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miércoles, 30 de abril de 2014

CS 1 UD 15. La Prehistoria de Baleares. La cultura talayótica y las primeras colonizaciones.

CS 1 UD 15. LA PREHISTORIA DE BALEARES. LA CULTURA TALAYÓTICA Y LAS PRIMERAS COLONIZACIONES.
Índice.
Los primeros pobladores pretalayóticos de las islas Baleares.
La cultura talayótica en Mallorca y Menorca.
Dosier: Los poblados talayóticos.
La llegada de los pueblos colonizadores y el postalayótico.
La colonización púnica de las islas Pitiusas.
Religión y mundo funerario cartaginés en las islas Pitiusas.
RESUM EN CATALÀ.
Els primers pobladors.
La cultura dels talaiots.

Los primeros pobladores pretalayóticos de las islas Baleares.
El periodo pretalayótico (c. 3000-1000 aC) comenzó con una economía neolítica y hábitats en cueva. Poco después del año 2000 aC. se introdujo el cobre junto a influencias campaniformes. En la etapa final, a partir del 1700 aC, aparecieron los poblados de habitaciones naviformes de planta alargada, que se mantuvieron durante el arranque del periodo talayótico, como Son Oms. Los enterramientos, de inhumación, se realizaban en hipogeos y en cuevas. Proliferaron los puñales triangulares, los aros, los punzones y las puntas de flecha, todos ellos de bronce procedente del comercio exterior.
Los primeros pobladores, de la cultura llamada pretalayótica, llegaron probablemente a las Baleares (Mallorca, Menorca e Ibiza) en el periodo del Cobre (Calcolítico).
Hay distintas teorías sobre su periodización. El arqueólogo Aramburu (2007) la data  hacia el 2300 aC y la considera proveniente del norte de Cataluña o el sur de Francia, y desmiente las estimaciones muy anteriores, la más antigua del 7200 aC y más recientes de 4200 aC, porque no las sustentan pruebas incontestables.
La mayoría de los historiadores actuales apuntan un periodo pretalayótico dolménico (2500-1600 aC) en todas las islas, desde Ibiza a Mallorca y Menorca, seguida de otro pretalayótico naviforme (1600-1000 aC), del que solo se han encontrado hasta ahora restos en Mallorca y Menorca, y sería de transición hacia el periodo talayótico, .

Vivienda navetiforme.

La población era muy escasa y vivía en pequeños poblados de viviendas en forma de navertiformes (naves invertidas), alimentándose sobre todo de la ganadería y solo un poco de la agricultura y la pesca. Era una sociedad bastante pacífica, pues apenas hay armas ni defensas. Sus enterramientos eran en cuevas naturales o artificiales.

La cultura talayótica en Mallorca y Menorca.
La cultura talayótica se desarrolló durante las Edades del Bronce y del Hierro en las islas de Mallorca y Menorca. Toma su nombre del término mallorquín talayot (atalaya en castellano).
La datación de la cultura talayótica es un tema todavía a debatir.
La historiografía tradicional apunta que hacia 1300-1200 aC hubo un importante cambio cultural, en parte por evolución interna y en parte por la llegada de pueblos colonizadores a través del Mediterráneo; se considera factible que el impulso sería la llegada de uno de los Pueblos del Mar, los ballein (lanzadores de piedras, por honderos) citados en fuentes egipcias.
Las aportaciones más novedosas sugieren la división de estos siglos en dos periodos. El primero es el talayótico (1000-450 aC) y el segundo es el postalayótico (450-123 aC), marcado este por la creciente aculturación debido a las influencias de púnicos y otros pueblos vecinos.
Se edificaron numerosos poblados fortificados que mostraban una jerarquización y extrema división del territorio. Mejoraron las técnicas de fundición del bronce e irrumpieron una más variada gama de productos metálicos, como espadas o pectorales. 
Lcultura talayótica destaca por sus monumentos arquitectónicos más conocidos, las torres llamadas talayots, existentes solo en Mallorca y Menorca, no habiéndose encontrado restos en Ibiza.


Talayot de Torellonet (Menorca).

Los talayots son grandes torres defensivas de mampostería, en varias formas: circulares, cuadradas, troncopiramidales o troncocónicas, en inicio erigidas individualmente y rodeadas de cabañas habitacionales con límites de piedra y alzados de troncos de madera. Tenían una función múltiple: defensa del poblado, límite del territorio, vivienda y espacio de ritual religioso, Aramburu (2007) ha apuntado su disposición mirando a los puntos cardinales, lo que sugiere un culto solar.
Desde el año 1000 se agruparon los lugares de hábitat y se amurallaron, caso de Can Jordi o Es Pedrega, generalmente con varios talayots que funcionaban como elementos defensivos básicos, al vertebrar los muros exteriores de los poblados.




Taula de Trepucó. Al fondo se observa el enorme talayot del poblado.



Taula de Torre d'en Galmés, el mayor poblado de  la isla,

Las taulas son recintos religiosos con un gran monumento central en forma de T, con una piedra vertical (ortostato) rematada con una losa superior en posición horizontal. Tienen una función  religiosa-funeraria similar a la del dolmen megalítico. Son exclusivas de Menorca y aparece una sola por poblado. Habrían sido introducidas a finales del siglo IV aC, aunque continuaron en uso hasta el siglo II dC. Destacaron las de Sa Torreta de Tramuntana, Trepucó y Torralba d”en Salord.
Hay varias interpretaciones sobre su forma y función. 
La tesis más seguida es la que señala que el monumento se erigía tal como lo vemos hoy y sería pues una variación del dolmen que ya se conocía en la época pretalayótica dolménica (2500-1600 aC). Las dos funciones principales serían la religiosa para ceremonias y la funeraria, para la que se usarçia la piedra horizontal como lugar de descarnamiento por las aves y desecación de los cadáveres, antes de enterrar los huesos.


Taula de Torralba d'en Salort (Alayor, Menorca).



Otra tesis apunta a que la taula, además de la función anterior de altar funerario del cuerpo para la ascensión del alma mediante su ingestión por los pájaros divinos, serviría de pilar central para la cubierta de todo el espacio que lo circunda. Habría así una analogía con edificios religiosos similares de muchas culturas primitivas de Eurasia, América y África. Unos troncos, unas ramas y tal vez cuerdas y pieles se apoyarían en los ortostatos verticales que todavía se contemplan a su alrededor, configurando así un edificio cubierto y mayor que el actual, incluso con capillar, en el cual los miembros de la comunidad practicarían rituales en las ceremonias religiosas tales como bailes y rezos, el mantenimiento del fuego (oikos) sagrado, y la inhalación en el recinto cerrado del humo de mata (el mirto griego, de conocidos efectos alucinógenos, usado por la pitonisa de Delfos y otras sibilas) y romero.



Centro del santuario de Gobleki Tepe.

Otra tesis apunta a que la taula menorquina proviene en cuanto a las formas artísticas y a su función de una cultura emparentada con la de Gobleki Tepe (Turquía), nueve milenios anterior. Es un santuario previo al Neolítico o apenas iniciado este, datado hacia el 10.000 aC y probablemente dedicado al culto de la Diosa Madre, que perduraría a lo largo del Mediterráneo hasta la época romana, La analogía de este santuario con la taula menorquina de Trepucó va más allá de la forma del ortostato vertical y la loseta horizontal de cubrición, pues es también análoga la disposición circular de las otras piedras alrededor de la central. Las mayores diferencias son que en Menorca el tamaño de la piedra central es mayor, que hay una sola taula en el recinto (en Gobleki Tepe hay dos en el centro, posiblemente para dos dioses principales), que los ortostatos circundantes no es plausible que también estuvieran coronados con losetas, y que no tienen relieves (los de Gobleki Tepe son animalísticos, propios de una cultura todavía de cazadores-recolectores). 

Naveta de's Tudons.

Rafal Rubí
Naveta de Rafal Rubí (Menorca).

Las navetas de Menorca, construcciones en forma de nave invertida y servían como espacios funerarios. Destaca la de Tudons.
La población, más abundante que en el periodo anterior, se alimentaba todavía sobre todo de la ganadería, y competía por recursos escasos, por lo que había frecuentes conflictos, y se han encontrado muchas armas (destacan las hondas y las espadas). La religión tenía importantes santuarios, al parecer dedicados al culto del toro.

Dosier: Los poblados talayóticos.
Los poblados del periodo talayótico se hicieron más grandes, con murallas y talayots defensivos, santuarios y recintos funerarios próximos, Destacan en Mallorca el de Capocorb Vell (Llucmajor) y en Menorca los de Trepucó y Torre d'en Galmés.


Capocorb Vell.

La llegada de los pueblos colonizadores y el postalayótico.
Hacia el 1300-1200, coincidiendo con al cambio de la cultura pretalayótica a la talayótica, llegaron a Baleares los primeros pueblos orientales, micénicos y fenicios, probablemente para comerciar y avituallar sus barcos que proseguían su viaje hacia la Península Ibérica, fuente primordial de metales. Pero durante siglos su influencia cultural fue relativamente escasa.
En el siglo VIII aC. se introdujo el hierro, muy probablemente gracias a los pueblos orientales.  Entre el 500 y el 100 aC, fase final de la cultura talayótica, se manifestó una aculturación exterior, primero de origen púnico y finalmente romano.
 Desde el establecimiento púnico de Ibiza hacia el 700 aC y desde numerosos puntos comerciales de las costas la influencia de los colonizadores llegó por fin a todas las Baleares las llamadas Gimnesias (Mallorca y Menorca), y hacia el 500-400 aC tenemos ya una cultura postalayótica, que apenas construye talayots, pero sí poderosas murallas, y mantiene relaciones políticas y comerciales con la vecina isla púnica de Ebusus y su potencia dominante, Cartago. que influyen en las otras islas baleares, que se convierten en importantes centros de reclutamiento de los famosos honderos (foners), mercenarios al servicio del ejército cartaginés, que a su vuelta a las islas después de sus años bélicos en el Mediterráneo traen también dinero y conocimientos.
Las guerras púnicas entre Roma y Cartago terminaron con la derrota definitiva de esta, primero en 204, cuando Ibiza aceptó el control romano, y definitivamente en 146 aC, cuando la metrópolis cartaginesa fue destruida, con lo que acabó su todavía probable influencia comercial y cultural sobre las Baleares, que se mantuvieron como un núcleo de amenaza pirática en el centro del Mediterráneo Occidental.
Finalmente, en el 123 aC Roma decidió apoderarse de las islas de Mallorca y Menorca. Su general Quinto Cecilio Metelo conquistó ambas islas, estableció unos 3.000 colonos romanos provenientes de Hispania y en unos pocos decenios la cultura romana consiguió predominar. 

La colonización púnica de las islas Pitiusas.
La isla de Ibiza, poco poblada en la época pretalayótica, fue el lugar elegido por los mercaderes púnicos de Cartago hacia el 700 aC para establecer una colonia comercial, primero en la Caleta y finalmente en el puerto de la actual ciudad de Ibiza, que pronto ocupó el resto de la isla y la de Formentera (que también tenía una escasa población pretalayótica), imponiendo su cultura.
Las islas Pitiusas prosperaron con una agricultura de cereales, vino, higos, la ganadería lanar y la producción de sal en sus grandes salinas.

La ciudad y el entorno de Ibiza en la época púnica.


Religión y mundo funerario cartaginés en las islas Pitiusas.
La religión púnica, con sus dioses de procedencia oriental, contó con pequeños santuarios y templos de mayores dimensiones. El dios Bes, símbolo de la colonia ibicenca, probablemente le dio su nombre fenicio, Ibosim. La diosa Tanit era, entre otras potestades, la protectora del comercio y de las mujeres.

El dios Bes.

La diosa Tanit.

Las esculturas de terracota y piedra de estos dioses se han encontrado en abundancia en los enterramientos.
La necrópolis ibicenca del Puig d'es Molins (en las afueras de la ciudad de Ibiza) es la mayor del Mediterráneo y ha proporcionado una inmensa colección de objetos artísticos y cotidianos que permite conocer la vida y la cultura de los púnicos.


Tumbas del Puig d'es Molins.

RESUM EN CATALÀ.
Els primers pobladors.
Es creu que els primers pobladors arribaren en unes naus molt senzilles des de la Península Ibèrica o des d’Orient: de Sardenya o de la Península Itàlica. Per viure s’instal·laren dins coves naturals i s’alimentaven de la pesca, la caça i dels fruits naturals que trobaven. Quan la població va augmentar, feren habitatges amb pedres, fang i brancatges; les primitives coves són utilitzades després per a enterraments.
Les restes més antigues fins ara trobades són de 4200/4000 aC. A la cova de Muleta (Sóller) i a Son Matge (Valldemossa) s’han trobat restes humanes, agulles d’os i puntes de pedra (sílex). La forma de vida dels primers pobladors era molt senzilla i primitiva: vivien en pau (no s’ha trobat cap arma), desconeixien el ferro, la ceràmica, el cultiu de la terra, la cria d’animals i l’escriptura.

La cultura dels talaiots.
Els habitants de les Illes augmentaren en nombre i organitzaren la vida en poblats, per defensar-se d’altres pobles que arribaven des del mar i els atacaven. Construïren murades de pedra i talaiots. Són importants els poblats coneguts de Capocorb Vell (Llucmajor), So N’oms (Ciutat) i Ses Païses (Artà). Els illencs esdevingueren experts en l’ús de la fona, s’hi entrenaven des de petits i, de grans, es llogaven com a soldats als imperis d’aquell temps.
A Menorca, a més dels talaiots, són famoses les taules i les navetes de pedra, qe servien com monuments funeraris.
Els fenicis, que venien de l’altre extrem de la Mediterrània, organitzaren el comerç a Eivissa, de camí cap a Andalusia d’on treien or i altres metalls. A alguns illots de Mallorca també hi establiren el comerç amb els illencs. L’època dels talaiots durà més de mil anys: des de l’any 1300 aC. fins a l’any 123 aC.

FUENTES.
Documentales.

Poblado de Torre d'en Galmés (Menorca).

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