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sábado, 5 de marzo de 2016

CS 2 UD 15. La ciudad y el urbanismo.

CS 2 UD 15. LA CIUDAD Y EL URBANISMO.

INTRODUCCIÓN.

1. LA CIUDAD.
1.1. CONCEPTOS.
CIUDAD.
LO URBANO.
URBANIZACIÓN.
RURURBANIZACIÓN.
EL MODO DE VIDA URBANO.
1.2. FUNCIONES URBANAS.
Político-administrativa, militar, comercial, industrial, universitaria, cultural, religiosa, de ocio.
1.3. MORFOLOGÍA URBANA.
El plano de las ciudades.
Los tipos de edificios.
Las funciones de las calles y edificios.
La organización social.
Los transportes.
1.4. ESTRUCTURA URBANA.
LOS SECTORES.
El sector central.
Las zonas residenciales.
Las zonas industriales.
LOS MODELOS TEÓRICOS DE LA ESTRUCTURA URBANA.
El modelo de círculos concéntricos: Burgess (1929).
El modelo sectorial: Hoyt (1939).
El modelo de centros múltiples: Harris y Ullman (1945).
Los modelos de los lugares centrales: Christaller (1933), Lösch (1940).

2. EL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN EL PLANETA.
Las sociedades primitivas.
CIUDAD ANTIGUA PRECLÁSICA.
CIUDAD ANTIGUA CLÁSICA.
La ciudad griega.
La ciudad romana.
CIUDAD MEDIEVAL.
La ciudad cristiana.
La ciudad islámica.
CIUDAD MODERNA.
La ciudad renacentista.
La ciudad barroca.
CIUDAD INDUSTRIAL.
La Revolución Industrial.
CIUDAD POSTINDUSTRIAL.
CIUDAD SOCIALISTA.
CIUDAD EN EL TERCER MUNDO.
DISTRIBUCIÓN MUNDIAL DE LA POBLACIÓN URBANA.
En los países desarrollados.
En los países subdesarrollados.

3. REPERCUSIONES AMBIENTALES.
Contaminación y consumo de agua.
Contaminación atmosférica.
Cambio climático.
Contaminación acústica.
Producción de residuos sólidos urbanos.

4. REPERCUSIONES SOCIOECONÓMICAS.
Generación de patologías médicas en la salud humana.
Marginación social y delincuencia.
Modificación de las pautas demográficas.
Segregación socioespacial.

INTRODUCCIÓN.
En esta UD se explican los conceptos básicos sobre la ciudad (los elementos, las funciones, las teorías de su estructura), la evolución del proceso de urbanización (lo que liga este tema con la Historia del Urbanismo) y sus consecuencias medioambientales (lo que lo liga con la UD de acción del hombre sobre el medio ambiente) y socioeconómicas. Por todo ello es una UD bastante compleja. 

1. LA CIUDAD.
1.1. CONCEPTOS.
CIUDAD.
La ciudad es un núcleo de población, con asentamientos humanos diversificados en componentes, con intensas relaciones entre individuos y grupos sociales.
La ciudad se caracteriza por:
Tamaño demográfico: es una población importante, pero es un valor relativo según los países. En España el límite está en los 10.000 habitantes y en Japón en 30.000.
Densidad de población: tiene una alta densidad de población, muy variable según la morfología urbana, que puede ir de unos cientos de hab/km² a los 27.000 de Macao.
Morfología: es un conjunto de calles y edificios. Sin ello no habría una estructura urbana.
Función: ha de ser un centro organizador de un territorio y la actividad de sus habitantes. Es un rasgo hoy más ambiguo, por la urbanización funcional del espacio rural.
Cultura urbana: se refiere a un modo de vida urbano en las relaciones sociales.
LO URBANO.
Lo urbano hace referencia a todo lo relacionado con la ciudad, tanto lo físico como lo social.
El urbanismo es una ciencia con dos aspectos: sociológico y físico.
- Aspecto sociológico: Hay unas relaciones sociales entre los miembros de la comunidad, una estructura inmaterial. Su estudio pertenece a la Sociología, en relación estrecha con el Urbanismo.
- Aspecto físico: accidente sobre el territorio, como conjunto de obras, adaptadas al medio geográfico (relieve, clima) en un espacio en tres dimensiones, con una cuarta dimensión, la temporal, pues evoluciona históricamente.
Hay una expresión estética de la ciudad, por la armonía de sus partes y la belleza de sus componentes.
El Paisaje urbano: es unión de naturaleza (medio natural) y cultura (obras del hombre).
Se distinguen infraestructuras y superestructuras:
Infraestructuras: elementos de relación y servicios para favorecer el contacto entre individuos.
Superestructuras: conjunto de edificios (para vivienda o trabajo).
URBANIZACIÓN.
Es el crecimiento y desarrollo de las ciudades y la difusión de las características urbanas (morfología, función y cultura) por el espacio a lo largo del tiempo.
RURURBANIZACIÓN.
Es el proceso de urbanización del espacio rural sin que este pierda su paisaje característico. Se realiza mediante la conversión de las residencias rurales en segundas residencias o en viviendas principales de los empleados urbanos, en la adopción de modos de vida urbanos por los residentes rurales.
EL MODO DE VIDA URBANO.
El modo de vida urbano ha triunfado en todo el mundo desarrollado. La cultura, el consumo, los gustos, adoptan las pautas marcadas por la ciudad. La ciudad se caracteriza por las intensas relaciones sociales, culturales y económicas entre individuos y grupos sociales. Hay una “Cultura Urbana”, definida por la heterogeneidad, la movilidad, las relaciones sociales más frecuentes pero superficiales, el consumismo, patologías físicas y psíquicas, etc.
1.2. FUNCIONES URBANAS.
Las ciudades se clasifican según sus funciones, aunque muchas ciudades tienen múltiples funciones.
Político-administrativa, militar, comercial, industrial, universitaria, cultural, religiosa, de ocio.
Ciudad político-administrativa. Albergan los servicios político-administrativos, siendo un carácter fundamental en las ciudades más grandes, las capitales macrocéfalas: Madrid, Lisboa, Atenas, París, Londres, Viena... son ejemplos, pero el fenómeno es incluso mayor en los países subdesarrollados.
Ciudad militar. Muchas ciudades se crearon por su función militar en alturas, puntos de paso de ríos o en zonas pobladas: Toledo, Núremberg, Edimburgo.
Ciudad comercial. Se dedican al intercambio de productos y servicios. Todas las ciudades tienen esta función y algunas deben su origen a esta: Ostia, Medina del Campo. Las ciudades comerciales importantes extienden su influencia en su entorno rural e incluso sobre otras ciudades, en círculos que se cortan unos con otros.
Ciudad industrial. La actividad industrial se concentra en las ciudades con mejores condiciones de localización.
Ciudad universitaria. Tienen una función de residencia de estudiantes y enseñanza superior: Oxford, Cambridge, Salamanca, Alcalá de Henares, Heidelberg, Upsala.
Ciudad cultural. Conservan su forma a lo largo del tiempo: Salzburgo, Roma, Frankfurt, Venecia, Toledo.
Ciudad religiosa. Son centros religiosos, que atraen multitud de peregrinos y funciones religiosas: Roma, Lourdes, La Meca, Medina, Jerusalén, Benarés. Muchas ciudades han permanecido en la Edad Media por albergar un obispo.
Ciudad de ocio. Se dedican a actividades de turismo, ocio, juego: Mónaco, Marbella, Las Vegas. Tienen problemas de desequilibrio entre las estaciones turísticas y el resto del año.
1.3. MORFOLOGÍA URBANA.
La morfología o forma de las ciudades está relacionada con las funciones anteriores, el espacio geográfico, la sociedad en la que se desarrollan, etc. Destacan varios elementos:
El plano de las ciudades.
Las ciudades adoptan básicamente cuatro tipos de planos: lineal (a lo largo de una vía de comunicación), ortogonal (con calles rectilíneas con cruces en ángulos rectos), radioconcéntrico (con expansión radial a partir del centro), irregular (sin ningún orden).
Los tipos de edificios.
Los edificios pueden ser residenciales, comerciales, históricos, religiosos, etc. Su estudio nos permite conocer la historia y el carácter de la ciudad.
Las funciones de las calles y edificios.
Son las funciones antes estudiadas: político-administrativa, comercial, industrial, religiosa, etc.
La organización social.
Su influencia es constante: los gremios medievales tenían sus propias calles, los grupos sociales actuales se concentran en sus zonas favoritas...
Los transportes.
Su importancia es creciente, al condicionar el movimiento de los ciudadanos y su actividad económica y social en el seno de la ciudad y en relación con su entorno, mediante las avenidas, las calles, las vías de entrada rápida, el transporte en taxi y autobuses, el metro subterráneo, los ferrocarriles, la cercanía de puertos y aeropuertos e incluso la amplitud de las aceras.

1.4. ESTRUCTURA URBANA.
LOS SECTORES.
De acuerdo a la morfología urbana y a su evolución histórica, podemos distinguir una estructura urbana típica de los países desarrollados, con tres sectores:
El sector central.
El sector central es el denominado CBD (Central Business District o Distrito Central de Negocios). En las grandes ciudades (Londres, Nueva York son los máximos ejemplos) de los países desarrollados se asientan el comercio minorista de bienes y servicios más selectos, las sedes centrales de las grandes empresas, la administración pública y los locales de cultura y ocio. En las ciudades más antiguas persiste un uso residencia de estos centros urbanos, en la mayoría de los casos ocupados por clases desfavorecidas y de avanzada edad, pero con un continuo proceso de sustitución del uso residencial por las actividades terciarias: el centro se desertiza (en Barcelona es un proceso preocupante) a medida que los alquileres suben y la especulación provoca la construcción de edificios de altura cada vez mayor (los Docklands londinenses son un ejemplo).
Las zonas residenciales.
Las viviendas ocupan la mayor parte del suelo urbano. Su distribución zonal responde a las posibilidades económicas de los habitantes. Las clases acomodadas disponen de medios para decidir dónde fijan su residencia (sea en los barrios elegantes del centro monumental o en las urbanizaciones en la periferia). Las clases bajas han de habitar donde el suelo es barato, en los barrios antiguos sin servicios, en polígonos de viviendas en la periferia, con graves deficiencias de servicios y calidad de vida.
Las zonas industriales.
Las grandes industrias, que antiguamente están enclavadas en el centro urbano, se han trasladado en los últimos decenios a la periferia de las ciudades, debido a las normas dictadas para evitar la contaminación, el alto valor del precio urbano, la cercanía de las vías de comunicación. Por otro lado, las pequeñas industrias y las más limpias, muy especializadas, se distribuyen de un modo más disperso por la ciudad.
LOS MODELOS TEÓRICOS DE LA ESTRUCTURA URBANA.
El modelo de círculos concéntricos: Burgess (1929).
En 1929 Burgess elaboró la teoría de que la ciudad crece de forma concéntrica desde el CBD. La industria se asienta en una zona de transición alrededor de este. A partir de ahí aparecen diferentes círculos de residencias de clases sociales, desde las más humildes en el interior hasta las más acomodadas en la periferia.
El modelo sectorial: Hoyt (1939).
En 1939 Hoyt formuló la teoría de que las clases altas articulan la ciudad al buscar las zonas mejor comunicadas y de mayor calidad medioambiental. Las empresas también buscan zonas bien comunicadas. Las clases bajas con pocos recursos se distribuyen por toda la ciudad.
El modelo de centros múltiples: Harris y Ullman (1945).
En 1945 Harris y Ullman formularon la teoría de que la estructura urbana se produce al integrarse varios centros con diferentes funciones: industria, comercio, residencia. La popularización del automóvil permite elegir las zonas preferidas para esas funciones.
Los modelos de los lugares centrales: Christaller (1933), Lösch (1940).
Deben explicarse finalmente las teorías explicativas de los lugares centrales, sobre la distribución de los asentamientos urbanos en el espacio.
En 1933 Christaller formuló su teoría sobre los lugares centrales, núcleos de población que ofrecen bienes y servicios especializados en un área mucho más amplia que la propia de la ciudad. Estudiando el sur de Alemania, planteó una estructura espacial regular, en un espacio isotrópico, homogéneo en relieve, recursos naturales, densidad y distribución de la población y red de transportes. Las ciudades de tamaño y nivel de especialización similar se distribuyen uniformemente dominando cada una un espacio hexagonal. Existe un límite en el que la demanda de bienes y servicios de un lugar central se hace nula, pasando ese espacio a depender de otro lugar central. Así se conforman hasta siete categorías distintas, de mayor a menor.
La teoría de Lösch (1940) se basa en la anterior, desarrollando la tesis del lugar central ideal denominado metrópoli del espacio económico, en el que estarían asentadas todas las actividades centrales. Las diferencias espaciales surgen al actuar las fuerzas de concentración y especialización y se forma una red de áreas de mercado hexagonales, de tamaño creciente, que configuran la trama urbana.
Las críticas a ambas teorías se refieren a que consideran espacios homogéneos que no existen en realidad, y no tienen en cuenta los factores administrativos, culturales e históricos, el éxodo rural o las novedades técnicas en los servicios que alteran la relación entre los núcleos comerciales. Los distintos sistemas de ciudades: las áreas metropolitanas, las conurbaciones, las megalópolis, las regiones urbanas, el campo urbano y la ciudad dispersa, se rigen por factores no isotrópicos.

2. EL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN EL PLANETA.
Las ciudades se desarrollaron a partir de una etapa no urbana. La historia de la civilización está ligada a la del urbanismo de un modo indisoluble. Hay tres grandes etapas: ciudad preindustrial, ciudad industrial y ciudad postindustrial, cada una de ellas con sus modelos de ciudades, pero es más didáctico seguir cada modelo sucesivamente y acabar con un panorama de la situación actual.
Las sociedades primitivas.
La formas primitivas de vida, anteriores al urbanismo, son el nomadismo y el sedentarismo agrario sin producción de excedentes.
El nomadismo fue la primera etapa de la evolución humana, sin asentamientos permanentes, en grupos itinerantes, viviendo de la caza, pesca y recolección.
El sedentarismo agrario, con dedicación a la agricultura, pero con dispersión de las familias (a menudo extensas), con autarquía económica.
CIUDAD ANTIGUA PRECLÁSICA.
La producción de excedentes agrícolas y ganaderos permitió la actividad comercial, el almacenamiento e intercambio por productos artesanales y otros productos alimentarios. Los emplazamientos de estos mercados primitivos derivaron en las primeras ciudades.
Hacia el 3.000 aC eclosionaron las ciudades en Egipto, Sumeria, India y China, a lo largo de los fértiles valles de los grandes ríos, que permitían altas producciones, especializaciones en diversas actividades, transporte, intercambio de ideas y una incipiente organización política.
Las ciudades dominaron su entorno rural, creándose los Estados, estructuras político-religiosas, con diferenciación de clases sociales: jefe militar y religioso en la cima de una clase militar y religiosa para satisfacer las necesidades de defensa y religión.
La ciudad-mercado acrecentó su influencia al unir estas funciones de sede del poder político, religioso y militar a la anterior comercial y artesanal. Pero eran núcleos de escasa población, pues los excedentes se concentraban en las clases altas. Ejemplos son Ur, Babilonia (nunca tuvo más de 60.000 habitantes), Nínive, Persépolis, Menfis, Tebas o Jerusalén.
CIUDAD ANTIGUA CLÁSICA.
La ciudad griega.
Grecia siguió con este concepto de la ciudad como sede de cultura y gobierno, irradiadora de sus funciones a su entorno. La polis confundía los términos de ciudad y Estado. La plaza o ágora era su centro vital en lo político, religioso, social, cultural y económico.

acropolis de atenas
Acrópolis o ciudad alta de Atenas.

Plano de ciudad de Mileto.

En Mileto (tal vez planificada por Hipodamo) se hizo una planificación regular por franjas (per strigas), con unas pocas avenidas amplias que dividían la ciudad en supermanzanas, a su vez subdivididas por otras calles más estrechas en manzanas y estas en solares. Este modelo fue muy influyente en las ciudades de nueva creación.
La ciudad romana.
Roma supuso la hipertrofia de la ciudad, capital de un vasto imperio, metrópoli y centro de recepción de los excedentes del Mediterráneo. Pese a su crecimiento no es una ciudad monumental ni su trazado es destacable. Era un monstruo orgánico que creció con problemas que nunca se resolvieron bien, porque su modelo primitivo fue la ciudad orgánica greco-etrusca. Las ciudades regionales se hacían cargo de la administración provincial y siguieron un modelo más regular, como es el caso de Barcino (Barcelona).

La ciudad romana de Barcino (Barcelona). Se observa la típica división estructural en dos calles principales, una en dirección norte-sur (cardo) y otra este-oeste (decumano), que se cruzan en el foro (el centro ceremonial).

En el urbanismo romano cabe distinguir la tipología de dos zonas del Imperio, la oriental con una importante tradición urbana griega, y la occidental sin tradición urbana. Los numerosos sustratos locales influirán asimismo.
En Oriente, donde fue posible se mantuvieron el urbanismo y la arquitectura griegos y púnicos, salvo en Corinto y Cartago, destruidas en las guerras de conquista y que fueron reconstruidas según un plan romano. La mayor innovación en Oriente será la monumentalización del ágora mediante templos y otros edificios.
En Occidente hay casos similares de destrucción, como Numancia, en la que el sustrato inferior desapareció, mientras que en otros casos la evolución al modelo romano fue muy lenta.
La ciudad romana de nueva construcción de o
CIUDAD MEDIEVAL.
Hay que distinguir dos modelos: la ciudad cristiana y la islámica.
La ciudad cristiana.
En la Edad Media, Bizancio sustituyó en este papel a Roma, mientras el resto de las ciudades caían en una profunda decadencia, prolongada hasta el siglo XI. Las ciudades medievales, con escasa dimensión física y humana, concentraban el poder político (realeza, nobleza, burguesía) y religioso (obispos), protegido por las murallas y puertas. Las ciudades se amurallaban en pequeños recintos no sólo por facilitar la defensa sino también porque así se gastaba menos en la construcción y mantenimiento de los muros y porque la principal entrada de impuestos era la entrada en la ciudad y por ello un recinto muy amplio disminuía los ingresos en vez de aumentarlos.

Plano de una ciudad medieval cristriana.

En la Alta Edad Media las ciudades sufren una profunda crisis. La población vivirá durante siglos de la tierra, siendo las ciudades meros centros administrativos y religiosos, residencias de los príncipes y obispos. Henri Pirenne, en sus magistrales estudios sobre las ciudades medievales, ha demostrado que la supervivencia de las ciudades en la Alta Edad Media se debió a la presencia de la jerarquía de la Iglesia en ellas, porque la desaparición del comercio y en consecuencia de los mercaderes, junto a la desaparición de la economía monetaria que permitía a los grandes propietarios agrícolas vivir en la ciudad, habían suprimido las bases económicas para la vida urbana. Hasta el resurgimiento económico del siglo XI la Iglesia será el sostén de las ciudades, junto a la excepción de algunas ciudades con función de capitales administrativas, como Aquisgrán o Rávena. Las ciudades viven de la agricultura y el comercio, del dominio político y religioso sobre el campo. Su morfología es orgánica, con el gran centro vital de la catedral o la iglesia, hasta que aparecen los palacios de los Ayuntamientos.
La ciudad islámica.
La expansión islámica de los siglos VII y VIII extendió su dominio sobre las ciudades clásicas en decadencia, junto a ciudades persas e hindúes de tipo oriental. Sobre estos tipos el Islam impuso una nueva concepción del espacio urbano, de un carácter vital, biológico, desordenado, orgánico, privado, en oposición al público de las ciudades griega y romana. La fundación de ciudades es una exigencia de la conquista, adaptando el urbanismo de los países conquistados al propio contexto religioso, social y geográfico, sobre unos sustratos regionales y locales, pero con un común carácter intimista y secreto, ligado a la radical igualdad del Corán, en la que los creyentes son como esclavos de Alá, por lo que su posición depende siempre de la voluntad divina y no es conveniente manifestarla con signos externos de lujo en la vivienda, aunque los interiores de los palacios pueden ser de increíble riqueza. Ricos y pobres conviven en los mismos barrios, sin darse la separación occidental en barrios de primera y de segunda (al presente comienza a haberla). El retiro privado, la ocultación del interior de la vivienda al exterior, tiene la motivación de proteger la intimidad de la familia. Influyen también factores económicos, climáticos y jurídicos (es notable la dificultad de la expropiación en el mundo islámico, lo que impide la planificación urbana). Hay una radical oposición entre ciudad y campo, como la permanente lucha entre los sedentarios y los nómadas conquistadores que Ibn Jaldún consideraba el motor de la historia.
El tipo de ciudad islámica ha variado poco en el tiempo. La ciudad no tiene ordenamiento, ni tampoco unos requisitos mínimos de vías o higiene, generalmente con ausencia de cloacas, por lo que las calles están siempre sucias. Hay una escasez monumental que la diferencia notablemente de la ciudad clásica grecorromana. La Umma, reunión de todos los creyentes, es un conjunto universal de ciudades, con barrios que son como pequeñas ciudades y calles que se comportan de un modo asimismo autónomo, con todos los servicios básicos (a menudo con sus propias puertas) y con una división en arrabales y calles según los oficios. Así hay arrabales de los barberos, curtidores, halconeros, alfareros... En España el carácter islámico orgánico ha perdurado en muchos cascos antiguos, incluyendo Palma, aunque resten pocos edificios musulmanes intactos.

CIUDAD MODERNA.
La ciudad de la época moderna tiene tres características:
- Crecimiento demográfico.
- Concentración del poder político en las capitales de los grandes Estados.
- Pérdida de la autonomía municipal.
La ciudad renacentista.
En el Renacimiento se criticó la ciudad medieval y se introdujo la perspectiva para la organización de los encuadres viarios. La ciudad ideal de los tratadistas adopta la forma de estrella y es concebida como un cuerpo orgánico, un edificio.
La ciudad barroca.
En el Barroco se plantean los problemas de la percepción global de la ciudad, que se concibe como una sucesión de panópticos enlazados, de modo que en cada lugar el alcance visual pueda llegar a ser el máximo. Se aprovechan los puntos singulares para realzar la primacía plenamente jerarquizada, monumentalizando el palacio del gobernante y las iglesias, en un sistema urbanístico al servicio del poder político y religioso.

CIUDAD INDUSTRIAL.
La Revolución Industrial.


La Revolución Industrial es un episodio decisivo, desde c. 1770. El maquinismo atrae los excedentes humanos del campo, mejora la higiene y el transporte, las ciudades multiplican su población, con enormes desajustes, las relaciones sociales se basan en la diferenciación social extrema, nacen los suburbios (un fenómeno urbano que no constituye una ciudad más que en la apariencia). Las teorías marxistas nacen en este contexto a mediados del siglo XIX. En 1810 la población mundial en las ciudades era el 3%, con 45 ciudades de más 100.000 habitantes, en 1900 ya era el 14% y en 1960 el porcentaje era de un 30% y había más de 1.050 ciudades de más de 100.000 habitantes (en 150 años se había pasado de 27 a 1.000 millones de habitantes). Desde entonces el proceso se ha doblado en intensidad: en 2012 más de la mitad de la población mundial es urbana, con una mayor proporción en los países desarrollados.

El desarrollo urbano se benefició de varios cambios (algunos los llaman revoluciones por su importancia):
- Demográfico: por la mejora de la sanidad y la alimentación, el éxodo rural, la emigración internacional...
- Agrario: por la revolución agraria que permitió el abastecimiento de alimentos y el éxodo rural.
- Industrial: el maquinismo y la producción en serie dieron posibilidades de crear trabajo y capital sin antecedentes.
- Transporte: es causa y consecuencia de la Revolución Industrial, permitiendo la concentración de la población y la industria en unos lugares determinados.
Todo esto implicó varias consecuencias urbanas:
- Crecimiento de la población urbana.
- Crecimiento espacial de las ciudades.
- Aparición de barrios obreros.
- Deterioro ambiental.
- Ordenación o planeamiento urbano (primeros casos).
CIUDAD POSTINDUSTRIAL.
La ciudad postindustrial se corresponde con una civilización de masas urbanas: p.e. en Gran Bretaña más del 80% de la población es urbana. Las metrópolis se extienden por inmensos territorios, integrando espacios urbanos y naturales discontinuos, gracias al progreso del transporte y de las telecomunicaciones, con una dispersión de la población alrededor de los núcleos principales, en ciudades de tipología diversa: dormitorio, jardín, región, radiante, satélite...
Las ciudades ofrecen bienestar, cultura, trabajo, seguridad, confort, diversidad de opciones... Estas ventajas se reducen con el anonimato y el olvido de la dimensión individual del hombre. El problema es cómo equilibrar comunidad e individuo, de modo que se respete a la naturaleza y se garantice el futuro de la Humanidad.
CIUDAD SOCIALISTA.
En la URSS, China y los restantes países de régimen socialista durante el siglo XX la urbanización fue controlada por el Estado, de modo que hubiera un moderado éxodo rural hacia las ciudades, junto a la creación planificada de nuevas ciudades, la ordenación en serie de los edificios... Pero no se consiguieron los ambiciosos objetivos impuestos y persistieron la desigualdad de condiciones de vida entre la ciudad y el campo (con malos servicios). Los antiguos países socialistas se enfrentan hoy a un creciente y descontrolado éxodo rural, de proporciones gigantescas en el caso de China.
CIUDAD EN EL TERCER MUNDO.
En el Tercer Mundo la urbanización vive un proceso explosivo, lleno de problemas de masificación y descontrol. Sus características son:
Elevado índice de crecimiento. Ejemplo es la ciudad-capital (el área metropolitana, pues el municipio no llega a los 9 millones) de México, que ha pasado de 5 millones de habitantes en 1960 a 21 millones en 2014. En el año 2000 había 15 ciudades de países subdesarrollados entre las 20 mayores del mundo.
Sistema urbano desequilibrado. Las capitales políticas y económicas absorben la inmensa mayoría de la población urbana, a veces la mitad de la población del país: casos de Montevideo y Buenos Aires. Los problemas de las inmensas (aunque sea relativamente) capitales de los países subdesarrollados son pavorosos. Sólo en América Latina hay un déficit de decenas de millones de viviendas, lo que afecta a unos 200 millones de personas en 2014. Y en África el problema es mucho mayor.
Segregación espacial y marginalidad. Hay barrios lujosos y miserables separados por una corta distancia.
DISTRIBUCIÓN MUNDIAL DE LA POBLACIÓN URBANA.
En los países desarrollados.
Se concentra en Europa occidental (con la más diversificada y equilibrada concentración urbana), las capitales de la Europa del Este y Mediterránea, la región noreste de EE UU (la megalópolis, en feliz término de J. Gottman, de “Boswash” que se extiende de Boston-Washington a lo largo de 600 km) y su parte vecina en Canadá, el sureste de Australia, la costa sureste de Japón. Destacan las grandes ciudades de Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Filadelfia, Detroit, San Francisco, Londres, París, Moscú, Madrid, Berlín, Tokio... En el mundo desarrollado la población urbana es más del 60% y en Gran Bretaña más del 80% como ejemplo del futuro.
En los países subdesarrollados.
Las capitales de los estados sufren una macrocefalia gigantesca y creciente, en América del Centro y del Sur, en África y Asia. México es la ciudad más populosa del mundo, con 21 millones de habitantes, seguida de Buenos Aires, Sao Paulo, Rio de Janeiro en América; Calcuta, Bombay, Delhi, Karachi, Bangkok, Jakarta, Seul, Teherán, Beijing, Shanghai, Tianjin en Asia; El Cairo (la segunda del mundo) y Lagos en África. En estas ciudades es terrible el desempleo, la escasez de viviendas y servicios, la marginación social...

3. REPERCUSIONES AMBIENTALES.
Una vista de Madrid en una nube contaminante.

Las inmensas necesidades de energía, agua, alimentos... de las ciudades implican que sean devoradoras del espacio y de los recursos, así como su generación de residuos urbanos y contaminantes atmosféricos.

Contaminación y consumo de agua.


Se contaminan las fuentes de los recursos hídricos y se agotan los acuíferos (amén de su salinización cerca de las costas). Los sistemas de depuración son costosos pero imprescindibles, pero sólo en el mundo desarrollado se ha conseguido un relativo nivel de éxito.
Contaminación atmosférica.
Los motores de los vehículos, la calefacción y la actividad industrial son una enorme fuente de contaminantes químicos. Ejemplos máximos son Ciudad de México, Madrid, Atenas, con perniciosos efectos sobre la población.
Cambio climático.
La ciudad crea un “microclima urbano” en su morfología urbana (asfalto de las calles, muros de los edificios, motores y calefacciones), que retiene el calor diurno y lo emite por la noche. Es una “isla de calor”, que aumenta de lunes a viernes y disminuye de sábado a domingo, así como en los periodos de vacaciones. Los edificios alteran la circulación del viento, que no limpia la contaminación. Todo esto altera el clima e influye sobre las plantas, los animales, el hombre: en Atenas, en el verano de 1995, murieron cientos de personas en una ola de calor localizada en la ciudad.
Contaminación acústica.
Los motores de los vehículos, los aviones y la propia actividad humana producen un nivel de ruido, especialmente pernicioso a partir de los 50 decibelios.
Producción de residuos sólidos urbanos.



La gran producción de basura es un problema de difícil solución. Las soluciones más empleadas son:
- El abocamiento en vertederos controlados (con la contaminación del suelo y de los acuíferos).
- La incineración en plantas incineradoras (con la contaminación atmosférica resultante).
- El reciclaje integral (este es el más recomendable para la conservación del medio ambiente, pero es muy costoso).

4. REPERCUSIONES SOCIOECONÓMICAS.
Generación de patologías médicas en la salud humana.
El ritmo de vida ciudadano provoca situaciones de estrés, ansiedad y agresividad. La contaminación provoca lesiones y enfermedades que llevan hasta la muerte.
Marginación social y delincuencia.
Las grandes ciudades, sobre todo en EE UU, tienen elevados índices de marginación social y de delincuencia. Tokio sería la excepción, con un bajo nivel de ambos índices.
Modificación de las pautas demográficas.
La ciudad altera el comportamiento demográfico: caída de las tasas de natalidad, desequilibrio de la estructura biológica (por sexo y edad).
Segregación socioespacial.
Hay una fuerte diferenciación social en los niveles de renta, lo que repercute en su distribución espacial de acuerdo al precio del suelo que ocupan cada uno de los grupos sociales. Así los barrios centrales más antiguos son de los grupos más marginados, los del ensanche de la clase media, los cercanos a los núcleos industriales son de la clase obrera y los periféricos son ocupados por las clases altas. Lo anterior acepta muchas excepciones, pues algunos centros urbanos se han revitalizado u otras causas.
Las políticas oficiales intentan remediar la situación potenciando la vivienda de protección oficial, el acceso de los jóvenes a la vivienda, etc. En España la Constitución de 1978 dice (art. 47): “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias (...) regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”.

BIBLIOGRAFÍA.
Internet.

Exposiciones.
*<Malas calles>. Valencia. IVAM (10 febrero-9 mayo 2010). Fotos, planos, documentales… Comisario: José Miguel G. Cortés. Reseña de Simón, Federico. Ciudades, del júbilo al desasosiego. “El País” (2-II-2010).
*<Ciudad total>. Valencia. IVAM (3 mayo-15 julio 2012). Fotos, planos, documentales… Comisario: José Miguel G. Cortés. Reseña de Bono, Ferran. Cuando la ciudad no tiene límites. “El País” (2-V-2012) 32. Una exposición sobre los modos de vida urbana del siglo XXI en las grandes megalópolis: Sao Paulo, Mumbai, Lagos…

Libros.
Alomar, Gabriel. Teoría de la ciudad. IEAL (Instituto de Estudios de Administración Local). Madrid. 1980. 254 pp.
Alvárez Mora, Alfonso; Roch, Fernando. Los centros urbanos. Nuestra Cultura. Madrid. 1980. 248 pp.
Bailly, Anthony S. La organización urbana. Teorías y modelos. Col. Nuevo Urbanismo/28. IEAL. Madrid. 1978. 326 pp.
Bailly, A.S. La percepción del espacio urbano. Col. Nuevo Urbanismo/29. IEAL. Madrid. 1979. 326 pp.
Bastie, Jean; Dezert, Bernard. L'espace urbain. Masson. París. 1980. 381 pp.
Beaujeu‑Garnier, J.; Chabot, G. Tratado de geografía urbana. Vicens‑Vives. Barcelona. 1970. 681 pp.
Benevolo, Luciano. Diseño de la ciudad. Gustavo Gili. Barcelona. 1978‑1979. 5 vs. 1. La descripción del ambiente. 1982. 246 pp. 2. El arte y la ciudad antigua. 1978. 256 pp. 3. El arte y la ciudad medieval. 189 pp. 4. El arte y la ciudad moderna del siglo XV al siglo XVIII. 417 pp. 5. El arte y la ciudad contemporánea. 1982. 248 pp.
Bertrand, M. J. La ciudad cotidiana. Col. Nuevo Urbanismo/30. IEAL. Madrid. 1981. 326 pp.
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