problemas siguen. “El País” (21-VII-2016).
Doncel, L. La crisis que cambió Alemania / 2. La ola de refugiados polariza la sociedad. “El País” (22-VII-2016).
Doncel, L. La crisis que cambió Alemania / 2. Primero el idioma, luego todo los demás. “El País” (24-VII-2016).
Müller, E. Merkel rechaza cambiar su política migratoria por los atentados yihadistas. “El País” (29-VII-2016).
Domínguez, Belén. La Alemania que abraza a sus nuevos jóvenes. “El País” (18-XI-2016).



Opiniones. Orden alfabético.
Aramburu, Fernando. Un ambiente turbio. “El País” Ideas (6-III-2016). La crisis social en Alemania ante la amenaza de la inmigración alimenta a la ultraderecha.
Bassets, Lluís. Europa es Alemania. “El País” (3-IX-2015) 4. La solidaridad alemana es extraordinaria.
Feduchi, Luis. Integración sin plan. “El País” Ideas (6-III-2016).
Garton Ash, Timothy. ¿Resistirá el centro de Europa? “El País” (26-III-2016).
Guérot: Doncel, L. Ulrike Guérot / Politóloga y ensayista. ‘Berlín alimenta un victimismo injustificado’. “El País” Ideas (6-III-2016).
Kundnani, Hans. Una crisis de identidad. “El País” Ideas (6-III-2016). Alemania sufre una crisis política por la inquietud social ante la inmigración.
Naïr, Sami. El coraje de Angela Merkel. “El País” (17-X-2015) 6.