Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

jueves, 10 de julio de 2014

El yihad y el terrorismo yihadista: Al Qaeda, Daesh...

La yihad y el terrorismo: Al Qaeda, Daesh (Estado Islámico)...

Índice.
La organización Al Qaeda.
Opiniones y análisis políticos sobre Al Qaeda.
La fragmentación y difusión del yihadismo. El Daesh (Estado Islámico).
Opiniones y análisis políticos sobre el Daesh.

La organización Al Qaeda.

Osama Bin Laden. [http://m.abc.es/internacional/20130709/abci-informe-laden-pakistan-201307091018.html]
La organización Al Qaeda, 'la base' o 'la hidra', fue fundada por Osama Bin Laden en 1988, con la intención inicial de combatir a los soviéticos en Afganistán, y por extensión a las fuerzas occidentales en todo el mundo islámico, en especial los israelíes y los estadounidenses. Su objetivo final es crear y extender por todo el mundo un 'califato  islámico', que imponga a la sociedad una interpretación rigorista del Islam, pretensión que implica subrepticiamente la eliminación de malos musulmanes (esto es todos menos los buenos musulmanes que sigan la interpretación de Al Qaeda), cristianos, judíos, ateos, laicos, demócratas y todas las otras fuerzas del mal. Entre sus objetivos señalados figura la recuperación de Al-Andalus, esto es la España que una vez fue musulmana, pero sus ideas abarcan también en un momento posterior el dominio del resto del mundo, pues como en toda ideología totalitaria no hay límites para su ambición final.
Al Qaeda se organizó desde el principio como una red muy abierta, con pequeñas células autónomas, que en lo posible obtienen del mando central apoyo financiero, logístico (armamento), instrucción y objetivos a los que atentar. Un simil muy descriptivo sería que es una franquicia: una empresa central que concede la marca y licencias de terrorismo a las empresas locales, dotadas de amplia autonomía.
Su centro logístico principal fue durante años Afganistán, con el apoyo de los talibanes, que así devolvían el apoyo financiero y militar de Bin Laden, que a su vez se sustentaba sobre dos pilares, una gran fortuna familiar ganada en sus servicios al régimen de Arabia Saudí, y las numerosas donaciones de  sus partidarios multimillonarios.


Foto del atentado del 11-IX-2001 en las Torres Gemelas de Nueva York. Tomada de Wikipedia.

TRENES. mail.google
Foto del atentado del 11-III-2004 en Madrid. [http://blogs.elpais.com/voto-particular/2012/05/la-chatarra-del-11-m-no-esconde-ninguna-irregularidad-seg%C3%BAn-la-guardia-civil.html]


Foto  del atentado del 7-VII-2005 en Londres. [http://elpais.com/diario/2007/11/25/internacional/1195945205_850215.html]

Su mayor éxito terrorista, el sangriento atentado contra las Torres Gemelas (Twin Towers) de Nueva York el 11 de septiembre de 2011, fue su momento de mayor fama pero también el cimiento de su derrota posterior. Los atentados posteriores en Madrid (2004), Londres (2005)  y otras localidades, tanto en Occidente como en países islámicos, tuvieron también una gran repercusión, pero acrecentaron el rechazo de la opinión pública mundial.


Ayman al Zawahiri. [http://abcnews.go.com/Blotter/al-qaeda-ayman-al-zawahiri-surfaces-rare-online/story?id=13378489]

Al Qaeda, en la actualidad bajo el mando político del egipcio Ayman al Zawahiri, y el mando militar de su segundo, el árabe saudí Naser al Washiri, está sumida en 2013 en una crisis, cuyas causas son múltiples:
- La organización sufre por la exitosa política de seguridad de EE UU y sus aliados, que tras la intervención contra los talibanes en la guerra de Afganistán y numerosos eventos en otros países, ha cortado muchos de sus flujos de financiación y reclutamiento, y asestado golpes muy duros a sus centros de formación y grupos de acción. En este sentido, el evento más importante, aunque no exento de una polémica legal y ética, ha sido la muerte de Bin Laden en Pakistán el 2 de mayo de 2011, en un ataque de los cuerpos especiales estadounidenses.
- La mayoría de la población del mundo musulmán se ha desencantado debido que compara los escasos logros del terrorismo con las consecuencias nefastas de su violencia, que se aplica sobre todo a los propios musulmanes. Se estima que más del 98% de las víctimas son de religión islámica.
- La 'primavera árabe' iniciada en 2011, que plantea la democracia (el ejemplo turco es el más atractivo en el presente) como el mejor modelo de futuro, margina la solución violenta, que resta como una  rémora del pasado.
Al Qaeda es pues en la actualidad una organización marginal de escaso apoyo popular activo, aunque goza todavía de una amplia simpatía pasiva. Pero existe el evidente peligro de que la juventud se frustre si no se logran cambios efectivos hacia la democracia participativa y la mejora de las condiciones económicas, especialmente puestos de trabajo. En tal caso, la organización terrorista podría resultar nuevamente una alternativa plausible para una juventud desesperada.

La fragmentación y difusión del yihadismo. El Daesh (Estado Islámico).


Fuente: [http://jorgemestre.com/tag/mali/]

El yihadismo se ha reactivado en el Norte de África, gran parte del África subsahariana de religión islámica y en Asia occidental, fomentado por la situación de gravísima crisis económica, social y política en estas zonas durante 2011-2014.

El mayor impacto político lo ha logrado la organización Daesh (en árabe significa "aplastar"), Estado Islámico (EI) de Irak y Siria, en inglés ISIS), antes llamada "de Irak y Levante" (EIIL), dirigida por Abubaker al Bagdadi, que ha proclamado un califato por encima de las fronteras, con la pretensión de extenderse desde Marruecos hasta Malasia, y que se ha apoderado de importantes territorios en Siria e Irak. En 2014 Daesh está enfrentado militarmente a Al Qaeda, que en comparación es una organización moderada, pero en algunas zonas cooperan para lograr objetivos comunes.
Daesh se nutre de extremistas de decenas de países, incluidos occidentales, la mayoría de origen árabe pero con una significativa aportación de combatientes de origen europeo, más difíciles de detectar.

La respuesta política ante el terrorismo yihadista.
Los expertos occidentales coinciden en general en tres ideas:
- Hay que apoyar sincera y eficazmente a la democracia y las reformas, que aunque a corto y medio plazo pueden reforzar las posiciones de partidos integristas, a largo plazo brindan la mejor solución a los muchos y graves problemas del mundo islámico.
- Hay que alcanzar un acuerdo realista y sostenible para el conflicto israelí-palestino, con lo que se desactivaría el principal foco de tensión entre el Islam y Occidente.
- Hay que fomentar el desarrollo económico de los países del mundo islámico, desde Marruecos a Pakistán, con acuerdos de libre comercio, inversiones y mejoras en el trato a los inmigrantes, tanto entre sus propios países como con el resto del mundo.

Opiniones y análisis políticos sobre la yihad y la lucha contra ella.
Antonio Elorza.
Antonio Elorza, en Estado Islámico y yihad global [“El País” (19-II-2015)] explica:
‹‹(…) la sucesión de errores en las políticas occidentales desde el 11-M. (…) George Bush Jr., se hundió en un pantano, más que en un agujero, y tras él fueron cayendo sucesivamente las estrategias de uno u otro signo. Unos, por seguir la estela de la cruzada antiislámica; otros, inhibiéndose o apostando por una imagen idílica del islamismo, envuelta en ceremonias y retórica: la Alianza de Civilizaciones. Sin que faltasen aquellos intelectuales que en nombre de un bienintencionado rechazo de la islamofobia adoptaban la política del avestruz, negándose a ver la realidad, por aquello de que el terrorismo no podía tener que ver con ideas del siglo VII o que era una simple respuesta al imperialismo occidental.
(…) se proclamaba hace 10 años que todas las doctrinas llevaban a la concordia. (…) Ahora, tal como van las cosas, se pasa a diluir la realidad en sentido inverso, intentando probar que toda religión comporta la violencia: budismo y judaísmo, islam y cristianismo. Otra ceguera voluntaria. La argumentación es especiosa, pues en el islam las llamadas a la fraternidad se refieren siempre a los creyentes, mientras a los no-creyentes les está reservada la lucha a muerte. Las cosas quedan claras en contra de la propuesta interpretativa: no existe ambigüedad alguna entre violencia y no violencia; a cada cual, lo suyo. Nada de eso hay en el budismo o en los Evangelios. (…)
Se ha perdido más de una década, desaprovechando la lección que diera Bush como gran organizador de desastres, cuando aunó el crimen contra la humanidad, causante de tantos miles de muertos desde su engaño a la ONU, con la supina estupidez de destruir un Estado sin tener recambio alguno. Amén de desconocer que estaba abocado al fracaso el establecimiento de instituciones representativas en un avispero religioso como el de Irak, con un islam habituado al autoritarismo. Tampoco anduvo muy fino Obama al irse sin más del país, ignorando qué podía suceder luego y siendo desbordado finalmente por la repentina expansión del ISIS. Los islamólogos ni se enteraron. La historia se repitió más tarde en Libia, con el resultado conocido. A fin de cuentas, Afganistán es el mal menor, y no por azar, sino por haber pactado previamente con los poderes tribales. Parece repetirse una y otra vez la historia del Gobierno de Jimmy Carter, cuyo embajador en Teherán le contaba que Jomeini era como Gandhi. Parábola de los ciegos una vez más.
Frente a ello, la instalación del Estado Islámico ha sido un paso decisivo para hacer de la yihad protagonista de esa singular guerra mundial declarada a Occidente. La sustentan los llamamientos del Corán para lograr mediante la lucha que en todo el mundo impere la verdadera fe (versículos 8.39 y 2.193). Por eso en la mente de todo musulmán radical, la imagen del Estado Islámico de Al-Bagdadí desempeña un papel similar al del Estado soviético después de la Revolución de Octubre: lo que era un sueño inalcanzable es ahora realidad. De ahí que el califato de Raqqa, su capital en Siria, no dudase en difundir una imagen precisa de su funcionamiento, aplicando con todo rigor las reglas de la sharía, según describen reportajes por ellos auspiciados sobre el Estado Islámico.
Es un orden social perfecto, tal y como fuera sistematizado hacia 1300 por Ibn Taymiyya, reconocido por los ortodoxos sunníes —entre ellos Bin Laden— como El Jeque del Islam, sobre el Corán y los hadiths. La sharía determina la acción de gobierno y establece una absoluta regulación de las costumbres, garantizada por una policía a quien compete asegurar que en Raqqa “se promueve lo mandado y se impide lo prohibido” por Alá. Nada escapa a su vigilancia, ni un niqab algo corto, ni quien infringe el Ramadán. Es un modelo acabado de totalitarismo, homólogo del que describe para los meses de gestión yihadista en Malí el cineasta Abderrahman Sissako enTombuctú. Los derechos individuales no existen, y eso puede repugnar a nuestra sensibilidad; ejemplos, la crucifixión de un delincuente (más bien cristiano) en Raqqa, mostrada en los documentales, o la voladura de mezquitas shiíes. Solo que a los ojos de musulmanes radicales, tales escenas, en vez de antídotos, constituyen otros tantos alicientes para apuntarse a la yihad. En el reportaje, los adolescentes claman como posesos por la muerte de los infieles y la destrucción de Occidente. El yihadismo implica una deshumanización radical.
El “Gobierno de la sharía” en el Estado Islámico de Al-Bagdadí no se conforma con la regulación obsesiva de la vida social, sino que debe proyectarse hacia el exterior mediante la yihad. Así en torno suyo surge una auténtica metástasis yihadista, cuya última manifestación vemos en Libia. Cuenta también la sanguinaria Boko Haram de Nigeria. Y como puntas de lanza, en línea con la “yihad global” de Setmarian, los comandos y lobos solitarios que practican un terrorismo selectivo, dirigido a generalizar la inseguridad en Europa. El 8.60 coránico manda aterrorizar al enemigo de Alá, y qué mejor terror que el inspirado por las degollaciones de coptos y de rehenes, o las ejecuciones de “Charlie Hebdo”… En Occidente, horror e impotencia.
¿Qué hacer frente a este nuevo desafío a escala mundial? Sin duda, reconocer su contenido bélico, y actuar en consecuencia, según cada brote, sin excluir la acción militar (ejemplo: Malí), pero sobre todo prevenir su crecimiento, con políticas positivas, evitando a cualquier precio los vacíos de poder. Siempre sin olvidar la distinción entre islam y yihadismo; de otro modo, caeremos bajo la férula de reaccionarios xenófobos como Marine Le Pen o el leghista Salvini.››

Fernando Reinares.
El experto Fernando Reinares, en Califato y terrorismo global [“El País” (10-VII-2014)] explica que el Estado Islámico, que se ha despojado de las referencias a Irak y Levante en su nombre, aspira a instaurar un imperio político panislámico en competencia con Al Qaeda por la supremacía en el universo yihadista. El nuevo líder reivindica su autoridad política y religiosa sobre todos los musulmanes. La actual rivalidad entre los combatientes en Irak y Al Qaeda podría acabar en cooperación.
‹‹(…) Durante los dos últimos años han circulado, incluso entre periodistas y comentaristas occidentales dedicados a temas de Oriente Próximo, especulaciones en apariencia racionalistas, unas veces infundadas y otras exageradas, sobre conexiones de la actividad terrorista que tiene lugar en Siria e Irak con los gobernantes de ambos países o de otros de la región, incluyendo a los de la península Arábiga. Especulaciones, por ejemplo, a las que era común relacionar los atentados el EIIL con el beneficio que supuestamente suponían para el régimen de El Asad en Siria. Como si dicha organización yihadista no tuviese una dinámica autónoma respecto al modo en que evolucionara la correlación de fuerzas entre otros contendientes asimismo implicados en la guerra civil que desde 2011 asola ese país.
Especulaciones que también lo eran al presentar al EIIL y sus actividades terroristas como mero producto de los servicios de inteligencia de Arabia Saudí o de patrocinadores que actúan desde otros países del Golfo como Qatar. En este sentido, sin embargo, hay indicios suficientes para considerar verosímil que los extraordinarios avances del EIIL en Siria e Irak se deben en parte al apoyo que esta organización yihadista ha recibido desde esos dos sultanismos. Incluso para sospechar que los servicios de inteligencia saudíes, al menos hasta abril de este mismo año, intentaron manejarla como proyecto de su asistencia encubierta a las facciones extremistas de la oposición siria. Pero la lógica del EIIL no estaba sujeta a la voluntad de quienes imaginaron instrumentalizarla. Menos aún, es obvio, a la de quienes eran vistos como favorecidos por su brutalidad. Al contrario.
(…) El EIIL es la tercera denominación consecutiva de una organización yihadista que asumió este nombre en 2013 pero desde 2006 era conocida como Estado Islámico de Irak (EII) y anteriormente como Al Qaeda en la Tierra de los Dos Ríos (AQTDR), fundada en 2004. A lo largo de más de ochos años confinó sus actividades al territorio iraquí. A excepción de un importante atentado suicida perpetrado en noviembre de 2005 en Ammán, que podría relacionarse con el origen jordano de su entonces máximo dirigente, Abu Musab al Zarqaui, no se le habían atribuido otros actos de terrorismo fuera de Irak hasta que empezó a ejecutarlos en Siria. Sin embargo, el mero hecho de que su líder inicial tuviese nacionalidad jordana y que la organización fuera la extensión reconocida de Al Qaeda en Irak indica que su actuación local se enmarcaba en la yihad global.
Por definición, la proclamación de un nuevo califato apenas anunciada por el EIIL reafirma esta orientación internacional, que además trasciende a la de una agenda regional. Para empezar, el EIIL se ha despojado de las referencias a Irak y Levante en su nombre, que ha pasado a ser el de Estado Islámico (EI) sin más. Al tiempo, discusiones doctrinales aparte, aunque los dirigentes del mismo admiten que la extensión de aquel califato queda administrativamente delimitada en estos momentos a un área “de Alepo a Diyala”, alegan que su autoridad política y religiosa “incumbe a todos los musulmanes”, de modo que el califa designado lo es “para los musulmanes en cualquier lugar”.
Es difícil negar que esta iniciativa, cuya aspiración última es instaurar una suerte de imperio político panislámico que incluya al conjunto de territorios en los que, en algún momento de la historia posterior al siglo VII, ha existido dominio musulmán, supone un evidente desarrollo del yihadismo internacional.
(…) Desde la formación de Al Qaeda en 1988, el yihadismo internacional se encuentra estrechamente relacionado con el terrorismo global. Hace poco más de un año, Ayman al Zawahiri, como el emir de esa estructura terrorista que sucedió a Osama bin Laden, rompió su vinculación con el EIIL, organización a la que desposeyó de la condición de rama territorial de Al Qaeda que hasta entonces ostentaba junto a Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Al Shabab. Pero Al Qaeda y el EIIL, ahora EI, comparten fines aunque discrepan en tácticas y en la secuencia temporal a lo largo de la cual deben alcanzarse. Pero esos objetivos últimos declarados, al margen de otras consideraciones sobre su formulación, son de alcance global, lo que hace que la violencia terrorista a que se recurra con la intención de avanzarlos cumpla con uno de los dos criterios de demarcación del terrorismo global.
El otro criterio de demarcación que permite definir a un terrorismo no ya como transnacional o internacional sino como global, se refiere a la extensión de los actores individuales y colectivos implicados en el mismo, que debe estar en consonancia con aquellos objetivos. Este criterio, que desde hace década y media satisface la urdimbre terrorista relacionada de uno u otro modo con Al Qaeda, está por ver lo cumpla por sí mismo el EI. No es casual que, inspiradas en una misma ideología, ambas entidades pugnen ahora por la supremacía en el yihadismo global como movimiento. Desde la ruptura entre Al Qaeda y el EIIL, éste ha conseguido recabar el apoyo de distintas organizaciones yihadistas que existen como tales, desde Ansar al Sharia en Libia o Túnez hasta Ansar Bayt al Maqdis en Egypto o Abu Sayaf en Filipinas. Incluso provoca fracturas internas en otras aún asociadas con Al Qaeda. También está concitando la adhesión de una mayoría de los musulmanes radicalizados en el seno de las sociedades occidentales, incluida España.
En el contexto de esta competición entre yihadistas adquiere un especial sentido la proclamación del califato hecha por el EI. Esta iniciativa, presentada literalmente como una “victoria”, al igual que la realidad del control que dicha organización ejerce sobre amplias zonas de Siria e Irak, son difundidas como éxitos que contrastarían con el estancamiento y la relativa escasa notoriedad de Al Qaeda. No debe descartarse, sin embargo, que hechos consumados y llamamientos a la reconciliación dentro del movimiento yihadista internacional conviertan la actual competición en cooperación. Mientras tanto, una posible consecuencia de la rivalidad entre el núcleo de una red de terrorismo global existente y el de otra emergente es que ambas, mientras se esfuerzan por revertir la situación y consolidar ventajas respectivamente, traten de movilizar apoyos en su común población de referencia exhibiendo determinación y capacidad para ejecutar atentados espectaculares en o contra Occidente.››


FUENTES.
Intermet.
[http://es.wikipedia.org/wiki/Al_Qaeda] Excelente artículo con muchos datos.
[http://news.bbc.co.uk/2/shared/spl/hi/pop_ups/04/world_al_qaeda/html/1.stm] Resumen de Al Qaeda por la BBC, muy conciso.
[http://elpais.com/tag/al_qaeda] Enlace a los artículos del diario español "El País".
[http://topics.nytimes.com/top/reference/timestopics/organizations/a/al_qaeda/index.html] Los artículos del diario estadounidense "The New York Times".
[http://www.theguardian.com/world/al-qaida] Los artículos del diario británico "The Guardian".

Películas.
World Trade Center (2006). Dirección: Oliver Stone. Duración: 125 minutos. El atentado del 11 de septiembre de 2001 en las Torres Gemelas de Nueva York.
United 93 (2006). Dirección: Paul Greengrass. Duración: 111 minutos. El atentado del 11 de septiembre de 2001, en un avión derribado por los propios pasajeros para evitar que se utilizara como bomba aérea. El mejor film sobre el tema.


Documentales.
[http://www.youtube.com/watch?v=g37VrQ9uXR8]‘La hidra del terror’. Al Qaeda, 10 años después. Documental de TVE 1 (2011). Duración: 46 minutos. Explica el nacimiento, la evolución, los principales atentados y la situación después de la muerte de Bin Laden.

Libros.
Barillari, Simone (ed.). Nueva York, 8:45 A.M. Prólogo de Ana Pastor. Trad. de Antonio García Maldonado y Lucía Ponce de los Reyes. Errata naturae editores. Madrid. 2011 (2006 italiano). 221 pp. Selección de artículos ganadores del Premio Pulitzer, sobre la tragedia de las Torres Gemelas en 2001 y la muerte de Bin Landen en 2011.
Bersntein, Richard J. El abuso del mal. La corrupción de la política y la religión desde el 11/9. Katz. Buenos Aires. 2006. 225 pp. Reseña de Savater, Fernando. Fanatismos del mal, posibilidad del bien. “El País”, Babelia 789 (6-I-2007) 9.
Cockburn, Patrick. ISIS. El retorno de la Yihad. Trad. de Alma Alexandra García. Ariel. Barcelona. 2015 (2014 inglés). 131 pp. El prestigioso corresponsal británico Cokburn, especialista en la zona, analiza el fenómeno, de alcance mundial, sin aliviar los detalles más crudos o los temas más controvertidos. Los dos Estados más responsables del yihadismo (y el atentado del 11-S) no fueron Afganistán e Irak sino Pakistán y Arabia Saudí, pero los EE UU no los presionaron porque los consideraba aliados. Fragmento: Errores que auparon el yihadismo. “El País” Domingo (11-I-2015) 10. / Oppenheimer, W. Patrick Cockburn. ‘Muchos yihadistas europeos son patéticos’. “El País” Ideas (7-VI-2015) 6.
Filou, Jean Pierre. Las 9 vidas de Al Qaeda. Icaria. Barcelona. 2011. 282 pp. Reseña de Sahagún, Felipe. “El Cultural” (10-VI-2011) 22.

Morell, Michael; Harlow, Bill. La gran guerra de nuestro tiempo. Trad. de Nuria Fernández. Crítica. Barcelona. 2016. 400 pp. La reacción de la CIA ante los conflictos en el mundo islámico y el terrorismo yihadista. Reseña de Juan Aviles. “El Cultural” (4-III-2016) 22.
Napoleoni, Loretta. El fénix islamista. El Estado Islámico y el rediseño de Oriente Próximo. Paidós. Barcelona. 2015 (2014 italiano). 143 pp. Analiza a ISIS como un fenómeno complejo, fusión de nacionalismo, integrismo religioso, terrorismo, explotación económica, financiación opaca... Un enemigo moderno, que aplica Internet y nuevas formas de organización para amenazar a Occidente.

Artículos. Orden cronológico.
Caño, Antonio. EE UU trata de contener la ira islámica. “El País” (14-IX-2012) 2-3. Las protestas por un vídeo ofensivo contra Mahoma.
Anderson, John Lee. Bengasi y El Cairo: ataques polarizadores. “El País” (14-IX-2012) 6.
Espinosa, Ángeles. Las protestas islamistas se desatan. “El País” (15-IX-2012) 2-3.
Valenzuela, Javier. La brutal e injusta factura de la Historia. “El País” (15-IX-2012) 6.
Espinosa, Ángeles. El integrismo asalta la ‘primavera árabe’. “El País” (16-IX-2012) 2.
Caño, Antonio. Un desafío a Obama y la democracia. “El País” (16-IX-2012) 3.
Gómez, Rosario G. ¿Patochada o blasfemia? “El País” (22-IX-2012) 28-29. Una película ofensiva sobre Mahoma alienta la violencia en el mundo musulmán y pone en cuestión los límites de la ofensa religiosa y su legislación.
Cembrero, Ignacio. El resurgir de la hidra terrorista. “El País” (20-I-2013) 3. Los grupos salafistas se expanden desde Argelia por todo el Sahel.
Cembrero, Ignacio. El yihadismo rebrota en el desierto. “El País” (3-II-2013) 2-3. El terrorismo de Al Qaeda y sus aliados amenaza en el Magreb/Sahel (Libia, Argelia, Malí, Mauritania, Níger…). Un apartado resume los grupos terroristas.
Cembrero, Ignacio. La yihad cambia de rostro. “El País” (28-IV-2013) 6.
Elorza, Antonio. Yihadismo individual, un conflicto sin salida. “El País” (5-VI-2013) 27.
Bassets, Lluís. La finta del siglo XXI. “El País” (12-VI-2014) 2. El ascenso del terrorismo yihadista amenaza al mundo entero, incluidos los musulmanes.
Elorza, Antonio. Estado Islámico y yihad global. “El País” (19-II-2015) 27-28.

Blanco, P. R. El yihadismo acelera el éxodo cristiano en Oriente Próximo. “El País” (20-IV-2015) 6. Gráfico actualizado de la presencia cristiana en la región.
Redacción. Sangrienta ofensiva yihadista en tres continentes. “El País” (27-VI-2015) 1 y ss. Atentados en Túnez, Kuwait y Francia.
Napoleoni, Loretta. Así se financia el terror yihadista. “El País” (16-XI-2015) 17.
Lapuente, Víctor. Corrupción y terror. “El País” (18-XI-2015) 17. Occidente ha cometido el error de apoyar en el mundo islámico a gobiernos corruptos para combatir el terrorismo.
Carbajosa, Ana. Rachid Benzine / Islamólogo. ‘El wahabismo es la nueva ortodoxia’. “El País” Ideas (3-IV-2016).
Bloom, Mia M. Lazos de sangre y muerte. “El País” Ideas (3-IV-2016).
Di Feo, Gianluca. La lucha contra el yihadismo. “El País” (4-IV-2016).
Martín, Javier. La poderosa narrativa de los fanáticos. “El País” Ideas (3-IV-2016).
Pantucci, Raffaello. El espionaje es clave ante el terror. “El País” Ideas (3-IV-2016). Los servicios occidentales de espionaje contra el yihadismo.
Naím, Moisés. Los mitos del terrorismo yihadista. “El País” (20-III-2016).
Naím, Moisés. Los números del terrorismo. “El País” (27-III-2016). Un análisis estadístico del incremento del terrorismo desde el año 2000. 

Dosier: El terrorismo islámico en Europa.*Tiene entrada propia en epígrafe de Europa.

Dosier: Al Qaeda.
Cembrero, Ignacio. La cadena de revoluciones arrolla a Al Qaeda. “El País” (3-III-2011) 6.
Caño, Antonio. Obama ve el fin de la guerra al terror. “El País” (3-V-2011) 2-3. La muerte de Bin Laden.
Sáiz, Eva. Los ‘mails’ de Al Qaeda disparan la alerta. “El País” (4-VIII-2013) 2-3. La organización da señales de preparar una oleada de atentados.
Cembrero, Ignacio. Al Qaeda recrudece su ataque a los chiíes. “El País” (5-VIII-2013) 5.
Sáiz, Eva. Al Qaeda reaviva el peor temor de EE UU. “El País” (7-VIII-2013) 2.
Agencias. Yemen asegura haber abortado un ataque de Al Qaeda contra instalaciones energéticas. “El País” (7-VIII-2013) 4.
Sáiz, Eva. Yemen, el nuevo bastión de Al Qaeda. “El País” (11-VIII-2013) 2-3.
Cembrero, Ignacio. El terrorismo resurge en Túnez y Libia tras su expulsión de Malí. “El País” (6-X-2013) 3.
Monge, Yolanda. EE UU golpea a Al Qaeda en África. “El País” (7-X-2013) 2-3.
Cembrero, Ignacio. El terrorismo islamista se aprovecha del desgobierno en Libia y Somalia. “El País” (7-X-2013) 3.
Editorial. Al Qaeda se adapta. “El País” (7-X-2013) 30.
Caño, Antonio. EE UU endurece la guerra contra Al Qaeda. “El País” (8-X-2013) 2-3.
Alandete, David. Al Qaeda aprovecha la guerra siria para consolidarse en Oriente Próximo. “El País” (5-XII-2013) 3.
Cembrero, Ignacio. La yihad europea se acelera en Siria. “El País” (22-XII-2013) 3. Muchos ciudadanos de la UE se alistan en Al Qaeda para luchar en Siria.
Cembrero, Ignacio. Los ‘drones’ surcan los cielos del Magreb en busca de terroristas. “El País” (26-I-2014) 7. Argelia y Marruecos intensifican sus esfuerzos armamentísticos contra las filiales de Al Qaeda.
Irujo, José María. El ceutí que no quiso ser mártir. “El País” Domingo (26-I-2014) 2-3.
Duva, Jesús. 50 milicianos españoles combaten en Siria contra las fuerzas de El Asad. “El País” (8-VI-2014) 7.
Callimachi, Rukmini. Europa financia el terror con sus rescates. “El País” (3-VIII-2014) 10-11. Los rescates de secuestrados financian a Al Qaeda.
Rojas, Ana Gabriela. India se pone en estado de alerta ante la creación de una filial de Al Qaeda. “El País” (5-IX-2014) 6.
Gutiérrez, Óscar. Al Qaeda recupera el protagonismo del terrorismo global. “El País” (10-I-2015) 7. El atentado en París la refuerza.

Espinosa, Á.; Gutiérrez, Ó. Al Qaeda reivindica el ataque de París. “El País” (15-I-2015) 2-3.
Faus, Joan. EE UU mata en Yemen al ‘número dos’ de Al Qaeda. “El País” (17-VI-2015) 6.
Naranjo, José. Al Qaeda usa redes locales para crecer en África Occidental. “El País” (17-IV-2016).


Análisis y opiniones sobre Al Qaeda. Orden alfabético.
Bastenier, M. Á. El ISIS está ganando la guerra. “El País” (23-III-2016).

Carlin, John. La larga sombra de Bin Laden. “El País” (11-IX-2013) 27-28. Los atentados del 11-S de 2001 siguen teniendo graves efectos.

Gualdoni, Fernando. Más grande, fuerte e imprevisible. “El País” (7-VIII-2013) 3. Informe del servicio secreto canadiense sobre el futuro de Al Qaeda, de la que prevé que en los próximos años se aliará con grupos más autónomos y oportunistas.

Irujo, José María. La resurrección de Al Qaeda. “El País” (6-X-2013) 2-3. La central se desmorona pero las sucursales locales son más fuertes, sobre todo en África, según los expertos.

Reinares, Fernando. ¿Qué tuvieron en común el 11-S y el 11-M? “El País” (10-III-2012) 31.
Reinares, Fernando. Pensar de otro modo sobre Al Qaeda. “El País” (1-V-2012) 4.
Reinares, Fernando. Al Qaeda no está fuera de juego. “El País” (15-IX-2012) 27. Un resumen de la posición internacional de Al Qaeda.
Reinares, Fernando. Adaptación y competición. “El País” (5-IX-2014) 6. La competencia del EI fuerza a Ayman al Zawahiri, líder de Al Qaeda, a aumentar su protagonismo, lo que explica que ahora extienda su organización al Indostán. Pero prosigue la fractura de Al Qaeda en organizaciones cada vez más autónomas y al fin independientes.

Dosier: ISIS / Daesh / Estado Islámico en Oriente Medio.
Gutiérrez, Óscar. Los hijos de Al Qaeda se rebelan. “El País” (21-VI-2014) 4. Surgen movimientos terroristas sin afiliación a Al Qaeda, especialmente en Siria, Irak y Nigeria.
Bassets, Marc. Obama busca aliados contra el califato. “El País” (28-VIII-2014) 2-3.
Ayuso, Rocío. ‘El terror no tiene cabida en el siglo XXI’. “El País” (21-VIII-2014) 2-3. El EI asesina al periodista estadounidense James Foley con extrema crueldad.
Sancha, N. El reino de la barbarie yihadista. “El País” (21-VIII-2014) 3. El EI ha declarado la independencia de los territorios que domina en Siria e Irak y se extiende fagocitando a los pequeños grupos de rebeldes suníes y mediante el terror.
Espinosa, Á. Un califato instaurado en la crueldad. “El País” (21-VIII-2014) 4.
Gutiérrez, Óscar. La guerra que sedujo a los occidentales. “El País” (21-VIII-2014) 4. Cientos de musulmanes occidentales se han alistado en EI.
Bassets, Marc. Obama se topa de nuevo con la guerra. “El País” (23-VIII-2014) 2-3. El Pentagono advierte que el yihadismo es la mayor amenaza.
Oppenheimer, W. La yihad europea lucha por el califato. “El País” (24-VIII-2014) 4. Son seducidos por las redes sociales y los videojuegos.
Doncel, Luis. Berlín ofrece armas para frenar la yihad. “El País” (2-IX-2014) 2-3.
Espinosa, Á. El avance yihadista rediseña el tablero estratégico de Oriente Próximo. “El País” (2-IX-2014) 4.
Browne, Matta; Katulis, Brian. La OTAN, contra el Ejército islámico. “El País” (4-IX-2014) 31.
Editorial. Asumir la amenaza. “El País” (4-IX-2014) 30. España debe sumarse a la coalición internacional contra la yihad de EI.
Jiménez, Carlos. Treinta países respaldan el uso de la fuerza contra el califato en Irak. “El País” (16-IX-2014) 2-3.
Lombraña, Laura M. Australia desmantela una célula ligada al Estado Islámico. “El País” (19-IX-2014) 13. La policía ha detenido a 15 personas de origen afgano por planear el secuestro y decapitación de civiles al azar en Sidney.
Espinosa, Ángeles. Cuatro países árabes se suman al ataque contra el feudo del Estado Islámico. “El País” (24-IX-2014) 5. Arabia Saudí, Jordania, EAU y Bahréin participan en los bombardeos aéreos en Siria.
Espinosa, Á. El terror gobierna el nuevo califato. “El País” (28-IX-2014) 3-4.
Espinosa, Á. La ‘sharía’ controla toda la sociedad. “El País” (28-IX-2014) 4.
Espinosa, Á. Un Estado sin maquillaje ni tacones. “El País” (28-IX-2014) 5.
Bassets, Marc. La coalición reexamina su estrategia militar ante el avance yihadista. “El País” (15-X-2014) 3.
Monge, Y.; Calatayud, J. M. EE UU y Turquía alteran su estrategia para frenar al Estado Islámico. “El País” (21-X-2014) 2-3. Turquía ayuda a los peshmergas kurdos y EE UU lanza armas en Kobane.
Faus, Joan. EE UU bombardea a la cúpula del Estado Islámico en el norte de Irak. “El País” (10-XI-2014) 4.
González, Ricard. El principal grupo yihadista egipcio jura lealtad al EI. “El País” (11-XI-2014) 5. Ansar bait al Maqdis (Partisanos de Jerusalén) ha asesinado a decenas de personas en el Sinaí.
Blanco, Patricia R. Los ‘lobos solitarios’ proliferan. “El País” (24-X-2014) 3.
Yárnoz, Carlos; Cañas, Gabriela A. El auge de la yihad alarma a Francia. “El País” (22-XI-2014) 3-4. Unos 3.000 islamistas de EI proceden de Europa, y de ellos 1.000 son franceses.
Gutiérrez, Óscar. La guerra de ideas del Estado Islámico. “El País” (22-XI-2014) 4.
Gutiérrez, Óscar. Mejor llamarlo ‘Daesh’. “El País” (22-XI-2014) 4.
Gutiérrez, Ó. Hombres de Sadam apuntalan el poder del Estado Islámico. “El País” (13-XII-2014) 6.
Espinosa, Á. El califato se concentra en sus feudos tras varias derrotas. “El País” (3-I-2015) 5. Las fuerzas kurdas e iraquíes avanzan en Siria e Irak.
Sancha, Natalia. El Estado Islámico eleva su desafío con el asesinato de un militar árabe. “El País” (4-II-2015) 5. Quema vivo al piloto jordano Kasasbeh.
Espinosa, Á. El Estado Islámico destruye piezas del patrimonio arqueológico de Mosul. “El País” (27-II-2015) 4.
Holland, Tom. Quieren borrar una civilización. “El País” (8-III-2015) 8.
Gutiérrez, Óscar. El Estado Islámico extiende sus tentáculos hasta el África Negra. “El País” (14-III-2015) 2-3. Boko Haram se integra en Daesh.
Núñez Villaverde, Jesús A. Daesh y el cuento de la lechera. “El País” (24-III-2015) 27.
Gutiérrez, Óscar. Una yihad con el sello de África. “El País” (12-IV-2015) 6-7. Grupos salafistas como Boko Haram y Al Shabab.
Wood, Graeme. Estado Islámico. Crónica del horror. “El País” Semanal 2.014 (3-V-2015) 28-40.
Bassets, L. Victorias del califato. “El País” (21-V-2015) 4.
Sanz, J. C. La conquista de Palmira y Ramadi da un nuevo impulso al estado Islámico. “El País” (22-V-2015) 3.
Espinosa, Á. Todo está prohibido en el Estado Islámico. “El País” (21-VI-2015) 8.
Sanz, J. C. El Califato desafía el poder hegemónico de Hamás en Gaza. “El País” (21-VI-2015) 9.
González, Ricard. Omar Lamrani / Analista militar. ‘No es buena idea enviar tropas de combate’. “El País” Ideas (5-VII-2015) 3.
Bassets, Lluís. La campaña del Ramadán. “El País” Ideas (5-VII-2015) 4.
Bassets, Lluís. Ni Estado, ni islámico. “El País” (19-XI-2015) 6.
Irujo. José María. Un exjefe antiterrorista alerta de que derrotar al ISIS no basta. “El País” (19-XI-2015) 8.
Sanz, J. C. El ISIS ha matado a 750 personas fuera de Siria e Irak este año. “El País” (22-XI-2015) 6. Compensa fuera los golpes que recibe en su territorio.
Pozzi, S. EE UU impulsa una resolución de la ONU para cortar los ingresos al ISIS. “El País” (18-XII-2015) 8.
Gómez, Luis. La encriptación es la nueva arma del ISIS. “El País” (23-XII-2015) 4. Los servicios secretos piden acceso a los sofisticados sistemas de codificación del ISIS.
Ferrer, I. Holanda se une a los ataques contra el ISIS en Siria. “El País” (30-I-2016) 8.
Faus, Joan. EE UU mata al ‘número dos’ del Estado Islámico. “El País” (26-III-2016). El iraquí Abdal al Qadouli murió en un ataque aéreo. Era el responsable de las finanzas y coordinaba atentados.

Sancha, Natalia; Gutiérrez, Óscar. El ISIS pierde territorio en Siria y en Irak, pero se reactiva en Europa. “El País” (3-IV-2016).

Análisis y opiniones sobre Daesh. Orden alfabético.
Álvarez-Ossorio, Ignacio. Los cómplices del Estado Islámico. “El País” (23-XI-2015) 15. Daesh cuenta con importantes aliados o interesados, algunos ocultos, como el propio régimen sirio.
Álvarez-Ossorio, Ignacio. El furor del Estado Islámico. “El País” (21-VIII-2014) 25.
Álvarez-Ossorio, Ignacio. Cuenta atrás para el Estado Islámico. “El País” (1-X-2014) 33-34.

Bassets, Lluís. El califa pretencioso. “El País” (10-VII-2014) 6. Abubaker al Bagdadi, el líder del Estado Islámico, cuida su imagen de islamista tradicional.
Bassets, Lluís. No es una guerra, es una época. “El País” (3-XII-2015) 3.
Bassets, Lluís. La nueva economía del terror. “El País” (10-XII-2015) 8.

Bastenier, M. Á. ¿Está Daesh ganando la guerra? “El País” (3-II-2016) 8. 

Basterra, Francisco G. La ‘primavera yihadista’. “El País” (21-VI-2014) 4.

Ben Ami, Shlomo. Cegados por el Estado Islámico. “El País” (5-I-2016) 13. La solución no es una invasión terrestre sino frenarlo y deteriorarlo hasta convertirlo en otro Estado fallido.

Borreguero, Eva. Modernizar el islam. “El País” (23-I-2016) 13. Para acabar con el yihadismo hay que revisar la dimensión belicista de los textos sagrados.

Bremmer, Ian. El desafío del Estado Islámico. “El País” (15-IX-2014) 27-28.

Bremmer, Ian. El plan del Estado Islámico. “El País” (12-XII-2015) 14.

Colombani, Jean-Marie. La lucha contra el ISIS. “El País” (2-XII-2015) 16.


De Ayala, José Enrique. ¿No a la guerra? “El País” (9-XII-2015) 14. Hay que proteger a árabes y musulmanes de la crueldad del ISIS.

Elorza, Antonio. La fuerza del islam. “El País” (10-VI-2015) 11. Análisis de la ideología agresiva de Daesh.
Elorza, Antonio. La guerra asimétrica. “El País” (21-XI-2015) 18. ISIS sí es un Estado islámico (de hecho, ultraislámico).
Elorza, Antonio. Yihadismo: la inacción. “El País” (26-III-2016).

Evans, Gareth. Los límites en la lucha contra el Estado Islámico. “El País” (30-IX-2014) 33-34.


Garzón, Baltasar; Delgado, Dolores. El Daesh y los fuegos fatuos. “El País” (26-III-2016).

Gilles Kepel.
Vicente, Álex. Entrevista. Gilles Kepel. “El País” Semanal 2.046 (13-XII-2015) 28-33. El politólogo francés analiza el yihadismo.

Mousavian, Seyed Hossein. Una estrategia sensata contra el ISIS. “El País” (18-XII-2015) 13. Hay que unir a las potencias regionales y mundiales, incluyendo a Irán. Responsabiliza el salafismo wahabí, doctrina oficial en Arabia Saudí, de haber fomentado el terrorismo, y también influye el irresuelto conflicto israelí-palestino, la corrupción y autocracia de muchos regímenes en Oriente Medio, y la intervención de Occidente en Afganistán o Irak.

Naïr, Sami. La trampa iraquí. “El País” (13-VI-2015) 9. Critica la política estadounidense desde Bush que ha fragmentado los Estados y favorecido así a Daesh. Considera que al presente no puede haber democracia a la occidental en los países islámicos de Oriente Medio.

Napoleoni, Loretta. El fénix islamista. Paidós. Barcelona. 2015. Fragmento: Al Bagdadi, el fénix islamista. “El País” Domingo (22-II-2015) 9.
Napoleoni, Loretta. Las reclutadoras del Estado Islámico. “El País” (4-V-2015) 29. Internet como medio para reclutar mujeres occidentales para los yihadistas.
Napoleoni, Loretta. Por qué funciona el Califato. “El País” (29-VI-2015) 11. Pragmatismo y modernidad.

Richard Rechtman.
Altares, Guillermo. El ISIS y la dinámica del genocida. “El País” Ideas (29-XI-2015) 7. Entrevista al psiquiatra y antropólogo Richard Rechtman (París, 1958).

Reinares, Fernando. ¿Libia, pasto del yihadismo? “El País” (26-II-2011) 6. Reinares, investigador principal de terrorismo internacional en el Real Instituto Elcano y catedrático de Ciencia Política en la Universidad Juan Carlos I, descarta la influencia del yihadismo y Al Qaeda en Libia, pese a las advertencias de Gadafi de que los rebeldes son extremistas.
Reinares, Fernando. Califato y terrorismo global. “El País” (10-VII-2014) 33. El Estado Islámico pretende crear un califato por encima de las fronteras. Puede acabar cooperando con Al Qaeda.
Reinares, Fernando. Lo que ofrece el Estado Islámico. “El País” (9-IX-2014) 29. Mientras Al Qaeda ofrece un ideal, el EI ofrece ya un territorio donde aplicar su sharia.

Sherwin, Richard K. La política visual del terror. “El País” (28-IX-2014) 4.

Stephens, Michael. Una guerra inédita. “El País” Ideas (5-VII-2015) 2-3.

Villalobos, Joaquín. El peligro de la guerra. “El País” (6-XII-2015) 14. Una estrategia reactiva contra el ISIS puede fomentar el yihadismo.

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