Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

martes, 15 de marzo de 2016

La Unión Europea: las migraciones exteriores. La inmigración ilegal y los refugiados.

La Unión Europea: las migraciones exterioresLa inmigración ilegal y los refugiados.

Víctimas del naufragio de Lampedusa, en octubre de 2013. [clarin.com/mundo/inmigrantes_indocumentados-naufragio-Italia]


Aylan (izquierda) y Galip Kurdi.
[http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150903_crisis_migratoria_europa_familia_nino_sirio_ahogado_turquia_lv]




Las imágenes de Aylan Kurdi, un refugiado sirio kurdo de tres años, ahogado el 2 de septiembre de 2015 en una playa turca, han conmovido a la opinión pública. En la tragedia también fallecieron su hermano Galip (cinco años) y su madre, Rehan. Ese mes ya eran 2.600 muertos en 2015 en el Mediterráneo y ante ello crece el sentimiento de solidaridad en Europa, pero no basta con sentir dolor por la muerte de tantos inocentes. Urge que los ciudadanos clamemos y los Estados actúen para salvarlos.

Introducción.
La falta de una política coherente de inmigración.
Las soluciones de los expertos.

Introducción.
La Unión Europea recibe una inmigración masiva ya desde antes de su fundación, que parte desde los países periféricos de la misma Europa y de los otros continentes. No obstante, la Unión Europea tiene entre sus debilidades justamente la falta de una política común eficaz respecto a la inmigración, esto es la gestión de los flujos legales y la contención de los inmigrantes irregulares, unos asuntos de rabiosa actualidad debido a la crisis económica y el desempleo, los populismos que ascienden en sociedades desencantadas y temerosas, y las tragedias que afectan cada poco tiempo a los inmigrantes, sobre todo en los mares que rodean Europa, como los naufragios de Lampedusa en octubre de 2013 en los que fallecieron cientos de personas (que se añaden a los 8.000 mil ahogados y enterrados en la isla desde 1990).
Europa necesita de los inmigrantes para rejuvenecer una población cada año más envejecida y una mano de obra escasa pese al elevado paro en algunos países y algunas profesiones, y favorece las relaciones interraciales e interculturales que estimulan la apertura social y cultural en las sociedades avanzadas. Pero requiere regular su llegada para que se escalone en el tiempo y se distribuya armónicamente en el espacio, para evitar disfunciones en la integración de los recién llegados, y evitar que la inmigración ilegal mediante las mafias del tráfico humano desencadene tragedias.

La falta de una política coherente de inmigración.
Falta una política eficaz y coherente porque chocan dos instancias políticas, con visiones distintas del problema y de sus soluciones.
La Comisión Europea, menos dependiente de las elecciones y con una visión largoplacista, tantea acuerdos entre sus miembros y con los países limítrofes que flexibilicen la inmigración, con pautas humanitarias, consciente de que los pactos comunes son lo que mejor funciona a largo plazo. En este sentido, La Comisión ha tomado buena nota de la mejora en la frontera con Marruecos, de donde ya apenas salen barcos ilegales hacia Europa, a cambio de facilitar los permisos para estudiantes y trabajadores marroquíes.
Los Estados miembros de la UE, en cambio, van por libre, siguiendo sus intereses nacionales y electorales a corto plazo, limitados por unas opiniones públicas reacias a acoger más inmigrantes y a gastar más dinero en su integración mediante políticas sociales, y que votan a los partidos populistas de la oposición si los gobernantes se muestran humanitarios.
El choque entre la Comisión y los países es pues casi frontal. Cuando la comisaria de Interior, Cecilia Malmström, propuso en octubre de 2013 crear visados temporales por motivos humanitarios como una válvula para disminuir la tragedia de los naufragios en el Mediterráneo, su propuesta fue inmediatamente rechazada por los Estados miembros, de modo que no llegó ni al primer borrador. Al respecto, Nils Muiznieks, comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, una organización que vela por ellos en 47 países del continente, afirma: “La UE aún está muy dominada por la agenda política de los países miembros, a su vez condicionada por los populismos. Muchas veces las propuestas se ven rebajadas por la presión interna. Pero un enfoque basado exclusivamente en la seguridad no funcionará”
Sami Naïr en Inmigrantes comunitarios [“El País” (15-XI-2014)] avisa del fracaso de la Europa social:
‹‹El Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó, el 11 de septiembre, que la tendencia que observamos desde hace meses de renacionalización de la política europea en materia de legislación de extranjería e inmigración es, a partir de ahora, irreversible. Ya no se trata únicamente de limitar los derechos de los extranjeros no comunitarios, sino de situar prácticamente en el mismo plano a los inmigrantes comunitarios, que disponen, seguramente no por mucho más tiempo, del derecho de libre residencia en los países de la Unión. Esta evolución era inevitable, ya que Alemania, que ha fijado, desde 2010, las condiciones de recomposición del mercado europeo bajo su hegemonía imponiendo una política de austeridad destructiva para los países que no disponen de su mismo nivel de desarrollo económico y social, quiere hoy día, con el apoyo de los socialdemócratas, cambiar la concepción misma de la ciudadanía europea. Encontró un pretexto para dicha evolución al utilizar el caso de una ciudadana rumana que estaba efectivamente en una situación indefendible, al probarse que solicitaba acceso a derechos sociales aunque rechazaba buscar un trabajo. Según la argumentación alemana esta persona es el emblema de una situación de “turismo social”, insoportable para el contribuyente alemán.
Con la condena de este caso particular, la Corte de Luxemburgo deduce una regla general para todos los Estados europeos. Y sabemos que el Bundestag va a adoptar, a corto plazo, otra ley que permita la expulsión legal de aquellos comunitarios que hayan perdido su empleo durante más de seis meses. Esta ley dará vía libre a la arbitrariedad jurídica y a la explotación económica, puesto que obligará a los comunitarios, si desean quedarse en el país de su elección, a aceptar cualquier condición laboral. De esta forma, la ciudadanía europea deviene la expresión de un contrato leonino, es decir, el derecho del más fuerte. Lo que se está poniendo, de forma muy clara, en el punto de mira es el derecho de residencia de los comunitarios, que terminará inevitablemente reducido a su mínima expresión.
Pero, aún más grave, esta evolución de la legislación europea firma el fracaso hiriente de la Europa social. Desde 1986, fecha en la que se adopta el Acta Única, los europeos no han sabido ponerse de acuerdo sobre una base social mínima, que permitiera a los asalariados hacer frente, colectivamente como europeos, a los cambios de un mercado económicamente unificado pero sin legislación social común. Aquí se manifiesta, como en ninguna otra parte, el dramático fracaso del movimiento social europeo. Es esto, igualmente, lo que están pagando los sindicatos oficiales, con la emergencia, en la mayoría de los países tocados por la política de austeridad, de nuevas formas de lucha social y nuevas organizaciones sindicales. Con que la Europa social, promesa de los años noventa, hubiera sido esbozada, el mercado europeo no hubiera podido jamás imponer como lo hace hoy día su ley despiadada a los asalariados.››

Las soluciones de los expertos.
La batería de soluciones a largo plazo, según los expertos, es muy compleja:
-Una política de promoción del desarrollo y la paz en los países emisores, para reducir la emigración forzosa por causas tan diversas como el desempleo, el hambre, la enfermedad, la persecución política o religiosa, la guerra o la inseguridad ciudadana. Sin una mejora evidente de sus expectativas de progreso, a largo plazo seguirán los flujos de millones de personas, ávidas de llegar al paraíso que todos pueden ver en Internet o la televisión.
 -Acuerdos de movilidad entre la UE y los países de origen en el Norte de África y Oriente Próximo, desde Marruecos hasta Jordania, con especial incidencia en Libia, donde confluyen rutas de migración desde el África subsahariana, el Cuerno de África y el sur de Asia.
-Mejora del control de la inmigración irregular en los aeropuertos, donde entran el 90% de los inmigrantes, con controles muy laxos aún; las costas, que reciben apenas un 10% pero que son las vías más trágicas en accidentes en el Mediterráneo; y las fronteras terrestres tanto  en Ceuta y Melilla en el Oeste como en la línea greco-turca en el Este. Estas medidas exigen reforzar y dotar de más medios el Frontex, la agencia europea que coordina la vigilancia de las fronteras exteriores.
-Homogeneizar la legislación sobre los demandantes de asilo. Los países ricos del Norte, con sistemas sociales más generosos y eficaces, atraen la mayor parte de las solicitudes, mientras que los países más desfavorecidos del Sur las gestionan con lentitud, como un medio de desmotivar a los solicitantes y desviarlos hacia los primeros. Y esta añagaza funciona, pues entran por el Mediterráneo y se mueven hacia Alemania, Francia, Suecia, Reino Unido y Bélgica, los cinco países que registraron el 70% de las peticiones de asilo en 2012, que sumaron 332.000 en toda la UE (datos de Eurostat, la agencia estadística comunitaria). Los otros países se niegan a redistribuir a los demandantes de asilo, para equilibrar las cifras, ni siquiera ante el éxodo sirio o la huida de los cristianos de Irak  y Egipto.
-Aumento del gasto social para la integración, mediante acceso a viviendas, bonos de alimentos, educación en el idioma y profesional, sanidad y empleos dignos. Esto es lo más costoso, sin duda, pero lo mejor para evitar su marginación y, al fin, si se mira desde un punto de vista utilitarista, conseguir de los inmigrantes su mejor aporte a la economía y la sociedad.

Los datos de la inmigración.
Europa recibió en 2012 un total de 332.000 inmigrantes. Un 70% de los solicitantes de asilo lo hicieron en cinco países: Alemania, Francia, Suiza, Reino Unido y Bélgica. Muy poco comparado con la vastedad del problema. Un ejemplo baste: de los seis millones de refugiados sirios, 2,1 millones han escapado al extranjero, la mayoría en Líbano, y solo 60.000 han llegado a Europa.

[Abellán, Lucía. Un populismo sin base estadística. “El País” (4-XI-2013) 3.]


Un informe de la UE [Abellán. Bruselas se enfrenta a la xenofobia. “El País” (15-X-2013)] revela que son escasos los inmigrantes comunitarios que no trabajan y se aprovechan del Estado del bienestar:
-Los inmigrantes comunitarios que no desarrollan ninguna actividad en sus países de acogida son entre el 0,7% y el 1% de la población de la UE, aunque el 98% de ellos residen en la Europa de los 15, anterior a la ampliación a los países del Este de 2004, de donde proviene la mayoría.
-La migración dentro de la Unión ha aumentado desde el 1,3% de 2003 al 2,6% de 2012, respecto al total de la población comunitaria.
-Los inmigrantes europeos tienen una tasa de empleo superior a la de los nacionales.
-La tasa de actividad entre los inmigrantes ha subido del 33% al 47% en medio de la crisis, desmintiendo que engrosen el paro. La mayoría de los no activos son familiares de los inmigrantes.
-El gasto sanitario destinado a inmigrantes comunitarios no activos es el 0,2% del presupuesto dedicado a la sanidad, solo el 0,01% del PIB comunitario, lo que desmiente que sean un factor importante de la crisis.
-Los inmigrantes comunitarios representan menos del 1% de los que reciben ayudas públicas.
-La mayoría de los inmigrantes cambia de país en busca de empleo. La crisis ha frenado la emigración hacia España y ha reforzado los desplazamientos hacia Alemania y Austria.
-El 64% de los inmigrantes desempleados trabajó con anterioridad en su país de residencia, lo que desmiente que sean ‘vagos y maleantes’, e incluso la inmensa mayoría de ese 36% de desempleados son jóvenes que buscan su primer trabajo.


[Abellán, Lucía. Un populismo sin base estadística. “El País” (4-XI-2013) 3.]


Foto
Las rutas de la inmigración ilegal a Europa. [http://internacional.elpais.com/internacional/2015]


Claudi Pérez, en La llegada de inmigrantes irregulares a Europa se triplica en 2015 [“El País” (18-IV-2015)] informa:
‹‹La última oleada de inmigración demuestra que Europa se enfrenta a un desafío sin precedentes. Casi 57.300 inmigrantes irregulares llegaron a Europa en el primer trimestre de 2015. Esa cifra supone prácticamente triplicar la del mismo periodo de 2014, un año en el que se pulverizaron todos los récords, incluidos los cosechados durante las primaveras árabes. Los fríos guarismos de la agencia europea de control de fronteras externas (Frontex), a los que ha tenido acceso este diario, confirman que la UE se enfrenta a una maraña de problemas entrelazados como las cerezas de un cesto: la oleada de conflictos en Oriente Próximo (en especial el caos en Libia),  la presión demográfica en África, la creciente capacidad de la industria de traficantes de personas, la emigración económica procedente de los Balcanes y las propias dificultades de la UEpara gestionar de manera homogénea sus fronteras se superponen para conformar unos números de pesadilla.
Detrás de cada una de esas cifras hay una historia personal que desmiente la manida etiqueta de los mal llamados sin papeles: un refugiado sirio; una familia huida de la guerra de Irak; un joven del Chad que atraviesa el llamado valle de las gacelas hasta llegar a Libia con la intención de encontrar un billete hacia el continente rico, donde estén más cerca las oportunidades que no tiene en su país. Pero basta con los datos para hacerse una idea de las consecuencias de ese fenómeno: 32.400 personas en su mayoría kosovares) han entrado en la UE por los Balcanes en lo que va de año, frente a los menos de 1.000 del año pasado. Por el Mediterráneo Central —básicamente, Italia— han irrumpido 10.200 más, y eso sin contar los 10.000 adicionales rescatados en alta mar en los seis últimos días, según la Organización Internacional para la Migración (IOM, por sus siglas en inglés). Por la ruta del Mediterráneo oriental —las islas griegas y Bulgaria— han penetrado 13.500, casi el triple que hasta marzo de 2014, y por España 1.200 adicionales. Suman casi 57.300 personas, según los datos de Frontex; en el primer trimestre de 2014 eran prácticamente un tercio, 22.500.
Las fuentes consultadas en Frontex aseguran que las cifras se dispararán con el buen tiempo en el Mediterráneo —como ya se ha visto en las primeras semanas de abril; como ya sucedió en 2014— y aventuran “incrementos importantes que generarán sin ninguna duda un cúmulo de situaciones preocupantes” para el conjunto del año.
Cada vez que los ministros se reúnen en Bruselas y cada vez que la televisión da cuenta de una tragedia se repite la letanía de que Europa va a reforzar la agencia que protege las fronteras; pero Frontex no es una agencia de salvamento y rescate, sino una institución que vela por la seguridad de Europa. “En la práctica no hay suficientes recursos ni personal, y la disponibilidad de los Estados miembros para ceder medios —barcos y aviones de salvamento— es limitada o muy limitada”, expone el director adjunto de Frontex, Gil Arias. “Sobran críticas y buenas intenciones por parte de los Estados miembros; falta voluntad política y recursos”, añaden fuentes diplomáticas.
El año pasado más de 3.200 hombres, mujeres y niños perdieron la vida al intentar cruzar el Mediterráneo hacia Europa. Esas muertes no han suavizado la marea humana que huye de la violencia de los países en conflicto, o de la falta de oportunidades del África subsahariana. Europa sigue empeñada en encarar un problema humanitario —en gran parte una crisis de refugiados, salvo en los Balcanes— con una respuesta meramente policial. Sin ambición para detener esa sangría en origen, los tapones que hasta ahora eran Siria y Libia han reventado y dejan un panorama cargado de incertidumbres.
“Los flujos migratorios hacia Europa no van a dejar de aumentar por las pésimas situaciones en origen, desde Irak y Siria hasta el Cuerno de África”, subraya Giovanni Grevi, director del laboratorio de ideas FRIDE. “Detener los barcos de inmigrantes no acaba con el problema y provocará enormes costes humanitarios. Europa debería unir fuerzas con una política exterior y de seguridad robusta en un momento crítico para la cohesión europea”, añade.
Los avances, donde los hay, son tímidos. Y las amenazas se multiplican. El ascenso de partidos antiinmigración se sucede en la Europa rica (Reino Unido, Francia y Alemania) e incluso en la periferia. Bulgaria pretende levantar un muro de más de 150 kilómetros de longitud para contener la inmigración procedente de Turquía. Berlín y Londres plantean medidas para mitigar el denominado turismo del bienestar, aunque no hay cifras que avalen que la inmigración abusa de los servicios sociales. Y así ad infinitum.
Europa afronta presiones ligadas a los conflictos en la vecindad sur. Los socios abordan el problema desde una doble vertiente, ninguna de las dos muy exitosa. La primera, un mayor control de las fronteras. Cuando ocurren tragedias como la de Lampedusa, todos los países (especialmente Italia) miran a Frontex reclamando medidas para frenar los naufragios. Pero Frontex apenas tiene activos y se nutre básicamente de lo que aportan los Estados.
A los líderes políticos les cuesta suministrar más medios; en muchos casos porque creen que la existencia de barcos que en la práctica van a salvar vidas provoca un efecto llamada en las mafias y en los propios inmigrantes que eleva la magnitud del problema. En otros —los países nórdicos o Alemania— porque consideran que ellos ya sufren su propia presión al recibir más solicitudes de asilo.
La segunda vía es un cambio en la política migratoria del club comunitario. Bruselas pretende extender los canales legales para acceder al continente: cree que eso disuadirá a muchos de adoptar la vía desesperada de lanzarse al mar en busca de la costa europea. También porque, a largo plazo, los problemas demográficos de Europa harán que necesite trabajadores. Pero con la crisis aún cicatrizando, las capitales no quieren ni oír hablar de eso.››

Al socaire de las últimas y trágicas noticias de abril de 2015, Sami Naïr razona con pasión humanitaria en La frontera de la muerte [“El País” (18-IV-2015)]:
‹‹Con una indiferencia generalizada, bajo nuestros ojos, se produce uno de los grandes desastres de la historia de la inmigración en el Mediterráneo. Decenas, centenas, pronto millares de pobres infelices en busca de una vida mejor mueren todos los días buscando franquear el mar, creyendo beneficiarse de la indulgencia de la primavera y al precio de las peores vejaciones, humillaciones y agresiones. Se comercializa el tráfico de personas en las aguas entre Libia y Túnez bajo la férula despiadada de las mafias de contrabandistas, de policías cómplices, de soldados granujas y de las bandas asesinas de yihadistas, reunidos y aliados en la manipulación criminal de la desesperación de los inmigrantes.
Unas 10.000 personas socorridas en cinco días en las costas italianas, 18.000 desde enero, más de 900 muertas desde entonces al añadir las 400 que se sospecha que se han ahogado estos tres últimos días, y nuevas víctimas previstas.
Los Gobiernos están desbordados, se generaliza la criminalización de la inmigración clandestina; todo transcurre como si las autoridades europeas hubieran decidido dejar hacer, inspiradas por esa filosofía según la cual, después de todo, aquel que se arriesga a cruzar ilegalmente la frontera merece la suerte que le espera. Existía Mare Nostrum, un programa mínimo de salvamento en el Mediterráneo iniciado y financiado por Italia; se ha abandonado porque la Unión Europea no ha querido ayudar al Gobierno italiano, que no podía asumirlo todo solo. Peor, ha sido reemplazado por una misión Tritón, que es una iniciativa europea estrictamente policial destinada a vigilar las costas y sin ningún programa de acogida y menos aún de ayuda a los solicitantes de asilo. ¡Policial! ¡Ahí conducen las lágrimas de los dirigentes europeos!
Europa arroja cínicamente la toalla ante esta demanda que viene del hambre y la miseria. ¡Y niños, mujeres y hombres seguirán muriendo! La opinión pública europea está anestesiada por el paro, por el “sálvese quien pueda” resultado de la crisis, y los Gobiernos se callan o bien dejan que crezca el odio dirigido por los movimientos de extrema derecha hacia los inmigrantes. Los partidos políticos de izquierda, tradicionalmente solidarios con las víctimas de la desigualdad en el mundo, murmuran algunas palabras con indignación. Pero la verdad es que han capitulado desde hace tiempo en este tema humano por excelencia que es la inmigración. Sus proyectos, como los de sus adversarios de derecha, dan la espalda dramáticamente a lo que debería ser una auténtica política de gestión de la inmigración en el Mediterráneo.
En todas partes triunfa el egoísmo, y estos crucificados del agua no tendrán más sepultura que un giro de cabeza indiferente. Y todos sabemos que este horror seguirá. ¡Qué derrota de la humanidad en el hombre!››


El filósofo italiano Raffaele Simone critica en cambio las políticas demasiado generosas en inmigración: 
‹‹La inmigración puede disolver Europa. El paradigma democrático contiene un principio ficción fundamental, que yo llamo de inclusión ilimitada: cualquiera se puede presentar a mi puerta, sobre todo si está escapando de la represión, y encontrará hospitalidad. Es un principio sacrosanto, pero se puede aplicar solo a individuos. Aquí tenemos el caso de subcontinentes enteros que se transfieren a Europa. Ese choque es fatal desde el punto de vista económico, porque va a gravar nuestros presupuestos sociales, y cultural, porque la inmensa mayoría son islámicos. Y provienen de países con una cultura del trabajo débil o inexistente; la mayoría son varones que plantearán problemas de acompañamiento sentimental, por decirlo así, y tienen un ritmo de reproducción mucho más alto. Se han inventado mitos, como que, al sufrir Europa una crisis demográfica, los recién llegados van a compensarlo. Pero son islámicos y esa es una diferencia radical. Ante esto, la izquierda ha adoptado la filosofía de “que vengan todos”. Pero eso no es una filosofía, es la renuncia a tomar una decisión. Y ha hecho un regalo monumental a la derecha. De ahí que el futuro de países como Francia, Austria o los escandinavos esté definido por la mala gestión del tema de la inmigración. Y Europa se desplazará hacia la derecha.›› [Hermida, Xosé. Raffaele Simone / Filósofo. ‘Somos totalitarios por instinto’. “El País” Ideas (3-VII-2016).]


FUENTES.
Internet.
[http://elpais.com/tag/inmigracion/] Inmigración en general.

Libros.
Kingsley, Patrick. La nueva Odisea. Historia de la crisis europea de refugiados. Trad. de Montse Meneses. Deusto. Barcelona. 2016. 312 pp. Reseña de Sarabia, Bernabé. “El Cultural” (24-VI-2016).

Números especiales.
AA. VV. Especial La inmigración como oportunidad. “El País” Europa nº 7 (22-X-2014) 8 pp. Artículos y análisis sobre los beneficios de la inmigración para Europa: rejuvenecimiento, iniciativas empresariales... y desmentidos de los mitos negativos acerca de ella, como la ilegalidad, la falta de integración, los gastos sociales, el 'efecto llamada' o que quitan el trabajo a los locales.
AA. VV. Llaman a la puerta. Número especial de “Claves” 244 (I /II-2016).



Noticias. Orden cronológico..
Escribano, Esperanza. Bruselas recuerda que la vigilancia de las fronteras es competencia de los Estados. “El País” (5-X-2013) 3. La tragedia del naufragio de Lampedusa debería obligar a una revisión de la política de inmigración.
Cembrero, Ignacio. Libia se convierte en un ‘agujero negro’ para el tráfico de personas. “El País” (5-X-2013) 4-5. Los países del norte de África son el trampolín para llegar a Europa.
Abellán, Lucía. La UE se muestra incapaz de pactar un plan de salvamento de inmigrantes. “El País” (9-X-2013) 6.
Ordaz, Pablo. Lampedusa abuchea a Europa. “El País” (10-X-2013) 3. Visita a la isla, con protestas populares, del primer ministro italiano Letta y del presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso.
Carbajosa, Ana. No hay diques para tanto mar. “El País” (11-X-2013) 36-37. Debate sobre la política inmigratoria europea, mientras la opinión pública muestra una creciente xenofobia.
Ordaz, Pablo. El drama de los náufragos golpea Europa. “El País” (12-X-2013) 3. Otro naufragio en Lamopedusa, con medio centenar de muertos.
Abellán, Lucía. Lampedusa desnuda a Europa. “El País” (13-X-2013) 2-3. La tragedia de los naufragios muestra la ineficacia de la política inmigratoria europea.
Ordaz, Pablo. La desesperación supera al horror. “El País” (13-X-2013) 3. Los inmigrantes se arriesgan por desesperación.
Mora, Miguel. ‘Europa nos trata como criminales’. “El País” (13-X-2013) 4. Los refugiados se acumulan en Calais, en pésimas condiciones, impedidos de llegar al Reino Unido.
Abellán, Lucía. La inmigración queda para después de las europeas. “El País” (26-X-2013) 9.
Jiménez Barca, A.; Doncel, Luis. Portugal refuerza la supervisión de sus 950 kilómetros de costa. “El País” (3-XII-2013) 5.
Barreira, Víctor. El horror acecha al norte. “El País” Domingo (5-I-2014) 1-3. El dramático recorrido de unos emigrantes africanos hacia Europa.
Abril, Guillermo (texto); Spottorno, Carlos (fotos). Las puertas de Europa. “El País” Semanal 1.958 (6-IV-2014) 28-45. Reportaje sobre los puntos más emblemáticos de la entrada de inmigrantes en Europa: la isla italiana de Lampedusa, Melilla, la frontera griega, unos campos de refugiados en Bulgaria y Sicilia...
Pérez, C.; Ordaz, P. Roma pide a Bruselas política europea para los refugiados en el Mediterráneo. “El País” (5-VII-2014) 5.
Abellán, Lucía. La demanda de asilo crece un 30% en la UE. “El País” (8-VII-2014) 5. En 2013 hubo 435.000 solicitudes, con sirios y rusos (la mayoría chechenos) en cabeza.
Abellán, L. Una modesta misión de la Unión reemplaza a Italia en el control migratorio de sus costas. “El País” (1-XI-2014) 5.
Abellán, Lucía. La inmigración se convierte en la diana del discurso demagógico. “El País” (15-XI-2014) 5.
Pérez, C. La larga crisis en Siria provoca un récord de inmigrantes en Europa. “El País” (3-I-2015) 1 y 3. 270.000 inmigrantes sin papeles en 2014, un 60% más que en 2013. Llegan sobre todo por Italia.
García, Raquel. Las mafias dejan a los sin papeles a la deriva. “El País” (3-I-2015) 2-3.
Ordaz, Pablo. Los naufragios en aguas de Sicilia dejan más de 300 desaparecidos. “El País” (12-II-2015) 5. La misión Frontex de la UE fracasa.
Carbajosa, Ana. Barcos fantasma a la deriva para el tráfico de personas. “El País” (12-II-2015) 6.
Pérez, Claudi. La llegada de inmigrantes irregulares a Europa se triplica en 2015. “El País” (18-IV-2015) 2-3.
Sánchez-Vallejo, M. A. Balcanes, principal puerta de entrada. “El País” (18-IV-2015) 2.
Ordaz, Pablo. La Marina italiana rescata un pesquero secuestrado frente a las costas libias. “El País” (18-IV-2015) 4.
Ordaz, P. Horror en Europa ante el peor naufragio en el Mediterráneo. “El País” (20-IV-2015) 1-3. Se hunde un pesquero con al menos 700 inmigrantes ilegales provenientes de Libia.
Ordaz, P. Renzi: ‘No nos dejen solos’. “El País” (20-IV-2015) 2.
Pérez, C.; Abellán, L. La magnitud de la tragedia eleva la presión sobre las autoridades europeas. “El País” (20-IV-2015) 3.
Openheimer, W. Johannes Hahn / Comisario de Política de Vecindad. ‘Es vergonzoso que tengan que cruzar el mar y mueran’. “El País” (20-IV-2015) 4.
González, R. La guerra de Siria y el caos en Libia desbordan las pateras. “El País” (20-IV-2015) 4. También influye el cierre de las fronteras terrestres.
Ramoneda, Josep. El peaje de la muerte. “El País” Cataluña (21-IV-2015) 2.
Abellán, L. Europa refuerza su misión mediterránea. “El País” (21-IV-2015) 2-3.
Mortera, Camino. Ni efecto llamada ni política común. “El País” (21-IV-2015) 2-3.
Ordaz, P. ‘Las ganas de tener un futuro en Europa son mayores que el miedo’. “El País” (21-IV-2015) 3.
Abellán, L. Los naufragios muestran la división de Europa en política migratoria. “El País” (22-IV-2015) 2-3. Con un gráfico de peticiones de asilo.
Abellán, L. Alemania y Reino Unido dan un giro y se implican en la crisis mediterránea. “El País” (23-IV-2015) 4. La UE acogerá a 5.000 refugiados más de países en conflicto.
Zatterin, Marco. Dimitris Avramópoulos / Comisario de Inmigración. ‘Destruiremos los barcos de los contrabandistas de almas’. “El País” (23-IV-2015) 5.
Abellán, L. La UE busca parar a los inmigrantes en origen. “El País” (24-IV-2015) 2-3.
Torreblanca, J. I. Naufragio europeo. “El País” (24-IV-2015) 3.
Naïr, Sami; De Lucas, Javier. La vergüenza del Mediterráneo. “El País” (24-IV-2015) 35-36.
Doncel, L. Berlín exige un reparto más justo de los refugiados. “El País” (26-IV-2015) 9. Alemania y Suecia absorben el 45% de las solicitudes de asilo de la UE. Alemania recibió 50.000 en 2011 y subió a 202.000 en 2014.
Ordaz, P. Las mafias se lucran con la indolencia de Europa. “El País” (26-IV-2015) 8.
Betts, Alexander. Operación global de rescate. “El País” Domingo (26-IV-2015) 2-3.
Abulafia, David. El mar que se convirtió en frontera. “El País” Domingo (26-IV-2015) 3.
Pérez, C.; Abellán, L. Bruselas fija cuotas para distribuir a los inmigrantes que piden asilo. “El País” (10-V-2015) 7.
Abellán, L. El reparto de los solicitantes de asilo provoca un nuevo conflicto en la UE. “El País” (14-V-2015) 3. Según la propuesta de la Comisión Europea, España debería aceptar unos 60.000 asilados este año, un 9% del total.
De la Grange, Bertrand. Libia, víctima del sueño europeo. “El País” (17-V-2015) 4-5. Cientos de miles de inmigrantes ilegales se acumulan en Libia, pendientes de saltar a Europa.
De la Grange, Bertrand. Libia, víctima del sueño europeo. “El País” (17-V-2015) 4-5. Cientos de miles de inmigrantes ilegales se acumulan en Libia, pendientes de saltar a Europa.
Abellán, L. La UE lanzará en junio su misión militar contra las mafias en Libia. “El País” (19-V-2015) 3. Se identificarán, requisarán e inutilizarán las embarcaciones para el tráfico ilegal de migrantes.
Bassets, Lluís. Víctimas del terremoto político. “El País” Ideas (24-V-2015) 12.
Domínguez, Belén. Bruselas reparte solicitantes de asilo e insta a España a que acoja a 4.288. “El País” (28-V-2015) 3.
Abellán, L.; Pérez, C. La mitad de los países de la UE rechaza las cuotas de refugiados. “El País” (11-VI-2015) 5.
Abellán, L. La UE fracasa en el reparto de 40.000 refugiados. “El País” (21-VII-2015) 5. España es de los más reacios a ayudar.
Carbajosa, Ana. Las desigualdades dificultan la integración del inmigrante en Europa. “El País” (3-VII-2015) 12. Los inmigrantes sufren más desempleo, infraviviendas o discriminación.
Salas, María. 2.000 muertos en el Mediterráneo este año en el sueño de llegar a Europa. “El País” (5-VIII-2015) 3.
Redacción. La tragedia migratoria no da tregua. “El País” (29-VIII-2015) 3. Cientos de muertos en naufragios de inmigrantes ilegales en el Mediterráneo. Hallados 71 cadáveres en un camión abandonado en Austria.
Abellán, L. Una imagen que estremece la conciencia de Europa. El drama migratorio sacude a Europa. “El País” (3-IX-2015) 1 y 3. La imagen de un niño sirio, un refugiado kurdo, de tres años ahogado en una playa turca conmueve a la opinión pública.
Abellán, L.; Yárnoz, C. Merkel, Hollande y Juncker impulsan las cuotas obligatorias de refugiados. “El País” (4-IX-2015) 3.
Cañas, Gabriela. Éxodo a pie en el centro de Europa. “El País” (5-IX-2015) 3. Miles de refugiados marchan hacia la frontera de Hungría con Austria.
Abellán, L.; Pérez, C. Bruselas pide a España elevar su cuota de asilados en 15.000 más. “El País” (6-IX-2015) 2.
Carbajosa, Ana. La guerra y la descoordinación de Europa alientan la ola de refugiados. “El País” (6-IX-2015) 4.
Abellán, L.; Pérez, C. Alemania, Francia y España acogerán al 60% de los 120.000 asilados reubicados. “El País” (7-IX-2015) 4.
Carbajosa, A. Las huellas dactilares persiguen a los refugiados. “El País” (8-IX-2015) 18. Debido a la normativa del ‘sistema de Dublín’ muchos refugiados deben volver a los países por donde entraron en la UE pese a que están integrados en otros países a los que se movieron.
Editorial. Un llamamiento a nuestros líderes. “El País” (10-IX-2015) 12.
Pérez, C.; Abellán, L. Bruselas reclama un cambio radical en el modelo de inmigración y asilo. “El País” (10-IX-2015) 3.
Abellán, L. La crisis migratoria se agrava con nuevos controles fronterizos. “El País” (15-IX-2015) 3. Controles en Alemania, Eslovaquia, Hungría…
Abellán, L. La UE acuerda el reparto de 120.000 asilados con cuatro países en contra. “El País” (23-IX-2015) 3.
Abellán, L. Frans Timmermans / Vicepresidente de la Comisión Europea. ‘Preparamos una reforma del sistema de asilo’. “El País” (25-IX-2015) 5.
Pérez, C. La UE intensifica la deportación de los sin papeles. “El País” (9-X-2015) 5.
Abellán, L. Europa levanta nuevas barreras en respuesta a la crisis migratoria. “El País” (13-XI-2015) 3. Suecia, Alemania, Austria, Eslovenia… levantan barreras a la libre circulación de personas por las fronteras internas de la UE.
Abellán, L.; Pérez, C. Bruselas pide una policía europea de fronteras desplegable en tres días. “El País” (12-XII-2015) 3. Solicita 1.500 policías y que pueda desplegarse sin permiso de los países.
Blanco, Silvia. La ruta de refugiados se estrecha en los Balcanes. “El País” (15-XII-2015) 4. Los países taponan el paso de refugiados, salvo a sirios, iraquíes y afganos.
Abellán, L.; Pérez, C. La migración y la alerta terrorista obligan a replantear Schengen. “El País” (20-XII-2015) 2.
Sahuquillo, M. R. Más de un millón de refugiados han llegado a Europa en 2015. “El País” (23-XII-2015) 6.
Doncel, L.; Abellán, L. Los controles en Dinamarca y Suecia aceleran la crisis de Schengen. “El País” (5-I-2016) 3.
Pérez, C. Bruselas acusa a los países de la UE de incumplir los acuerdos sobre refugiados. “El País” (16-I-2016) 4. De los 160.000 refugiados pactados solo se han recolocado 272.
Sánchez-Vallejo, M. A.; Mourenza, A. Los naufragios mortales y el frío no detienen el flujo de refugiados. “El País” (23-I-2016) 3.
Abellán, L. Presión en la UE para suspender dos años la libre circulación de personas. “El País” (26-I-2016) 3. Prosigue en enero de 2016 la llegada masiva de refugiados; se contabilizan 46.121 (en enero de 2015 fueron solo 5.560).
Abellán, L. Ultimátum de Bruselas a Grecia por ‘graves deficiencias’ en sus fronteras. “El País” (28-I-2016) 3. Le acusa de no controlar eficazmente sus fronteras.
Doncel, L.; Abellán, L. Merkel pedirá a la OTAN que ayude a contener la crisis de los refugiados. “El País” (9-II-2016) 3.
Abellán, L. 110.000 inmigrantes han llegado este año a la UE, tantos como en el primer semestre de 2015. “El País” (24-II-2016) 5.
Abellán, L. Cinco países de los Balcanes dejarán pasar a solo 580 migrantes al día. “El País” (27-II-2016) 5.
Abellán, L. La UE advierte a los inmigrantes económicos de que no viajen a Europa. “El País” (4-III-2016) 3.
Abellán, L. Pérez, C. La UE estrecha lazos con Turquía pese al autoritarismo de Erdogan. “El País” (7-III-2016).
Abellán, L. Pérez, C. La UE plantea devolver a Turquía también a los refugiados sirios. “El País” (8-III-2016).
Abellán, L. La ONU cuestiona la legalidad del pacto europeo para expulsar a refugiados. “El País” (9-III-2016).
Abellán, L. El pacto de refugiados con Turquía genera nuevas tensiones en la UE. “El País” (11-III-2016).
Pérez, C.; González, M. La UE rebajará el pacto con Turquía ante las dudas sobre su legalidad. “El País” (13-III-2016).
Salas, María. Rescatados 2.400 migrantes en dos días en el canal de Sicilia. “El País” (17-III-2016).
Abellán, L.; Pérez, C. La UE ultima un pacto para edulcorar la expulsión masiva de refugiados. “El País” (18-III-2016).
Pérez, C. El tribunal de la UE avala la expulsión de asilados a Serbia. “El País” (18-III-2016).
Abellán, L.; Pérez, C. Europa sella su frontera a los refugiados que huyen de la guerra. “El País” (19-III-2016).
Sahuquillo, M. R.; Domínguez, B. La improvisación marca las primeras expulsiones de refugiados de la UE. “El País” (4-IV-2016).
Pérez, C. Bruselas propone una agencia federal que centralice las peticiones de asilo. “El País” (6-IV-2016).
Pérez, C.; Abellán, L. Bruselas reprocha a España su falta de compromiso en la acogida de refugiados. “El País” (13-IV-2016). En tres meses de 2016 no ha recibido a ninguno y solo ha enviado siete expertos para ayudar a Grecia
Carbajosa, Ana. Más vallas para taponar las nuevas rutas. “El País” (15-IV-2016). Austria, los países bálticos y Finlandia endurecen sus controles por miedo a que los refugiados se desvíen por sus países. 
Abellán, Lucía. La UE maniobra para salvar el acuerdo migratorio con Turquía. “El País” (11-VI-2016). La enorme reducción del número de emigrantes llegados convence a la UE de que el acuerdo es positivo.
Abellán, L. Los países de la UE solo acogen el 3,5% de los refugiados pactados en 2015“El País” (29-IX-2016).
Sahuquillo, M. R. Hungría marca el paso a Europa en el rechazo a los refugiados. “El País” (30-IX-2016).
Abellán, Lucía. La UE estrena su guardia de fronteras para frenar la llegada de migrantes. “El País” (7-X-2016).
Abellán, L. La UE firma pactos con cinco países africanos para frenar la migración. “El País” (19-X-2016). Pactos con Nigeria, Senegal, Níger, Malí y Etiopía.
Domínguez, Belén. La cifra de migrantes muertos en el Mediterráneo marca récord. “El País” (27-X-2016).
Pérez, C. Las llegadas de migrantes a la UE caen un 72% en 2016. “El País” (7-I-2017). Con gráfico sobre las corrientes migratorias.
Carbajosa, A.; Aunión, J. A. La reforma pendiente de los CIE / y 3. Europa no encuentra alternativa al internamiento. “El País” (23-III-2017).
Domínguez, B. Las tácticas de los chacales del Mediterráneo. “El País” (27-V-2017).
Abellán, L. Bruselas abre expediente a tres países del Este por no acoger refugiados. “El País” (14-VI-2017). Polonia, Hungría y República Checa.
Abellán, L.; González, M. Italia pide a España y otros países que acepten desembarcos de migrantes. “El País” (3-VII-2017). Italia está desbordada por las decenas de miles de ilegales que llegan en oleadas.
Abellán, L. La UE gana 1,5 millones de habitantes por los inmigrantes. “El País” (11-VII-2017). Una estadística de la población a 1-I-2017 y sus crecimientos real y migratorio. La mortalidad es más alta que la natalidad así que es imprescindible la inmigración para mantener el nivel de población.
Abellán, L. El reparto de refugiados en la UE termina con un cumplimiento ínfimo. “El País” (27-IX-2017).
Abellán, L. Bruselas incentivará la acogida con 10,000 euros por asilado. “El País” (27-IX-2017).

Opiniones. Orden alfabético.
Abril, Guillermo. Europa cierra la frontera. “El País” Semanal 2.062 (3-IV-2016) 50-60. Reportaje con fotos y vídeo de Carlos Spottorno. [www.elpaissemanal.elpais.com]

Amón, Rubén. El acuerdo de la vergüenza. “El País” (9-III-2016).

Andersson, Ruben. La lucha contra la inmigración irregular. “El País” (20-VIII-2014) 23.

Bassets, Lluís. Éxodos y holocaustos. “El País” Ideas (20-IX-2015) 12.
Bassets, Lluís. Alto riesgo en el Mar Egeo. “El País” Ideas (3-IV-2016). Hay muchas dudas legales sobre el pacto entre la UE y Turquía, pero no se avizoran aternativas, debido a la inhibición de los Estados.

Betts, Alexander. Europa necesita una política de asilo global. “El País” (10-IX-2015) 4.
Betts, Alexander. Esta dependencia de Turquía es arriesgada. “El País” (9-III-2016).

Colombani, Jean-Marie. Hoy más que nunca. “El País” (3-XI-2015) 12. Los inmigrantes son imprescindibles para sostener la prosperidad europea.

Cortina, Adela. Hospitalidad cosmopolita. “El País” (5-XII-2015) 14. La UE debe aunar esfuerzos contra el tráfico de inmigrantes.
Cortina, Adela; Torreblanca, José Ignacio. Decálogo para la crisis de los refugiados. “El País” (10-III-2016).

De la Dehesa, G. Bienvenidos sean los refugiados. “El País” (23-III-2016). La necesidad europea y española de recibir inmigrantes.

Delors, Jacques; Vitorino, Antonio. ¡Larga vida a Schengen! “El País” (2-XI-2015) 13.

Editorial. Estrategia letal. “El País” (6-X-2013) 36. La UE debe cambiar su política inmigratoria e impedir su deriva xenófoba, como demuestra la tragedia de Lampedusa.
Editorial. Otro naufragio. “El País” (26-X-2013) 26. La UE fracasa en consensuar una política de asilo e inmigración común.
Editorial. Tormenta perfecta. “El País” (5-I-2015) 22. Urge una posición común de la UE sobre inmigración y asilo.
Editorial. El naufragio de Europa. “El País” (3-IX-2015) 10. La inmigración es el principal problema de la UE y debe actuar ya.
Editorial. En el límite. “El País” (24-I-2016) 10. Es imprescindible una respuesta urgente desde la unidad europea, sin que cada país busque rehuir su responsabilidad.
Editorial. Puertas cerradas. “El País” (19-III-2016). El pacto de la UE y Turquía para la expulsión de refugiados mantiene dudas de legalidad y eficacia.
Editorial. Sanciones ejemplares. “El País” (16-VI-2017). La UE debe sancionar a quienes incumplan el acuerdo sobre refugiados.

Fischer, Joschka. Parálisis migratoria. “El País” (26-VIII-2015) 12. A favor de la inmigración.

Galarraga, Naiara. Hipocresías y logros del derecho de asilo. “El País” (18-III-2016).

Garton Ash, Timothy. Vuelven los muros. “El País” (1-XII-2015) 11.

Goytisolo, Luis. El otro corazón de las tinieblas. “El País” (21-XI-2015) 15. Hay que ayudar a los refugiados pero la solución definitiva no es repartirlos sino propiciar su retorno a casa después de reconstruir sus países.

Jahanbegloo, Ramin. El dilema moral de Occidente. “El País” (29-IX-2015) 12. Europa no cumple con su deber en la crisis de los refugiados e inmigrantes.

Lévy, Bernard-Henri. Europa empieza en Lampedusa. “El País” (3-XI-2013) 33.

Malmström, Cecilia. Europa ante la inmigración. “El País” (24-X-2013) 31-32. La comisaria europea de Interior solicita más medios para el rescate de inmigrantes en el Mediterráneo.

Naïr, Sami. Morir en Lampedusa. “El País” (5-X-2013) 4-5. Urge a cambiar la política inmigratoria.
Naïr, Sami. La frontera de la muerte. “El País” (18-IV-2015) 4.
Naïr, Sami. Cuotas insolidarias. “El País” (30-V-2015) 4. El egoísmo europeo.
Naïr, Sami. ¿Guerra contra la inmigración? “El País” (3-IX-2015) 11. Contrapone la necesidad de aumentar la ayuda al desarrollo y de parar los conflictos que expulsan a millones de personas.
Naïr, Sami. ¿Qué hacer con los refugiados? “El País” (17-III-2016).
Naïr, Sami. Refugiados. Frente a la catástrofe humanitaria, una solución real. Crítica. Barcelona. 2016.

Naïr, Sami. La xenofobia banal. “El País” (24-IX-2016).

Ramoneda, Josep. Europa ante el espejo. “El País” (1-IX-2015) 14.

Solana, Javier. La historia que olvidamos. “El País” (2-VI-2015) 11.

Soler, Jordi. La Europa flexible. “El País” (14-XI-2015) 13. Europa debe y puede acoger a los refugiados.

Torreblanca, José Ignacio. Sonámbulos. “El País” (11-X-2013) 4. Las muertes de inmigrantes ilegales son la consecuencia de la cerrazón europea a aceptar una política inmigratoria y de integración más generosa.
Torreblanca, José Ignacio. La hora más difícil de Europa. “El País” (8-X-2015) 13.

Vidal-Folch, Xavier. Aquí no se fía. “El País” (18-III-2016).
Vidal-Folch, X. La espuria tentación del ‘fachadismo’. “El País” (19-III-2016). Las expulsiones masivas y por la ‘vía rápida’ no concuerdan con la gestión personal del asilo.

Vidal-Folch, X. Basta prohibirlos. “El País” (3-X-2016). La derecha xenófoba europea odia a los inmigrantes y refugiados, como muestra el ejemplo húngaro.

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