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martes, 16 de junio de 2015

CS 4 UD 09. La crisis de las democracias y la Segunda Guerra Mundial (1919-1945).

CS 4 UD 09. LA CRISIS DE LAS DEMOCRACIAS Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

INTRODUCCIÓN.
1. LA POLÍTICA DE LOS AÑOS 20.
2. LA CRISIS DE 1929.
2.1. CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL.
2.2. DE LA GUERRA A LA CRISIS (1919-29).
2.3. EL CRACK DEL 29.
2.4. DIFUSIÓN DE LA CRISIS.
2.5. RESPUESTAS A LA CRISIS.
La política económica de Keynes.
El New Deal de Roosevelt.
Otras respuestas.
2.6. CONSECUENCIAS DE LA CRISIS.
La crisis social.
La crisis del sistema liberal.
Los frentes populares.
3. HACIA LA GUERRA.
Las causas remotas.
Las causas próximas.
3.1. LA GUERRA.
Resumen de la II Guerra Mundial.
3.2. EL HOLOCAUSTO.
3.2. LAS CONSECUENCIAS.

INTRODUCCIÓN.
La UD explica la posguerra en Europa y el mundo occidental, la Gran Depresión, el ascenso del fascismo, los orígenes del nuevo conflicto mundial, su evolución y las consecuencias.

1. LA POLÍTICA DE LOS AÑOS 20.
Dos países, Alemania e Italia, quedaron muy defraudados y se encontraron años después luchando en el mismo bando.
En Alemania espolearon el revanchismo la idea de que los militares no habían sido derrotados sino traicionados por los políticos que habían firmado la paz, la ocupación de Renania y las enormes indemnizaciones. La República de Weimar, tras una calamitosa crisis económica a principios de los años 20, sufriendo una meteórica inflación, logró estabilizar económicamente el país entre 1925 y 1929, pero la situación política interna era muy inestable, por la falta de un consenso entre las izquierdas y las derechas, y por el ascenso del nazismo.
Italia consideró que no había conseguido un premio suficiente para compensar las graves pérdidas humanas y materiales sufridas.
Rusia (posteriormente llamada URSS) permaneció aislada tras la guerra civil, hasta que firmó un acuerdo con Alemania en Rapallo (1921).
Turquía consiguió asegurarse, bajo el mando del general y dictador Kemal Ataturk, la independencia e integridad territorial en lucha contra los griegos en 1919-1922.
Japón consiguió la hegemonía en el Pacífico Occidental.
EE UU accedió al rango de gran potencia y en los años siguientes adoptó una política de neutralidad, aunque vigilando que no surgieran grandes potencias amenazantes, de lo que es un ejemplo el Tratado de Washington por el que se mantenía el statu quo en el Pacífico y se limitaban las flotas armadas.
Reino Unido y Francia decayeron en el rango de grandes potencias económicas debido al empobrecimiento padecido, pero mantuvieron su poder político, militar y colonial, y hacia mediados de los años 20 también lograron rehabilitarse económicamente en cifras absolutas, aunque ya jamás relativas.
Las potencias occidentales intentaron solucionar con una serie de conferencias y tratados en los años 20 los problemas del pago de la deuda alemana, la desmilitarización de este país, los acuerdos de desarme y statu quo, los problemas de Turquía, los movimientos anticolonialistas del Tercer Mundo, el aislamiento de la URSS... Durante un decenio funcionó bien el sistema de acuerdos, favorecido por la Sociedad de Naciones, pero la crisis del 29 alteró decisivamente la situación, enconando los conflictos y abriendo la larga crisis de los años 30 que iba a desencadenar la II Guerra Mundial.

2. LA CRISIS DE 1929.
2.1. CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL.
Reino Unido y Francia estaban tan agotados y endeudados que perdieron la hegemonía mundial anterior a manos de EE UU, la nueva gran potencia, aunque pronto volviera al aislacionismo, para disfrutar de los “felices años 20”. La guerra había enriquecido a EE UU, que había acumulado la mitad de las reservas de oro del mundo. Los Aliados le debían más de 10.000 millones de dólares y había invadido con sus productos los mercados mundiales antes pertenecientes a los países europeos.

2.2. DE LA GUERRA A LA CRISIS (1919-1929).
La crisis económica de la posguerra en Europa fue muy dura respecto a la leve caída en EE UU por la caída de la demanda bélica, pero hacia 1925 se había superado por completo.
En general, entre 1921 y 1929, los “felices años veinte”, hubo una etapa de prosperidad económica extraordinaria, basada en el consumismo provocado por la renovada confianza de la población, la publicidad, el aumento de la demanda de nuevos productos (automóviles, electrodomésticos) o viviendas, y la mecanización que suplía la menor mano de obra (muerta en la guerra).
La liberación de la mujer ganada con su esfuerzo bélico en la guerra se reflejó en el derecho de voto, en la moda más libre, en su apariencia distinta (el cuerpo podía mostrarse en parte y debía ser más estilizado), en su participación en muchos empleos y en el ocio público, en el cambio de su estatus social y familiar según el ejemplo de las grandes estrellas del cine...
Se crearon grandes “trusts” empresariales, con multitud de fábricas y obreros, con nuevos sistemas de producción (taylorismo, producción en cadena), con beneficios tan grandes que sus acciones subieron como la espuma.
Los EE UU fueron gobernados por tres presidentes republicanos (1920-1932) partidarios de un retorno a los valores tradicionales, del aislamiento internacional y del proteccionismo comercial. En este clima de recelo hacia lo extranjero y de moralización de costumbres, hay que situar las medidas de restricción a la inmigración con el establecimiento en 1921 de cupos que limitaban el número de inmigrantes a 162.000 al año (antes ya se habían aplicado a chinos y japoneses). Los inmigrantes italianos, polacos o mexicanos se concentraban en barrios propios (guetos) manteniendo su identidad. Se recrudecía el racismo con el movimiento del Ku Klux Klan. Se aprobaba la Ley Seca, que prohibía la importación, destilación y comercialización de bebidas alcohólicas, lo que redujo el número de consumidores pero sentó las bases para la expansión de la Mafia en el mercado clandestino del alcohol, un ejemplo pertinente de lo que ocurrió luego con la prohibición del narcotráfico de drogas más duras.
Era una prosperidad con bases débiles. La agricultura producía demasiados alimentos y materias primas, por lo que los precios bajaron y muchos agricultores se arruinaron y perdieron sus tierras: en EE UU hasta 1,5 millones de campesinos emigraron a las ciudades en los años 20. La industria también entró en una espiral de sobreproducción de productos que se vendían en gran parte a crédito, y se reunieron inmensos stocks. Una caída de la confianza y de la liquidez podía hundir en cualquiera momento a este sistema.
Pero en vez de moderarse el crecimiento, desde el verano de 1928 la Bolsa experimentó una enorme subida de las cotizaciones porque se pedían créditos para comprar acciones y los bancos los concedían sin reparos, lo que alimentaba la burbuja. Al mismo tiempo las especulaciones inmobiliarias subían de valor de día en día.

2.3. EL CRACK DEL 29.
Las crisis económicas del capitalismo habían sido aceptadas desde el siglo XIX como elementos inherentes al propio sistema, de tal manera que se consideraba normal que a una fase alcista siguiese una recesiva, hasta que el sistema alcanzaba un punto de equilibrio y reanudaba su crecimiento, pero la crisis de 1929 fue distinta. Su profundidad, universalidad y consecuencias la catalogan como la más dura que haya sufrido el capitalismo.




Se inició en octubre de 1929 cuando se advirtió finalmente por la mayoría de los agentes económicos que no se podía consumir todo lo que la industria producía y seguir manteniendo la expansión. Cuando los inversores lo comprendieron y quisieron recuperar la liquidez de sus acciones para pagar los créditos que habían pedido para la compra de esas mismas acciones, el “jueves negro” del 24 de octubre, la Bolsa de Nueva York se desplomó al salir al mercado 13 millones de acciones. Los bancos decidieron comprar inicialmente las acciones para parar el proceso, pero la caída inicial se convirtió en derrumbe e histeria vendedora el martes 29 de octubre, con un desplome que sólo se frenó en 1932. Los bancos no tuvieron liquidez para sostener la Bolsa y pagar a quienes retiraban sus fondos, y los especuladores no pagaron sus créditos al perder valor las acciones. Los precios industriales y agrícolas, de las viviendas hipotecadas, se hundieron. Nadie compraba productos que no fueran de primera necesidad. Cerraron multitud de fábricas, quebraron infinidad de bancos, los comerciantes se arruinaron con las tiendas llenas de productos invendibles que empero debían pagar a los fabricantes.

2.4. DIFUSIÓN DE LA CRISIS.
La crisis financiera norteamericana se extendió a Europa al volver los capitales norteamericanos a su país. Los bancos europeos entraron en dificultades, comenzando por Austria y Alemania, que dependían de EE UU para poder tener liquidez. La caída del mercado norteamericano arruinó a muchas empresas exportadoras, tanto en Europa como en el mundo.
En Alemania y Austria la crisis fue gravísima y hundió a la democracia. Sólo en Alemania había 6 millones de parados en 1932.
La crisis fue menor en Francia y Reino Unido gracias al colchón que representaban sus mercados coloniales, y aun menor fue en los países menos industrializados como España. En Latinoamérica los efectos fueron ambiguos: la caída del comercio internacional disminuyó sus exportaciones de materias primas y llevó a partidos populistas y dictatoriales al poder, pero alentó una diversificación industrial que resultaría beneficiosa en la segunda mitad de los años 30 y en los años 40.

2.5. RESPUESTAS A LA CRISIS.
La política económica de Keynes.
El economista británico John Maynard Keynes propugnó un aumento de la demanda del Estado y de las inversiones públicas para conseguir crear empleo, confianza y que los precios subieran. Sus propuestas a favor de un sistema de economía mixta, con participación de capital privado y estatal, con políticas de carácter social y laboral asumidas por los Estados, inspiraron las más eficaces medidas para salir del marasmo.

El New Deal de Roosevelt.
El presidente de EE UU desde enero de 1933, John D. Roosevelt, aplicó su política del “New Deal” (Nuevo Trato o Reparto): el gobierno tomó en gran parte las riendas de la economía para sanearla, con apoyo a los bancos para dotarlos de liquidez, leyes proteccionistas contra las importaciones a precios bajos, inversiones en obras públicas para dar trabajo a los parados, subsidios a los agricultores para reducir las tierras cultivadas y la sobreproducción y así que aumentaran los precios, el apoyo a los sindicatos para que aumentaran los salarios, y otras medidas de fomento de la demanda y contra la deflación.
Se salió poco a poco de la recesión, pero con grandes altibajos. Roosevelt fue reelegido en 1936 y 1940, pero en 1938 había todavía 8 millones de parados (la mitad que en 1932). La solución llegó, finalmente, gracias a la enorme demanda bélica ocasionada por la Segunda Guerra Mundial, algo similar a lo ocurrido con la anterior confrontación.

Otras respuestas.
La Alemania nazi siguió el camino del rearme militar y de las inversiones públicas en comunicaciones, pagados mediante un elevadísimo endeudamiento. Pero era inviable a largo plazo una política semejante, y se vio obligada a comenzar la II Guerra Mundial para mantener su política de pleno empleo.
El Reino Unido dejó la solución en manos de la “lógica del sistema” y la depresión se alargó, aunque suavizada por tener grandes mercados coloniales que explotaba.
Francia reaccionó con una política moderada de obras públicas y gasto social, que le permitió sortear bastante bien la crisis, aunque el desempleo se elevó.
Japón padeció tanto por la caída de sus mercados exteriores que buscó en la guerra de conquista de China un mercado para vender sus productos, y esto conllevó un auge militarista que le llevó a participar en la Segunda Guerra Mundial.
La URSS salió bien librada de la crisis pues aumentó su producción mientras los demás la reducían, así que el intervencionismo estatal apareció ante muchos teóricos como la solución idónea y esto explica el auge del comunismo como teoría política y económica entre los grupos intelectuales de Occidente durante los años 30 y 40.

2.6. CONSECUENCIAS DE LA CRISIS.
La crisis social.
Empezaban los “terribles años 30”. En 1932, en los EE UU había 14 millones de parados y en Europa otros 16 millones de desempleados. Crecían las colas de parados y hambrientos pidiendo comida, la emigración a California u otros países en busca de trabajo, y la desesperación de las familias para alimentar a sus hijos, al tiempo que el índice de natalidad disminuyó, se interrumpió la emigración entre continentes, aumentó la conflictividad social entre empresarios y trabajadores que se organizaron más intensamente en patronales y sindicatos respectivamente, y subía exponencialmente la delincuencia. Hubo una crisis ideológico-cultural: se derrumbaron el optimismo, la fe en la razón y el progreso.

La crisis del sistema liberal.
La desconfianza en el sistema capitalista se generalizó. Las teorías económicas clásicas quedaron obsoletas. El liberalismo económico fue sustituido por un intervencionismo estatal de sistema mixto (privado-público). Los comunistas, que habían logrado vencer en Rusia y eran una amenaza evidente al sistema liberal, creían ver cumplidas las predicciones de Marx de colapso final del capitalismo y de una revolución global que llevaría al proletariado al poder.
Los fascistas italianos y los nazis alemanes, los ultranacionalistas y antidemócratas, la alta y la pequeña burguesías de ideas conservadoras se aprestaron a atacar al liberalismo del centro y al socialismo y el comunismo de las izquierdas. Las clases sociales se radicalizaron en la defensa de sus respectivas posiciones ideológicas. Nunca pareció tan amenazada la democracia como entonces. Y la paz que se pensaba ganada para siempre en 1918 se perdió nuevamente en 1939.

Los frentes populares.
La izquierda se alineó en dos grandes grupos, socialistas y comunistas, que se enfrentaron hasta 1925. Los anarquistas, en cambio, salvo en España, entraron en aguda decadencia y dejaron de ser un referente político para las clases obrera y campesina.
Lenin organizó en 1919 una nueva Internacional, la III (Komintern), opuesta a la II Internacional socialista, considerada como aliada de los burgueses y desprestigiada por su apoyo a los respectivos bandos durante la I Guerra Mundial. Los comunistas se escindieron de los partidos socialistas europeos y de otros continentes en los primeros años 20 y la pugna entre socialistas y comunistas fue una constante de los años de entreguerras, lo que explica en gran parte su debilidad y fracaso ante el auge del fascismo.
Pero fue precisamente la amenaza del fascismo en los años 30 lo que posibilitó en el VII Congreso de la III Internacional (1935) un cambio de la política comunista: había que unir a las fuerzas antifascistas, incluyendo en un Frente Popular a los comunistas, socialistas, liberales e incluso los burgueses conservadores demócratas. Francia en 1935 y España en 1936 fueron los primeros ejemplos. Su objetivo era la defensa de la paz y de las libertades, más algunas reformas sociales progresistas. Pero los ensayos fracasaron por la mala situación económica, la inestabilidad social y las discrepancias entre miembros tan diversos sobre la estrategia frente al ascenso del fascismo.


3. HACIA LA GUERRA.


Mapa de Europa en el periodo de entreguerras.

La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue el resultado de todo un conglomerado de causas remotas y próximas, que se forjaron en los años 20 y 30.

Las causas remotas.
- La ruptura del equilibrio balcánico a partir de 1919 tras la desmembración de Austria-Hungría, al integrarse en Yugoslavia varias etnias enfrentadas y ser muy artificiales las fronteras de Italia, Hungría, Rumanía y otros países.
- El fracaso de la Sociedad de Naciones (SDN), debido sobre todo a la indecisión de Francia y Reino Unido, que no se atrevieron a usar la fuerza en momentos necesarios: la agresión de Japón a China (1931 y 1935), el rearme de la Alemania nazi (1934), la anexión de Etiopía por Italia (1935) o la militarización alemana de Renania (1936). El fracaso de la SDN se debió, sobre todo, a la decadencia político-económica de las democracias occidentales, que no querían volver a guerrear.
- La negativa de los Estados vencidos a aceptar las cláusulas del Tratado de Versalles y sus corolarios (el artículo 231 atribuía al pueblo alemán la responsabilidad de la guerra).
- La negativa de varios de los Estados vencedores a revisar los puntos más discutidos de los tratados de 1919, como el pago de enormes compensaciones de guerra.
- La división de los Aliados, sobre todo por el aislacionismo de EE UU y Reino Unido (esta sospechaba que Francia quería imponer una simaquia militar en Europa).
- La aparición en Italia y Alemania de regímenes totalitarios y militaristas, que exaltaban la supremacía del Estado en detrimento de la libertad individual.
- El surgimiento de dictaduras en otros países, como España, Portugal y todos los países de los Balcanes y del Este de Europa, salvo Checoslovaquia.

Las causas próximas.
- Las reivindicaciones de algunas minorías étnicas oprimidas por las dictaduras o los Estados nacionales en que habían quedado inclusas: alemanes en Checoslovaquia y otros países, húngaros en Rumanía, italianos en Yugoslavia...
- La política imperialista del Japón, para superar sus graves dificultades económicas desde 1931.
- La política de conquistas de Alemania e Italia en busca del espacio vital (lebensraum) a costa de sus vecinos. Alemania ocupó y se anexionó Austria (marzo de 1938) y luego la mayor parte de Checoslovaquia, en varias fases, comenzando por los Sudetes alemanes; y su ansia de territorios en el Este creció. Italia se apoderó de Etiopía y Albania, y soñó con un gran Imperio Romano en el Mediterráneo.
- La actitud pasiva y vacilante de Francia y Reino Unido ante las amenazas anteriores.
- La neutralidad de la URSS respecto a Alemania, decepcionada por los acuerdos de Munich (1938) que apenas habían apaciguado a Alemania a cambio de darle los Sudetes, y deseosa a su vez de expansionarse sobre Polonia y los otros países bálticos, pues temía la expansión alemana.
Todo esto alcanza su apogeo en el verano de 1939: el 1 de septiembre Alemania invadió Polonia y comenzó la II Guerra Mundial, el mayor conflicto bélico que ha padecido la Humanidad.

3.1. LA GUERRA.

Resumen de la II Guerra Mundial.

La Segunda Guerra Mundial estalló en septiembre de 1939 y duró hasta mayo de 1945 en Europa y septiembre de ese año en el Pacífico. Enfrentó a las potencias del Eje (los más destacados eran Alemania, Italia y finalmente Japón) y los Aliados (los más destacados eran Reino Unido, Francia, URSS y finalmente EE UU).
La decisión del líder alemán Hitler de buscar el predominio político en Europa se unía al intento del líder italiano Mussolini de recuperar la gloria del antiguo Imperio romano y de los líderes japoneses de conseguir la hegemonía en el Lejano Oriente.
Al afrontar la creciente beligerancia de estos estados totalitarios y el confirmado aislamiento de Estados Unidos, las democracias europeas se encontraron a la defensiva. Bajo el débil liderazgo de Neville Chamberlain, Gran Bretaña y Francia adoptaron una política de apaciguamiento, que sólo fue abandonada tras la invasión alemana de Polonia el 1 de septiembre de 1939. Cuando la II Guerra Mundial comenzó, las rápidas victorias del ejército alemán persuadieron a casi todos, excepto a Winston Churchill, de que el 'nuevo orden' de Hitler parecía ser el destino de Europa. Pero después de 1941, cuando Hitler ordenó el ataque a la Unión Soviética y los japoneses bombardearon Pearl Harbour, soviéticos y estadounidenses se unieron a Gran Bretaña en un esfuerzo común para obligar a Alemania a rendirse incondicionalmente. El rumbo de la guerra cambió en 1942 y 1943 y tras el desembarco y la batalla de Normandía, Alemania y sus restantes aliados sucumbieron al final de una terrible lucha en dos frentes. En la primavera de 1945, Hitler se suicidó y una Alemania arrasada se rindió a las potencias aliadas.

El inicio de las operaciones militares.
Los ejércitos alemanes marcharon sobre Polonia a primeras horas de la mañana del 1 de septiembre de 1939. Los británicos y los franceses declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre, pero no tenían intención de prestar ayuda a los polacos.

Primera fase: la supremacía del Eje.
La cantidad de tropas de las fuerzas alemanas y polacas era prácticamente similar. Hitler envió 1,5 millones de soldados, y el mariscal polaco Edward Rydz-Smigly esperaba reunir 1,8 millones de hombres. Sin embargo los alemanes contaban con seis divisiones panzer (acorazadas) y cuatro divisiones motorizadas; los polacos sólo disponían de una brigada acorazada, una motorizada y algunos batallones de tanques. Las Fuerzas Aéreas alemanas estaban formadas por 1.600 aeronaves de último modelo, mientras que la mitad de los 935 aviones polacos estaban obsoletos.

La guerra relámpago en Polonia.
La estrategia polaca consistía en una rígida defensa de toda la frontera y preveía varias semanas de escaramuzas preliminares con los alemanes. No obstante, ambos cálculos resultaron incorrectos. En la mañana del 1 de septiembre, oleadas de bombarderos alemanes atacaron las líneas férreas y bloquearon la movilización polaca. Durante los cuatro días siguientes, dos grupos militares —procedentes de Prusia oriental y Silesia respectivamente— abrieron el paso a las unidades de avance acorazadas que se dirigían con rapidez hacia Varsovia y Brest. En esto consistía la blitzkrieg (guerra relámpago): desplegar de forma simultánea fuerzas acorazadas, aviación e infantería para realizar un movimiento en forma de pinza y envolver al enemigo en un breve espacio de tiempo.
Los alemanes rodearon Varsovia entre el 8 y el 10 de septiembre, bloqueando a las fuerzas polacas al oeste de la capital. El 17 de septiembre, un segundo y más profundo movimiento envolvente se cerró cerca de Brest. Ese mismo día, el Ejército Rojo soviético atacó la frontera. Prácticamente toda Polonia había sido invadida el 20 de septiembre; el 6 de octubre capituló el fuerte de Kock, último bastión de la resistencia polaca.

La guerra ruso-finesa de 1939-1940.
El 30 de noviembre de 1939, después de dos meses de discusiones diplomáticas, la URSS declaró la guerra a Finlandia.
La ofensiva sobre Finlandia realizada por la URSS suscitó la indignación de la opinión mundial y brindó una oportunidad a los británicos y franceses. Éstos habían centrado su atención desde tiempo atrás en la mina de hierro de la ciudad sueca de Kiruna, que representaba la principal fuente de este mineral para Alemania. Durante el verano, la mena era enviada a Alemania a través del mar Báltico; en invierno, era trasladada al puerto noruego de Narvik —sin hielo pese a la época— y después embarcada en naves que atravesaban las aguas neutrales de Noruega. El ferrocarril de Narvik-Kiruna también se unía por el Este con los ferrocarriles fineses; por lo tanto, una fuerza anglo-británica mandada para ayudar a Finlandia estaría automáticamente en posición de ocupar Narvik y Kiruna. El problema era conseguir que Noruega y Suecia cooperaran, a lo cual ambas se negaron.

La derrota de Francia en 1940.
El 20 de mayo, el grupo panzer tomó la ciudad francesa de Abbeville, situada en la desembocadura del río Somme, y comenzó a avanzar hacia el Norte a lo largo de la costa. Hacia el 26 de mayo, los británicos y los franceses se vieron obligados a retroceder hasta una estrecha playa que se encontraba en los alrededores de Dunkerque. El rey belga, Leopoldo III, capituló al día siguiente. Destructores y pequeñas embarcaciones de todo tipo consiguieron evacuar de Dunkerque a 338.226 hombres en un salvamento heroico propiciado por la actitud del general alemán Gerd von Rundstedt, que ordenó a sus carros de combate que se detuvieran a fin de preservarlos para la siguiente fase de la operación.
La campaña contra Francia comenzó el 5 de junio. Italia declaró la guerra a Francia y Gran Bretaña el 10 de junio. La Línea Maginot, que sólo se extendía a lo largo de la frontera belga, no había sufrido el más mínimo daño, pero el comandante de las fuerzas francesas, el general Maxime Weygand, no disponía de ningún medio para proteger París por el Norte y el Oeste. El 17 de junio, el mariscal Henri Philippe Pétain, nombrado primer ministro el día anterior solicitó un armisticio, que fue firmado el 25 de junio, en el que se acordó que Alemania controlaría el norte y la franja atlántica de Francia. Pétain estableció la capital en Vichy, en la zona no ocupada del Sudeste.


Mapa de las ofensivas del Eje hasta finales de 1942.

Mapa de la máxima expansión alemana en 1942.

La invasión de la URSS en 1941-1943.
En junio de 1941, Hitler ordenó la invasión a la Unión Soviética. Sus fuerzas avanzaron hacia Moscú, pero estando muy cerca tuvieron que retroceder por el contraataque ruso y la llegada del invierno. Finalmente fueron aplastados por los soviéticos en la gran Batalla de Stalingrado (junio de 1942–febrero de 1943).

El genocidio.
Mientras seguía la lucha en los frentes los nazis aplicaban una política de exterminio contra los judíos y otros grupos (gitanos, homosexuales, discapacitados, eslavos polacos y rusos...), el genocidio llamado Solución final por los alemanes y el Holocausto por sus víctimas judías, en crueles campos de concentración como el de Auschwitz en Polonia.

La guerra en el Pacífico en 1941-1942.

Mapa de las  ofensivas japonesas en el Pacífico.

Los japoneses realizaron el bombardeo de Pearl Harbor en diciembre de 1941, provocando el ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial. La ofensiva japonesa la llevó a conquistar China, el Sudeste Asiático y casi todas las islas del Pacífico. Pero a partir de la victoria estadounidense en el Batalla de Midway (junio de 1942) los japoneses empezaron a perder posiciones.

La guerra en el Mediterráneo en 1942-1943.

Mapa de las ofensivas aliadas desde 1942.

Los aliados vencieron a los alemanes e italianos en el norte de África a partir de la batalla de El Alamein (noviembre de 1942) y el coetáneo desembarco de sus fuerzas en el Magreb. Acorralaron a las fuerzas del Eje en Túnez, donde se rindieron en mayo de 1943 y a continuación invadieron Italia, que se rindió en pocos meses, aunque Mussolini continuó la lucha en el norte, apoyado por las fuerzas de ocupación alemanas.

La guerra en Europa en 1944-1945.
En junio de 1944 los aliados iniciaron una gran contraofensiva con el desembarco de Normandía, obligando a los alemanes a replegarse hacia su país. En agosto fue liberada París y en febrero de 1945 Francia quedó libre de alemanes.
Los aliados invadieron Alemania en marzo, pero los soviéticos llegaron primero a Berlín (25 de abril de 1945). Hitler se suicidó el 30 de abril. El 9 de mayo de 1945 el mariscal alemán Wilhelm Keitel firmó la rendición de su país en Berlín.

La guerra en el Pacífico en 1943-1945.

Mapa de las ofensivas aliadas en el Pacífico.

Los estadounidenses empujaron a los japoneses a través del Pacífico, con desembarcos en las islas más estratégicas, venciendo en duros combates.

El 6 y 9 de agosto Estados Unidos arrojó bombas nucleares sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, lo que aceleró la rendición del emperador Hirohito el 2 de setiembre de 1945.
El término Holocausto.
“Holocausto” es una palabra de origen griego que significa “sacrificio por fuego”, e históricamente el Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el Estado de seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores, que devastaron a la mayoría de las comunidades judías de Europa.

Las causas.
Los antecedentes ideológicos se encuentran en la Edad Media, con argumentos religiosos y raciales. Las persecuciones, matanzas (pogroms), expulsiones u opresiones legales a los judíos fueron numerosas, siendo un ejemplo famoso la expulsión de los judíos de España en 1492. En el siglo XIX el auge del nacionalismo fomentó las teorías que favorecían la pureza racial de las naciones y los judíos fueron vistos por muchos como cuerpos extraños dentro de los nuevos Estados nacionales.
Los nazis, que llegaron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran la “raza superior” aria y que los judíos, considerados “inferiores”, eran una amenaza extranjera para la llamada comunidad racial alemana (o pangermana, que incluía también a escandinavos, anglosajones y otros descendientes de los antiguos germanos). Una motivación política importante era usar a los judíos como "chivos expiatorios" de la derrota en la Primera Guerra Mundial y de la Gran Depresión, pues era un grupo minoritario y visible sobre el que concentrar el odio popular. Hitler, en su libro Mein Kampf (Mi lucha), ya había dictaminado en 1925 que debían ser liquidados.
En 1933, la población judía de Europa ascendía a más de nueve millones, y la mayoría de los judíos europeos vivía en países que la Alemania nazi ocupó o dominó políticamente durante la Segunda Guerra Mundial. Tras meditar una expulsión masiva a otros países e incluso la creación de una patria judía en Palestina o Madagascar, los jerarcas nazis desarrollaron un plan, llamado la “Solución Final”, para eliminar físicamente a los judíos de Europa.
El resultado fue que en 1945, los alemanes y sus colaboradores habían asesinado aproximadamente a seis millones (dos tercios) de los judíos europeos.

El genocidio de otros grupos.
Las autoridades alemanas también persiguieron a otros grupos debido a su percibida “inferioridad racial”: los gitanos, los negros, los discapacitados y los pueblos eslavos (sobre todo polacos y rusos). Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos y de comportamiento sexual, entre ellos los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová o los homosexuales. Se discute cómo llamar a este genocidio, mucho más numeroso que el judío, pero la mayoría de los autores no les aplica el término Holocausto, reservado el exterminio de los judíos.
Unos diez millones de civiles polacos, soviéticos y de otros países ocupados fueron deportados para realizar trabajos forzados en Alemania o en la Polonia ocupada, donde generalmente trabajaban y muchas veces morían en condiciones deplorables.
Los nazis asesinaron entre 200.000 y 600.000 gitanos, siendo difícil cuantificarlos por la inseguridad de las estadísticas de esta etnia.
Unos 150.000 a 200.000 pacientes discapacitados físicos o mentales, en su mayoría alemanes y que vivían en instituciones asistenciales, fueron asesinados bajo la excusa de un programa de eugenesia.
Desde los primeros años del régimen nazi, las autoridades alemanas persiguieron a los homosexuales y a otras personas cuyos comportamientos no se ajustaban a las normas sociales prescritas. Cientos de miles de oponentes políticos, sobre todo comunistas, socialistas y sindicalistas, así como disidentes religiosos (como los testigos de Jehová), fueron perseguidos por la policía alemana, y miles murieron como resultado de la encarcelación y el maltrato.
A medida que la tiranía nazi se propagaba por Europa, los alemanes y sus colaboradores perseguían y asesinaban a millones de otras personas. Cerca de un millón de intelectuales y destacados polacos no judíos fueron asesinados desde 1939. A partir de 1941 entre tres y seis millones de prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados o murieron de inanición, enfermedades, negligencia o maltrato.

Los campos de concentración.
En los primeros años del régimen nazi, el Gobierno estableció campos de concentración para detener a oponentes políticos e ideológicos tanto reales como supuestos. En los años previos al estallido de la guerra, las SS y la policía política encarcelaron en estos campos a cada vez más judíos, gitanos y otras víctimas del odio étnico y racial.
Para concentrar y controlar a la población judía y al mismo tiempo facilitar la deportación posterior de los judíos, los alemanes y sus colaboradores crearon ghettos (barrios o lugares cercados), campos de tránsito y campos de trabajos forzados para los judíos durante los años de la guerra. Asimismo, las autoridades alemanas establecieron numerosos campos de trabajos forzados, tanto en el denominado Gran Reich Alemán como en territorios ocupados por los alemanes, especialmente en Polonia y Chequia, para personas no judías a quienes los alemanes buscaban explotar laboralmente.

Las acciones y los campos de exterminio.



Después de la invasión alemana de la Unión Soviética el 21 de junio de 1941, los Einsatzgruppen (equipos móviles de matanza de las SS) y más adelante, los batallones militarizados de la Policía iban en retaguardia para asesinar en masa a los judíos, gitanos, comisarios políticos y otros destacados miembros del partido comunista y del Estado soviético. Contaron con el apoyo de unidades de la Wehrmacht y de la Waffen SS, y se calcula que mataron a más de un millón de hombres, mujeres y niños judíos y a cientos de miles de otras personas.
Pero la técnica de asesinato en acciones mediante disparos cercanos, era lenta y producía malestar psicológico a los verdugos, por lo que se buscó una técnica mortal más “industrial” y despersonalizada. Dieron con una alternativa que entendieron más eficaz: los campos de exterminio, dotados de cámaras de gas en las que se mataba a cientos de personas a la vez, al tiempo que los presos que podían trabajar eran sometidos a trabajos extremadamente penosos y perecían por lo general al poco tiempo por maltrato, inanición o enfermedad.


Barracón de un campo de exterminio.

Entre los años 1941 y 1944, las autoridades nazis deportaron a unos cinco millones de judíos desde Alemania, los territorios ocupados y los países de muchos de sus aliados del Eje hacia los ghettos y los campos de exterminio. La inmensa mayoría fue asesinada.
Durante los últimos meses de la guerra, los guardias de las SS trasladaron a los prisioneros supervivientes en tren o en marchas forzadas, también denominadas “marchas de la muerte”, en un intento por evitar que los aliados los liberaran. Las marchas continuaron hasta incluso el 7 de mayo de 1945, el día en que las fuerzas armadas alemanas se rindieron incondicionalmente a los aliados.
A medida que las fuerzas aliadas se trasladaban por Europa en una serie de ofensivas contra Alemania, empezaron a encontrar y liberar los campos de concentración, así como a los prisioneros que estaban en el camino en marchas forzadas desde un campo hacia otro. Las filmaciones, las fotografías y las descripciones de los reporteros consternaron al mundo civilizado.

El final del Holocausto.
Después de la derrota alemana, muchos de los sobrevivientes encontraron refugio en los campos de refugiados que administraban las fuerzas aliadas. Entre 1948 y 1951, casi 700 mil judíos emigraron a Israel, incluidos 136 mil judíos refugiados de Europa. Otros judíos refugiados emigraron a Estados Unidos y a otros países. El último campo de refugiados se cerró en 1957.

3.3. LAS CONSECUENCIAS.
El conflicto configuró la política, la economía, la sociedad e incluso la tecnología de la segunda mitad del siglo XX.

El reparto de Alemania al final de la guerra.

Las consecuencias políticas.
:Grandes cambios en las fronteras de Europa del Este.
-La desaparición de los regímenes fascistas en Italia y Alemania.
-El fin del imperialismo japonés.
-La creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
-La afirmación del poderío militar y el intervencionismo mundial de EE UU.
-La consolidación del régimen comunista de la URSS.
-El ascenso al poder en muchos países occidentales de partidos socialistas y socialdemócratas.
-El resurgimiento del sindicalismo y los movimientos libertarios.
-La formación del bloque capitalista (EEUU y Europa Occidental) y del bloque socialista (URSS y Europa del Este).
-La división de Alemania, Corea y Vietnam en zonas dominadas por EE UU y URSS.
-El inicio de la Guerra Fría entre EE UU y la URSS.
-El inicio del proceso de independencia de la mayoría de las colonias en Asia, África y Oceanía.



Las consecuencias económicas.
-El predominio económico de Estados Unidos.
-El debilitamiento económico de una Europa semidestruida o arruinada.
-La ayuda de EEUU a la recuperación de Europa Occidental mediante el Plan Marshall.
-El fortalecimiento económico del comunismo de la URSS.
-La ayuda soviética a Europa Oriental y los países de gobiernos comunistas.

Las consecuencias sociales.
-La muerte de entre 50 y 70 millones de personas.
-El sufrimiento o mutilación de millones de heridos.
-La destrucción de innumerables ciudades y pueblos.
-El desplazamiento de millones de civiles, refugiados por la guerra.
-El fortalecimiento de la burguesía capitalista.
-La reducción del número de obreros, que forzó el aumento de la productividad y movimientos migratorios de la mano de obra en Europa.

Las consecuencias tecnológicas.
-La invención las bombas atómicas, el misil o el radar.
-La construcción de nuevos armamentos y el perfeccionamiento de otros.
-La mejora de los transportes y las telecomunicaciones.
-La innovación en los métodos productivos a gran escala.

FUENTES.
Se divide en tres partes: General, La Guerra en Occidente y La Guerra en Oriente.


Fuente: [http://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_Guerra_Mundial]


Combate de francotiradores soviéticos en la batalla de Stalingrado (5 minutos).

Fuentes. General.
Libros.
Aldcroft, Derek H. De Versalles a Wall Street, 1919-1929. v. IV. Fischer, Wolfram. Historia Económica Mundial del siglo XX. Crítica. Barcelona. 1985.
Cipolla, Carlo M. Historia económica de Europa. (5). El siglo XX. 2 vs. Ariel. Barcelona. 1981. 874 pp.
De la Torre, R. M. La Sociedad de Naciones. Planeta. Barcelona. 1977. 156 pp.
Duroselle, Jean Baptiste. Europa, de 1815 a nuestros días. Vida política y relaciones internacionales. Col. Nueva Clío, nº 38. Labor. Barcelona. 1975. 15 más 326 pp.
Duroselle, J. B. Política exterior de los Estados Unidos. De Wilson a Roosevelt, 1913-1945. FCE. México. 1975. 515 pp.
Fergusson, Adam. Cuando muere el dinero. El derrumbamiento de la República de Weimar. Alianza. Madrid. 1984. 284 pp.
Galbraith, John Kenneth. El crack del 29. Ariel. Barcelona. 1972. 277 pp.
Heffer, Jean. La Gran Depresión. Narcea. Madrid. 1982. 194 pp.
Kindleberger, Charles P. La crisis económica, 1929-1939. v. IV. Fischer, Wolfram. Historia Económica Mundial del siglo XX. Crítica. Barcelona. 1985.
Kitchen, Martin. El período de entreguerras en Europa. Alianza. Madrid. 1992. 406 pp.
Klein, Claude. De los espartaquistas al nazismo. La República de Weimar. Sarpe. Madrid. 1985. 169 pp.
Lacomba, J. A.; Martínez Carreras, J. U; Navarro, L.; Sánchez Jiménez, J. Historia Contemporánea. El siglo XX (1914-1980). Alhambra. Madrid. 1982. 428 pp.
Morilla Critz, José. La crisis económica de 1929. Pirámide. Madrid. 1984. 182 pp.
Mosley, Leonard. El fracaso de las Democracias. Caralt. Barcelona. 1974. 405 pp.
Neré, Jacques. 1929, análisis y estructura de una crisis. Guadiana. Madrid. 1970. 271 pp.
Niveau, Maurice. Historia de los hechos económicos contemporáneos. Ariel. Barcelona. 1977. 164 pp. Con excelentes estadísticas.
Parker, R.A.C. El siglo XX (1918-1945). Siglo XXI. Madrid. 1984. 440 pp.
Remond, René. Historia del siglo XX. Vicens Vives. Barcelona. 1980. 204 pp.
Renouvin, Pierre. Historia de las relaciones internacionales, siglos XIX y XX. Akal. Madrid. 1982. 1.324 pp.
Renouvin, Pierre; Duroselle, Jean Baptiste. Introducción a la política internacional. Rialp. Madrid. 1968. 593 pp.
Walters, Frank P. Historia de la Sociedad de Naciones. Tecnos. Madrid. 1976. 797 pp.
Wiskemann, Elizabeth. La Europa de los Dictadores. 1914-1945. Siglo XXI. Madrid. 1978. 341 pp.



Fuentes. La Segunda Guerra Mundial.
Internet.
Películas
Los mejores años de nuestra vida (1946), de William Wyler. El difícil regreso a casa de los veteranos estadounidenses.

Series de TV.
Vientos de guerra (1983), sobre la novela de Herman Wouk, Winds of War. Duración: 883 minutos. Producción y dirección: Dan Curtis. Intérpretes: Robert Mitchum, Ali MacGraw, Jan-Michael Vincent, Ben Murphy, Jeremy Kemp, Polly Bergen, John Houseman, Peter Graves, Ralph Bellamy, Victoria Tennant. David Dukes, Lisa Eilbacher, Topol. Música: Bob Cobert (una partitura famosa). Trata la guerra entre septiembre de 1939 y diciembre de 1941, con atención a la batalla de Pearl Harbor. Preferible la versión original en inglés con subtítulos en español.
Recuerdos de guerra (1988), sobre War and Remembrance, continuación de la anterior novela de Herman Wouk, Winds of War. Duración: 1.620 minutos. Producción y dirección: Dan Curtis. Intérpretes (algunos personajes tienen actores distintos a la primera parte.): Robert Mitchum, Jane Seymour, Hart Bochner, Michael Woods, Sharon Stone, Victoria Tennant. David Dukes, Robert Morley, Barry Bostwick, Sami Frey, John Rhys-Davies, Ian McShane, William Schallert, Bill Wallis, Jeremy Kemp, Polly Bergen, Steven Berkoff, Robert Hardy, John Gielgud, Peter Graves, Ralph Bellamy, Topol. Música: Bob Cobert. Trata la guerra a partir de diciembre de 1941, con especial atención al Holocausto (por ejemplo, el cap. 7 narra la matanza de Babi Yar, los cap. 8-10 el sufrimiento en Therensiestadt y el 11 una matanza en Auschwitz), la batalla de Midway... Preferible la versión original en inglés con subtítulos en español.

Documentales.
[http://www.youtube.com/watch?v=xdhBWb14cUc] Apocalipsis. La Segunda Guerra Mundial. Documental de 6 horas y 7 minutos. El más actualizado y amplio.
Armas raras del Eje. Documental.
Battlefield. Serie de documentales (98 minutos) de grandes campañas y batallas de la II Guerra Mundial, en inglés, con grabaciones de época sobre las armas, generales, estrategia…
Grandes evasiones de la II Guerra Mundial. Serie de 13 documentales de 50 minutos cada una. Retiradas estratégicas, evasiones de prisiones, batallas y asedios… 1. Operación Jericó (el bombardeo de la cárcel de Amiens en 1944). 2. Operación Doolittle (el bombardeo estadounidense de Japón en 1942). 3. Wingate y los chindits (la guerra en Birmania en 1943). 4. El batallón negro (la batalla de las Ardenas en 1944). 5. La fuga de Creta de Lucky Laycock (1941). 6. La retirada de Manstein (la contraofensiva alemana en febrero-marzo de 1943). 7. El asedio de Kohima (el frente birmano en 1944). 8. Arnhem (el ataque aliado en 1944). 9. Tobruk (la resistencia de Morshead en 1941). 10. Operación Hannibal (la evacuación alemana del Báltico en 1945). 11. La patrulla de Clayton (la marcha de Moore en 1941). 12. Operación Pedestal (un convoy de suministro a Malta en 1942). 13. La escapada de la puerta del infierno (la escapada alemana de la zona ucrania de Korsun en 1944).
Grandes incursiones de la II Guerra Mundial. Serie de documentales de 23 minutos sobre incursiones de comandos: p.ej.  El ataque al radar Beam (1940). El ataque del comando ártico.
La historia de la bomba atómica. Documental.
La II Guerra Mundial desde el espacio. Documental de 88 minutos con una visión estratégica.
Oppenheimer, el padre de la bomba. Documental.
Secretos de la II Guerra Mundial. Serie de documentales de 52 minutos sobre batallas, campañas… La travesía de los buques secretos (La guerra naval de Alemania). Rommel, el zorro del desierto. Stalingrado. Misión secreta en el Norte de África. Los últimos días de Adolf Hitler. El asombroso coronel Doolittle. La batalla de Guadalcanal (batallas de Midway y Guadalcanal). La batalla de Okinawa (un resumen de la guerra en el Pacífico, con especial referencia a la descodificación aliada de las comunicaciones japonesas y la participación de los kamizake en la batalla de Okinawa). Las armas secretas de Japón.
The Lost Evidence. Serie de documentales (45 minutos) de grandes batallas de la II Guerra Mundial, con entrevistas a protagonistas e investigadores, fotografías aéreas y recreaciones con actores.

Exposiciones.
[http://www.iwm.org.uk/] Los 'Imperial War Museums' de Londres ofrecen continuamente un extraordinario repertorio de exposiciones generalistas y específicas, con excelente material en Internet.

Libros. Orden alfabético.
AA.VV. Siglo XX. Vol. III. La Segunda Guerra Mundial 1937-1945. Orbi-Fabbri. Madrid. 1995. 296 pp.
Beevor, Anthony. La II Guerra Mundial. Trad. de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda. Editorial Pasado y Presente. Barcelona. 2012. 1.211 pp. Reseña de Altares, Guillermo. Los prisioneros eran ganado humano. “El País” (13-IX-2012) 37. La traducción es excelente, aunque el término ataque (o maniobra) de "decepción" podría traducirse mejor como "diversion". El libro, como todos los de Beevor es excelente en erudición y análisis histórico, y escribe con un acertado ritmo narrativo, con frecuentes anécdotas personales que dan viveza al relato. Las fotografías son escasas, pero casi todas son novedosas o poco conocidas.
Bourke, Joanna. La II Guerra Mundial, una historia de las víctimas. Paidós. Barcelona. 2002. 223 pp.
Buruma, Ian. Año Cero, historia de 1945. Pasado y Presente. Barcelona. 2014. La inmediata (y terrible) posguerra en los países derrotados, especialmente Alemania y Japón.
Butler, Susan. Querido Mr. Stalin. La correspondencia entre Roosevelt y Stalin. Paidós. Barcelona. 2007. 432 pp. Reseña de Nuñez Florencio, Rafael. “El Cultural” (1-XI-2007) 12-13.
Carius, Otto. Tigres en el barro. Platea. Madrid. 2012 (Tiger im Schlamm, 1960). 399 pp. Antón, Jacinto. Obituario. Otto Carius, el último as de los ‘panzer’ de la II Guerra Mundial. “El País” (30-I-2015) 49.
Harris, Mark. Five came back. Penguin Press/Canongate. Nueva York. 2014. Reseña de García, Toni. Cuando Hollywood se fue a la guerra. “El País” (1-VI-2014) 42-43. El papel de los directores Frank Capra, John Ford, John Huston, George Stevens y Wiliam Wyler, en el cine de propaganda durante la Segunda Guerra Mundial.
Hastings, Max. La guerra de Churchill. La historia ignorada de la Segunda Guerra Mundial. Trad. de Juan Rabasseda Gascón. Crítica. Barcelona. 2010 (2009 inglés). 846 pp.
Hastings, Max. Se desataron todos los infiernos. Crítica. Barcelona. 2011. 896 pp. La II Guerra Mundial, centrada sobre todo en la vida en la retaguardia.
Michel, Henri. La Segunda Guerra Mundial. Akal. Madrid. 1990. 2 vols. Vol. 1. Los éxitos del Eje. 438 pp. Vol. 2. La victoria de los Aliados. 464 pp.
Overy, Richard. Por qué ganaron los aliados. Tusquets. Barcelona. 2005. 499 pp. Las causas de la victoria aliada en la II Guerra Mundial.
Rees, Lauwrence. A puerta cerrada. Historia oculta de la Segunda Guerra Mundial. Crítica. Barcelona. 2009. 525 pp.
Weber, Ronald. La ruta de Lisboa. Tusquets. Barcelona. 2014. 424 pp. El historiador estadounidense estudia cómo Lisboa fue una principal ruta de escape para los perseguidos por el nazismo en 1941-1945.

Artículos.
Altares, Guillermo. Antony Beevor / Historiador. “El País” (7-VI-2014) 4.

Fuentes. La Guerra en Occidente.
Internet.
Películas.
Attack (1956), de Robert Aldrich. Intérpretes: Jack Palance, Lee Marvin, Eddie Albert. 107 minutos. La lucha de una compañía estadounidense en el frente occidental en 1944.
La batalla de las Ardenas. 48 minutos.
La bataille du rail (1946), de René Clement. 85 minutos. La Resistencia en los ferrocarriles franceses.
La gran evasión (1963), de John Sturges.
La ladrona de libros (2014), de Brian Percival. Intérpretes: Sophie Nélisse, Geoffrey Rush y Emily Watson. Los avatares de una niña alemana durante la guerra.
El día más largo (1962). Dirección: Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki. Duración: 177 minutos. El primer día del desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944.
¿Arde París? (1966), de René Clément. La reconquista aliada de París en agosto de 1944.
La incursión de mil aviones (1969), de Boris Sagal, con Christopher George. Un gran bombardeo diurno sobre Alemania.
¿Dónde está el frente? (1970), de Jerry Lewis.
Patton (1970). Dirección: Franklin J. Schaffner. Intérprete: George C. Scott..
Un puente lejano (1977). Dirección: David Attenborough.
El tambor de hojalata (1979). Dirección: Volker Schlöndorf. En especial las escenas de guerra en Danzig.
Salvar al soldado Ryan (1998). Dirección: Steven Spielberg. Duración: 170 minutos. El desembarco de Normandía y la lucha siguiente en un pelotón estadounidense.
Monsieur Batignole (2002), de Gérard Jugnot. El colaboracionismo francés y la persecución a los judíos.
El hundimiento (2004). Dirección: Olivier Hirschbiegel. Duración: 150 minutos. Los días finales del régimen nazi en Berlín.
Ike. Desembarco en Normandía (2004), de Robert Hamdon, con Tom Selleck.
Berlín 1945. Anónima, una mujer en la guerra (2008). Alemania. El sufrimiento de los civiles en el Berlín ocupado por los soviéticos.
Ataque a Leningrado (2009), de Aleksandr Buravsky. 106 minutos. La invasión alemana de 1941 y el asedio de la ciudad de Leningrado.
La fortaleza de Brest (2010), dirigida por Alexander Kott. Rusia. 138 minutos. La resistencia del ejército ruso en Brest-Litovsk en junio de 1941.
Diplomacia (2014). Francia. Género: Drama. Duración: 82 minutos. Dirección: Volker Schlöndorf. Intérpretes: Niels Arestrup, André Dussolier, Burghart Klaussner. La historia de cómo París se salvó de la destrucción ordenada por Hitler. García, Rocío. Schlöndorf. ‘Soy hijo de la reconciliación europea’. “El País” (20-X-2014) 35. / Ocaña, J. El ogro y la palabra. “El País” (14-XI-2014) 50.

Series de televisión.
Hermanos de sangre. Serie producida por Steven Spielberg. La guerra de una unidad estadounidense en Europa.
Hijos del Tercer Reich (2013). Serie alemana de tres episodios, producida por Nico Hofmann. Muestra la vida de cinco amigos bajo el nazismo desde 1941 hasta 1945: dos militares, una enfermera, una vedette y un judío. Reseña de Müller, Enrique. Nuestras madres, nuestros padres. “El País” (9-IX-2013) 61.

Documentales.
II GM, los archivos perdidos: preparando el Día D y El día D. Dos capítulos.
Amor y sexo bajo la ocupación nazi. 72 minutos. Trata sobre la Ocupación, que favoreció la vida frívola y erótica en París, en medio de los padecimientos de la población.
Apocalipsis: el desembarco de Normandía. Dirección: Louis Vandeville. Dos capítulos: Los desembarcos y La batalla de Normandía. Duración: 120 minutos. Reseña de García, Toni. El día más largo de la historia. “El País” (6-VI-2014) 61.
Convoy. Documental. Serie de cuatro capítulos de 47 minutos cada uno, La guerra submarina del Atlántico en 1939-1945. 1. Un nuevo tipo de guerra. 2. La cacería. 3. Al borde de la derrota. 4. Golpe mortal.
El Día D: la historia de los soldados. Cuatro capítulos.
El ejército alemán de Churchill. Documental. 48 minutos. Los alemanes y austríacos que lucharon junto a los británicos contra los nazis.
El fin de la guerra: el último día. 55 minutos. [https://www.youtube.com/watch?v=ghOM0hasGEo] Las celebraciones del 8 de mayo de 1945 y la inmediata posguerra en Europa.
La batalla de Normandía. Documental. 46 minutos. Serie: Grandes batallas de tanques.
La conquista del Reich, 1944-1945. Documental. 46 minutos. Serie: Grandes batallas de tanques. La ofensiva de la Tercera división acorazada estadounidense desde septiembre de 1944 hasta el final: Aquisgrán, Ardenas, Colonia, Remagen y Dessau.
La Línea Gótica. Documental. 46 minutos. Serie: Grandes batallas de tanques. El ataque de los canadienses a las líneas alemanas del sur al norte de Italia en 1944.
Las Ardenas. Documental. 49 minutos. Serie: Grandes batallas de la Historia. Critica la idea de Hitler de atacar en el invierno.
Los últimos héroes del Día D.
Sacrificio. Documental 90 minutos sobre los tres meses entre el desembarco de Normandía y la liberación de París, con imágenes en gran parte inéditas.
Secretos de Stalingrado. Documental de 51 minutos sobre la batalla de 1942-1943.
Soviet Storm: WW2 in the East. Documental de la televisión rusa, con 13 capítulos sobre la guerra en el Este, con excelente reconstrucción con actores, medios materiales, fotos, mapas, grabaciones de época…
Talvisota. La guerra de invierno 1939-1940. Documental. 56 minutos. La guerra ruso-finesa.
Unpublished German photographs of the war in Russia. Colección de Fotografías del frente ruso. YouTube. Vídeo en 7 capítulos.

Exposiciones.
*<La Collaboration (1940-1945)>. París. Archives nationales, Hôtel de Soubise (26 noviembre 2014-5 abril 2015). Comisario: Denis Peschanski. Reseña de Vicente, Álex. Días negros en la Francia de Vichy. “El País” (31-III-2015).

Libros. Orden alfabético.
Atkinson, Rick. Un ejército al amanecer. La guerra en el Norte de África (1942-1943). Crítica. Barcelona. 2004. 706 pp. Premio Pulitzer de Historia 2003. El historiador estadounidense Rick Atkinson (Múnich, 1952), periodista de guerra en Irak, autor de una trilogía sobre el Ejército estadounidense en la II Guerra Mundial.
Atkinson, Rick. El día de la batalla. La guerra en Sicilia e Italia (1943-1944). Crítica. Barcelona. 2008. 960 pp.
Atkinson, Rick. Los cañones del atardecer. La guerra en Europa (1944-1945). Crítica. Barcelona. 2014. 1.056 pp. Reseña-entrevista de Antón, J. De la playa sangrienta al cubil nazi. “El País” Babelia 1.205 (27-XII-2014) 10-11.
Beevor, Antony. Ardenas, 1944. Trad. de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda. Crítica. Barcelona. 2015. 574 pp. Fragmento: El amanecer de la ofensiva final. “El País” Domingo (17-V-2015) 11. / García Calero, Jesús. Antony Beevor. ‘El horror de la guerra fascina, necesitamos entender por qué’. “El Mundo” (16-VI-2015).
Bergström, Christer. Ardenas, la batalla. Pasado & Presente. Barcelona. 2015.. Reseña-entrevista al historiador sueco de Antón, J. Hitler no jugó tan mal su última carta. “El País” (10-V-2015) 53.
Burrin, Philippe. Francia bajo la ocupación nazi 1940-1944. Paidós. Barcelona. 2004 (1995 francés). 504 pp.
Butler, Susan. Querido Mr. Stalin. La correspondencia entre Roosevelt y Stalin. Paidós. Barcelona. 2007. 432 pp. Reseña de Nuñez Florencio, Rafael. “El Cultural” (1-XI-2007) 12-13.
Carell, Paul. Afrika Korps. Inédita Editores. Barcelona. 2007. 596 pp. Paul Carell (Alemania, 1911), corresponsal e historiador de guerra alemán.
Carell, Paul. Tierra calcinada. La guerra en el Frente Ruso 1943-1944. Inédita Editores. Barcelona. 2008. 647 pp.
Casanova, Julián. Europa contra Europa 1914-1945. Crítica. Barcelona. 2011. 272 pp. Avance en “El País” Domingo (3-IV-2011) 20-21.
Citino, Robert M. La muerte de la Wehrmacht. Las campañas de 1942. Crítica. Barcelona. 2009 (2007 inglés). 541 pp.
Davies, Norman. Europa en Guerra 1939-1945. Planeta. Barcelona. 2008 (2006 inglés). 711 pp. Un libro poco documentado y lleno de prejuicios ideológicos.
Duffy, Peter. Els germans Bielski. Columna. Barcelona. 2009 (2004 inglés). 322 pp. Sobre la resistencia judía en Bielorusia en la II Guerra Mundial; tema de la película Resistencia.
Eisenhower, Dwight. Cruzada en Europa. Inédita. Barcelona. 2007 (1948 inglés). 573 pp.
Evans, Richard J. El III Reich en guerra 1939-1945. Península. Barcelona. 2011. 1.208 pp. Entrevista a Richard J. Evans, al final de la publicación de su trilogía. [disonancias-zapata.blogspot.com/2011_06_29_archive.html]
Goebbels, Joseph. Goebbels: Diario de 1945. Introducción de Rolf Hochhuth. La Esfera. Madrid. 2007 (1977 alemán). 512 pp. Diario del 28-II a 10-IV-1945. Reseña de Ruiz-Manjón, Octavio. “El Cultural” (1-XI-2007) 23.
Gordon, Gary. Esplendor y caída del Imperio Japonés. Desde los sangrientos días de los Samuráis hasta el horror de Hiroshima. Plaza y Janés. Barcelona. 1967. 320 pp.
Hastings, Max. Némesis. La derrota del Japón, 1944-1945. Crítica. Barcelona. 2008. 844 pp. Nemesis. The Battle for Japan, 1944-45. 2007. La II Guerra Mundial en el frente de Asia-Pacífico, con profusión de datos y excelente ritmo narrativo, aunque hay tomas de posición que parecen prejuicios, con una crítica implacable a casi todos los jefes militares y políticos de ambos bandos, a veces lindando con el desprecio personal. Antón, Jacinto. Entrevista. Max Hastings. “El País” Semanal 1637 (10-II-2008) 32-37. Max Hastings (1945), periodista e historiador militar británico, es autor de libros de referencia sobre la II Guerra Mundial.
Hastings, Max. La guerra de Churchill. La historia ignorada de la Segunda Guerra Mundial. Trad. de Juan Rabasseda Gascón. Crítica. Barcelona. 2010 (2009 inglés). 846 pp.
Hastings, Max. Se desataron todos los infiernos. Crítica. Barcelona. 2011. 896 pp. La II Guerra Mundial, centrada sobre todo en la vida en la retaguardia.
Jones, Michael. El sitio de Leningrado 1941-1944. Crítica. Barcelona. 2008. Reseña de Antón, Jacinto. Descenso al infierno de Leningrado. “El País” (31-X-2008) 33.
Keegan, John. Seis ejércitos en Normandía. Del Día D a la liberación de París. Ejército de Tierra. Madrid. 1990. Ariel. Barcelona. 2008. 488 pp.
Latimer, Jon. El Alamein. Inédita Editores. Barcelona. 2004 (2002 inglés). 558 pp. Jon Latimer, historiador y militar británico (1964).
Lowe, Keith. Continente salvaje. Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2015. Ensayo del historiador británico sobre el horror de la posguerra. Reseña de Antón, Jacinto. Callaron las armas y fue un infierno. “El País” (18-II-2015) 35.
Lozano, Álvaro. Kursk, 1943. La batalla decisiva. Malabar. Barcelona. 2007. 594 pp. Reseña de Matías López, Luis. Hitler se suicidó en Kursk. “El País” Babelia 813 (23-VI-2007) 15.
Luzzatto, Sergio. Partisanos. Debate. Madrid. 2015. La Resistencia italiana, en 46 testimonios.
MacDonogh, Giles. Después del Reich. Crimen y castigo en la posguerra alemana. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona. 2010 (2007 inglés). 975 pp. El destino de las obras de arte en Alemania (alemanas o robadas durante la guerra), en cap. 14. Dedos largos (575-590), junto a otros latrocinios menores.
Michel, Henri. La Segunda Guerra Mundial. Akal. Madrid. 1990. 2 vols. Vol. 1. Los éxitos del Eje. 438 pp. Vol. 2. La victoria de los Aliados. 464 pp.
Moorehead, Alan. Trilogía africana. Inédita Editores. Barcelona. 2008. 794 pp. Alan Moorehead (Melbourne, 1910-1983), periodista australiano, famoso corresponsal en la II Guerra Mundial.
Moreno Julià, Xavier. Hitler y Franco. Diplomacia en tiempos de guerra (1936-1945). Planeta. Barcelona. 2007. 789 pp.
Moss, Norman. 19 semanas. Península. Barcelona. 2005 (2003 inglés). 415 pp. La guerra durante el crucial verano de 1940.
Müller, Rolf-Dieter. La muerte caída del cielo. Historia de los bombardeos durante la II Guerra Mundial. Destino. Barcelona. 2008. 384 pp. La hecatombe alemana.
Neitzel, Sönke; Welter, Harald. Soldados del Tercer Reich, testimonios de lucha, muerte y crimen. Crítica. Barcelona. 2012. Reseña de Antón, Jacinto. Así mataban los soldados de Hitler. “El País” (7-IV-2012) 34. Los soldados mataban sin motivos.
Newcourt-Nowodworski, Stanley. La propaganda negra en la Segunda Guerra Mundial. Algaba. Madrid. 2006 (2005 inglés). 336 pp. Un estudio, incoherente y poco documentado (casi todas las fuentes son secundarias), sobre la propaganda de noticias falsas durante la guerra. Solo toca el frente europeo.
O’Donell, Pierce. En tiempo de guerra. El ataque terrorista de Hitler contra Estados Unidos. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona. 2006. 652 pp. Reseña de Moreno Claros, L.F. Ceder frente al diablo. “El País”, Babelia 793 (3-II-2007) 12.
Patton, George S. War as I knew it. Mariner Books. Nueva York. 1995 (1947). 400 pp. Sus memorias de la guerra.
Pleshakov, Constantine. La locura de Stalin. Paidós. Barcelona. 2007 (2005 inglés). 367 pp. Los diez primeros días de la II Guerra Mundial en el frente oriental. Un libro de un anticomunista visceral, con graves errores históricos de base (¿o es una traducción nefasta?).
Rees, Lauwrence. A puerta cerrada. Historia oculta de la Segunda Guerra Mundial. Crítica. Barcelona. 2009. 525 pp.
Riding, Alan. Y siguió la fiesta. La vida cultural en el París ocupado por los nazis. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2011. 489 pp.
Ryan, Cornelius. El día más largo. 1959 inglés. El Día D. Ryan, periodista e historiador irlandés-estadounidense (1920-1974), fue en los años 60 y 70 el más exitoso historiador de la guerra en el frente occidental. Sus archivos se guardan en la Universidad de Ohio.
Ryan, Cornelius. La última batalla. 1966 inglés. La batalla de Berlín.
Ryan, Cornelius. Un puente demasiado lejano. 1974 inglés. La operación Market-Garden.
Showalter, Dennis. Patton y Rommel. Tempus. Madrid. 2008 (2005 inglés). 521 pp.
Simmons, Cynthia; Perlina, Nina. Escritos de mujeres desde el sitio de Leningrado. Prólogo de Richard Bidlack. Trad. de Joaquín Fernández Valdés y Gemma Deza Guil. La Uña Rota. Segovia. 2014. 400 pp. Reseña de Antón, Jacinto. Voces de las troyanas de Leningrado. “El País” Babelia 1.204 (20-XII-2014) 9.
Strobl, Ingrid. Partisanas. La mujer en la resistencia armada contra el fascismo y la ocupación alemana (1936-1945). Virus. Barcelona. 1996. 364 pp. De la lucha de las mujeres, comunistas y judías sobre todo, fuera y dentro de los campos de exterminio.

Artículos. Orden cronológico.
Azúa, Félix de. Stalingrado en estéreo. “El País” (10-XII-2006) 15-16. Estudio basado en las novelas de Vassili Grossman, Vida y destino, y Jonathan Littel, Les Bienveillantes.
Comas, José. Esvásticas en el pentagrama. Vela del Campo, J.Á. Colaboracionismo y genialidad. “El País” (3-XI-2007) 46. La colaboración nazi de la Filarmónica de Berlín y su director Otto Klemperer, en un documental, La orquesta del Reich, de Enrique Sánchez Lansch (Gijón, 1963).
Antón, Jacinto. El hombre que vio llorar a Rommel. “El País” Cataluña (3-IV-2008) 12. Hans Ulrich Von Luck (1911-1997), autor de Panzer Commander (Tempus, 2008).
Antón, Jacinto. Sacarle los colores a Hitler. “El País” Domingo (8-I-2012) 12-13. Presenta un documental de dos horas sobre Hitler, con imágenes inéditas y otras coloreadas, realizado por la directora Isabelle Clark y producción de Louis Vaudeville (el mismo productor de la serie Apocalipsis sobre la II Guerra Mundial).
Juncosa, Xavier. Els desertors blaus. “El País” Quadern 1.472 (21-II-2013) 1-3. Los desertores de la División Azul.
Gómez, Juan. Una deuda con Oradour-sur-Glane. “El País” (12-I-2014) 6. Alemania inicia el proceso contra los últimos responsables vivos de la matanza de 644 civiles en 1944.
Antón, Jacinto. ‘Mataba a cuatro alemanes al día’. “El País” (26-I-2014) 44. Se publican las memorias del francotirador ruso Vasili Záitsev.
Altares, Guillermo. La batalla oculta detrás del Día D. “El País” Domingo (8-VI-2014) 4-5.
Constenla, T. Últimos testigos de Mauthausen. “El País” (14-II-2015) 39. El periodista Carlos Hernández reconstruye la historia de los 9.000 republicanos españoles internados en Mauthausen.
Doncel, Luis. Cuando las madres tiraban al río a sus hijos. “El País” (19-IV-2015) 46. Un libro del historiador Florian Huber, Hijo, prométeme que te vas a disparar, recuerda a Alemania la ola de suicidios al final de la II Guerra Mundial.
Álvarez Junco, José. De las cervecerías al búnker. “El País” (26-IV-2015) 43. Hitler como aviso de que un político oportunista puede ser una amenaza letal.
Bonet, Pilar. Rusia celebra la victoria sobre los nazis con un desfile al estilo soviético. “El País” (10-V-2015) 2-3. El 70 aniversario de la rendición alemana sirve a Putin para publicitar su poder.
Bonet, Pilar. Irina Scherbakova / Historiadora y jefa de programas de Memorial. ‘Moscú utiliza la conmemoración como propaganda contra Ucrania’. “El País” (10-V-2015) 3.
Altares, Guillermo. El día en que murió Hitler. “El País” Babelia 1.224 (9-V-2015) 10-11. La muerte de Hitler y la rememoración del escándalo de los diarios falsos de Hitler que se creyó el gran historiador Hugh Redwald Trevor-Roper (1914-2005).
Altares, Guillermo. Tabúes de la II Guerra Mundial. “El País” Domingo (10-V-2015) 5.

Fuentes. La Guerra en el Oriente y el Pacífico.
Internet.
[http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/contextos/8653.htm] Una web con información resumida y precisa.

Películas.
Objetivo Birmania (1943), de Raoul Walsh.
Regresaron tres (1953), de Jean Negulesco. Un campo de concentración japonés en Borneo.
El puente sobre el río Kwai (1957), de David Lean.
Lluvia negra (1989). Dirección: Shohei Imamura. Duración: 123 minutos. Una bella joven de Hiroshima vive con sus tíos, únicos familiares supervivientes, que quieren casarla, pero todos los pretendientes la rechazan al saber su condición de víctima de la radiación. [http://www.filmaffinity.com/es/film255090.html]
Cartas desde Iwo Jima (2006). Dirección: Clin Eastwood. Duración: 141 minutos.

Series de televisión.
Pacific. Serie producida por Steven Spielberg. La guerra desde la perspectiva de una unidad  militar estadounidense en el Pacífico.

Documentales.
El fin de la guerra: Hiroshima, la decisión final. 73 minutos. [https://www.youtube.com/watch?v=GHmjqdLLXMw] Los últimos días de la guerra en el Pacífico, junto a un resumen del desarrollo de la bomba atómica.
El fin de la guerra: Japón en ruinas. 52 minutos. [https://www.youtube.com/watch?v=hV_c5aEyjro] La posguerra, desde la rendición japonesa hasta 1951.
Iwo Jima. Documental. 45 minutos. Serie: Grandes batallas de la Historia.
La guerra en color. La historia japonesa. Duración: 40 minutos. Un enlace al inicio en: [http://www.youtube.com/watch?v=720-7pA1L6U]
La batalla de Samar. Documental. 45 minutos. La última gran batalla naval de la guerra, en Filipinas, octubre de 1944.
Los merodeadores de Merrill. Documental. 45 minutos. Serie: Misiones peligrosas. La campaña de Merrill en 1944 en Birmania contra los japoneses.

Exposiciones.
[http://es.wikipedia.org/wiki/Museo_Memorial_de_la_Paz_de_Hiroshima] El museo ofrece excelentes muestras sobre el bombardeo y sus efectos.

Libros.
Beasley, W. G. Historia contemporánea de Japón. Alianza. Madrid. 1995 (1990) 439 pp.
Gans, Raymonde de. Japón: el Imperio del Sol Naciente. Círculo de Amigos de la Historia. Madrid. 1976. 179 pp.
Gordon, Gary. Esplendor y caída del Imperio Japonés. Desde los sangrientos días de los Samuráis hasta el horror de Hiros­hima. Plaza y Janés. Barcelona. 1967. 320 pp.
Hall, J. W. El Imperio Japonés. Historia Universal nº 20. Siglo XXI. Madrid. 1973. 355 pp.
Hastings, Max. Némesis. La derrota del Japón, 1944-1945. Crítica. Barcelona. 2008. 844 pp. Nemesis. The Battle for Japan, 1944-45. 2007. La II Guerra Mundial en el frente de Asia-Pacífico, con profusión de datos y excelente ritmo narrativo, aunque hay tomas de posición que parecen prejuicios, con una crítica implacable a casi todos los jefes militares y politicos de ambos bandos, a veces lindando con el desprecio personal. Antón, Jacinto. Entrevista. Max Hastings. “El País” Semanal 1637 (10-II-2008) 32-37. Max Hastings (1945), periodista e historiador militar británico, es autor de libros de referencia sobre la II Guerra Mundial.
Hotta, Eri. Japón, 1941. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2015.
Leguineche, Manuel. Recordad Pearl Harbor. Temas de Hoy. Madrid. 2001. 319 pp. Un resumen periodístico de la guerra en el Pacífico, con muchas fuentes desconocidas en España, pero con una estructura poco coherente debido a la agregación de distintos artículos.
Mutel, J. Historia del Japón. Vicens Vives. Barcelona. 1972. 301 pp.
Preston, Diana. Antes de Hiroshima. Tusquets. Barcelona. 2008. 457 pp. Reseña de Rogelio López Blanco. “El Cultural” (4 a 10-IX-2008) 23. Diana Preston es una periodista e historiadora británica.
Reischauer, Edwin. El Japón. Historia de una nación. FCE. México. 1985. 371 pp.

Artículos. Orden cronológico.
Calvo, José Manuel. Hiroshima en la memoria. “El País”, Semanal 1.504 (24-VII-2005) 28-36.
EP. El Reino Unido apoyó el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki. “ABC” (8-IV-2013).

Fuentes. El Holocausto.
Internet.

Películas.
La caja de música (1989). EE UU. 126 minutos. Dirección: Constantin Costa-Gravas. Intérpretes: Jessicca Lange, Armin Mueller-Stahl.
La lista de Schindler (1993). EE UU. 164 minutos. Dirección: Steven Spielberg. Intérpretes. Liam Neeson, Ralph Fiennes, Ben Kingsley. La historia real de Schindler, quien salvó a miles de judíos en su fábrica.
Hijos de un mismo dios (2001). Polonia. 98 minutos. Dirección: Yurek Bogayevicz. Intérpretes: Haley Joel Osment, Willem Dafoe. La historia de un niño judío en la Polonia ocupada por los nazis.
La solución final (2001). EE UU. 96 minutos. Dirección: Frank Pierson. Intérpretes: Kenneth Branagh, Stanley Tucci, Colin Firth. La conferencia de Wannsee en la que se planificó el Holocausto.
Sin destino (2005). Hungría. 140 minutos. Dirección: Lajos Koltai. La historia semibiográfica (sobre la novela de Imre Kertész) de un niño judío en los campos de concentración
El último tren a Auschwitz (2006). Alemania. 123 minutos. Dirección: Joseph Vilmaier y Dana Vávrovà. Intérpretes: Gedeon Burkhard, Sibel Kekilli, Lena Beyerling, Lale Yavas, Roman Roth. Un tren con 688 judíos se dirige a Auschwitz en abril de 1943 y tienen seis días para intentar escapar.
Marcados por el III Reich (2006). Alemania. 98 minutos. Dirección: Jo Baier. La historia biográfica de un niño judío y su madre alemanes que huyeron de los nazis.
Hannah Arendt (2013). Dirección: Margarethe von Trotta. Intérpretes: Barbara Sukowa, Axel Milberg. La desgarradora experiencia de la filósofa Arendt ante el juicio de Eichmann en Jerusalén y su tesis de la ‘banalidad del mal’, que irritó a gran parte de los judíos.

Series de televisión.
Holocausto (1978). Reseña en Vinyes, Ricard. Ficciones útiles. “El País” (4-IV-2012) 27. La serie televisiva Holocausto (1978) ayudó a la memoria histórica.
Recuerdos de guerra (1988), sobre War and Remembrance, continuación de la anterior novela de Herman Wouk, Winds of War. Duración: 1.620 minutos. Producción y dirección: Dan Curtis. Intérpretes (algunos personajes tienen actores distintos a la primera parte.): Robert Mitchum, Jane Seymour, Hart Bochner, Michael Woods, Sharon Stone, Victoria Tennant. David Dukes, Robert Morley, Barry Bostwick, Sami Frey, John Rhys-Davies, Ian McShane, William Schallert, Bill Wallis, Jeremy Kemp, Polly Bergen, Steven Berkoff, Robert Hardy, John Gielgud, Peter Graves, Ralph Bellamy, Topol. Música: Bob Cobert. Trata la guerra a partir de diciembre de 1941, con especial atención al Holocausto (por ejemplo, el cap. 7 narra la matanza de Babi Yar, los cap. 8-10 el sufrimiento en Therensiestadt y el 11 una matanza en Auschwitz), la batalla de Midway...

Documentales.
El último de los injustos (2013), documental de 220 minutos, de Claude Lanzmann. Sobre la deportación de judíos austriacos al campo de Theresienstadt, con entrevista a Benjamin Murmelstein, último presidente del Consejo Judío del campo. Reseña de Boyero, Carlos. Claude Lanzmann demuestra otra vez que nunca existió la banalidad del mal. “El País” (21-V-2013) 38-39. Costa, Jordi. Entre el martillo y el yunque. “El País” (10-I-2014) 40.
Memoria de los campos (1945). Documental. Dirección: Alfred Hitchcock. Redacción. Restauran el documental de Hitchcock sobre el Holocausto. “El País” (9-I-2014) 41.
Nazi Concentration Camps 1945. Documental. 59 minutos.
No place on Earth (2013). Documental sobre unos judíos que se refugiaron en cuevas de Ucrania desde 1941. Delgado Salmador, Sergio. 511 días bajo tierra: la película. “El País” (17-VI-2013) 40.
Numerados (2013). Documental sobre los supervivientes de Auschwitz.
Shoa (1985). Dirección: Claude Lanzmann. Duración: 10 horas.

Exposiciones.
*<El expolio de los judíos: una política de Estado (1940-1944)>. París. Memorial de la Shoah (30 enero-10 septiembre 2013). Comisario: Tal Bruttmann. El expolio económico de los judíos en Europa. Mora, Miguel. Mercado común… pero sin judíos. “El País” (20-II-2013) 39.
*<Créer pour résister>. Aix-en-Provence. Les Milles (20 septiembre-15 diciembre 2013). Obras de Max Ernst, Hans Bellmer, Ferdinand Springer, Alfred Schulze…  Reseña de Vicente, Alex. Pintar para resistir en Les Milles. “El País” (13-X-2013) 46. Exposición de los artistas que estuvieron encerrados en un campo de deportación en 1940-1944, Les Milles, en Provenza.
*<Más allá del deber>. Madrid. Palacio de Santa Cruz (noviembre-diciembre 2014). Exposición sobre los 18 diplomáticos españoles que ayudaron a miles de judíos a escapar del Holocausto. Junquera, Natalia. Héroes por desobedecer. “El País” (28-XI-2014) 22.

Literatura.
Amat-Piniella, Joaquim. K. L. Reich. Trad. de Baltasar Porcel y el autor. Libros del Asteroide. Barcelona. 2014 (1ª ed. castellano y catalán 1963). 289 pp. Novela autobiográfica sobre su internamiento en el campo de concentración de Mauthausen. Reseña de Muñoz Molina, Antonio. Noche de Mauthausen. “El País” Babelia 1.207 (10-I-2015) 4.
Manrique , W. Un acercamiento polémico al Holocausto. “El País” (2-X-2014) 37. Polémica por la última novela de Martin Amis, La zona de interés, una sátira sobre los genocidas nazis. El artículo resume el tratamiento literario del tema en los últimos años.

Libros.
Améry, Jean. Años de andanzas nada magistrales. Pre-Textos. Valencia. 2006. 195 pp. Reseña de Pardo, José Luis. Llegué, vi, perdí. “El País”, Babelia 779 (28-X-2006) 11. Memorias de un pensador judío austriaco, superviviente de Auschwitz.
D’Almeida, Fabrice. Recursos humanos. Alianza. Madrid. 2013. Ensayo sobre el ocio de los guardias de las SS. Antón, Jacinto. El ocio de los verdugos. “El País” (9-VI-2013) 50.
Duffy, Peter. Els germans Bielski. Columna. Barcelona. 2009 (2004 inglés). 322 pp.
Friedländer, Saul. Los años del exterminio. El Tercer Reich y los judíos (1939-1945). Galaxia Gutenberg. Madrid. 2009. Fragmento Saqueo nazi a los judíos, en “El País” Domingo (20-XII-2009) 14-15.
Götz, Aly. La utopía nazi: cómo Hitler compró a los alemanes. Crítica. Barcelona. 2006. 488 pp.
Harding, Thomas. Hanns y Rudolf. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2014. Biografía paralela del cazanazis Hanns Alexander y su mayor éxito, el Rudolf Höss, comandante de Auschwitz. Reseña de Constenla, T. Mi tío Hanns y el nazi Rudolf. “El País” (4-I-2015) 30.
Hilberg, Raul. La destrucción de los judíos en Europa. Akal, Madrid. 2005 (2002 inglés). 1.455 pp. Martí, Octavi. Obituario. Raul Hilberg, historiador. “El País” (8-VIII-2007) 45.
Hillesum, Etty. Una vida conmocionada. Diario 1941-1943. Anthropos. Barcelona. 2007. 216 pp. Reseña de Mate, Reyes. “El País” Babelia 816 (14-VII-2007) 12. Memorias de una víctima del Holocausto, que marchó voluntaria al exterminio.
Iarov, Sergei (ed.). El diario de Lena. Ediciones B. Barcelona. 2014. 366 pp. Diario de la joven Lena Mujina entre el 22 de mayo de 1941 y el 25 de mayo 1942, con información del sitio de Leningrado. Reseña de Antón, Jacinto. ‘El gato dio para comer diez días’. “El País” (7-X-2013).
Klarsfeld, S. Auschwitz. El álbum fotográfico de la tragedia. Metáfora. Madrid. 2007. Martí, Octavi. Serge Klasfeld / Historiador. “El drama del genocidio lo es de la cultura europea y cristiana”. “El País” (20-I-2008) 34-35.
Rees, Lawrence. Auschwitz. Los nazis y la solución final. Crítica. Barcelona. 2005. 368 pp.
Rees, Lawrence. Los verdugos y las víctimas. Crítica. Barcelona. 2008. 288 pp. 35 entrevistas con supervivientes del Holocausto.
Rozett, Robert; Spector, Shmuel; Zadoff, Efraim (eds). Shoá. Enciclopedia del Holocausto. E.D.Z. Nativ ediciones. Jerusalén. 2004. 572 pp.
Snyder, Timothy J. Tierras de sangre: Europa entre Hitler y Stalin. Trad. de Jesús de Cos. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2011. 609 pp. Reseña de Avilés, Juan. “El Cultural” (13-I-2012) 12-13. Timothy J. Snyder (1969), especialista norteamericano en historia contemporánea de Europa del Este y el nacionalismo. El libro trata sobre las matanzas de soviéticos y nazis (las peores en cantidad y atrocidad), desde la hambruna del campesinado ucraniano en los primeros años 30 hasta el Holocausto y las insurrecciones judía (1943) y nacionalista (1944) de Varsovia.
Yahil, Leni. The Holocaust: The Fate of European Jewry, 1932-1945. Oxford University Press. Nueva York. 1990. 809 pp. Reseña de Sanders, Ronald. The Germans Called It War. “The New York Times” (4-XI-1990). [http://www.nytimes.com/1990/11/04/books/the-germans-called-it-war.html]

Artículos. Orden cronológico.
Michnik, Adam. El horror de Jedwabne. “El País” (8-IV-2001). La colaboración polaca en el Holocausto.
Forges, Jean François. Educar contra Auschwitz. “El País” Babelia 803 (14-IV-2007) 12.
Rizzi, Andrea. Rutka Laskier (Gdansk, 1929-Auschwitz, 1943). Diario del exterminio. “El País” Domingo (22-VII-2007) 1-4.   
AA.VV. Extra del Holocausto. “El País” Babelia 831 (27-X-2007) 1-11. Altares, Guillermo. La banalidad del mal en la ficción. (9).
Antón, Jacinto. Catastro fúnebre de Zoran Music en los campos del horror. “El País” (28-II-2008) 50. Music fue un preso en Dachau y dibujó el Holocausto.
Geli, Carles. La última página del horror. “El País” Semanal 1.648 (27-IV-2008) 14-20. La niña judía polaca Rutka Laskier fue deportada y asesinada en Auschwitz a los 14 años, en diciembre de 1943. Dejó un diario de su vida en el gueto en enero-abril de 1943, El cuaderno de Rutka (editado por Suma), que ha sido comparado al de Ana Frank.
Mora, Miguel. Entrevista. Shlomo Venezia. ‘No teníamos elección. Mataban a los que trabajaban y a los que no’. “El País” (23-V-2010). Recuerdos de un judío sonderkommando de Auschwitz.
Azúa, Félix de. Dos puertas dan al infierno. “El País” (19-VI-2010) 31-32. Los dos museos de Berlín sobre el Holocausto y los nazis.
González, Enric. Los fetiches de la banalidad del mal. “El País” (17-II-2012) 8. Exposición en Jerusalén sobre Eichman y el Holocausto.
Rodríguez Rivero, Manuel. Las películas del odio. “El País” (25-IV-2012) 39. El Ministerio de Propaganda nazi promovió en 1940-1941 tres famosas películas antisemitas: El judío eterno (1940), El judío Suss (1940) y Los Rothschild (1940-1941).
Constenla, Tereixa. Bélgica hace examen de conciencia. “El País” (16-XII-2012) 44. Se inaugura el Museo del Holocausto y los Derechos Humanos, en Malinas, en el que se revisa la actitud belga hacia los judíos y los gitanos bajo la Ocupación.
Monge, Yolanda. El mapa del horror nazi se ensancha. “El País” (5-III-2013) 28-39. Dos investigadores, Geoffrey Megargee y Martin Dean, han ampliado s 42.500 los lugares relacionados con el Holocausto y la represión nazi.
Antón, Jacinto. Revisar el retrato del infierno. “El País” (5-III-2013) 38.
Sotelo, Ignacio. El silencio ante el Holocausto. “El País” (21-V-2013) 8.
Gómez, Juan. Berlín eleva la ayuda a las víctimas del Holocausto. “El País” (30-V-2013) 6. Alemania pagará 772 millones a los supervivientes, unas 56.000 personas, para atención médica.
García, Carolina. El día a día de la barbarie nazi. “El País” (11-VI-2013) 39. Descubiertos unos diarios del nazi Alfred Rosenberg.
Antón, Jacinto. Aquel pedante filósofo de Hitler. “El País” (11-VI-2013) 39. El nazi Alfred Rosenberg.
Vargas Llosa, Mario. El hombre sin cualidades. “El País” (16-VI-2013) 37. La mediocridad de Adolf Eichmann, ejecutor del Holocausto, en ocasión de un film de Margarethe von Trotta sobre Hannah Arendt.
Müller, Enrique. Berthold Beitz, patriarca industrial alemán y justo entre las naciones. “El País” (2-VIII-2013) 50. Gracias a su puesto en la industria salvó a 1.500 judíos del Holocausto.
Ruiz Mantilla, Jesús. La superviviente que dibujó el horror nazi. “El País” Semanal 1.924 (11-VIII-2013) 10-12. La niña Helga Weissova (1929) sobrevivió a los campos de concentración de Terezín, Auschwitz y Mauthausen. Y hoy lo cuenta en su casa de Praga. Ha publicado su Diario en la editorial Sexto Piso.
Zgustova, Monika. El malentendido sobre Hannah Arendt. “El País” (10-VIII-2013) 31. La escritora defiende las ideas de Arendt sobre la banalidad de los malvados (no del mal,).
Ferrero, Jesús. Banalizar el mal. “El País” (8-IX-2013) 35-36. Una defensa de la concepción de Arendt sobre la banalidad de los malvados.
Jahanbegloo, Ramin. La rebelión de la sinrazón. “El País” (1-X-2013) 33. Excelente artículo sobre el Holocausto y la degradación de la cultura moderna.
Mora, Miguel. Gitanos, el presagio de otras infamias. “El País” (3-XI-2013) 10. La persecución y el rechazo a los gitanos tiene una larga historia en Francia, con un punto culminante en la Ocupación alemana en 1940-1944, como prueba el campo de concentración de gitanos de Montreuil-Bellay, cuya historia cuentan los libros de Kris Mirror Tsiganes (2008, cómic en blanco y negro) y Jacques Sigot, Montreuil-Bellay, un campo de concentración durante la II Guerra Mundial. No hay que olvidar que en el Holocausto nazi murieron el 80% de los gitanos, el mismo porcentaje que los judíos.
Fernández-Santos, Elsa. Claude Lanzmann. “‘Shoah’ es una película sin fin”. “El País” (15-XI-2013) 52. Presenta su film El último de los justos, sobre Murmelstein, el rabino del gueto de Terentzin.
Díaz Pérez, Eva. Claude Lanzmann. ‘No hice pedagogía con ‘Shoah’. “El Mundo” (16-XI-2013) 63-64.
Rengel, Carmen. La Historia desentierra Treblinka. “El País” (2-IV-2014) 40. Las excavaciones arqueológicas en el campo de concentración.
Savater, Fernando. ‘Despierta y lee’. Inhumanidad humana. “El País” (29-IV-2014) 40. Un comentario espléndido del libro autobiográfico de Chil Rajchman Treblinka. ¿Qué ganaban los asesinos que dirigían el campo de exterminio? El crimen mismo era su recompensa.
Junquera, Natalia. Benjamin Ferencz / Fiscal de los juicios de Núremberg. ‘No debe haber escondites para autores de crímenes contra la humanidad’. “El País” (21-V-2014) 11.
Antón, Jacinto. Mil años de esplendor y persecución. “El País” (26-X-2014) 44. Abre el Museo de la Historia de los Judíos Polacos, en Varsovia. Informa sobre su historia, cultura, arte y el Holocausto.
Constenla, T. Auschwitz blinda su supervivencia. “El País” (16-XI-2014) 50-51. Contribuciones internacionales para mantener el campo.
Altares, G. Alois Brunner, el último criminal de guerra nazi. “El País” (3-XII-2014) 46. Brunner (1912-2010), lugarteniente de Eichmann, falleció en su escondite de Damasco.
Caparrós, Martín. El peor silencio. “El País” Semanal 2.007 (15-III-2015) 12-13. Recuerda el escaso impacto que tuvieron las primeras noticias del Holocausto en el “Daily Telegraph” el 25 de junio de 1942. No se hizo nada para detener la masacre.
Doncel, Luis. No hay perdón para el contable nazi de Auschwitz. “El País” (4-V-2015) 8.
Altares, Guillermo. Crímenes nazis sin castigo. “El País” (4-V-2015) 8.

Mate, Reyes. Auschwitz, en el umbral de la posmemoria. “El País” Babelia 1.224 (9-V-2015) 10-11.