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viernes, 8 de abril de 2016

El economista español Guillermo De la Dehesa (1941).

El economista español Guillermo De la Dehesa (1941).



Guillermo de la Dehesa (Madrid, 1941), economista, alto funcionario del Estado y actualmente ejecutivo y consejero de distintas empresas privadas, presidente del Patronato del MNCARS desde 2010, es autor de manuales de economía y uno de los divulgadores de temas económicos más prestigiosos de España. Moderado en sus ideas políticas, es neokeynesiano en su ideario económico ante la crisis actual, pero no ha ocultado su aceptación de las aportaciones científicamente rigurosas de otras escuelas, como las del neoliberal Milton Friedman.
Aconseja a España reducir los tres grandes desequilibrios: deuda pública y privada, deuda externa y desempleo, con reformas estructurales, entre las que destaca la laboral. Una reforma laboral centrada en políticas activas de empleo, reducir la dualidad de contratos a tiempo indefinido o temporal, y primar el empleo a tiempo parcial y la formación dual en las empresas, según el modelo alemán. Otras reformas pendientes son la fiscal, la educativa, de las Administraciones Públicas y de la Justicia.
Entre las medidas para afrontar la crisis económica destaca las recogidas en el ‘Manifiesto de los diecisiete’:
‹‹Las medidas más urgentes a corto plazo son: primera, una mutualización parcial y temporal de la deuda heredada, siguiendo el sistema planteado por el consejo de expertos alemán, para ayudar a los Estados deudores que están haciendo su ajuste fiscal apropiado, según el procedimiento europeo de déficit excesivo. Es decir, suministrando el EFSF-ESM (los mecanismos de rescate) progresivamente una garantía a toda la nueva deuda que se emita hasta un nivel previamente acordado, con el compromiso de la UE de crear un “fondo de redención de la deuda” garantizado por capital adicional o por la potestad de emitir letras con garantía conjunta y solidaria si fuese necesario.
Segunda medida: una licencia bancaria para el ESM asegurándole mayor capacidad de garantía y de impacto. Si no fuera posible su acceso al BCE, habría que conseguir que su deuda tuviera prioridad para ser adquirida por el BCE.
Tercera: reestructuraciones de deuda voluntarias ofreciendo bonos actuales por nuevos bonos con el mismo valor y cupón, pero con plazos más largos. Estos últimos serían emitidos bajo ley extranjera y además podrían ofrecerse incentivos a los tenedores de bonos de corta duración, aportando dinero o letras para incentivar su intercambio y otorgando a la nueva deuda el mismo estatus que la del ESM y manteniendo la deuda antigua como subordinada.
Cuarta: reformas fiscales estructurales que restauren la solvencia sin crear caídas del PIB, como aumentos en la edad de jubilación o que tengan costes de actividad o fiscales a corto plazo, pero aumenten en mayor medida la solvencia, como las reformas laborales o de reducción del personal del sector público, y finalmente, devaluaciones fiscales sustituyendo impuestos al trabajo por impuestos al consumo.
Quinta: pasos concretos hacia una unión bancaria y hacia una reducción creíble de la deuda a través del Pacto Fiscal permitirían que el BCE tuviese más espacio para actuar activamente en los mercados de deuda soberana y evitar crisis autocumplidas en aquellos Estados que están cumpliendo lo prometido.
Sexta: políticas fiscales y monetarias extraordinarias o de emergencia, normales o no convencionales, para apoyar el PIB nominal y evitar fuertes recesiones o depresiones en algunos Estados.
Séptima: permitir que el ESM pueda actuar cuando una fuerte caída de los precios de los activos provoque recesiones, estableciendo un límite a una primera pérdida nacional o inyectando capital en sus bancos afectados.
Después, resolver el problema de largo plazo no requiere necesariamente una unión fiscal total o la emisión de eurobonos con garantía conjunta y solidaria, aunque ambas serían deseables, sino que basta con construir una serie de instituciones mínimas necesarias para superar la crisis, reducir el endeudamiento excesivo y poder crecer más.
La primera de estas medidas implicaría modificar una política monetaria única diseñada para la media del AE pero que resulta demasiado dura para unos Estados y demasiado blanda para otros. Creando una política fiscal al nivel del AE para compensar dichos impactos negativos en los distintos Estados y creando una regulación y supervisión financiera macroprudencial que evite los excesos financieros y crediticios. Intentando diferenciar la política monetaria única con el uso de herramientas adicionales en sus Estados miembros, como reservas o coeficientes en su banco central diferentes o impuestos contracíclicos sobre los bienes raíces.
En segundo lugar, creando varias instituciones europeas. Una unión bancaria siendo el BCE el único supervisor y único encargado de la resolución bancaria y un sistema único de seguro de garantía de depósitos, a ser posible desembolsado. Una reforma bancaria y financiera que evite futuras crisis y para que sirva realmente a los intereses de sus clientes. Un prestamista de última instancia de aquellos Estados que cumplan el Pacto Fiscal. Un único sistema de reestructuración de la deuda de los Estados que no puedan acudir al ESM. Y finalmente, un “activo libre de riesgo” común, “bonos europeos seguros”, no ligados o emitidos por ningún Estado, que evite las fugas de capitales entre Estados, que sirva de colateral, que no tenga garantía conjunta y solidaria y que evite transferencias permanentes entre Estados.››



Guillermo de la Dehesa, en Super Mario [“El País” Negocios 1.587 (3-IV-2016). http://economia.elpais.com/economia] resume primero los pecados originales que lastraron el proyecto del euro:
‹‹(…) La Unión Monetaria fue creada por una serie de decisiones políticas, que no tuvieron en cuenta la teoría, la práctica y la experiencia de las Uniones Monetarias anteriores de países como EE UU, en 1789, o Canadá, en 1867.
Primero, el Área Euro (AE) no era un área monetaria óptima (AMO) como ya habían demostrado el Nobel Robert Mundell en 1961, Ronald McKinnon en 1963 y el Nobel Paul Krugman en 1993, ya que ni el capital ni el trabajo se movían libremente entre sus Estados Miembros, nis sus salarios y precios eran flexibles, como en EE UU y Canadá, que si eran AMO. Además, alertaron que la política monetaria única del AE sería demasiado laxa para para los estados miembros menos desarrollados que convergían hacia la media, con inflaciones más altas y demasiado estricta para los más desarrollados cuya demanda interna crecía menos y con inflación más baja.
Segundo, algunos estados miembros podrían sufrir “choques asimétricos” que no afectarían a los demás miembros, debido a acumulación de desajustes, primero internos y luego externos, así como a crisis exógenas, derivadas de su diferente especialización agrícola, industrial y de servicios dentro del AE.
Tercero, la combinación de una moneda única y un mercado libre interno y común generaría economías de escala y de alcance, internas y externas, aglomerando ciertos sectores productivos en ciertas ciudades, áreas o estados miembros del AE, a costa de otras áreas o estados miembros. Estos “choques asimétricos” necesitarían una “política fiscal única” para enfrentar, temporalmente, los problemas de los desempleados o sin actividad de estados miembros. Pero el AE carece, absolutamente, de dicha “política fiscal única”, al ser el presupuesto Europeo sólo del 1% del PIB del AE, frente al 21% del PIB en EEUU. Haría falta un presupuesto mucho mayor en el AE para afrontar dichos choques. La combinación de una moneda única, un mercado libre interno y común y la ausencia de una libre circulación de personas, por hablar lenguas diferentes, agravaría más dichos choques.
Cuarto, algunos estados miembros del AE tendrían incentivos para incurrir en déficits y deudas excesivas y aprovecharse de otros estados, más respetuosos con las Directivas y Tratados, que terminarían financiándoles para evitar un riesgo de cambio en la moneda única. Pero hoy, 18 años después del euro, no hay una “política fiscal única”, siendo tan necesaria, sino ambiciosos Tratados para alcanzar una deuda del 60% del PIB y un déficit fiscal máximo del 3%, traspuestos a las Constituciones nacionales que no se cumplen.
De ahí que Estados Unidos y Canadá, que tienen políticas fiscales únicas, han crecido bastante más que el AE, manteniendo déficit fiscales y deuda pública inferiores al AE. Es más, California, que representa el 16% del PIB de EEUU, suspendió pagos en 2009, por 21.000 millones de dólares, pero como sí existe una política fiscal única, los bancos tomaban a su valor facial los IOU que emitía su Gobernador por tener respaldo del Estado Federal. Por contra, el AE no hizo frente a tiempo a la crisis de Grecia, que pesa menos del 2% del PIB del AE y que continúa, tras 4 años de recesión, con crecimiento negativo.››
A continuación De la Dehesa resume la exitosa política monetaria del BCE en el mandato de Mario Draghi:
‹‹Una vez más Mario Draghi, su Consejo de Gobierno y su equipo al frente del BCE han hecho lo que tenían que hacer con conocimiento, responsabilidad, determinación y corriendo riesgos para poder salvar, una vez más, la Unión Monetaria y, de paso el Área Euro, de su posible desaparición. (…)
Mario Draghi, ha salvado, más de una vez, al AE de una grave recesión o de su ruptura, mediante medidas que sustituían la política fiscal aplicando una política monetaria no ortodoxa. Su ya famoso “I am ready to do whatever it takes to save the euro” del 26 de Julio de 2012 ha sido siempre su norma y continúa siéndola tras haberse ganado la confianza de los mercados financieros y de los que toman decisiones en el AE. En 2012, desactivó una crisis de deuda que pudo acabar con el AE. El 2 de Agosto de 2012, decidió comprar deuda pública, a través de sus Outright Monetary Transactions (OMT) sólo de aquellos estados miembros que cumplían las condiciones para fondearse en el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM), que eran solventes, pero no tenían liquidez suficiente.
El 6 de Septiembre de 2012, formalizó su papel de “Prestamista de Última Instancia” (LOLR) a través de las OMT que han sido uno de los programas más eficaces en la historia de la política monetaria.En Enero 2014, la Corte Constitucional Alemana dictó que las OMT eran incompatibles con las Leyes de la UE ya que los bonos de cada estado miembro debían de pagar el tipo de interés de mercado que merecía cada emisión de deuda. Es decir, que los pecadores, Italia y España, debían pagar caros sus pecados ya que el riesgo de impago no tenía nada que ver con la especulación financiera ni con los pánicos del mercado. Pero la Corte Europea de Justicia (ECJ) decidió que sólo ella tenía la última decisión para definir los poderes y las leyes en la UE, sin limitación alguna por parte de ningún país miembro, estableciendo que las OMT no violaban el derecho de la UE y dando al BCE discrecionalidad para hacer su política monetaria.
En septiembre de 2014, el BCE lanzó los TLTRO 1, dando créditos baratos a los bancos del AE para que aumentaran su stock de crédito a sus clientes, especialmente a los de Italia y España. Sólo la mitad de los 436.000 millones de euros que ofreció en BCE fueron aceptados por los bancos que financiaron más a Francia y Alemania que a Italia y España. En Diciembre de 2015, el crédito en el AE era igual al de Septiembre de 2014, pero consiguió que el coste de crédito a corto plazo cayera 1,15 puntos en Italia y España. Los bancos españoles dedicaron dichos fondos a comprar deuda pública y así compensar la falta de demanda de crédito.
Los TLTRO 1 se repagarán en septiembre de 2018, independientemente de su fecha de inicio o de si el prestatario ha cumplido su objetivo y por el 7% del balance crediticio del banco. Draghi lanzó ya los TLTRO 2, a 4 años, con tipo de interés 0%, hasta por el 30% del balance, ofreciendo además protección ante ataques especulativos. En la reunión del BCE de 10 de Marzo de 2016, Draghi bajó sus tres tipos de interés: El de préstamo de liquidez a 15 días al 0%, el de remuneración del depósito de los bancos a un día al -0,40% y su facilidad crediticia para operaciones con los bancos a 1 día al +0,25%. Así, incita a que el dinero, que ofrece a tipos 0% o cercanos, circule y aumente la demanda de crédito de familias y empresas.
Tras bajar al tipo 0% la liquidez, Draghi, adoptó más medidas no convencionales elevando más sus compras de deuda e impulsando el crédito a empresas y familias para impulsar el crecimiento del AE. Como lógicamente, los bancos se resisten a dar créditos a tipos tan bajos, el BCE esta dispuesto ahora a pagar a los bancos para que den más préstamos a empresas y familias. Además, está ya comprando directamente bonos de empresas que tengan el “grado de inversión”. Por todo ello, en Enero, la M3 crecía ya al 5% y la M1 al 10,5%, para que la inflación deje de ser cero y vaya subiendo a “cerca pero por debajo del 2%”, que es el objetivo del BCE.››
Finalmente, De la Dehesa advierte que el esfuerzo de Draghi no basta, sino que los Estados deben realizar una Unión Fiscal y fomentar con decisión el gasto público para reactivar una economía deprimida y deflacionaria:
‹‹Este enorme esfuerzo de Draghi para evitar el fracaso del AE no será suficiente si no se inicia cuanto antes una Unión Fiscal. Existe ya una solución para iniciarla, con bajo riesgo y bajo coste, que acabaría con el actual estancamiento del AE. Es la que propusimos, en 2011, un grupo de 17 economistas del AE: 5 alemanes, 3 franceses, 2 italianos, 2 españoles (Luis Garicano y yo), 2 belgas, 1 sueco, 1 irlandés y 1 austriaco que componíamos el INET Council on the eurozone crisis. Consiste en mutualizar, parcial y temporalmente, toda la deuda de los estados miembros del AE que supere el 60% de su PIB, que se deposita en un “Fondo de Redención”, que emite “Euroletras” (EL) para poder refinanciarse. Teniendo el respaldo y la diversificación de 19 Estados miembros del AE, competirían favorablemente con la Letras del Tesoro de EEUU, logrando refinanciar dicho fondo a tipos muy bajos. Todos salen ganando y nadie pierde. Es incomprensible que no se haya tomado la decisión de crearlo.››


Artículos.
De la Dehesa, Guillermo. Felicidad e ingresos“El País” (19-I-2007) 15.
De la Dehesa, G. ¿Qué pasará cuando los precios de la vivienda empiecen a caer? “El País” (26-IV-2007) 89.
De la Dehesa, G. ¿Qué está aportando la inmigración a la economía? “El País” (25-VI-2007) 15-16.
De la Dehesa, G. Política monetaria. La gran ventaja de un mundo sin dinero en efectivo. “El País” (13-X-2007) 66.
De la Dehesa, G. ¿Cómo incentivar el empleo femenino? “El País” (27-XI-2007) 43.
De la Dehesa, G. Efectos de la apreciación del euro en la economía española. “El País” (10-I-2008) 28.
De la Dehesa, G. Cómo evitar el contagio. “El País” Negocios 1309 (5-XII-2010) 8.
De la Dehesa, G. ¿Qué determina la competitivad en la eurozona? “El País” Negocios 1318 (8-II-2011) 18. España y la UE.
De la Dehesa, G. Salarios y productividad. “El País” Negocios 1321 (27-II-2011) 20.
De la Dehesa, G. Lecciones de la deuda soberana. “El País” Negocios 1337 (19-VI-2011) 18.
De la Dehesa, G. La última oportunidad. “El País” Negocios 1.361 (4-XII-2011) 22. Un partidario del neokeynesianismo para solucionar la crisis del euro.
De la Dehesa, G. La crisis se superará con soluciones cooperativas. “El País” Negocios 1.365 (31-XII-2011) 36. La crisis es más de crecimiento económico que de desequilibrio fiscal y urgen políticas de fomento, eurobonos, etc.
De la Dehesa, G. El impacto sobre el crecimiento. “El País” Negocios 1.366 (8-I-2012) 4-5. Sobre las consecuencias de los ajustes fiscales del Gobierno del PP.
De la Dehesa, G. El coste de ajustar los desequilibrios. “El País” Negocios 1.380 (15-IV-2012) 18.
De la Dehesa, G. Austeridad y crecimiento, evidencia empírica. “El País” Negocios 1.385 (20-V-2012) 18.
De la Dehesa, G. Algunas precisiones sobre el rescate. “El País” (10-VI-2012) 40.
De la Dehesa, G. Causas de la inestabilidad de los mercados financieros. “El País” Negocios 1.390 (24-VI-2012) 14.
De la Dehesa, G. El manifiesto de los diecisiete. “El País” Negocios 1.395 (29-VII-2012) 12.
De la Dehesa, G.. El BCE es el más independiente y más creíble. “El País” Negocios 1.401 (9-IX-2012) 16.
De la Dehesa, G. El BCE, único supervisor bancario del área euro. “El País” Negocios 1.406 (14-X-2012) 16.
De la Dehesa, G. Diez evidencias sobre los multiplicadores fiscales. “El País” Negocios 1.411 (18-XI-2012) 22.
De la Dehesa, G. Pensiones y solidaridad intergeneracional. “El País” (14-XII-2012) 33.
De la Dehesa, G. Compras ilimitadas de deuda soberana OMT. “El País” Negocios 1.416 (23-XII-2012) 18.
De la Dehesa, G. Salir de la recesión y reducir los desequilibrios. “El País” Negocios 1.420 (27-I-2013) 14. Los desequilibrios fiscal, externo y laboral.
De la Dehesa, G. ¿Una segunda transición? “El País” (2-II-2013) 33. Aboga por unas reformas legislativas y constitucionales pactadas.
De la Dehesa, G. La necesaria unión bancaria europea. “El País” Negocios 1.426 (3-III-2013) 18.
De la Dehesa, G. El futuro de las pensiones. “El País” (5-IV-2013) 35. Demoledor texto, que apunta a la necesidad de una reforma urgente para hacer sostenibles las pensiones.
De la Dehesa, G. Austeridad, desapalancamiento y crédito. “El País” Negocios 1.431 (7-IV-2013) 16.
De la Dehesa, G. ¿Son los hogares españoles más ricos que los alemanes? “El País” Negocios 1.436 (12-V-2013) 24. Aleccionadora comparación sobre el patrimonio de los españoles y otros europeos.
De la Dehesa, G. Interrelaciones entre crecimiento y empleo. “El País” Negocios 1.441 (16-VI-2013) 28.
De la Dehesa, G. Las tribulaciones del doctor Weidmann. “El País” (20-VI-2013) 29. Critica la cerrazón del Bundesbank a la emisión de eurobonos y la compra de bonos por el BCE.
De la Dehesa, G. Fragmentación y renacionalización financiera en la zona euro. “El País” Negocios 1.453 (8-IX-2013) 12. Los bancos sanos de la zona euro acceden otra vez a la liquidez en el mercado interbancario.
De la Dehesa, G. Situación y perspectiva de la unión bancaria. “El País” Negocios 1.459 (20-X-2013) 20.
De la Dehesa, G. Desequilibrios y conflictos de política económica. “El País” Negocios 1.465 (1-XII-2013) 18.
De la Dehesa, G. Próximos retos del área euro. “El País” Negocios 1.471 (12-I-2014) 18.
De la Dehesa, G. Dos soluciones posibles al sobreendeudamiento del área euro. “El País” Negocios 1.477 (23-II-2014) 16.
De la Dehesa, G. Deflación, desinflación e inflación negativa. “El País” Negocios 1.489 (18-V-2014) 18.
De la Dehesa, G. Efectos de los tipos de interés negativos del BCE. “El País” Negocios 1.493 (15-VI-2014) 21.
De la Dehesa, G. La desigualdad en España. “El País” Negocios 1.495 (29-VI-2014) 16.
De la Dehesa, G. Causas de la corrupción pública. “El País” Negocios 1.501 (10-VIII-2014) 14.
De la Dehesa, G. La corrupción privada en España. “El País” Negocios 1.507 (21-IX-2014) 14.
De la Dehesa, G. Bancos frente a la banca en la sombra. “El País” Negocios 1.513 (2-XI-2014) 18. Preconiza que cierren los bancos no viables, para recuperar el crédito de los bancos sólidos, en lugar de la financiación paralela con fondos de inversión y otras figuras de la “banca en la sombra” (shadow banking).
De la Dehesa, G. ¿Toma riesgos el BCE al comprar deuda? “El País” Negocios 1.519 (14-XII-2014) 16.
De la Dehesa, G. ¿Estancamiento secular en el siglo XXI? “El País” Negocios 1.522 (4-I-2015) 14. Un resumen de las estimaciones del desarrollo del siglo XXI comparado con el siglo XX.
De la Dehesa, G. Expansión monetaria y riesgo compartido. “El País” (24-I-2015) 33. Aconseja mutualizar todo el programa de compra de deuda por el BCE.
De la Dehesa, G. Tipos casi a cero: quién gana y quién pierde. “El País” Negocios 1.528 (15-II-2015) 16.
De la Dehesa, G. ¿Rebota la economía española? “El País” Negocios 1.534 (29-III-2015) 18.
De la Dehesa, G. ¿Tiene realmente futuro la zona euro? “El País” Negocios 1.540 (10-V-2015) 17.
De la Dehesa, G. Efectos colaterales de la política del BCE. “El País” Negocios 1.546 (21-VI-2015) 17.
De la Dehesa, G. ¿Es posible reducir la tasa de paro? “El País” Negocios 1.552 (2-VIII-2015) 15. Alaba la reforma laboral de 2012 y apunta a las deficiencias del sistema educativo, el escaso trabajo a tiempo parcial,  la dualidad del mercado laboral (la división entre trabajadores indefinidos y temporales) y las deficiencias del Servicio Estatal Público de Empleo en colocar a los parados.
De la Dehesa, G. ‘Politics’ frente a ‘policy’. “El País” Negocios 1.558 (13-IX-2015) 17.
De la Dehesa, G. Cadenas globales de valor. “El País” Negocios 1.564 (25-X-2015) 44.
De la Dehesa, G. La digitalización y la robotización no aparecen en el PIB. “El País” Negocios 1.570 (13-XII-2015) 15.
De la Dehesa, G. El cambio climático, la mayor amenaza del siglo XXI. “El País” Negocios 1.573 (3-I-2016) 13.
De la Dehesa, G. Los bancos centrales y los tipos de interés ultrabajos. “El País” Negocios 1.580 (14-II-2016) 16. Los expertos dudan sobre cuándo subir los tipos, los objetivos de inflación, la amenaza de burbujas financieras… Las entidades emisoras siguen siendo nacionales pero los problemas son crecientemente globales.
De la Dehesa, G. Bienvenidos sean los refugiados. “El País” (23-III-2016). La necesidad europea de recibir inmigrantes.
De la Dehesa, G. Super Mario. “El País” Negocios 1.587 (3-IV-2016). Un resumen de la exitosa política monetaria del BCE en el mandato de Mario Draghi.
De la Dehesa, G. Tipos de interés negativos del BCE y el ‘helicopter money’. “El País” Negocios 1.592 (22-V-2016).
De la Dehesa, G. Referendo de Reino Unido sobre su pertenencia a la UE. “El País” Negocios 1.594 (5-VI-2016).
De la Dehesa, G. Consecuencias económicas del ‘Brexit’. “El País” Negocios 1.604 (14-VIII-2016).
De la Dehesa, G. Análisis británicos sobre los costes del ‘Brexit’. “El País” Negocios 1.610 (2-X-2016). Un riguroso resumen de los estudios de economistas británicos sobre el ‘Brexit’.

De la Dehesa, G. El BCE ante tipos cercanos a cero. “El País” Negocios 1.617 (20-XI-2016).
De la Dehesa, G. Economía mundial y europea. “El País” Negocios 1.623 (31-XII-2016). Avisa contra la amenaza del proteccionismo.
De la Dehesa, G. Invertir en arte es mucho más rentable que en Bolsa. “El País” Negocios 1.629 (12-II-2017).
De la Dehesa, G. ¿Se frena la globalización? “El País” Negocios 1.636 (2-IV-2017).
De la Dehesa, G. Educación, progreso tecnológico y prosperidad. “El País” Negocios 1.643 (21-V-2017).

De la Dehesa, G. Tipos muy bajos o negativos y estancamiento secular. “El País” Negocios 1.649 (2-VII-2017).

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