Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura).

lunes, 26 de enero de 2015

CS 1 UD 15. La herencia de la cultura clásica.

CS 1 UD 15. LA HERENCIA DE LA CULTURA CLÁSICA.

GRECIA.
INTRODUCCIÓN.
1. RELIGIÓN.
2. CULTURA.
2.1. LITERATURA.
2.2. FILOSOFÍA.
2.3. CIENCIA.
3. ARTE.

ROMA.
INTRODUCCIÓN.
1. RELIGIÓN.
1.1. LA RELIGIÓN PAGANA.
1.2. LA APARICIÓN DEL CRISTIANISMO.
2. CULTURA.
2.1. LITERATURA.
2.2. FILOSOFÍA.
2.3. CIENCIA Y TECNOLOGÍA.
2.4. DERECHO.
3. ARTE.




GRECIA.
INTRODUCCIÓN.


Grecia es considerada hoy día como la cuna de la civilización occidental. Efectivamente, de Grecia hemos recibido una manera concreta de entender al mundo y al hombre, un sistema de gobierno democrático y unas normas artísticas que basan sus metas en la belleza ideal, en la armonía y en el equilibrio. La civilización griega se basa en el triunfo de la razón, fundamento de la filosofía, de la técnica y de la ciencia que caracterizan a nuestro mundo occidental.

1. RELIGIÓN.
La religión griega, como otros aspectos de la civilización, es el resultado de la combinación de un conjunto de factores geográficos, políticos, sociales, económicos, raciales, etc. El primer estadio de esta religión se encuentra en Creta, en la civilización minoica. Esta religión, empero, sucumbió ante la invasión de los pueblos indoeuropeos, que impusieron su cultura, aunque aprovecharon elementos minoicos en su religión. La religión micénica, poco conocida, sufrió los avatares de la invasión doria, portadores de nuevos ideales, que se fundieron con los anteriores en la época arcaica, hacia los siglos IX-VIII aC.
Se pueden encontrar los rasgos específicos de la etapa arcaica en las epopeyas homéricas, que ejercieron un influjo poderosísimo en la formación de la conciencia religiosa helénica. Homero, aunque no creó los dioses, sí organizó jerárquicamente el mundo divino en el Olimpo bajo la soberanía de Zeus, como un señor que reina sobre vasallos bastante rebeldes. En Homero apenas hay restos de magia, de superstición o de culto a los muertos. Su religión fue una religión purificada, aristocrática, que se opone a la religión popular de raíz agrícola, y desemboca en un sistema fatalista y represivo, pues crea unas fronteras claras entre la divinidad y los hombres. El intento de sobrepasarlas fue considerado un pecado de soberbia (la hibris), una insolencia duramente castigada por los dioses. Fue, asimismo, la base de la corriente apolínea de la religión arcaica, con máximas délficas como “nada en exceso” y “conócete a ti mismo”.
Por contra, la corriente dionisíaca, inspirada por el culto libre y orgiástico al dios Dionisos, fomentó una unión mística entre el hombre y dios, mediante ritos colectivos.
La religión griega aportó la idea de que el mundo no había sido creado por los dioses, que sólo habrían intervenido en su transformación. El mundo, que existía en forma de caos, se transformó sucesivamente hasta convertirse en orden (cosmos), como explica el poeta Hesíodo.
Dado que en la Grecia antigua no existió una clase sacerdotal ni un cuerpo dogmático de doctrina, los filósofos y los poetas tuvieron libertad para elaborar sus propias creencias e interpretaciones, y, de este modo, al lado del culto oficial de la ciudad, con un ritual y unos cultos establecidos oficialmente, surgió una religiosidad personal que se interesaba por el sentido del mundo y del sufrimiento. Esta religiosidad griega incluso tendió al monoteísmo (en los casos de Esquilo, Píndaro, Eurípides, Platón). En conjunto, manifestó un gran equilibrio de los diversos elementos que la constituían, hasta la época de Alejandro, cuando se evidenció una crisis política del modelo de la polis y también una crisis religiosa debido a  la influencia de las religiones orientales y el desarrollo del racionalismo. Entonces, los sabios se separaron de los rituales tradicionales y se abocaron a aceptar las divinidades orientales o a desarrollar las doctrinas monoteístas de ascendencia platónica, sobre todo el neoplatonismo elaborado por Plotino, tal vez el mayor contrincante intelectual del primer cristianismo.
En un sentido más específicamente ritual, la griega es una religión mitológica, politeísta, con múltiples dioses para las distintas tribus griegas de origen indoeuropeo por etnia y religión pero con una unidad básica por la fusión cultural y étnica y la existencia de los oráculos de Delfos, Delos y Olimpia, que dominaban gran parte de las decisiones de colo­nización, guerras, paces, etc., y recibían la visita y la ofrenda de los ciudadanos. Los templos y los santuarios se beneficiaron de una religiosidad entendida como competencia de los individuos y los Estados para ganarse el favor de los dioses. Nunca hubo una casta sacerdotal desarrollada, sino que los ciudadanos más prestigiosos se turnaban en los cargos, salvo algunas excepciones como las vestales y los augures.

Los dioses eran poderosos, benévolos y duros a un tiempo, con apariencia y cua­lidades humanas en sus virtudes y vicios. Zeus y su esposa Hera eran los señores del Olimpo, donde estaban rodeados por los otros dioses. Zeus provocaba la lluvia, los rayos y truenos, mantenía el orden y la justicia en el mundo. Atenea protegía a Atenas y a los artesanos, Poseidón a Corinto y a los navegantes, Apolo a la juventud, Afrodita al amor, Ares a los guerreros.
Era una religión dominada por los ritos y las fiestas alegres. La adivinación y los cultos mistéricos se extendieron entre el pueblo llano. En Eleusis se celebraban los famosos cultos mistéricos a Démeter, Dionisos y Orfeo. También creían en la existencia de criaturas fantásticas: ninfas, sátiros, centauros, Gorgona, arpías, esfinges... todas ellas relacionadas con las fuerzas misteriosas de la naturaleza, y que se suponía que vivían en los bosques, en las proximidades de las fuentes y en las colinas.
En Olimpia se desarrollaron desde 776 aC a 393 dC los Juegos Olímpicos, cuatrie­nales, con un carácter tanto deportivo como religioso (en honor de Zeus), verdaderas fiestas panhelénicas, en las que se suspendían las guerras y que han sido el modelo para los actuales Juegos Olímpicos.

2. CULTURA.
Los griegos tenían una cultura común gracias sobre todo al idioma, el griego, una lengua indoeuropea, dividida en varios dialectos, con tres principales: jonio, dórico y ático, el último de los cuales, debido al influjo de Atenas, se convirtió en el dialecto de la literatura y la filosofía.
Su alfabeto se formó h. 750 aC casi al mismo tiempo que Homero compuso sus obras. Su origen es semita (a través del comercio fenicio): las palabras alfa, beta y gamma son los términos semitas para buey, casa y camello.
2.1. LITERATURA.
La literatura griega nació con las canciones. Las dos primeras obras son la Iliada y la Odisea, poemas épicos de Homero que marcaron la cultura poética y la educación de los griegos durante siglos, y son una gran fuente histórica. Los primeros poemas épicos eran narraciones de acciones heroicas. Evolucionan a una literatura lírica y elegíaca, para dar paso a la poesía gnómica de contenido moral y a la gran poesía clásica, y finalmente a la prosa histórica  de Tucidides y Heródoto y a la filosófica de los presocráticos y Platón.
El teatro derivó de la poesía, con los géneros de la comedia (humor, cotidianeidad, costumbres populares) y la tragedia (grandes asuntos humanos y religiosos) y grandes dramaturgos en las tragedias de Esquilo, Sofocles y Eurípides, y en las comedias de Aristófanes y Menandro, que competían en los festivales sagrados.
2.2. FILOSOFÍA.
La filosofía, que se confunde al principio con el mito y la ciencia nació en Mileto (Asia Menor) a comienzos del siglo VI aC, como una forma de poesía que se interrogaba so­bre las grandes cuestiones del hombre: la naturaleza, el alma humana, el conocimiento... Se pasó pronto de las explicaciones míticas, con una imaginación acrítica, a las explicaciones racionales del logos, propias de la razón crítica. El pensamiento racional aparece así en la hu­manidad. Sus grandes figuras son: Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito, Parménides, Jenófanes, Demócrito, Sócrates, Platón, Aristóteles... La Academia platónica y el Liceo de Aristóteles fueron escuelas filosóficas de extraordinaria influencia en la cultura de la Antigüedad y su influjo ha llegado a nosotros.
La doctrina de Platón (427-347), discípulo de Sócrates, se basa en el dualismo del mundo natural y el ideal. La materia es una copia imperfecta del mundo eterno e inmutable de las ideas, presidido por la idea del bien. En la República planteó su teoría del Estado ideal, a la vez aristocrático y colectivista, regido por filósofos.
La doctrina de Aristóteles (384-322), discípulo de Platón y, a su vez, preceptor de Alejandro Magno, se basa en la distinción entre materia y forma: la materia da realidad a cada ente individual, pero las formas son universales y pueden ser captadas mediante la abstracción, lo que hace posible el conocimiento científico.
2.3. CIENCIA.
Como derivación de la filosofía se desarrolló la ciencia, con el médico Hipócrates, los geógrafos Estrabón y Ptolomeo, los astrónomos Hiparco y Ptolomeo (el mismo geógrafo anterior, autor de la teoría geocéntrica que sitúa a la Tierra como centro del Universo), la historia de Heródoto y Tucídides (Historia de la guerra del Peloponeso). También crecieron las matemáticas (Pitágoras, Euclides), la física (Arquímedes) y la biología (Aristóteles y Teofrasto).

3. ARTE.
El arte griego es un arte del hombre, medida de todas las cosas. La técnica es excelente, basada en la repetición de modelos, constantemente perfeccionados, que en arquitectura será el sistema arquitrabado (dicho también adintelado), con los tres órdenes clásicos del dórico, jónico y corintio. La belleza se basa en la proporción, armonía y simetría. Destacan los templos, los edificios públicos de la administración y la vida pública (teatros, buleuterion, stoas, gimnasios, estadios), la escultura de temas humanos, la pintura (de la que nos quedan pocos restos) y la cerámica pintada.
El arte griego evolucionó desde la rigidez del arte arcaico, hasta la perfección ideal de la época clásica y culminó en el realismo del periodo helenístico.

ROMA.


INTRODUCCIÓN.
Roma dejó para la posteridad un legado extraordinario en monumentos arquitectónicos o esculturas, los idiomas procedentes del latín, la estructura urbanística de la mayoría de las ciudades mediterráneas, el derecho e incluso la red básica de carreteras.
1. RELIGIÓN.
1.1. LA RELIGIÓN PAGANA.
 La religión era fundamental en la vida de Roma. Es una religión ritual, con sacerdotes de varias funciones: pontífice, vestales, augures, arúspices, duumviros. Pero no es una clase sacerdotal separada de la sociedad civil y su importancia siempre fue menor.
La religión tomó de Grecia los dioses (cambiando; por ejemplo Zeus se convirtió en Júpiter), junto a infinidad de dioses locales y los propios emperadores divinizados. La religión romana siempre acogió a los nuevos dioses, con un espíritu ecléctico y abierto, con los métodos de la evocatio y la interpretatio. Tenemos que esperar a la aparición de las religiones monoteístas para encontrar un rechazo institucional a unas religiones que ponían en peligro las bases de la civilización romana.
Al principio era animista, con una trinidad suprema: Júpiter, Marte y Quirino, convertida por influencia etrusca en Júpiter, Juno y Minerva, junto a deidades de lugares sagrados (numina) y del hogar.
Durante el Imperio se difundió el culto al emperador, que era el pontífice máximo de la religión oficial pero también encarnación divina del Estado, y asimismo se expandieron los cultos de los misterios. Se distingue un culto estatal público y un culto familiar privado, con los manes de los antepasados, los penates de las provisiones y los lares de los campos y hogares.
1.2. LA APARICIÓN DEL CRISTIANISMO.
A partir del siglo I dC se difundieron en la sociedad romana algunas religiones orientales, como el mitraísmo, maniqueísmo y judaísmo, que intentaban dar una respuesta más espiritual y menso ritual a la incertidumbre de qué hay más allá de la muerte y a la influencia del mal sobre el hombre.
El cristianismo fue la religión oriental que más arraigó, sobre todo entre las clases bajas, dado que el Nuevo Testamento (la segunda parte de la Biblia) presentaba la pobreza como una virtud y aseguraba una vida mejor después de la muerte. Los apóstoles extendieron la nueva religión por todos los confines del Mediterráneo ya en el siglo I, Pedro entre los medios judíos y Pablo entre los gentiles. Pero esta religión fue considerada un peligro para el Imperio porque no se reconocía la divinidad del emperador ni el politeísmo que era esencial para el sistema, y algunos emperadores decretaron persecuciones sistemáticas para eliminarla (la primera con Nerón en 64 y más tarde Trajano, Antonino Pio, Decio hasta llegar a Diocle­ciano. Sin embargo, las persecuciones fueron ineficaces. La Iglesia cristiana tenía cada vez más influencia social, sobre todo en las ciudades, mientras que en las zonas rurales sólo tenía presencia en Asia.
El fin del paganismo llegó con la victoria del cristianismo en el siglo IV. Los grandes momentos de esta victoria fueron el Edicto de Milán (313) promulgado por Constantino, que garantizaba la libertad de culto cristiano después de tantas persecuciones que había sufrido; el Concilio de Nicea (325), que organizó la Iglesia y unificó el culto y la doctrina contra el arrianismo y el Edicto de Tesalónica (380) promulgado por Teodosio I, que prohibió el culto pagano, declarando al cristianismo religión oficial y única del imperio. Se acabaron entonces los Juegos Olímpicos y se cerraron la Academia y el Liceo de Atenas. En menos de un siglo el cristianismo había pasado de religión oprimida a religión opresora.

2. CULTURA.
2.1. LITERATURA.
La literatura griega influyó decisivamente en los inicios de la literatura latina, con los autores teatrales Ennio, Plauto y Terencio.
El latín se convirtió en la lengua culta de Occidente, unificado mediante la educación, la administración y el comercio; mientras, el griego mantenía su prestigio en Oriente.
Historiadores como Julio César, Tito Livio y más tarde Tácito son maestros del latín. El poeta Cátulo da paso a la época clásica, en el imperio de Augusto, con grandes poetas como Virgilio, Horacio y Ovidio. Destacan después los hispanos Séneca, Marcial, Quintiliano. Después viene una larga decadencia, salvo en los historiadores.
2.2. FILOSOFÍA.
La filosofía sigue las pautas de la filosofía helenística. Entre las escuelas destacan la socrática (Cicerón), epicúrea (Lucrecio), estoica (Seneca) y neoplatónica (Plotino).
2.3. CIENCIA Y TECNOLOGÍA.
En ciencia se recogió la herencia griega pero se hicieron pocas innovaciones. En la medicina destaca Galeno.
Mayor es el avance tecnológico. Se desarrolló la ingeniería de construcción naval (barcos más grandes), el hormigón mejoró la construcción y los acueductos el suministro de agua a las ciudades. La cerámica fue producida en serie. La minería se benefició de los nuevos equipos de extracción de agua. La agricultura mejoró con el drenaje e irrigación de los terrenos, y la difusión de los tratados agrícolas de Varrón y Columela. Muchas de estas novedades cayeron en desuso con la crisis final, pero pocas se perdieron definitivamente y la mayoría sobrevivieron a través de la Edad Media.
2.4. DERECHO.
El derecho romano fue una institución fundamental para la vida política y social de Roma. Las primeras leyes fueron las XII Tablas (451-449), la base del derecho civil entre los ciudadanos romanos, que se desarrolló hasta el Corpus Iuris de Justiniano en el siglo VI. Las fuentes de la ley eran la costumbre, la jurisprudencia de los jurisconsultos, los edictos del Senado y del Emperador.
Se distinguió el derecho público y el derecho privado. Una de las grandes conquistas de la civilización romana fue la progresiva extensión del derecho de ciudadanía a toda la población, vigente en 212 mediante el edicto de Caracalla.

3. ARTE.
Es un arte que sigue el modelo griego, sobre todo el helenístico tardío, aunque sin su extraordinaria creatividad.
Es un arte funcional, que busca ante todo la utilidad.
La escultura es realista, destacando en el retrato y el relieve narrativo, con historias de los emperadores.
La arquitectura destaca por la variedad tipológica: templos, palacios, basílicas civiles, circos, anfiteatros, teatros, bibliotecas, termas, acueductos, arcos triunfales, columnas triunfales, mercados..., en los que se utiliza un sistema mixto que funde el arquitrabado y el abovedado (arco, bóveda, cúpula).
La pintura, de la que apenas nos quedan unos restos en Pompeya, es fundamentalmen­te decorativa. El mosaico nos ofrece obras de extraordinaria calidad.
El arte romano, tras una época de auge en los siglos I y II, entrará en una grave decadencia, hasta devenir en el arte paleocristiano.

FUENTES.
GENERAL.
Libros.
Cotterell, Arthur. Diccionario de la mitología universal. Ariel. Barcelona. 1988 (1976 inglés). 285 pp.
De Burgh, W.G. El legado del Mundo Antiguo. Pegaso. Madrid. 1976.


Grimal, Pierre. Diccionario de la Mitología Griega y Romana. Paidós. Barcelona. 1982. 635 pp.

GRECIA.
Documentales.
Mundos perdidos: La antigua Atenas. Documental. 45 minutos. La ciudad de Pericles y sus construcciones de la Acrópolis y el ágora.
Misterios antiguos: Los secretos del Oráculo de Delfos. Documental. 45 minutos.
Biografías: Aristóteles, Sócrates, Diógenes, Platón, Eurípides… Documental. 49 minutos.

Libros.







Alsina, José. Los grandes periodos de la cultura griega. Espasa-Calpe. Madrid. 1988. 186 pp.
Bianchi-Bandinelli, Ranuccio. Historia y civilización de los griegos. Icaria. Barcelona. 1981. 10 vols.
Finley, M. I. (ed.). El legado de Grecia. Crítica. Barcelona. 1983 (1981 inglés). 483 pp.
Momigliano, Arnaldo. La historiografía griega. Crítica. Barcelona. 1984. 307 pp.
Rodríguez Adrados, Francisco. Sociedad, amor y poesía en la Grecia antigua. Alianza. Madrid. 1995. 328 pp.
Snell, Bruno. La cultura greca e le origini del pensiero europeo. Einaudi. Turín. 1963. 437 pp.
Tarn, William; Griffith, G. T. La civilización helenística. FCE. México. 1969 (1927, 1952). 273 pp.
Vidal-Naquet, Pierre. Ensayos de historiografía. La historiografía griega bajo el Imperio Romano: Flavio Arriano y Flavio Josefo. Alianza. Madrid. 1990. 318 pp.



Artículos.
Martínez, Óscar. Homero. El enigma del mayor poeta griego“Historia”, National Geographic, nº 38 (2007) 54-65.

Fernández, Gonzalo. El conocimiento historiográfico de Grecia en el XIX. “Revista de Arqueología”, año 28, nº 309 (I-2007) 34-43.
González Zymla, Herbert. La iconografía de la piedad filial (y II). Eneas en las guerras de Troya“Revista de Arqueología”,  Madrid, nº 311 (IV-2007) 26-35.
Rivera, Alicia. Alta tecnología… de hace 2.100 años“El País” (30-XI-2007) 41. la reconstrucción de un aparato griego, el Mecanismo de Antikhytera, que servía para cálculos astronómicos.

ROMA.
Libros.
Bianchi-Bandinelli, Ranuccio; Giuliano, Antonio. Los etruscos y la Italia anterior a Roma. Desde la Prehistoria a la Guerra Social. Trad. de José Antonio Míguez. Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1974 (1ª español 1965). 436 pp.
Bianchi-Bandinelli, Ranuccio. Roma. El fin del Arte Antiguo: El arte del Imperio Romano desde Septimio Severo hasta Teodosio I. Trad. de José Antonio Míguez. Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1971 (1ª español 1965). 462 pp.


Bianchi-Bandinelli, Ranuccio. Roma. Centro del poder: El arte romano desde los orígenes hasta el final del siglo II. Trad. de Concepción Hernando Martín. Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1970 (1ª español 1969). 437 pp.

Cornell, Tim; Matthews, John. Roma. Legado de un imperio. Folio. Barcelona. 1989. 240 pp.

Cumont, Franz. Las religiones orientales y el paganismo romano. Akal. Madrid. 1987. 183 pp.

Garnsey, Peter; Saller, Richard. El Imperio Romano. Economía, sociedad y cultura. Crítica. Barcelona. 1991 (1987 inglés). 271 pp.

Grimal, P. La civilización romana. Paidós. Madrid. 2000 (Juventud, 1 versión 1964). . 336 pp.

Piñero, Antonio (ed.). Biblia y helenismo. El pensamiento griego y la formación del cristianismo. Reseña de Tamayo, Juan José. Una relación crítica y fecunda“El País”, Babelia 787 (23-XII-2006) 10.
Saquete, C. Las vírgenes vestales. Un sacerdocio femenino en la religión pública romana. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid. 2000.

Sordi, Marta. Los cristianos y el Imperio romano. Encuentro Ediciones. Madrid. 1988 (1983 italiano). 189 pp.

Artículos.
Martos, José Ángel. Hipatia, la científica de Alejandría. “Clío. Revista de Historia”, Madrid, v. 6, nº 66 (IV-2007) 74-81.
Agencia (EFE). Hallados restos de una colosal escultura de Marco Aurelio. “El País” Revista de verano (27-VIII-2008) 5. En Sagalassos (Turquía).

Antón, Jacinto. Están locos los romanos. “El País” (22-V-2011) 36-37. El interés actual por los antiguos romanos.
Koch, Tommaso. Una hebilla de oro…y de polémica. “El País” (10-VI-2011) 37. La fíbula prenestina, con la primera inscripción en latín, del siglo VII aC.
Ordaz, Pablo. Descubierto el depósito hídrico más grande de la Roma Imperial. “El País” (3-XII-2014). Un aljibe de 35 por 70 metros, con capacidad para 4.000 m³, en el barrio de San Giovanni.
Altares, Guillermo. Regreso a la morada de Nerón. “El País” Semanal 1.996 (28-XII-2014) 56-62. Se reabre la Domus Aurea y se revisa la figura histórica de Nerón, tal vez menos terrible que lo que dice su leyenda.

Geografía de España UD 11. España en la Unión Europea.

GE UD 11. España en la Unión Europea.


Introducción.
La Unión Europea es considerado por la mayoría de la población española el marco natural de desarrollo político y económico de España, y es por ello que desde su incorporación ha asumido sus responsabilidades impulsando que la Unión sea más eficaz, más democrática, más próxima a los ciudadanos, capaz de responder a los retos y necesidades del nuevo siglo.
En 1977 se presentó la demanda de adhesión y el 1 de enero de 1986 entró en vigor el Tratado de Adhesión. Desde entonces, la transformación económica, social y política en España ha sido enorme, entre otros factores por el uso de los fondos regionales y de cohesión comunitarios que han acelerado su desarrollo.

Historia de la integración.
El camino de España hacia Europa, tras el freno del largo periodo del franquismo, comenzó a allanarse con la llegada de la democracia. 
Las aspiraciones de España por lograr su incorporación a la Comunidad Europea cobraron impulso con la llegada de la democracia y, con tal propósito, el Gobierno español del presidente Adolfo Suárez presentó el 26 de julio de 1977 la demanda de adhesión a la CEE (hoy Unión Europea), que se cumplió ocho años después, el 12 de junio de 1985, con la firma del Tratado de Adhesión en Madrid y la integración práctica en la Comunidad Económica desde el 1 de enero de 1986. 
Tres años y medio después de su adhesión, en junio de 1989, España incorporó su divisa nacional (entonces la peseta) al Mecanismo de Cambios del Sistema Monetario Europeo, instaurado por Francia, Italia, Dinamarca, Países Bajos y Luxemburgo desde 1979.
España reforzó su apuesta integracionista suscribiendo en junio de 1991 el Acuerdo de Schengen que, ahondando en el concepto de una "Europa sin Fronteras", supuso la eliminación progresiva de los controles en las fronteras entre los Estados miembros.
La firma del Tratado de Maastricht (1992) dotó a la Unión Europea de su denominación actual al igual que de un proyecto hacia una moneda común. Ese mismo año, durante la Cumbre de Edimburgo, los Estados miembros instauraron el llamado Fondo de Cohesión para proyectos de medio ambiente, infraestructuras de transporte y energía en países con un nivel de renta por debajo del 90% de la media de la UE. Como consecuencia de ello, España obtuvo, junto al resto de los fondos estructurales recibidos, un importante apoyo para la revitalización y el desarrollo regional.
En diciembre de 1995, coincidiendo con el final de la segunda Presidencia española de turno de la UE, se acordó en Madrid la denominación de "euro" para la moneda común europea, cuya aplicación efectiva se produjo a partir de enero de 2002. Este hecho hizo a España participe, como miembro fundador, de la nueva divisa europea que ha supuesto la materialización efectiva de un proyecto unificador que aspira a la integración económica de todos los Estados miembros, aunque han surgido graves problemas por la falta de una política fiscal integrada que compense los diferentes impactos que la política monetaria común causa a los países miembros.
El compromiso de España con el proceso de construcción europea ha sido muy intenso, al suponer Europa una referencia de libertades y prosperidad para España. Razón por la que, por regla general, los gobiernos españoles han apoyado una mayor integración política y económica. Así, España ha desarrollado un papel activo en la construcción del proyecto europeo implicándose en la negociación de los tratados de Amsterdam (1997), Niza (2001), el fallido Tratado Constitucional (2004) y Lisboa (2009). También ha contribuido al desarrollo de políticas con aportaciones sostenidas en ámbitos tan diversos como ciudadanía, política de cohesión, diversidad cultural y lingüística, cooperación judicial o lucha contra el terrorismo, así como en las relaciones exteriores, especialmente en la política orientada hacia Latinoamérica y el norte de África.
España ha desempeñado la Presidencia de turno semestral del Consejo en cuatro ocasiones, dos de ellas (1989 y 1995) durante los Gobiernos de Felipe González; la tercera (2002), con José María Aznar, y la última (2010), con José Luís Rodríguez Zapatero.
La implicación de nuestro país se ha evidenciado asimismo en la notable labor gestora de los numerosos españoles que han ocupado altos cargos en las instituciones europeas. En tres ocasiones el Parlamento Europeo ha sido presidido por españoles: Enrique Barón (1989-1992), José María Gil-Robles (1997-1999) y Josep Borrell (2004-2007). Javier Solana desempeñó durante una década, desde 1999, el cargo de alto representante de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC). Asimismo, la Comisión Europea, institución guardiana de los Tratados de la UE, ha contado con la presencia destacada de españoles en carteras de comisarios europeos: Marcelino Oreja, Pedro Solbes, Loyola de Palacio, Abel Matutes, Manuel Marín, Joaquín Almunia y Miguel Arias Cañete.

UD FUENTES.
Internet.
[http://europa.eu/about-eu/countries/member-countries/spain/index_es.htm] La información contable está desfasada aproximadamente dos años por lo que debe actualizarse con artículos recientes.
[http://www.realinstitutoelcano.org/publicaciones/libros/publicacion_20_europa.pdf] Detallada información sobre España en la Unión Europea hasta 2006.

Documentales.
[https://www.youtube.com/watch?v=UP-DZBUDfJs] España en la Unión Europea.

Libros..
AA. VV. España en la Unión Europea. Casa Velázquez. Madrid. 2011. 292 pp.
Alonso, Antonio. España en el Mercado Común. Del acuerdo del setenta a la Comunidad de los Doce. Espasa-Calpe. Madrid. 1985. 331 pp. Sobre las negociaciones de entrada

Artículos. Orden cronológico.
Otero, Lara. Johannes Hahn / Comisario europeo de Política Regional. ‘España tiene el desafío de gastar en dos años 9.000 millones en fondos’. “El País” (31-III-2014) 22.
Julià, Santos. España era el problema, Europa la solución. “El País” (25-V-2014) 37.
Pérez, Claudi. El PIB ‘per cápita’ español retrocede 16 años en la comparación con la UE. “El País” (19-VI-2014) 32. En 2013 llega solo al 95% de la media europea.
Otero, Lara. España empieza a pagar en Bruselas. “El País” (26-I-2015) 24. Por primera vez desde el ingreso en la UE el saldo es negativo. En 2014 ha pagado 1.600 millones más de lo ingresado.

domingo, 25 de enero de 2015

La pugna por encabezar el PSOE (25-I-2015).

La pugna por encabezar el PSOE (25-I-2015).
En los últimos días ha surgido una desagradable polémica dentro del PSOE y en los medios de comunicación por las noticias sobre las ambiciones de la presidenta andaluza, Susana Díaz, de ser la candidata a la presidencia del Gobierno del país.
Cuando Pedro Sánchez alcanzó recientemente la secretaría general contó con la imprescindible ayuda del PSOE andaluz, pero ahora parece como si este hubiera solo jugado una táctica para evitar que Eduardo Madina ganara la competición y tener en el puesto a un Sánchez controlado y al final apartado en beneficio de Díaz, una candidata con personalidad fuerte, sí, pero de escaso currículo académico y cuya única experiencia profesional se ha labrado durante su ascenso en el aparato del partido y en los cargos institucionales que este le ha procurado, hasta llegar a la cúspide en Andalucía. Y con apenas un año y meses como gobernante de su región algunos, como Rodríguez Zapatero, parecen creer que ya ha cumplido lo que les prometió a los andaluces. En mi opinión, debe demostrar mucho más para convencernos de que es una candidata adecuada para España.
En la situación actual este juego de ambiciones es un grueso error, porque se transmite a los militantes y a los ciudadanos una penosa impresión de la política interna del partido, cuando ya muchos están ahítos de esta politiquería y la castigan con el alejamiento en las encuestas y las sucesivas elecciones de estos años, en beneficio de otras alternativas, tal vez sin historia, pero por ello mismo no carentes de atractivo.
Rodríguez Zapatero debería reflexionar más sobre sus pasados desaciertos y esa querencia suya por acciones poco meditadas, en las que parece que no piensa en las consecuencias más allá del plazo inmediato; a veces parece que quiera arrastrar al partido a su autodestrucción. Si Díaz quiere presentarse a la presidencia de España, que lo haga ya, pero que no juegue con medias palabras. Si Sánchez quiere convencernos de que es el candidato más adecuado, que lo haga de una vez con propuestas más convincentes que algunas que nos ha trasmitido en los medios estos meses.
Pues lo que debe hacer el PSOE es centrarse en debatir y acordar propuestas progresistas creíbles, esto es realizables, a los graves males del país, y enfrentar las medidas reaccionarias del PP en cuestiones políticas, económicas y sociales. Sánchez es el elegido por el partido para hacerlo. Pues que él lo haga y el resto le apoye.


Antonio Boix Pons, Palma de Mallorca, 25-I-2015.

martes, 6 de enero de 2015

Economistas: Asia.

ECONOMISTAS: ASIA


COREA DEL SUR.
El economista surcoreano Ha-Joon Chang (1963).
Ha-Joon Chang (Seúl, 1963), economista de tendencia heterodoxa, profesor de economía en la Universidad de Cambridge. Autor de 23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo y Economics: the User’s Guide (2014).
Chang, Ha-Joon. Cómo ‘usar’ la economía. “El País” Negocios 1.496 (6-VII-2014) 3.

INDIA.
El economista indio Reuben Abraham (1976).
Reuben Abraham (India, 1976), economista y profesor indio, director del Centro de Soluciones para Mercados Emergentes de la Indian School of Business.
Internet.
Artículos.
Cordero, Dani. Reuben Abraham / Profesor de la Indian School of Business. ‘La crisis es un fracaso político, no económico’. “El País” Negocios 1.389 (17-VI-2012) 25.

El economista, sociólogo y politólogo indio Amartya Sen (1933).
Amartya Sen (1933), profesor largos años residente en universidades de Reino Unido y EE UU, Premio Nobel de Economía 1998. Es uno de los principales expertos progresistas sobre la desigualdad social y el Estado de bienestar.
Internet.
Libros.
Sen, Amartya. Identidad y violencia. Katz Editores. 2007. Extracto en Sen, Amartya. La identidad puede matar. “El País” Domingo (10-VI-2007) 16-17.
Artículos.
[http://elpais.com/autor/amartya_sen/a/]


TAIWÁN.
El economista taiwanés Richard Koo.
Pérez, C. Richard Koo / Economista jefe del banco de inversión japonés Nomura. ‘El efecto de la compra de deuda en la economía real será escaso o nulo’. “El País” (18-I-2015) 29. Critica la  excesivamente prudente política monetaria del BCE.



sábado, 3 de enero de 2015

CS 1 UD 10.3. La Prehistoria. El Neolítico.

CS 1 UD 10.3. LA PREHISTORIA. NEOLÍTICO.

1. EL NEOLÍTICO.
CONCEPTO.
Las características.
Los conceptos.
ORIGEN Y DIFUSIÓN.
El origen en el Próximo Oriente.
La tesis evolucionista y la difusionista.
Las teorías del Sahara y del Mar Negro.
ORÍGENES DE LA AGRICULTURA.
Domesticación vegetal.
Domesticación animal.
CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN NEOLÍTICA Y DE LA SEDENTARIZACIÓN.
Las primeras aldeas sedentarias.
El aumento del tamaño y la organización social de las comunidades.
Un aumento explosivo de la población.
Un mayor desarrollo técnico.
Una inicial división del trabajo.
El desarrollo del comercio.
El desarrollo de la religión, la cultura y el arte.

2. DESARROLLO Y EXTENSIÓN DE LA ALDEA SEDENTARIA.
2.1. POBLAMIENTO DE ANATOLIA: CATAL HUYUK.
2.2. POBLAMIENTO DE SIRIA-PALESTINA.
2.3. POBLAMIENTO DE MESOPOTAMIA.
HASSUNA (6000-5500 aC).
SAMARRA (6000-5500 aC).
HALAF (5500 aC).
EL OBEID (5500-4000 aC).
2.4. POBLAMIENTO DE EGIPTO.
BADARIENSE (6500-4000 aC).
AMRATIENSE (4000-3950 aC).

3. LAS PRIMERAS SOCIEDADES URBANAS.
LA EXPLICACION MULTICAUSAL DE LA URBANIZACIÓN.
3.1. MESOPOTAMIA.
Las ciudades mesopotámicas.
Invención de la escritura.
Desarrollo social.
Los periodos.
URUK (3750-3150 aC).
JEMDET NASR (3150-2900 aC).
3.2. EGIPTO.
Las ciudades egipcias.
Los periodos.
GERZENSE (3950-3000 aC).


1. EL NEOLÍTICO.
CONCEPTO.
El concepto de Neolítico es muy complejo. El periodo 8000-2900 aC corresponde a la revolución neolítica, en la que se originaron la agricultura y la vida urbana, la domesticación de animales y plantas, las mejoras técnicas en la producción de utensilios, el desarrollo de la organización social, los primeros Estados. Las fuentes arqueológicas son las más importantes para investigar la revolución neolítica.
Las características.
Sus características principales son las propias de las primeras civilizaciones:
- Una revolución económica: con una climatología semejante a la actual, el hombre dejó de ser depredador (caza, pesca y recolección) para convertirse en productor (agricultura y ganadería) con la explotación sistemática de los recursos naturales.
- Una revolución técnica: los avances técnicos en la piedra, cerámica, metalurgia, tejido y construcción. Destaquemos que al inicio fue una innovación de la técnica lítica (evolución de la piedra tallada a la piedra pulimentada, neo lithos). Pero las otras novedades fueron también fundamentales: p.e. la cerámica supuso una revolución en la alimentación porque permitía cocer los alimentos y calentar los líquidos.

- Una revolución social: la organización social del trabajo para realizar las grandes obras de regadío y la acumulación de reservas, con castas especializadas (campesina, sacerdotal, guerrera, artesanal, artística) y las primeras formas estatales (ciudades-estado).
- Una revolución cultural: la mayor complejidad de la religión y la cultura, el descubrimiento de la escritura, el desarrollo del arte (arquitectura y escultura).

Los conceptos.

El historiador neomarxista Gordon Childe introdujo en 1936 el concepto de “Revolución Neolítica”, que según él habría sido uniforme en muchas partes, con los mismos rasgos básicos. Se habría producido por un gran cambio climático, con una desecación de las llanuras del Próximo Oriente, lo que obligó a los pueblos recolectores a dedicarse a la agricultura y la ganadería, en un proceso cuyo éxito realimentó su intensidad.
Pero los descubrimientos posteriores demuestran que no fue inmediata ni uniforme, así como que la agricultura no era una condición necesaria. Por ello han surgido términos nuevos que se aplican en la periodización del Neolítico:
Neolítico precerámico o acerámico, es la fase inicial del Neolítico en el Próximo Oriente, con agricultura y ganadería, pero sin cerámica.
Protoneolítico, de las sociedades en vías de neolitización, que pasan de una economía destructiva a una productiva.
Subneolítico, de las sociedades que en condiciones ambientales poco favorables mantienen modos de vida mesolíticos aunque con algunos aspectos neolíticos.

ORIGEN Y DIFUSIÓN.
El origen en el Próximo Oriente.
La amplia zona de origen de los hallazgos agrícolas y ganaderos es el Próximo Oriente, entre las mesetas de Irán y de Anatolia, entre el Mar Caspio y Palestina. En esta zona hubo en el Pleistoceno amplias praderas de gramíneas para la recolección y una caza organizada de varias especies, entre el 8000 y 7000 aC. Un cambio climático iniciado en el Mesolítico, con la desecación de amplios territorios entre el Sahara y el Asia Central llevó a los habitantes a concentrarse en los valles fluviales y en las regiones con humedad.
Pero repitamos que la revolución neolítica se produjo de modo independiente en otros lugares del mundo: el valle del Indo en la India, el valle del Huang-Ho en China, en la región maya en América Central (en este caso con mucho retraso).

La tesis evolucionista y la difusionista.

Hay dos tesis sobre la difusión neolítica:
- La evolucionista del desarrollo independiente en cada lugar. Se habría producido casi a la vez en muchos lugares en el Próximo Oriente. Se apoya en la evidencia de que los núcleos de la India y China son independientes. Es una tesis rebatida, aunque sin duda hay rasgos neolíticos que son de origen local.
- La difusionista de la difusión desde unos núcleos originarios (es la tesis científica mejor demostrada). Según ella, las vías de difusión (sobre el 6000 aC) son:
a) Terrestre:
- Hacia Oriente, con la colonización de Mesopotamia.
- Hacia Occidente, con la vía de los Balcanes y el Danubio, seguida por una expansión por Italia y por Ucrania.

b) Marítima: Egipto recibe influencias de Asia Menor. Creta y Chipre reciben primero la influencia, que se expande luego (6000 aC) por el Egeo, Grecia, Adriático, Italia, hasta todo el O del Mediterráneo (5000 aC).

Las teorías del Sahara y del Mar Negro.

La teoría “sahariana” (Muzzolini) complementa la tesis del origen en Oriente Medio (sólo extiende su ámbito espacial desde el Irán hasta el Sahara). Según esta teoría, hacia el 8000 aC hubo una nueva época de humedad en el Sahara y Norte de África, aumentando la población y la sedentarización. Hacia 7500-7000 aC aparece la cerámica en estos grupos, entre 1000 y 1500 años antes que en Oriente Medio. Hacia el 4000 aC desarrollan el cultivo de plantas y la domesticación de los animales, en la cuenca del Nilo, debido a la progresiva intensificación de la densidad humana en sus riberas a consecuencia del creciente deterioro de las condiciones climáticas en el Sahara y la consiguiente emigración. Así, el Sahara y el Nilo serían dos focos sucesivos del Neolítico, en dirección al Oriente Medio, que se convertiría en foco autónomo y desde donde recibirían más tarde nuevas influencias. 
En los años 90, las investigaciones histórico-filológicas (Jorge Alonso), antropológicas (Christopher Meiklojohn) y genéticas (Antonio Arnáiz, Alicia Sánchez-Mazas) han complementado los datos anteriores, exponiendo la similitud genética entre las poblaciones saharianas, bereber, ibero-tartésica, vascuence, etrusca, minoica, etc., hasta caucásicas. Según esto, hacia el 7000-5000 aC las poblaciones saharianas emigrarían hacia el Norte, llevando consigo la civilización neolítica al Sur de Europa, por lo que el origen del Neolítico europeo sería sahariano y no asiático. P.e. el origen de los vascos sería no paleolítico europeo remoto sino uno sahariano reciente, aunque cabe la posibilidad de que un grupo europeo prestase su lengua a la población vasca (genéticamente es sahariana). P.e. el español “yo” se escribe “ni” en ibérico-tartésico, etrusco, minoico y vascuence; “quemado” es “erre, ere, ere y erre”, respectivamente. Todos estos pueblos compartían una “religión de la Puerta”: en las tumbas aparecen unas puertas, normalmente pintadas de rojo, como símbolo del infierno o del acceso al más allá, análogas a las “falsas puertas” de las tumbas egipcias.

Mapa del Mar Negro antes de la catástrofe. Los puntos en amarillo son las localizaciones submarinas de poblados. Abajo, restos de cerámicas de una casa a 100 metros de profundidad.

La teoría del Mar Negro sugerida en 1993 por los geólogos William Ryan y Walter Pitman y ampliada en su libro Noash=s Flood (1997, La inundación de Noé), ha sido confirmada en 1999-2000 por el oceanógrafo Robert Ballard. Se considera que h. 7.500 aC era un mar cerrado y menos extenso, en cuyas orillas se desarrollaba una cultura agrícola, hasta que la catastrófica ruptura de los Dardanelos lo inundó (originando el mito del “Diluvio Universal”), emigrando la población hacia Europa y Mesopotamia, lo que ayudó a la difusión de la agricultura. El impacto fue mayor en la parte norte, que en la sur, donde hubo menos avances. El mar habría penetrado más de 1,5 km tierra adentro por día durante meses. Ballard anunció en 2000 el hallazgo de una población sumergida a 100 metros de profundidad, frente a la ciudad turca de Sínope, con restos de una construcción (12 x 4 m) de madera y útiles de piedra, bien conservados por la escasez de oxígeno.
ORÍGENES DE LA AGRICULTURA.
Los factores de que se localice y se dé este proceso en el Próximo Oriente son cambios climáticos, hábitats naturales propicios, crecimiento de la población, desequilibrios demográficos. La agricultura (como el pastoreo) se introdujo gradualmente, primero en coexistencia con la caza y la recolección. Los pobladores conocían muy bien su entorno, su flora y fauna y aceptaron la agricultura porque demostró su ventaja competitiva sobre otras formas de economía, hasta que se convirtieron en agricultores sedentarios. Los sistemas más usuales de cultivo fueron el barbecho de dos hojas y el sistema itinerante.

Domesticación vegetal.
Al recolectar plantas de una misma especie y nacer nuevas plantas donde arrojaban sus desechos, pronto comprobaron la ventaja de sembrar directamente y de seleccionar las mejores variedades de las plantas, escogiendo entre las de cosecha anual (que fueron las más productivas) y las de cosecha continua, así como escoger una especialización en ciertos cultivos o una variedad de ellos. Descubierto el principio de la selección de las semillas, lo aplicaron a otras plantas y al ganado, cada vez con mejores resultados. Se consiguieron así los primeros cereales (trigo, cebada, centeno en Próximo Oriente, como el arroz y el mijo en Extremo Oriente y el maíz en América), hortalizas (patata, calabaza, tomate y judías en América) y plantas industriales (lino), y, más tarde, los árboles frutales (higuera, olivo, palmera datilera...). Fueron los cereales los cultivos más importantes, pues proporcionaron los alimentos necesarios para la consecuente explosión demográfica y las primeras culturas urbanas.
Domesticación animal.

Los animales eran una fuente de proteínas, fácilmente transportable, capaz de almacenar excedentes de alimento que se consumían cuando no había cosechas u otras fuentes de alimentación (caza, recolección, pesca). Además de la carne daban leche, lana, pieles, cuero, estiércol. Los rasgos de esta domesticación fueron: la docilidad ante el hombre, los cambios en la conducta (migraciones, tamaño del rebaño), el control de la crianza (sacrificio y apareamiento selectivo, castración).
Las etapas de la domesticación fueron:
1) Etapa de control del ganado tras la captura y amansamiento de animales jóvenes, dándoles protección de los depredadores y alimentos durante las estaciones más difíciles.
2) Etapa de crianza selectiva, con control de la calidad y cantidad de la alimentación, con un cuidado individual del ganado, buscando la reproducción de los animales mutantes más dóciles y de apareamiento precoz, mientras los otros eran sacrificados y sus genes desaparecían.
En este proceso se domesticaron primero el uro salvaje (buey), el cerdo, la oveja y la cabra, y bastante más tarde el caballo y el burro.
Junto a la ganadería intensiva en los lugares agrícolas se desarrolló el pastoreo, o sea la ganadería extensiva. Los pastores nómadas dominaron las zonas nada o menos adecuadas para la agricultura y así extendieron la Humanidad a sus límites actuales. Agricultores y pastores constituyeron los dos grandes grupos humanos desde el Neolítico, a menudo en pugna entre ellos, en una pulsión de conquistas (generalmente de los nómadas guerreros sobre los agricultores pacíficos), como ya señaló el historiador musulmán Ibn Jaldún.

CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN NEOLÍTICA Y DE LA SEDENTARIZACIÓN.
Las consecuencias de la revolución neolítica se confunden con sus causas. Es evidente que fue un proceso circular: una consecuencia se convertía en factor de otra consecuencia y así sucesivamente, apoyándose unas a otras. Fundamentalmente hay una doble relación: revolución económica y sedentarización.


Las primeras aldeas sedentarias.

El desarrollo de la agricultura y la ganadería, de la técnica y la cultura, tuvo su reflejo en una organización social más compleja, que a su vez reforzó aquellos factores. El desarrollo de la aldea sedentaria se basó en su éxito para asegurar la supervivencia y multiplicación de sus grupos humanos, gracias a que la vida y el trabajo en comunidad permitió un aumento del tamaño y la organización social de las comunidades, de la población, un mejor desarrollo técnico, de la división del trabajo, del comercio, de las prácticas religiosas y artísticas. Esto es, la comunidad sedentaria consolidó los demás factores/consecuencias de la revolución neolítica, al difundirlos a través de los grupos humanos y asegurar su mejor reproducción cultural entre las generaciones.
El aumento del tamaño y la organización social de las comunidades.
El aumento del tamaño y organización de las comunidades fue un proceso paralelo. La población de las comunidades creció en número. Las viviendas se hicieron más complejas, reflejando el cambio en la organización del trabajo y la vida social. En las comunidades pre-agrícolas las casas eran aisladas, circulares, semisubterráneas, de una sola cámara, con cimientos de piedras irregulares y superestructuras de madera y pieles. En cambio, en las primeras aldeas sedentarias, las viviendas se apoyaban unas sobre las otras, en estructuras rectilí­neas, con edificios de varias habitaciones, especializadas para la vida, la comida, el descanso, el almacenamiento y los animales, con cimientos de piedra y superestructuras de adobe.   
La organización social se basaba en la tribu que provenía de una familia ancestral que se multiplicaría en varias generaciones gracias a la mejora de la alimentación. En la sociedad neolítica hay un inicio de apropiación de los bienes: las tierras serían todavía de la comunidad pero las viviendas y los objetos pertenecerían a las familias que las habitaban y los poseían.
Al mismo tiempo, cambiaba la estructura familiar: la herencia en la sociedad paleolítica parece que era matriarcal (como la herencia), pero la neolítica es patriarcal.
El trabajo en los campos y su defensa exigía que las familias cooperasen entre sí. Seguramente el trabajo en casi todos los lugares fue comunal, así como el reparto de los productos.
Los problemas del reparto del trabajo comunal (el cultivo, el cuidado de los sistemas de irrigación, la defensa, etc.) y de los productos de la tierra originaron la aparición de las jefaturas y la progresiva diversificación y jerarquización social. Los jefes aunaron el poder político, religioso y militar, en una sola persona o en varias.
Un aumento explosivo de la población.
Se produjo un aumento explosivo de la población ya que los factores anteriores se conjugaron en un aumento sin precedentes de la población, al superar el estadio de economía predadora del Paleolítico por un estadio de economía productiva.
Se ha estimado que la población mundial hacia 25000 aC era de algo más de 3 millones de habitantes y hacia el 10.000 había aumentado sólo a unos 5 millones. En cambio, hacia el 6000, gracias a la revolución neolítica había alcanzado los 86 millones: se había multiplicado por 17 en 4000 años. En los milenios siguientes la población, al faltar un estímulo semejante, se estancó. Seis milenios después, hacia el año 0 de nuestra era la población mundial ni siquiera se había doblado, pues rondaba los 133 millones. Pero este aumento posterior no se debió tanto a una mayor productividad como a la expansión neolítica hacia nuevos territorios.
Un mayor desarrollo técnico.
Hubo en las aldeas sedentarias un mayor desarrollo técnico: en las herramientas de trabajo de la producción alimentaria, como azada, hoz y arado; en los medios de conservación, como la cestería y la cerámica (primero a mano, después a torno); en los sistemas de transporte, con la rueda y el barco de vela; en las construcciones (ladrillo y sillar), con los edificios comunales; en la artesanía, con el tejido y carpintería; en la metalurgia (primero el cobre, después el plomo); en las armas, con las puntas de flecha de metal.

Una inicial división del trabajo.
Una inicial división del trabajo: se diferencian el trabajo agrícola-ganadero de los especializados de ceramistas, alfareros, metalúrgicos... Esto también supuso una mejora de los recursos alimentarios, al permitir una especialización en la producción y el intercambio. Además, hubo una nueva división del trabajo entre hombres y mujeres, al surgir nuevos trabajos más duros que estas no podían desarrollar con igual eficiencia.
El desarrollo del comercio.
La aparición y desarrollo del comercio, al aumentar mucho la variedad de producciones, aumentar la demanda y, a la vez, reducir la autarquía de las comunidades. Había una red comercial en el Próximo Oriente que exportaba obsidiana desde Anatolia, conchas desde el Mar Rojo y el Golfo Pérsico, y los productos, gracias a unos reducidos grupos de mercaderes o nómadas. Esto implicó un intercambio de ideas y una alteración genética de los cereales de distintos lugares así como la difusión del ganado y las técnicas.
El desarrollo de la religión, la cultura y el arte.
El desarrollo de las prácticas religiosas, culturales y artísticas. Las tres estaban directamente relacionadas. Probablemente la religión se basaba en el culto a los astros, asociados a los ciclos productivos. También se consolida el culto a los muertos (enterramientos rituales), sobre todo de las minorías rectoras; a menudo los muertos se enterraban con los cráneos separados y recubiertos de enlucido (Monte Carmelo en Israel) y la mayoría de las casas se decoraban de rojo, lo que induce a creer en un sistema religioso ampliamente difundido y homogéneo. El arte, generalmente con un sentido religioso, se desarrolla y difunde entre las comunidades: figuras de personas y animales, ornamentos y bajorrelieves.

2. DESARROLLO Y EXTENSIÓN DE LA ALDEA SEDENTARIA.

2.1. POBLAMIENTO DE ANATOLIA: CATAL HUYUK.

Anatolia fue uno de los primeros centros de la vida urbana. Un excelente ejemplo es la aldea de Catal Huyuk (colina: “hüyük” en turco, “tell” en árabe), excavada en 1961-1965). Fundada en 7000 aC, creció durante el mesolítico y neolítico, en los dos milenios siguientes, una comunidad agrícola y ganadera, cuya estructura social era compleja, aunque sin una clase sacerdotal.
Su economía se basaba en la agricultura de secano del trigo, cebada, guisantes, lentejas, recolección de frutas y frutos secos, la ganadería bovina, la caza, la minería de la obsidiana, el comercio lejano de la obsidiana, conchas, pedernal, ganado, la artesanía especializada con la fundición de cobre (la primera metalurgia conocida del Próximo Oriente, pues su técnica es más sencilla que la del hierro, que necesita temperaturas mucho más elevadas), la cerámica, tejido, estatuillas, flechas y cuchillos, mazas, etc.
El poblado estaba formado por pequeñas casas, adosadas, sin calles, a las que se accedía por el techo mediante escaleras de madera, con una planta de sala central y habitaciones secundarias. Había algunos pequeños santuarios, recintos sagrados adornados con pinturas murales de escenas de cacería, relieves en yeso de la diosa madre y cabezas de animales.

Los muertos estaban enterrados colectivamente bajo las plataformas para sentarse y dormir de la sala central, después de un periodo de descarnación por las aves. Los jefes eran enterrados con un lujoso ajuar. La religión se basaba en el culto a diosas de fertilidad, con el tótem del leopardo, carneros y toros, en el acto de dar a luz o en gravidez. Los dioses tienen forma de toros con relieves de yeso con cuernos reales. Había posiblemente un culto a los muertos, con la simbiosis de la vida y la muerte, mediante representaciones de buitres atacando cadáveres humanos sin cabeza y pechos femeninos moldeados en las paredes de los recintos sagrados y conteniendo huesos de especies carroñeras.

2.2. POBLAMIENTO DE SIRIA-PALESTINA.
Los descubrimientos en Siria y Palestina son de particular importancia para el estudio de los inicios de la vida sedentaria. De la cultura natufiense (c. 10800-8500 aC) se han encontrado cuevas mesolíticas y yacimientos en terrazas en Monte Carmelo, excavados por la arqueóloga británica Dorothy Garrod entre los años 1929 y 1934, en el desierto de Judea, en el valle del Alto Jordán (restos de casas) y en Jericó (estructuras).
Durante la transición del mesolítico al neolítico surgieron varias comunidades agrícolas, como la de Mureybat en el Éufrates medio, y la de Jericó (8000-6000) donde hay casas de barro.
Hacia el 6000, en algunos yacimientos neolíticos (Monte Carmelo) donde no se fabricaba aún cerámica utilitaria, se enterraron bajo el suelo de las casas mascarillas de barro, modeladas con delicadeza sobre los cráneos de los difuntos.

Una vez que el uso de la cerámica se extendió en el neolítico (c. 6000-4000 aC), llegaron una serie de estímulos culturales procedentes del norte, situación que continuó en los inicios del calcolítico, representado en Palestina por los yacimientos de Gasul en el valle del Jordán y otros próximos a Beersheba.

2.3. POBLAMIENTO DE MESOPOTAMIA.
Hacia el 7000 hay en las mesetas que rodean Mesopotamia, entre el Tigris y los montes Zagros, por el norte y el este, los primeros núcleos sedentarios conocidos, como la aldea de Jarmo (tuvo apenas unos 150 habitantes), con un nivel cultural muy semejante al de la Catal Huyuk y en la que se encuentran ya la mayoría de las plantas y animales domesticados en la región, con una agricultura todavía de secano.
De estas zonas elevadas los campesinos bajaron a los valles fluviales después del 7000 aC, cuando surgieron numerosos pueblos agrícolas en las llanuras aluviales de Mesopotamia, en los cursos de los ríos Eufrates y Tigris, y desarrollaron sistemas de regadío. Son las primeras “sociedades hidráulicas” (concepto desarrollado por Witfogel), en espacios de enorme potencial cultivable, pero con escasos recursos de madera y piedra para la construcción, por lo que debían extender el comercio y su influencia sobre zonas muy amplias (las tierras altas de las que provenían). Fue entonces cuando se desarrolló la metalurgia del cobre, en un lento proceso entre el 7000 y el 5000, a partir de la técnica cerámica; las fuentes de cobre fueron las minas de malaquita, un mineral decorativo, cuya purificación llevó al cobre puro, y luego a sus aleaciones (primero el cobre arsenical, luego el bronce con cobre y estaño).

Hay una secuencia de culturas caracterizadas por su cerámica, de las que destacaremos una sucesión de cuatro:

HASSUNA (6000-5500 aC).
En el norte de Mesopotamia. Se cultivan cereales, y se explota el ganado ovino, bovino y porcino, junto a la caza. Las casas de barro seco evolucionan hasta tener habitaciones especializadas y patios interiores. La cerámica pintada aparece ahora, así como el horno de cerámica de dos cámaras. Se inicia la fundición del cobre y plomo. Hay sellos de coralina y turquesa y por primera vez sellos de impresión (prueba de la propiedad privada).

SAMARRA (6000-5500 aC).
La de Samarra, parcialmente contemporánea de la de Hassuna, se localiza en la región central del Tigris, con la primera técnica conocida de regadío. La cerámica se pinta con muchachas y animales. Hay estatuillas femeninas con pinturas faciales, tatuajes y peinados muy sofisticados.

HALAF (5500 aC).

Aparece en el N de Mesopotamia, tal vez por la llegada de un nuevo grupo, sin continuidad con grupos anteriores, con arquitectura diferente (casa redonda, abovedada de barro seco) y dos ritos funerarios: a) enterramiento en pozos para la mayoría, b) incineración de cadáveres con destrucción ritual del ajuar y enterramiento de las cenizas en vasijas bajo el suelo de la casa; tal vez esta dualidad prueba la coexistencia de dos grupos sociales o étnicos. La cerámica es muy evolucionada y se extendió desde Irán hasta el Mediterráneo. Los sellos (para determinar la propiedad) eran de molde (más tarde, ya en las ciudades, se emplearon cilindros-sellos).

Aparecen los primeros asentamientos en las llanuras meridionales, en los regadíos del Eufrates, con un aumento de la producción que activó la población y el comercio. Había ya cuentas para la contabilidad. El primer templo “Ubaid” en Eridu es un modesto santuario de planta única, con el tipo posterior: fachada decorada, hornacina-altar y mesa ofertorio. La cerámica era verdosa, con dibujos negros.

2.4. POBLAMIENTO DE EGIPTO.
La progresión de las culturas se conoce mejor en el Alto Egipto por la menor colmatación de los restos arqueológicos. La investigación en el sur del país, desde la década de 1960, ha localizado yacimientos donde las poblaciones del paleolítico superior cultivaron cebada, fueron los primeros intentos de aprovechar los ricos suelos de la cuenca del río Nilo. Más tarde, las culturas neolíticas iniciaron la auténtica agricultura, la producción de cerámica y de tejidos, que culminó en la cultura tasiense, que en su fase final se mezcla con el inicio de la metalurgia de la cultura badariense, momento en que se utilizó por primera vez el cobre.
Hubo tres fases predinásticas, pero la tercera, la gerzense, es ya urbana, por lo que se estudia en otro apartado.

BADARIENSE (6500-4000 aC).

El yacimiento de El Badari muestra a una población de agricultores y recolectores que vivían en cabañas de barro. Su cerámica era de color rojo bruñida con bordes ennegrecidos. Los enterramientos eran usuales en pequeñas tumbas de madera en las que se depositaban alimentos y utensilios. Se batía el cobre y se producían cuentas de esmalte vitrificado y paletas de esquisto para los cosméticos.
El desarrollo cultural era notable. La construcción astronómica más antigua que se conoce data de 4500-4000 aC, según Malville (1998). Es un conjunto de grandes bloques de piedra planos, elevados verticalmente y dispuestos en un círculo de losas y cinco líneas, en el yacimiento de Nabta (sur de Egipto, al O del Nilo), un milenio más antiguo que el de Stonehenge. Está orientado E-O.

AMRATIENSE (4000-3950 aC).

Muy breve, se conoce sólo por el yacimiento de El Amra, en continuidad con la cultura badariense, con la misma cerámica roja bruñida con los bordes ennegrecidos, pero con nuevos tipos de cerámica (vasijas monócromas y bícromas). Aparecen ahora las primeras cerámicas decoradas, con diseños geométricos o figuras naturalistas de color blanco sobre fondo rojo-marrón. El sílex era más utilizado que el cobre. El arma más común era la maza de cono truncado.

Muy breve, se conoce sólo por el yacimiento de El Amra, en continuidad con la cultura badariense, con la misma cerámica roja bruñida con los bordes ennegrecidos, pero con nuevos tipos de cerámica (vasijas monócromas y bícromas). Aparecen ahora las primeras cerámicas decoradas, con diseños geométricos o figuras naturalistas de color blanco sobre fondo rojo-marrón. El sílex era más utilizado que el cobre. El arma más común era la maza de cono truncado.

3. LAS PRIMERAS SOCIEDADES URBANAS.
El siguiente paso fue la aparición de la ciudad, un elemento decisivo en la consolidación de la civilización (el mismo término proviene de civitas, ciudad), que permitió una organización y jerarquización en clases sociales, con especialización del trabajo y una gran diversificación de los servicios y bienes producidos, lo que favorece un intercambio de estos servicios y bienes con las materias primas, alimentos y la fuerza de trabajo de las áreas vecinas.
Hay una gran variedad de culturas, muchas veces coetáneas, en Mesopotamia, Egipto, Siria-Palestina, Irán oriental, etc. Es imposible estudiarlas todas, por lo que haremos una selección y nos centraremos en las dos principales civilizaciones urbanas de la región: Mesopotamia y Egipto.

La civilización del Indo influyó en la mesopotámica y, a través de esta, en la egipcia.

LA EXPLICACION MULTICAUSAL DE LA URBANIZACIÓN.
Los factores de urbanización son la producción de excedentes de alimentos, su almacenamiento, distribución y comercio por los miembros de los templos (que tenían un poder coercitivo sobre los productores), lo que a su vez incrementó la población y reforzó la organización social, por lo que era aun más necesario incrementar la producción, en un circuito de retroalimentación de causa-efecto-causa.
Al mismo tiempo, los propietarios más cercanos a los ríos producían más y alcanzaron un estatus social superior, acaparando las mejores tierras y ocupando la cima de la jerarquía social, acumulando la riqueza, el poder religioso y político. Esto favoreció que acumulasen más tierras y nuevamente más poder, etc.
De este modo, la sociedad basada en el parentesco se transformó hacia otra basada en las clases sociales con una especialización productiva.
La última transformación fue la transferencia del poder administrativo del templo al Estado, debido a las necesidades del militarismo derivado de la competencia entre las comunidades por acaparar las mejores tierras y recursos.

3.1. MESOPOTAMIA.
Las ciudades mesopotámicas.
Los sumerios desarrollaron los primeros grandes centros urbanos de Mesopotamia, que crecieron sin planificación a medida que crecía la población, en barrios irregulares que se iban añadiendo al núcleo originario, con una gran densidad.
Hubo tres fases en la evolución urbana: ciudades-templo, ciudades-estado, estados nacionales. En cambio, en las tierras altas de Próximo Oriente sólo se formaron entonces poblados y aldeas, debido a que les faltaba una estructura productiva de irrigación de amplios territorios.
Invención de la escritura.
Es la invención mesopotámica más importante, con un lento desarrollo, desde el primer concepto de los signos escritos como marcas de propiedad, registros, pesos... Hacia el 3500 nació la escritura en Uruk, con tablillas de arcillas con marcas incisas. Los signos eran representaciones de objetos cotidianos, fácilmente reconocibles. Su técnica se fue simplificando con el tiempo para hacerla más práctica, aunque fue un monopolio por la clase sacerdotal o castas especiales (escribas). Era una escritura logográfica (cada signo o grupo de signos era una palabra). Una gran mejora fue el “principio del acertijo”, al asociar otras imágenes a la idea que se quería representar, lo que redujo la cantidad de signos distintos y aumentó la capacidad de emitir mensajes más complejos. En los periodos de Uruk y Jemdet Nasr su finalidad era registrar la contabilidad del templo.
Desarrollo social.
Los ritos y las creencias religiosas mantenían el orden social existente en los primeros poblados. Las fuerzas naturales y la fertilidad eran explicadas “míticamente” por una religión que consideraba dioses a las representaciones de aquellas fuerzas y daba a los sacerdotes el monopolio (por concesión divina) de su apaciguamiento con rituales y sacrificios.
El templo era el centro de la vida religiosa, social, cultural, económica y política, con el reparto de los tributos en especies y su almacenamiento, distribución y venta, las cargas de trabajo para mantener los canales de regadío, las murallas y templos, el trabajo artesanal y el comercio interior y exterior. Por todo ello devino también en sede del poder político.
Los periodos.
En Mesopotamia se ha dividido esta época en dos periodos: de Uruk (3750-3150 aC) y de Jemdet Nasr (3150-2900 aC). El periodo de Uruk está unido directamente a la cultura anterior de El Obeid y en realidad se prolonga hasta el 2900, siendo el periodo de Jemdet Nasr simplemente su culmen. No son avances debidos a nuevos grupos humanos, sino productos de una larga evolución, aunque parece evidente que ya en el periodo de Uruk los sumerios forjaron una compleja civilización.


URUK (3750-3150 aC).
La cultura de Uruk se extendió desde el sur de Mesopotamia hasta Siria.
La arquitectura se desarrolla de un modo extraordinario, como los edificios monumentales de la ciudad de Uruk (Warka), primero sobre unas 8 hectáreas y después hasta sobre 60-100 hectáreas, con 10.000-24.000 habitantes con enormes murallas (los textos informan que había 900 torres, pero parece exagerado). Los templos han sido excavados, no así las casas privadas, que en otros yacimientos muestran una estructura regular aunque la mayoría de los hallazgos apuntan a un crecimiento urbano de carácter orgánico.
El primer templo, en Eridu, era un cuadrado de sólo 3 metros de lado, con ladrillos secados al sol.
El Templo Blanco del dios Anu (el cielo) se alzaba sobre una terraza o plataforma rectangular, de 12 metros de alto, con acceso por rampas y escaleras, que estaba coronada por un edificio de planta tripartita con sala central alargada con alineamientos de salitas a los lados y un altar de ofrendas. La clase sacerdotal que levantó este templo dominaba toda la vida de la ciudad, con grandes recursos económicos y artesanos cualificados.
Otros templos se hallaban en el recinto de Eanna (diosa de la Luna), primero con el Templo de Caliza, recubierto de mosaico (conos incrustados en los ladrillos) para embellecer el edificio de planta tripartita en forma de T. Los siguientes templos, C y D, son de planta más complicada.
La cerámica, sin decoración, pulida y brillante, tiene engobe gris o rojo, reemplazando a las pintadas de El Obeid.
Los vasos de piedra sustituyen en el culto a la cerámica. Un vaso de piedra con peana en Uruk está decorado con registros de la vida religiosa (rituales de ofrendas) y cotidiana.
La cabeza de mármol blanco de Uruk, con incrustaciones, es la primera obra conocida de la escultura monumental de bulto redondo.
La glíptica se desarrolla con la sustitución del sello-impronta por el cilindro-sello, que imprime en serie mensajes o escenas al rodar sobre la arcilla.
JEMDET NASR (3150-2900 aC).

Se consolidan la cultura y la sociedad jerarquizada en el templo. La cerámica en serie es policromada, la decoración a veces es incrustada. Se reconstruyen los templos de Uruk y aumenta la glíptica con cuatro clases de cilindros-sellos. Sobre todo se mejora la escritura.

Se consolidan la cultura y la sociedad jerarquizada en el templo. La cerámica en serie es policromada, la decoración a veces es incrustada. Se reconstruyen los templos de Uruk y aumenta la glíptica con cuatro clases de cilindros-sellos. Sobre todo se mejora la escritura.

3.2. EGIPTO.
Las ciudades egipcias.
En Egipto las ciudades eran de tamaño pequeño o medio, con escasa población pero con importantes responsabilidades administrativas y religiosas, y su progreso posterior fue mucho más rápido que en Mesopotamia, pues se saltó directamente de la ciudad-templo al estado nacional unificado.
Los periodos.
Se distinguen dos periodos, gerzense (3900-3000) y dinástico (c. 3100-300), pero el segundo ya no corresponde a este tema sino al de la civilización egipcia, por lo que no lo trataremos aquí.

GERZENSE (3900-3000).
El periodo gerzense (o predinástico) se extiende entre 3900-3000 aC, en el Egipto predinástico, con el inicio de formación de un Estado. El yacimiento mejor conocido es el de Gerza. Los utensilios, tumbas y poblados son nuevos, con formas de cerámica de color con motivos naturalistas. Los hallazgos de oro y piedras preciosas demuestran su vinculación con las redes comerciales de Oriente Próximo, con una desarrollada economía agrícola y una clase terrateniente que tal vez fue embrión de la clase sacerdotal que dominaría la vida religiosa del país.
El hallazgo de 3.000 tumbas en Nagada (1894-1895) realizado por Petrie permitió conocer el periodo inmediatamente anterior al inicio de la etapa histórica egipcia (c. 3400 aC); estudios posteriores han diferenciado la cultura del sur de Egipto de la del norte, donde las influencias asiáticas occidentales fomentaron el progreso de la cerámica (pintada con representaciones de figuras humanas y de barcas) y de la metalurgia.

FUENTES.
Internet.

Documentales.
Viaje al 10.000 A.C. Documental. 88 minutos. El caso americano.

Libros.
Fagan, Brian M. La aventura de la arqueología. Plaza & Janés. Barcelona. 1985. 368 pp.
Flon, Christine. Gran Atlas de la Arqueología. Ebrisa. Madrid. 1986 (1985 francés). 424 pp.
Garelli, Paul. El Próximo Oriente Asiático desde los orígenes hasta las invasiones de los Pueblos del Mar. Nueva Clío 2. Labor. Barcelona. 1988 (1970). 344 pp.
Gordon Childe, Vincent. Nacimiento de las civilizaciones orientales. Península. Barcelona. 1968. 304 pp.
Gordon Childe, V. Introducción a la arqueología. Ariel. Barcelona. 1972 (1956 inglés). 181 pp.
Redman, CH. L. Los orígenes de la civilización. Desde los primeros agricultores hasta la sociedad urbana del Próximo Oriente. Crítica. Barcelona. 1990. 445 pp.
Service, Elman R. Los orígenes del Estado y de la civilización. Alianza. Madrid. 1984 (1975). 386 pp.
Soden, Wolfram von. Introducción al orientalismo antiguo. Ausa. Barcelona. 1987. 321 pp.

Artículos. Orden cronológico.
Malville, J. Mckim; Werndorf, Fred; Mazhar, Ali A.; Schild, Romauld. Megaliths and Neolithic astronomy in southern Egypt. “Nature” (IV-1998) 393 y 488-492. 
Gore, Rick. Una historia forjada por el desastre. “National Geographic”, v. 7, nº 1 (VII-2000) 32-71. La teoría de la inundación del Mar Negro en p. 71.
Piquer, Isabel. Descubren en el Mar Negro los restos de una ciudad del 5000 antes de Cristo. “El País” (14-IX-2000) 38. Ballard descubre para “National Geographic” restos submarinos.
AA.VV. Dossier El Neolític. La primera revolució al Mediterrani. “L’Avenç”, 274 (XI-2002) 27-58.
Agencias. Descubierto en Israel el cultivo más antiguo del mundo Se trata de un higo de 11.400 años de antigüedad hallado en el Valle del Jordán. “El País” (1-VI-2006).
Sampedro, Javier. Hallado en el valle del Jordán el vestigio más antiguo de agricultura. Los arqueólogos descubren una plantación de higueras de hace 11.400 años. “El País (2-VI-2006) 42.
Rodríguez, Jesús. Erbil, la ciudad donde todo empezó. “El País” Semanal 1.856 (22-IV-2012) 34-44.
Roura, Núria. Suntuosos collares de 7.200 años. “El País” Cataluña (31-VII-2014) 5. Descubren un taller de “joyería” (un conjunto de abalorios de mármol y hueso) en el yacimiento neolítico de La Draga en Banyoles. El lago ha permitido conservar 1.400 pilones de madera de los palafitos y los tres arcos más antiguos de Europa.
Rengel, Carmen. El aceite de oliva más antiguo. “El País” (2-I-2015) 52. Hallan en el yacimiento de En Zippori (Israel) los restos de aceite de oliva más antiguos, del 5800 aC, en unas vasijas de cerámica.

APÉNDICES (para comentarios en clase).
Agencias. Descubierto en Israel el cultivo más antiguo del mundo Se trata de un higo de 11.400 años de antigüedad hallado en el Valle del Jordán. “El País” (1-VI-2006).
‹‹Investigadores israelíes han descubierto evidencias en el Valle del Jordán que demuestran que el ser humano comenzó a cultivar árboles y plantas hace 11.400 años. Así lo informa el diario The Jerusalem Post, que da cuenta de una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad Bar Ilán de Tel Aviv y que publica esta semana la revista científica Science.
En el artículo, el profesor Mordejai Kislev, la investigadora Anat Hartman y su colega Ofer Bar-Yosef dan a conocer el descubrimiento, entre los restos arqueológicos de una vivienda en la localidad de Gilgal, situada en el Valle del río Jordán, de lo que se cree que es la planta doméstica más antigua del mundo: un higo. El higo, que no tiene semillas fértiles, ha sido presentado como la evidencia más antigua de una planta cultivada por el hombre. Los frutos son una variedad de higos en los que la fruta se constituye y madura sin polinización. Estas frutas permanecen en el árbol en vez de desprenderse y los higos se vuelven suaves, dulces y comestibles.
Los expertos de la universidad de Bar Ilán, con los que colaboraron investigadores arqueológicos de Harvard, concluyen que los higos fósiles encontrados en Gilgal carecen de semillas porque sufrieron una mutación, que raramente se produce en higueras salvajes y que no podría haberse dado sin la ayuda humana. La investigación también pone de relieve detalles para entender lo que supuso la revolución agrícola, y destaca que los seres humanos aparentemente sabían cómo plantar árboles delicados como la higuera al inicio del neolítico (que concluyó hace 7.500 años), y de esta manera eran capaces de incrementar sus cosechas.
Ni lentejas ni garbanzos ni cebada
“A medida que se fue perfeccionando el cultivo de los higos, los esquejes de la planta fueron aparentemente transportados a zonas distantes y plantados, a fin de obtener nuevas cosechas en el futuro, tras varios años”, refiere el artículo. El cultivo de este fruto se desarrolló de forma paralela a la siembra de semillas rústicas de avena del monte Tabor y de cebada salvaje, añade. El cultivo del higo, según escriben los investigadores israelíes, parece haber formado parte de una fase separada de los comienzos de la agricultura, entre el segundo período (siembra de cereales salvajes), y la tercera fase (siembra de cereales domesticados). “Fue muy fácil conseguir el higo. Se planta y las cosechas se obtienen pocos años después”, destacan.
Hasta ahora, los expertos pensaban que la revolución agrícola -la esencial transición del período de caza y nomadismo hacia la agricultura- ocurrió hace 11.500 en el Creciente Fértil. Sin embargo, los científicos no se ponían de acuerdo sobre si fueron las lentejas y garbanzos los primeros cultivos, conforme mostraron fósiles encontrados en el sur de Turquía, o si la primera cosecha humana fue de cebada, en el actual Israel.
Los descubrimientos exigen “una nueva concepción sobre dónde comenzó la agricultura y cuál fue la planta pionera, porque los hallazgos de cereal y legumbre que fueron descubiertos en el sur de Turquía e Israel no son tan antiguos y la cosecha de higos en Israel podría haber precedido a la agricultura en Turquía”.››

Sampedro, Javier. Hallado en el valle del Jordán el vestigio más antiguo de agricultura. Los arqueólogos descubren una plantación de higueras de hace 11.400 años. “El País (2-VI-2006) 42.
‹‹El origen de la agricultura se ha buscado siempre en los cereales, cuyos primeros cultivos se dieron hace 10.500 años en Oriente Próximo. Pero un grupo de arqueobotánicos israelíes acaba de descubrir nueve higos de una variedad claramente domesticada, almacenados hace 11.400 años en una despensa del primitivo asentamiento neolítico de Gilgal I, en el valle del Jordán. La domesticación del higo vino facilitada por una mutación espontánea que lo hace comestible pero estéril: el primer agricultor sólo tuvo que coger aquella rama y plantarla en el suelo.
“Hace 11000 años hubo un giro crucial en la mente humana, de explotar la Tierra como es a modificarla activamente para satisfacer sus necesidades”, afirma el principal autor del trabajo que se presenta hoy en la revista Science, Ofer Bar-Yosef, de la Universidad de Harvard. “Este giro a un estilo de vida sedentario y basado en el cultivo rompió con más de dos millones de años de historia como recolectores y cazadores”.
Gilgal I es uno de los yacimientos más antiguos del Neolítico, situado 12 kilómetros al norte de Jericó, en el valle del Jordán. La casa de la despensa fue excavada en los años setenta, pero la muerte del arqueólogo israelí que dirigió aquella operación condenó al olvido a los materiales que había rescatado de allí, que llevaban 30 años archivados en un armario del Museo Israel de Jerusalén. El año pasado, el museo invitó a Bar-Yosef a examinar aquellos viejos hallazgos, y aparecieron los nueve higos junto a más de 300 gránulos sueltos de la misma fruta.
Bar-Yosef y sus colegas de la Universidad Bar-Ilan de Israel apreciaron de inmediato que los higos -sus restos están carbonizados, pero en un extraordinario estado de conservación- eran de una variedad comestible, y que parecían haber sido desecados y almacenados para consumirlos en invierno. La parte difícil de su trabajo ha sido reunir las pruebas de que, en efecto, los nueve frutos sólo pueden pertenecer a una variedad domesticada de higo, puesto que carecen de semillas, y sólo podrían haberse reproducido por esquejes.
Una mutación proverbial.
Su conclusión es que los primeros higos domesticados -tal vez el origen de la agricultura y, por tanto, de la civilización- fueron producto de una mutación espontánea, propagada después por los humanos mediante esquejes sucesivos. Las mutaciones de este tipo son conocidas en las higueras silvestres: producen una variedad llamada “partenocárpica”, en que la fruta madura sin necesidad de polinización y se queda pegada al árbol, ganando en suavidad y dulzura en lugar de pudrirse en el suelo.
Los mutantes partenocárpicos se dan ocasionalmente en la naturaleza, pero son estériles porque sus higos no tienen semillas. “Una vez que ocurrió la mutación partenocárpica”, conjetura Bar-Yosef, “los humanos debieron de darse cuenta de que aquellos higos no eran capaces de producir nuevos árboles, y el cultivo de la higuera se convirtió en una práctica común. En este acto intencional de plantar una variante específica de higuera podemos ver los orígenes de la agricultura. El higo comestible no habría sobrevivido de no ser por la intervención humana”.
La mutación partenocárpica fue un verdadero regalo de la naturaleza, pero no bastó por sí misma para producir la variedad hallada en Gilgal I. Según otro de los autores, el arqueobotánico Mordechai Kislev, los primeros pobladores neolíticos de Oriente Próximo debían haber estado “varios siglos” cultivando las higueras mutantes y seleccionando sus características. Bruce Smith, del Museo Nacional de Historia Natural de Washington, señala en Science que el origen de la agricultura “fue un proceso lento que tuvo lugar a pequeña escala en distintas zonas, a base de prueba y error con distintas plantas”.
Pero las mutaciones naturales y la facilidad de cultivo hicieron que la domesticación de la higuera ganara por más de mil años a la de los primeros cereales, y por más de 5000 al resto de los árboles frutales. “Los higos de Gilgal, que estaban almacenados junto a bellotas y variedades silvestres de cebada y centeno, indican que la estrategia de subsistencia de los primeros agricultores neolíticos fue la explotación mixta de plantas silvestres y la domesticación inicial del higo”, afirma Bar-Yosef.
Esa mezcla de plantaciones de higos y cultivos de cereales silvestres “se practicó ampliamente hace casi 12000 años en todo el ala occidental de Oriente Próximo”.
Un invento caído de los árboles.
Algunas mutaciones, como las que agrandan y compactan las espigas de los cereales, tuvieron más importancia que otras durante la domesticación de las plantas de cultivo que encendió la revolución neolítica y creó las condiciones para el desarrollo de la civilización. Pero la mutación partenocárpica de la higuera, que inventa de pronto un higo carnoso, dulce, suave y que no se cae al suelo, encaja más en una parábola bíblica que en un texto de genética.
La razón de que el higo comestible parezca diseñado para satisfacer a una criatura terrestre es que lo está. La criatura se llama blastófago (Blastophaga psenes), y es la avispa simbiótica que se ocupa desde hace millones de años de polinizar a la higuera silvestre.
Las higueras silvestres tienen dos sexos (uno femenino y uno hermafrodita, al que llamaremos macho para abreviar). Las flores del macho tienen un estilo más corto (dos milímetros) que las de la hembra (tres milímetros). La avispa pone sus huevos a través de un tubo (ovipositor) que mide casi exactamente dos milímetros.
Si la avispa llega a una flor hembra, lo único que puede hacer es polinizarla. No porque no intente también poner un huevo dentro de su ovario, sino porque no puede consumar el acto: le falta un milímetro para superar el peaje del estilo femenino.
Así que el blastófago sólo puede poner sus huevos en la flor macho. Y la higuera premia a su larva con un higo: un argumento de peso para renovar el contrato de simbiosis. La mutación partenocárpica viene a ser un argumento al que nadie escucha.››