Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

lunes, 30 de diciembre de 2013

Siria: la situación actual.

Siria: la situación actual.



Mapas de Siria.

Capital: Damasco. Superficie: 185.180 km². Población (2011): 22.510.000. Densidad de población (2011): 121 hab/km². Índice de desarrollo humano (IDH 2011; 0 mínimo, 1 máximo): 0,64. PIB/h (2011): 2.592 dólares.



Vista de Damasco con la mezquita principal.


Damasco y los efectos de la guerra civil.

Población y economía.
Siria cuenta en 2010 con una población de 22,5 millones de habitantes (algunas fuentes la elevan a 23 millones), de los cuales un 55,3% cuenta con menos de 25 años, un desempleo oficial del 10,3%  pero el desempleo real estimado roza el 25%-30%, y una renta per cápita que algunas fuentes cifran en 2.592 dólares y otras elevan a 2.892 e incluso 4.620 dólares.  El país necesita crear 400.000 puestos de trabajos al año, pero sólo crea la mitad, con lo que el desempleo aumenta constantemente, sobre todo el juvenil. El 12% de la población vive en la extrema pobreza y un 30% más en la pobreza.
La agricultura padece sequías desde 2006, especialmente grave la de 2007-2008, por lo que en 2010 se tuvo que importar 500.000 toneladas de trigo.  El petróleo hasta 2010 daba el 10% del PIB, pero las sanciones internacionales y el conflicto civil han provocado una reducción calamitosa.
El gasto público está disparado por las subvenciones a los precios de los alimentos y las deficitarias empresas públicas, que sufren una masiva corrupción y el clientelismo del partido Baaz.
La situación económica y social se ha agravado enormemente por la guerra civil que asola el país desde 2011.

La guerra civil.
Los primeros conatos de rebelión en Siria comenzaron muy pronto, en 2011, pero fueron de immediato duramente reprimidos. En los meses siguientes hubo una escalada en la tensión, sobre todo en las regiones de mayoría suní más pobres. El balance a finales de 2011 apuntaba a unos 5.000 muertos en una incipiente guerra civil.
En 2012 la sangrienta represión del régimen sirio prosiguió, mientras las vanas promesas de reformas y elecciones libres se posponían indefinidamente. Desde enero de 2012 el presidente El Asad rechazó las primeras presiones democratizadoras de la Liga Árabe y achacó la presión popular contra el régimen al terrorismo auspiciado por una ‘conspiración extranjera’ (se refiere a Arabia Saudí, que sería una aliada encubierta de Israel y EE UU).
El régimen desde el principio se sostiene gracias al apoyo de las minorías étnico-religiosas de alauíes (que dominan los cargos principales del Ejército y las unidades militares mejor armadas y entrenadas), kurdos, drusos y cristianos que temen la llegada de un régimen islámico integrista dominado por los suníes, así como de la connivencia interesada de los grupos sociales beneficiados por el Estado, principalmente funcionarios y comerciantes. Sus únicos apoyos exteriores son Irán y, en menor grado, Rusia (su principal fuente de pertrechos militares) y China, que ejercen su derecho de veto en la ONU para evitar la caída del régimen.


Manifestantes sirios atacan los cárteles de propaganda de la dinastía gobernante en 2012.


Foto tomada por Alessio Romenzi  de una niña siria llora a su padre, asesinado en Qusayr en febrero de 2012. [http://memoriandofotografia.blogspot.com.es/2013/01/las-mejores-fotos-del-2012-segun-time.html]


Foto de la fotógrafa hispano-palestina Maysun, tomada en Alepo en octubre de 2012. [http://www.dragondigital.es/2013/01/maysun-mi-trabajo-es-herir-tu-sensibilidad-y-que-reacciones/#more-7158]


Foto del fotoperiodista español Manu Brabo, ganadora del Pulitzer 2013. [http://www.huffingtonpost.es/2013/04/15/manu-bravo-gana-un-pulitzer_n_3087195.html]

El escritor y arabista Juan Goytisolo, en De la primavera al otoño árabe, “El País” (22-I-2012) narra:
‹‹Después de mi último viaje a Damasco (Jornadas damascenas, “El País, 11-VII-2010), invitado por el Instituto Cervantes a una lectura en la universidad, expuse mis impresiones de una ciudad que no había visitado desde hacía 37 años. Su modernización era evidente, las distintas comunidades religiosas convivían de forma pacífica, las basuras no se acumulaban como antes en las calles de los barrios más pobres, la retórica del “socialismo árabe” se había disuelto en la pócima de un liberalismo económico que no osaba decir su nombre, liberalismo que, si beneficiaba a la burguesía de la capital y de Alepo, marginaba el sector agrario y la pequeña y mediana industria subvencionada por Hafez el Asad. Por encima de todo, mis interlocutores afirmaban que su hijo y heredero Bachar había abierto el espacio político y encabezaba una prudente transición democrática omitiendo el hecho de que los mecanismos del poder (ejército, la muhabarat y la estructura estatal del régimen) seguían en manos de la minoría alauí a la que pertenece el clan El Asad y cuya asabiya (espíritu de cuerpo) prevalecía sobre cualquier otra consideración de orden nacional. Tras mi lectura, de tema estrictamente cultural, me llamó la atención que los ministros de Información, Educación y Cultura, sentados en la primera fila del anfiteatro, tomaran la palabra (uno de ellos, exembajador en Madrid, en perfecto español) sin dar paso al turno de preguntas habitual en estos actos. La frustración de los jóvenes asistentes era visible y así me lo confirmó uno de ellos. “No quieren preguntas molestas”, me dijo después un diplomático.
Lo ocurrido en los últimos ocho meses, desde el levantamiento masivo de Deraa contra el asesinato de un adolescente por el “crimen” de haber trazado un grafito contra el régimen, la ferocidad de la represión ha desmentido de forma rotunda el supuesto aperturismo de Bachar el Asad: sus métodos de castigo no se distinguen de los empleados por su padre contra la insurrección islamista de 1979—1982, aplastada definitivamente en Hama a costa de más de veinte mil víctimas. Después de Deraa, los asaltos con blindados, helicópteros y fuerzas de élite a Hama, Homs, Idhil, Banias y a las poblaciones kurdas cercanas a la frontera turca han desencadenado un ciclo de violencia bélica responsable de más de 5.000 muertes, en su gran mayoría civiles. El presunto talante amable de Bachar —como el que se atribuía a Saif el Islam, el heredero de Gadafi— ha resultado falso de toda falsedad. Sus promesas aperturistas (diálogo con opositores escogidos a dedo, liberación calculada de presos políticos, retirada del ejército de las calles) han sido seguidas, como en Yemen, de nuevos asaltos y matanzas de ciudadanos que a pecho descubierto desafiaban los disparos de los francotiradores. Pues, a diferencia de lo acaecido en Hama en 1982 —la carnicería fue cuidadosamente sepultada por la férrea censura del régimen—, las imágenes transmitidas a diario por Facebook, Twitter y demás redes sociales a partir de teléfonos móviles han llegado al mundo entero y suscitado un clamor de indignación en los países árabes y la vecina Turquía. Las sanciones adoptadas por la Liga Árabe —de ordinario incapaz de reaccionar ante los acontecimientos que sacuden a sus Estados miembros— revelan hasta qué punto se ha visto obligada a tomar cartas en el asunto presionada por la opinión pública.
Dicho esto, Siria no es Libia, y las bazas que se ventilan aquí son de mucho mayor alcance. El régimen no ha perdido aún el control del territorio, excepto en el interior de algunas ciudades sitiadas por sus fuerzas represivas. El ejército, allegado por su pertenencia a la minoría alauí, no se ha alzado contra El Asad, y si bien las deserciones aumentan de día en día, no puede hablarse de un conflicto bélico. Otros factores juegan además a favor del clan en el poder: el miedo de la minoría cristiana y de la burguesía damascena y de Alepo a una guerra intersectaria como la que ensangrentó a Líbano y ensangrienta a Irak, de donde decenas de millares de cristianos han huido para refugiarse precisamente en Siria. Sin olvidar el más importante de todos: el choque de intereses estratégicos opuestos. Aliada de Irán y de Hezbolá, es una pieza esencial en el polvorín de un Oriente Próximo siempre a punto de estallar. El temor de Israel a una “democracia islamista” no es menor que el de Teherán a perder su único socio en la región. El bloqueo económico—financiero y la presión política de Turquía, la Unión Europea y la Liga Árabe no afectan a dos países vecinos de Siria, a Líbano e Irak, cuyas fronteras sirven de válvula de escape al asfixiado régimen de Bachar el Asad. Éste perdió en 2000, año en el que sucedió a su padre, la oportunidad de una transición ordenada que devolviera al país la libertad y dignidad que hoy reclama. El traspaso negociado de poderes del dictador al Consejo Nacional de Transición no será fácil, pese a los esfuerzos de Turquía, Francia, Inglaterra, Estados Unidos y la Liga Árabe. Pero la suerte de El Asad está echada. Tarde o temprano tendrá que enfrentarse a un dilema difícil: seguir el ejemplo de Ben Alí o acabar como Gadafi o ante el Tribunal Internacional de La Haya.››
En marzo-abril de 2012 la situación militar se decantó temporalmente a favor del régimen mediante una sangrienta represión, que sin embargo complicaba la salida pacífica y sostenible de la crisis, porque soliviantaba cada vez más a una mayoría de la población contra el régimen de El Asad. Cientos de miles de desplazados huían de los combates, dirigiéndose a Turquía o a zonas más tranquilas del país.
En mayo de 2012 se recrudeció la violencia y el régimen se tambaleó hasta sufrir los peores golpes en julio, cuando perdió el control de barrios enteros de la capital, abundaron las deserciones de mandos importantes del Ejército y la cúpula militar fue descabezada en un atentado suicida. El apoyo diplomático de Rusia y China en la ONU dio posteriormente un poco de aire al régimen, pero la situación militar se ha agravado.
Los ataques con armas químicas el 20 de agosto de 2013 contra la población civil de varios barrios de la periferia de Damasco en manos de los rebeldes causaron cientos de muertos y miles de heridos. La respuesta internacional ha sido mucho más dura que en otras ocasiones y EE UU y sus aliados planificaron una respuesta militar controlada para castigar al régimen sirio si se confirmaba su responsabilidad, aunque este y sus protectores rusos e iraníes han sostenido que el ataque ha sido una añagaza de los rebeldes. Finalmente las grandes potencias han llegado a un acuerdo con el régimen para el desarme de las armas de destrucción masiva y El Asad ha logrado más tiempo y margen para atacar a la oposición armada, y ha conseguido importantes avances estratégicos en los últimos meses de 2013.

El analista estadounidense Robert Kaplan [Pozzi, Sandro. Robert Kaplan / Periodista y escritor. ‘No veo cómo puede funcionar una intervención en Siria’. “El País” (16-IX-2013) 6-7.] considera en septiembre de 2013 que EE UU no debería intervenir en Siria:
‹‹Siria es la expresión geográfica de que no es un país real. Hay diferentes grupos sectarios y étnicos que están vinculados a territorios específicos. Son grupos que lograron estar juntos de una manera estable, aunque forzada, por la familia El Asad durante cuatro décadas. Pero no hicieron nada para desarrollar la sociedad civil o infundir una identidad real de ciudadanía. El único elemento de unidad fue la hostilidad hacia Israel. Eso se está derrumbando y no está claro que haya un Estado. Ese es el problema. (…) Cualquier intervención debe ser liderada por EE UU, oficial u oficiosamente. No veo, sin embargo, como en Siria podría tener éxito o funcionar. El poderío militar de EE UU puede hacer muchas cosas; proteger las líneas de comunicaciones marítimas, puede hacer de equilibrio contra China en beneficio de Japón y Corea del Sur. Pero no puede estabilizar una sociedad islámica muy compleja, en guerra. De haber una solución sería por una negociación entre los vecinos: Turquía, Irán y Arabia Saudí con Rusia.››

Fuentes: Reuters, ACNUR. Tomada de Eva Saiz, EE UU tira la toalla en la guerra de Siria [“El País” (24-VII-2013)]

El balance de víctimas sigue creciendo: a principios de 2015 se contaban más de 206.000 muertos, dos millones de desplazados, medio millón de refugiados en Turquía y Jordania, y enormes destrucciones materiales.
El régimen sirio de El Asad prosigue su resistencia numantina, usando una crueldad criticada por todas las organizaciones de derechos humanos, y la situación se complica con la mayor intromisión de las potencias vecinas, con Irán, Irak y la milicia libanesa de Hezbolah al lado del régimen de Al Assad, y con Arabia Saudí, Catar y Turquía al lado de los rebeldes, que se disgregan por la participación de grupos yihadistas muy radicales cuyos objetivos finales son contrapuestos a los de los laicos.
La creciente fuerza del Estado Islámico (Daesh o ISIS) en el noroeste (con capital en Raqa) y otras zonas es la peor amenaza para el régimen sirio, que ha obtenido a finales de 2015 un importante apoyo militar directo de Rusia.

FUENTES.
Internet.
[http://es.wikipedia.org/wiki/Siria]
[http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/Siria_FICHA%20PAIS.pdf]
[https://www.cia.gov/library/publications/cia-maps-publications/Syria.html]

Documentales.
Nacido en Siria. Documental sobre los niños de la guerra en su viaje a Europa, dirigido por el argentino Hernán Zin. Reseña de García, Rocío. ‘Creí que al cruzar el mar el peligro se había acabado’. “El País” (27-XII-2016).
Collier, Neil; Rocklin, Jeremy. Dying to Be Heard  Reporting Syria‘s War. “The New York Times” (30-XI-2016). Vídeo de 11 minutos sobre la peligrosísima vida de los reporteros en la primera línea de la guerra siria. El periodista sirio Hadi Abdullah se ha comprometido a mostrar la verdad aun a riesgo de su vida.
El infierno en la Tierra: La caída de Siria y el ascenso del Isis. Documental National Geographic. Reseña de Hernández, Belén. Una visión íntima de la crisis de los refugiados. “El País” (18-VI-2017).

Economía.
[http://es.wikipedia.org/wiki/Economía_de_Siria]
Rengel, Carmen. Rusia busca el petróleo y el gas de Siria. “El País” (28-XII-2013) 2-3. Una empresa rusa contrata con Siria la explotación de los recursos submarinos.
Espinosa, Ángeles. Un poderoso mensaje de apoyo. “El País” (28-XII-2013) 2-3. El acuerdo energético refuerza a El Asad.

Sociedad.
Pampliega, Antonio. La guerra devora el viejo Alepo. “El País” (29-XII-2012) 6.
Manzar, Dunia. Damasco, la gran ratonera siria. “El País” (30-XII-2012) 10.
Carbajosa, Ana. La ONU alerta de que un millón de sirios carecen de alimentos. “El País” (9-I-2013) 8.
Dalle, Ignace. Los alauíes luchan por su supervivencia. “El País” (30-VIII-2013) 6-7.
Alandete, David. La polio reaparece en Siria. “El País” (30-X-2013) 6. La crisis repercute en la salud de la población. Prosigue el desarme químico.
Alandete, David. Resignados a una guerra eterna. “El País” (28-XI-2013) 6. La miseria de los refugiados sirios en Jordania.
Sancha, Natalia. La otra lucha de los sirios. “El País” (15-XI-2014) 4. La lucha por la supervivencia económica.
Sancha, Natalia. Kafka en Damasco. “El País” (16-XI-2014) 14. Surgen múltiples actividades culturales al relajarse la represión.
Sancha, N. El peaje diario de la guerra en Damasco. “El País” (11-XII-2015) 6. Las penurias sociales.

Política: Opiniones. Orden alfabético.
Libros.
Álvarez-Ossorio, Ignacio. Siria. Revolución, sectarismo y yihad. Catarata. 2016. 190 pp. Reseña de Bastenier, M. Á. Guía de la guerra siria. “El País” Babelia 1.321 (18-III-2017).
Espinosa, Javier; García Prieto, Mónica. Siria, el país de las almas rotas. De la revolución al califato del ISIS. Debate. Barcelona. 2016. 464 pp. Reseña de Sahagún. Felipe. “El Cultural” (1-VII-2016).
Artículos.
Álvarez-Ossorio, Ignacio. El gran juego sirio. “El País” (14-II-2012) 29. Arabia Saudí, Irán y Turquía libran en Siria un pulso por el predominio en Oriente Próximo.
Álvarez-Ossorio, Ignacio. El reparto del botín sirio. “El País” (27-III-2017). Rusia e Irán apoyan a Al Assad y esperan cobrar el precio al final de la guerra, en forma de áreas de influencia y negocios.
Editorial. Un veto infame. “El País” (5-II-2012) 28. Rusia y China vetan en la ONU un proyecto de paz.
Editorial. Siria se juega su futuro. “El País” (21-II-2012) 26.
Editorial. Siria, sin solución. “El País” (29-II-2012) 26.
Editorial. El abismo sirio. “El País” (15-III-2012) 26.
Goytisolo, Juan (texto); Cáliz, Alfredo (fotos); Fibla, Carla (comentarios de fotos). De la primavera al otoño árabe. “El País” Semanal 1.843 (22-I-2012) 26-45. Argelia (28), Yemen (28-30), Siria (31-33), Túnez (33 y 38), Egipto (38-39 y 44) y Marruecos (45).
Kissinguer, Henry. Los escollos de Siria. “El País” (12-VI-2012) 37. Advierte contra una intervención poco meditada.

Martín, Javier. La sanguinaria estirpe de los Asad. “El País” Ideas 102 (23-IV-2017).
Sanz, Juan Carlos. Una guerra mundial de baja intensidad. “El País” Ideas 102 (23-IV-2017).
Sebag Montefiore, Simon. Siria, el zarpazo de un tigre herido. “El País” Cataluña (26-XII-2011) 2-3.

Política: La revolución y los inicios de la guerra civil (2011-2015).*
Política. Desde 2016.
Sancha, N. Quién es quién en el tablero de la guerra siria. “El País” (27-I-2016) 5. Un resumen de los principales grupos y países (Irán, EE UU, Rusia) en lucha.

Sanz, J. C. La oposición siria desbloquea las negociaciones de Ginebra. “El País” (30-I-2016) 6.
Sanz, J. C. La oposición pide a El Asad un gesto humanitario en Ginebra. “El País” (31-I-2016) 3. Solicita que levante el asedio de hambre a varias localidades.
Sanz, J. C. Los avances militares del régimen sirio suspenden el diálogo de paz. “El País” (4-II-2016) 3.
Guimón, P. La comunidad internacional promete 9.000 millones para ayudar a los sirios. “El País” (5-II-2016) 3. La conferencia de donantes reunida en Londres ofrece ayuda hasta 2020.

Sanz, J. C. La ofensiva de régimen en Alepo fuerza la huida de miles de sirios. “El País” (6-II-2016) 3-4.
Núñez Villaverde, Jesús A. El futuro de Siria no importa. “El País” (7-II-2016) 4. Critica la inacción de la comunidad internacional, con las conversaciones de Ginebra suspendidas sine die.
Sanz, J. C. Las tropas de El Asad redoblan la ofensiva de Alepo. “El País” (7-II-2016) 5.
Mourenza, A. La ONU alerta de que el cerco de Alepo amenaza de 300.000 personas. “El País” (10-II-2016) 3.
Doncel, L.; Sanz, J. C. La voluntad de El Asad de retomar toda Siria pone en riesgo la tregua. “El País” (13-II-2016) 3. Falta una semana para que se aplique la tregua, pero hay pesimismo al respecto.
Sanz, J. C. Rusia y EE UU marcan el paso como en la Guerra Fría. “El País” (13-II-2016) 4.
Mourenza, A. La ofensiva turca contra las milicias kurdas abre un nuevo frente en Siria. “El País” (16-II-2016) 3.
Alandete, David. Bachar el Asad / Presidente de Siria. ‘Queremos un Gobierno de unidad nacional con todas las corrientes’. “El País” (21-II-2016) 2-4. Una larga entrevista en la que El Asad pretende tranquilizar a la comunidad internacional y a los cinco millones de refugiados para que vuelvan. Reconoce el vital apoyo iraní y ruso.
Sancha, N.; Sanz, J. C. El ISIS recibe el plan de tregua en Siria con una ola de ataques. “El País” (22-II-2016) 5. Al menos 180 muertos en atentados a civiles en Damasco y Homs.
Sanz, J. C. Obama y Putin sellan que la tregua en Siria comience el sábado. “El País” (23-II-2016) 5. El Asad convoca elecciones legislativas para el 13 de abril.
Sanz, J. C. La comunidad internacional pugna por consolidar la tregua en Siria. “El País” (27-II-2016) 3-4.
Sanz, J. C. El régimen y los rebeldes acatan la tregua siria con algunos incidentes. “El País” (28-II-2016) 2.
Sancha, Natalia. Iman Maatoa / Refugiada siria en Líbano. Tres años atrapada en una tienda, sin trabajo ni educación. “El País” (8-III-2016).
Bonet, Pilar. Putin ordena la retirada de la mayor parte de sus tropas en Siria. “El País” (15-III-2016).

Sanz, J. C. La negociación para la paz se abre con posiciones irreconciliables. “El País” (15-III-2016).
Sanz, J. C. La tregua en Siria nace con dudas sobre la viabilidad de su aplicación. “El País” (11-IX-2016).
Álvarez-Ossorio, Ignacio. ¿Punto de inflexión en Siria? “El País” (13-IX-2016). Escepticismo sobre el acuerdo de tregua.
Sanz, J. C. El régimen sirio y los rebeldes respetan el inicio de la tregua. “El País” (14-IX-2016).
Sanz, J. C. El régimen sirio machaca los barrios de Alepo en manos de los rebeldes. “El País” (24-IX-2016).
Mars, A.; Sanz, J. C. Washington acusa a Rusia de actos de ‘barbarie’ en Siria. “El País” (26-IX-2016).
Bonet, Pilar. Rusia eleva la tensión al desplegar nuevas baterías de misiles en Siria. “El País” (5-X-2016). Se han roto los contactos diplomáticos con EE UU para lograr una tregua.
Sanz, J. C. La ofensiva de El Asad arrolla la rebelión en Alepo. “El País” (28-XI-2016).
Sanz, J. C. El Asad da un vuelco a la guerra al recuperar un tercio del Alepo rebelde. “El País” (29-XI-2016).
Sanz, J. C. La evacuación del Alepo rebelde rubrica la mayor victoria de El Asad. “El País” (16-XII-2016).
Sanz, J. C. El Ejército declara el control absoluto del este de Alepo. “El País” (23-XII-2016).
Fernández, R.; Sanz, J. C. Rusia anuncia un alto el fuego entre el régimen y los rebeldes en Siria. “El País” (30-XII-2016).
Sancha, N. La legión extranjera que salvó a El Asad. “El País” (7-I-2017).Los milicias chiíes.
Mourenza, A. Al Bab: la nueva madre de todas las batallas en Siria. “El País” (19-II-2017).
Sanz, J. C. El Ejército sirio recupera Palmira de manos del ISIS. “El País” (3-III-2017).
Sancha, N. Un supuesto ataque químico causa una matanza en la zona rebelde siria. “El País” (5-IV-2017).
Sanz, J. C. ¿Otra línea roja traspasada sin respuesta? “El País” (5-IV-2017).

Martínez Ahrens, Jan. EE UU ataca por primera vez a las fuerzas de El Asad en Siria. “El País” (8-IV-2017). Lanza 59 misiles a la base aérea de Shayrat.
Sanz, J. C. Los kurdos conquistan una ciudad clave para recuperar la capital del ISIS en Siria. “El País” (12-V-2017). La caída de Tabqa abre el camino a Raqa.
Sancha, N. Los señores de la guerra siria. “El País” (20-V-2017). Los negocios de los jefes de los grupos militares.

Sancha, N. El Ejército sirio se aproxima al bastión del ISIS al romper el cerco de Deir Ezzor. “El País” (6-IX-2017).

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