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lunes, 30 de diciembre de 2013

Las Comunidades Autónomas de España: la situación actual. Las desigualdades regionales. La reforma autonómica. La cuestión de la financiación.

La situación actual de las Comunidades Autónomas.

Introducción.
Las Comunidades Autónomas.
Dosier: Las desigualdades regionales.
Dosier: La cuestión de la reforma del sistema autonómico.
Dosier: La cuestión de la financiación: las balanzas fiscales y las desigualdades de financiación.* 

Introducción.
La estructura de poder territorial en España es cuestionada desde siempre, pero la crisis económica iniciada en 2007 ha realzado esta cuestión, porque unos juzgan insostenible con cuatro niveles de administración (estatal, autonómica, provincial y local) y abogan por una mayor concentración, y otros consideran que la descentralización debe ser mucho mayor.


Las Comunidades Autónomas.

Mapas de las Comunidades Autónomas y Diputaciones (no hay en las autonomías uniprovinciales y los dos archipiélagos).

En 2012 el Gobierno del PP aprobó una Ley Orgánica de Estabilidad y Sostenibilidad Presupuestaria, que afecta a las Comunidades Autónomas (CC AA), puesto que pone coto a los déficit de sus Haciendas. La negociación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera reúne al Gobierno y a los responsables autonómicos de Hacienda, con temas como las transferencias del Estado, el calendario de las devoluciones de pagos excesivos del Estado, los límites de recargos autonómicos a los impuestos generales, los pagos por prestación de servicios públicos entre las CC AA, el control estatal de los presupuestos autonómicos, la dotación financiera de las transferencias de competencias del Estado a las CC AA, etc.
Las relaciones en 2012-2013 de Gobierno con las CC AA son bastante fluidas porque la mayoría están dominadas por  el PP, lo que no impide que surjan graves problemas debido a los grandes ajustes presupuestarios y que haya problemas puntuales, como muestra el enfrentamiento del Gobierno de Madrid con el estatal.  Diferentes son los casos de las comunidades regidas por CiU, Coalición Canaria, PSOE o PNV, en Cataluña, Canarias, Andalucía, Asturias y Euskadi porque, aunque hay intereses comunes entre los partidos, también hay divergencias notables en la concepción ideológica de las autonomías y en cuanto al nivel deseable de servicios públicos.
Los grandes problemas del ordenamiento político de España reaparecen con fuerza al socaire de la crisis económica, con las fuerzas nacionalistas del País Vasco y Cataluña creciendo en las encuestas electorales y en la presencia social en la calle, con el objetivo de separarse de una España que entienden debilitada y como una rémora para lograr cada comunidad su propia salida de la crisis. Esto se manifiesta sobre todo en el ascenso de la izquierda abertzale en Euskadi y en la multitudinaria manifestación de la Diada del 11 de septiembre de 2012 en Barcelona, después de la cual el presidente de la Generalitat, Artur Mas, se ha decantado hacia un proceso soberanista.

Dosier: Las desigualdades regionales.
Uno de los problemas fundamentales de la política y la economía de España es el debate sobre el grado de solidaridad interregional y la necesidad de nuevos acuerdos sobre la financiación, debido sobre todo a que la división espacial de España entre regiones ricas y pobres se ha incrementado durante la crisis, por su impacto asimétrico sobre las economías regionales. Cabe resumir que ninguna ha mejorado su situación y que las más pobres incluso han empeorado.
La crisis ha tenido un impacto distinto en las regiones españolas según el INE en las estadísticas de 2010 para medir el PIB por habitante, como informa Bolaños en Gran Recesión a escala autonómica, “El País” (15-I-2012).
Un primer grupo lo forman País Vasco (132,5%), Madrid (129%) y Navarra (128,3%). Las regiones norteñas Madrid se beneficia de su destacada participación en el sector de servicios financieros y administrativos.
Un segundo grupo lo forman Cataluña (117,3%), Aragón (11,3%), La Rioja (111,3%) y Baleares (106%). Baleares por su importante sector turístico.
Un tercer grupo, el más numeroso, con Castilla-León (98,3%), Cantabria (98,1%), Asturias (94,4%), Galicia (91%), Comunidad Valenciana (89,1%), Canarias (84,8%), Murcia (83,8%), Castilla-La Mancha (80,6%) y Andalucía (76,6%). Canarias por su pujante sector turístico.
Finalmente, Extremadura (70,4%) se queda descolgada porque no llega al 75% de la media nacional, debido a su alta dependencia todavía del sector primario y el envejecimiento de su población.


Mapa del desempleo por CC AA en enero de 2011. Imagen tomada de "LIbertad Digital".

Mapa del desempleo por CC AA en julio de 2011. El verde para las menos afectadas, el amarillo para las situadas por debajo de la tasa media, y el rojo para las situadas por encima. La única variación significativa es Baleares, donde disminuye el paro en verano por el efecto de la temporada turística.
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Mapa del desempleo por CC AA en julio de 2011. Imagen tomada de "El Economista". Diez puntos de diferencia entre el Norte y el Sur de España.

González y Blanchar, en El paro retrata las diferencias de las dos Españas, “El País” (28-I-2012), informan que con un total para España de 5.273.600 parados (22,85% de la población activa) a finales de 2011, el mapa de distribución regional muestra que las comunidades con una tasa de paro inferior a la media están todas en la parte superior, desde Galicia hasta Cataluña y desde el País Vasco a Madrid, no habiendo variaciones significativas respecto al mapa del desempleo a finales de 2010. Andalucía tiene el récord con 1.248.500 parados (31,23%) y el País Vasco el mínimo con 133.500 parados (12,61%). Cataluña cuenta 775.4000 parados (20,5%), Madrid 628.300 (18,51%) y Baleares 146.500 (25,2%).

Mars, en Cataluña es la región que más cuota gana en el PIB total con la crisis [“El País” (1-IV-2014)] resume los cambios en la situación relativa de las comunidades autónomas tras lo peor de la crisis de 2008-2013.
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‹‹Cataluña era la comunidad con más peso en el producto interior bruto (PIB) del conjunto de España antes de la crisis y no solo lo siguió siendo en 2013, sino que también fue la comunidad que más aumentó su participación en el pastel desde que comenzó el declive. Si en 2008 la economía catalana suponía el 18,5% del total nacional, el año pasado aumentó hasta el 18,8%, tras un refuerzo de 0,36 puntos porcentuales. Aumenta así su ventaja con Madrid, que continúa algo por detrás y representó el 17,9% del PIB total a precios corrientes al acabar el año pasado, lo que suponen 0,15 puntos porcentuales más que hace cinco años, el segundo mayor incremento, según los datos de contabilidad regional publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Por contra, las que más peso perdieron en la economía española fueron la Comunidad Valenciana y Andalucía.
El hecho de que las dos comunidades más ricas de España hayan aumentado su cuota en la economía conjunta refleja también cómo este lustro de crisis ha agravado la brecha entre las economías regionales más y menos dinámicas. La tendencia queda clara con los datos de PIB por habitante: la distancia entre más pobre, Extremadura, y la más rica, País Vasco, ha aumentado. Los extremeños estaban en 2008 en 68,4 puntos sobre una media española de 100, mientras que los vascos en 129,7, lo que supone una distancia de 61 puntos, mientras que en 2013 quedaron en 67,4 y 134,5 puntos respectivamente, lo que amplía la brecha a 67 puntos.
Ninguna comunidad ha escapado, en cualquier caso, a un 2013 aún en recesión. Todas las regiones sufrieron un retroceso del PIB, pero el turismo, que sigue siendo la gallina de los huevos de oro para la economía española, ha marcado grandes diferencias entre la crisis de unas y otras. Canarias y Baleares experimentaron la caída más leve de su economía, de un 0,4%, gracias al tirón del sector servicios. Les siguieron otras dos regiones eminentemente turísticas como Cataluña y la Comunidad Valenciana, con un descenso del 0,8%. En el caso catalán, además, ha influido el que haya realizado un menor ajuste fiscal. Quedaron en el otro extremo Asturias y Castilla y León, con un declive del 2,1% en ambos casos, seguidas de Cantabria y País Vasco (1,9% también en ambas). Madrid queda justo en la media española con un descenso del PIB del 1,2% tras un mal año turístico.
La creación de empleo también sirvió de referencia para observar las diferentes dinámicas de 2013. Cinco regiones lograron crear el año pasado puestos de trabajo. Cataluña resultó la región con mayor número de nuevos empleos (53.700) a mucha distancia de las siguientes, Comunidad Valenciana (6.000) y Baleares (3.900), mientras que Madrid sufrió la mayor destrucción en cifras absolutas, con 87.600 ocupados menos.
Pesa mucho el hecho de que el turismo batiera un 2013 récord en llegada de visitantes extranjeros. España recibió a un total de 60,6 millones de turistas, lo que supuso un alza del 5,6% con respecto al año anterior y algo de mayor calado, recuperar la tercera plaza del ranking mundial que le había arrebatado China (contando por separado las cifras de Hong Kong). EE UU y Francia se mantuvieron en el primer y segundo puesto. Pero, no todo el país se benefició por igual: mientras Canarias, Baleares, Comunidad Valenciana o Cataluña alcanzaron cotas máximas, Madrid vio caer la cifra de turistas.
Pero, aunque una comunidad con una extensa costa como la valenciana aparezca entre las más favorecidas por la actividad del sector servicios en 2013, si se amplia la foto a los estragos de cinco años de crisis, queda entre las peor paradas. Entre 2008 y 2013 los valencianos han visto evaporarse el 10% del volumen de su PIB y el peso en el total de la economía española ha encogido justo lo mismo que ha aumentado la catalana, 0,36 puntos porcentuales. Las siguientes que más caen desde 2008 son Murcia (-9,4%), Castilla-La Mancha (-8,7%) y Andalucía (-8,7%).
Las que mejor han resistido la crisis son Navarra (-4,1%) y Ceuta (-4,3%). La caída en volumen de Madrid (-4,9%) es inferior a la de Cataluña (-5,96%), pero es mayor en precios corrientes (el 5,2% frente al 4,1%), debido a que el deflactor del PIB catalán ha sido algo superior. Eso es lo que explica que la economía catalana haya ganado peso en el reparto total, que el INE mide a precios corrientes.››

Dosier: La cuestión de la reforma del sistema autonómico.
El Estado autonómico español ha funcionado con éxito desde 1978, siendo un modelo de organización político-territorial eficiente en general, sobre todo en la gestión de los servicios públicos, aunque haya sufrido en varias autonomías graves problemas políticos y económicos, en especial casos de corrupción o ineficiencia en la gestión con inversiones absurdas, pero no son más graves que los problemas que generaba el sistema centralista anterior.
La cuestión de su reforma vuela permanentemente sobre la vida política española, con varias propuestas de difícil encaje: una recentralización de parte de los servicios, una profundización federal o incluso confederal, y en el extremo se llega a la independencia en los casos del País Vasco y Cataluña.
La más estimada en las encuestas es la federal, defendida por el PSOE, Unió Democràtica de Catalunya y otros partidos moderados, que pretenden mantener la convivencia de las naciones y regiones de España en un proyecto común. Es también la solución preferida por los técnicos en politología. Pero su racionalidad no significa que se abra paso sin más.
Las propuestas de reforma más evidentes confluyen en:
- Reformar el Senado para convertirlo en una eficaz Cámara de representación territorial de nacionalidades y regiones.
- Reformar el Poder Judicial para adecuarlo a la estructura descentralizada del Estado federal y mejorar el servicio público de la Administración de justicia.
- Impulsar los instrumentos de colaboración y cooperación para reforzar las instituciones de reunión del Gobierno central y los presidentes y consejeros de las CCAA, que aborden de manera compartida y eficiente los problemas comunes.
- Clarificar y consolidar el sistema de distribución competencial para conseguir el equilibrio entre un autogobierno autonómico eficaz y un Gobierno central en el que comparta el interés general de España.
- Afirmar en la Constitución una autonomía local como comunidad política democrática más cercana al ciudadano.
- Reformar el sistema de financiación, estableciendo en la Constitución los principios de suficiencia, corresponsabilidad, coordinación, solidaridad, equidad, ordinalidad y estabilidad.
- Negociar las cuestiones del sistema de concierto vasco, del convenio navarro y el régimen especial canario, singularidades que no deben fracturar la sostenibilidad del sistema general.

Dosier: La reforma federal de España.
Nicolás Sartorius explica ¿Por qué una solución federal? [“El País” (27-XI-2014):
‹‹Se podrá sostener que hay cuestiones más urgentes que la reforma territorial de nuestro Estado: el paro, la pobreza infantil, la desigualdad creciente, la corrupción, etcétera. Tampoco se trata de la única reforma de la Constitución que debemos abordar. Sin embargo, es bastante evidente el agotamiento del modelo territorial que aprobamos en 1978. La crisis catalana es su manifestación más aguda y grave, pero no es la única. El descontento, por diferentes motivos, es general y, en cualquier caso, es un problema de España y como tal lo debemos encarar.
Además, el inmovilismo del Gobierno y el independentismo de los nacionalistas nos puede llevar al desastre. Han transcurrido 36 años desde 1978 y es hora de poner al día nuestro sistema democrático con esta y otras reformas. No se trataría de un proceso constituyente ni de buscar un apaño al tema catalán. Necesitamos una reforma seria y consensuada de la actual Constitución, en la que también la mayoría de los catalanes se encontrasen potenciados.
—En mi opinión, la estructura federal es la culminación natural y lógica del Estado de las autonomías. Es el modelo que mejor garantiza un destino común, basado en la solidaridad y la lealtad, por medio de la cooperación y el respeto a las diferentes particularidades de nuestra sociedad. El reciente referendo escocés y todas las encuestas propias demuestran que la mayoría de la ciudadanía no está ni por el inmovilismo ni por la ruptura, sino por una tercera vía que en España se llama federalismo.
—Se sostiene que el Estado de las autonomías es, en la práctica, una federación. No es mi opinión. No hay un reconocimiento acabado de las plurales identidades; el reparto de las competencias es confuso, no está claro “quién hace qué”, lo que conduce a múltiples conflictos; no tenemos un sistema constitucional de reparto del poder preciso y sólido; el actual Senado es inoperante, mientras que una Cámara de las Comunidades políticas tendría capacidad legislativa plena en ciertas materias y sería instrumento de participación en los asuntos europeos. La financiación no está prácticamente expresada en la Constitución: se deja al albur de los compromisos electorales y es motivo de insatisfacción general.
—Se objeta que una España federal no contentaría a los independentistas y, entonces, ¿para qué cambiar? No se debe hacer la reforma para dar ventajas a nadie o para calmar descontentos particulares. El nacionalista encastillado nunca se contentará, pero sí podemos ampliar mucho la base de apoyo de los que quieren una solución razonable a un problema real y hoy no ven una propuesta alternativa que dé respuesta a sus aspiraciones. En este sentido, habría que abordar dos procesos de decisión. La reforma de la Constitución sería votada por el conjunto de los ciudadanos y la subsiguiente reforma de los Estatutos refrendada en cada una de las comunidades.
—El presidente del Gobierno ha solicitado que se detalle la reforma, pues sostiene que no hay consenso en este momento. Es menester conocer que el consenso es un punto de llegada y no un punto de partida. En el pasado, alcanzamos acuerdos en temas más difíciles. Las propuestas de cada uno deben ser el objeto del diálogo, la negociación, la transacción y el pacto. Y el resultado dependerá de muchas cosas, las principales serán la relación de fuerzas y la fuerza de las razones. No partimos de cero. Se trata de desarrollar, completar, ordenar y transformar el actual sistema territorial en uno de naturaleza federal.
—El Estado federal no es ningún artificio u ocurrencia, sino que su concepción está imbricada en nuestra tradición democrática. Hoy la situación está madura para una estructura federal, que no obedece a ningún principio ideológico, de izquierda o de derecha, al tratarse de un instrumento útil de organización y distribución del poder que garantice la unidad en la diversidad de nuestra convivencia futura.
Estoy convencido de que seguir caminando juntos no solo es lo más conveniente sino también lo más solidario y, en consecuencia, lo más democrático. Porque entre la inmensa mayoría de los ciudadanos anida un sentimiento de estima mutua, de pertenencia común y porque esta democracia que tenemos —necesitada de renovación— es el resultado de una lucha en común, de haber sido perseguidos juntos, de haberla conquistado hermanados; y nadie debería conseguir dividirnos.
Así que en algún momento, más pronto que tarde, deberían sentarse las fuerzas políticas a practicar las cinco fases de la sabiduría política: dialogar entre ellas, debatir con los ciudadanos, negociar, transar, pactar y someter al conjunto de la ciudadanía una reforma de la Constitución que dé un nuevo impulso y abra un nuevo tiempo en el devenir de España. Entre estas reformas, la solución federal debe encontrar su asiento.››

Rafa De Miguel, en ¿Nación federal o federación de naciones? [“El País” (30-XI-2016)] resume el proceso autonómico hasta hoy así como los retos del futuro:
‹‹(…) Los constituyentes de 1978 quisieron dar respuesta a las demandas frustradas de un mayor autogobierno en territorios históricos como Cataluña, el País Vasco, y en menor medida Navarra y Galicia. Diseñaron un sistema abierto que diferenciaba “regiones y nacionalidades”—el eufemismo más cercano al término tabú: nación— , con la intención en primer término de que fueran estas comunidades las que recuperaran el régimen estatutario desarrollado durante la Segunda República y que frustró de raíz la Guerra Civil y los siguientes cuarenta años de franquismo.
No iba a ser posible mantener esa diferencia. Encabezado por los partidos de izquierda —el PSOE en primer término—, un fuerte movimiento popular impulsó el acceso de Andalucía a la autonomía plena, por la vía rápida y a través de un referéndum (1980) que los partidos de derecha intentaron sin éxito despreciar y combatir.
(…) comenzó un proceso de armonización de competencias por arriba de todas las comunidades. Pactos posteriores y reformas sucesivas de los estatutos han creado 17 comunidades autónomas con competencias muy similares a las de los miembros de un Estado federal: sanidad, educación e impuestos, fundamentalmente.
Dos son los problemas a los que hace hoy frente el diseño territorial de España, y el nudo gordiano solo se deshará si se consigue dar con una solución común a aspiraciones que, en un principio, parecen irreconciliables. Por un lado, son cada vez más las voces académicas y políticas que reclaman cerrar ya una estructura que, por su naturaleza, ha sido permanentemente expansiva.
El PSOE ha sido el partido que ha llegado más lejos en su propuesta. En la Declaración de Granada, de julio de 2013, desarrollada más adelante en una propuesta de reforma constitucional, propone “avanzar hacia el federalismo con todas sus consecuencias”. En ningún momento, en una omisión consciente, se habla de Estado federal. Las palabras las carga el diablo, y el recuerdo del desastre federal que trajo la Primera República sigue muy presente. Se persigue así el esquema pero se evita el término. La propuesta aborda los asuntos pendientes del Estado de las autonomías: poner nombre en el texto constitucional a cada comunidad autónoma, “desarrollar los mecanismos de cooperación institucional” entre el Gobierno central y las distintas autonomías (el reclamado principio de lealtad federal), convertir el Senado en la verdadera Cámara territorial que no ha sido, lograr una financiación autonómica suficiente, justa y solidaria, y “respetar las identidades diferenciadas dentro de España”.
Y junto a todo eso, el rechazo al resurgido “derecho a decidir” reclamado en Cataluña y latente en el País Vasco. Un término que, desde el lado opuesto, se identifica como un derecho de autodeterminación camuflado que solo correspondería, en derecho internacional, a las antiguas colonias, y que desde el soberanismo catalán se defiende como la expresión última de un principio que, afirman, prevalece sobre la propia ley: el principio democrático. “Autodeterminación interna, sí; autodeterminación externa, no”, afirma Gregorio Cámara, catedrático de Derecho Constitucional por la Universidad de Granada, diputado socialista y uno de los redactores de la propuesta de reforma constitucional del PSOE.
“Las comunidades autónomas deben ser capaces de adoptar decisiones internas, pero por los cauces legales. En el llamado derecho a decidir está en juego la soberanía, que según establece la Constitución reside únicamente en el pueblo español”, sostiene Cámara.
El problema reside en que la solución federalista, con su carga igualitaria, no gusta a nacionalistas ni independentistas, que en el caso de Cataluña han renunciado a la vía estatutaria y persiguen la secesión. El Tribunal Constitucional, que sistemáticamente ha tumbado sus intentos, ha marcado también el camino para que se pudiera llevar a cabo una consulta popular sobre la independencia: la reforma constitucional a través del camino diseñado por la propia Ley Fundamental, que permite la defensa de cualquier opción, “incluyendo las que pretendan para una determinada colectividad la condición de comunidad nacional”.
Algunos constitucionalistas, como Miguel Herrero de Miñón, rechazan la solución federal. “No contentaría a nadie ni solucionaría el problema”, afirma. Defiende más bien que se dé finalmente a Cataluña, a través de una Disposición Adicional en el texto constitucional, el reconocimiento especial que reclama. El guardián de las esencias, el Tribunal Constitucional, puso el dedo en la llaga en una de sus primeras sentencias contrarias al proceso soberanista: corresponde a este órgano asegurar que se respeta el orden constitucional, pero son “los poderes públicos y muy especialmente los poderes territoriales que conforman nuestro Estado autonómico quienes están llamados a resolver mediante el diálogo y la cooperación los problemas que se desenvuelven en este ámbito”.
Y diálogo, coinciden todos los protagonistas de este debate, es lo único que ha faltado.››


FUENTES. 
General.
Libros.
Cuadrado Roura, J. R. Los desequilibrios regionales y el Estado de las Autonomías. Orbis. Barcelona. 1987. 141 pp. El libro es de sorprendente vigencia porque la división regional y las causas de esta siguen siendo las mismas, con escasas diferencias.

Dosier: Desigualdades regionales.
Internet.
[http://elpais.com/elpais/2016/07/21/media/1469116482_547263.html] Un mapa con las rentas medias de los municipios en 2015.
[http://elpais.com/elpais/2016/09/15/media/1473962047_343790.html] ¿Cuáles son el municipio más rico y el más pobre de cada provincia?
Libros.
Cuadrado Roura, J. R. Los desequilibrios regionales y el Estado de las Autonomías. Orbis. Barcelona. 1987. 141 pp.
Artículos.
Bolaños, Alejandro. Gran Recesión a escala autonómica. “El País” Negocios 1.367 (15-I-2012) 20. El distinto impacto de la crisis en las regiones españolas.
González, J. S.; Blanchar, C. El paro retrata las diferencias de las dos Españas. “El País” (28-I-2012) 18-19.
Bolaños, Alejandro. Las comunidades del sur frenaron la economía en 2011. “El País” (9-III-2012) 27. Padecieron especialmente la crisis de la construcción.
Pellicer, Lluís. Las comunidades que más recortan sufren un mayor deterioro económico. “El País” (28-XII-2013) 24. Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias son las que más pierden PIB en 2012. Los ajustes en gasto social e inversión pública reducen el PIB.
Sérvulo González, J. La crisis eleva la brecha entre comunidades ricas y las más desfavorecidas. “El País” (19-II-2014) 21. Un informe de “Papeles de Economía”, de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) incide en que la crisis iniciada en 2008 ha aumentado la desigualdad regional. El PIB por habitante de Madrid, País Vasco y Navarra es un 64% superior al de Andalucía, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, ocho puntos más que antes de la crisis.
Mars, Amanda. Cataluña es la región que más cuota gana en el PIB total con la crisis. “El País” (1-IV-2014) 23.
Fariza, Ignacio. España copa las cinco regiones con más paro de Europa por primera vez. “El País” (16-IV-2014) 21. Andalucía, Ceuta, Melilla, Extremadura y Canarias encabezan el paro en Europa. El desempleo juvenil es el más alto de la UE.
Mars, A. Extremadura y La Rioja encabezan la recuperación. “El País” (28-III-2015) 20. Con un gráfico del crecimiento regional del PIB en 2014.
Gómez, Luis. Siete años de recesión dibujan una España resistente y una perdedora. “El País” (12-IV-2015) 30. Expertos del CSIC elaboran un Atlas de la crisis.
Bolaños, A. El gasto por habitante en educación y sanidad cayó un 21% en la crisis. “El País” (5-V-2015) 21. Castilla-La Mancha es la comunidad española que más ha recortado el gasto social entre 2009 y 2013. Con gráficos y bases de datos por CCAA.
Sérvulo González, J. Trece comunidades, entre las más pobres de Europa. “El País” (22-V-2015) 39. Un mapa de las desigualdades en España.
Sérvulo González, J. El auge del turismo impulsa el PIB del arco mediterráneo. “El País” (2-VI-2015) 40.
Pellicer, Lluís. El coste de la vida reduce las diferencias de renta entre regiones. “El País” (21-VII-2015) 33.
Bolaños, A. La Rioja y la Comunidad Valenciana, las que más crecen en 2014. “El País” (24-XII-2015) 41. Incluye tablas del PIB per cápita y del crecimiento del PIB.
Bolaños, A. Madrid es la que resiste mejor la crisis y Asturias, la que más pierde. “El País” (26-XII-2015) 33.
Fariza, Ignacio. Valencia, Madrid y Cataluña lideraron el crecimiento en 2015. “El País” (31-III-2016).

Dosier: La reforma del sistema autonómico.
Gómez, Rosario G. El Gobierno abre la puerta a la privatización de las televisiones autonómicas. “El País” (14-I-2012) 12.
Boix, Carles. Sobirania política i responsabilitat fiscal. “Ara” (17-I-2012) 24. El profesor de la Universidad de Princeton defiende que el Estado ha de respetar la autonomía fiscal de las CC AA que quieran responsabilizarse de sus ingresos y gastos, y recentralizar el resto.
Barbería, José Luis. El Estado autonómico contra las cuerdas. “El País” (9-VII-2012) 28-29.
Editorial. Consenso autonómico. “El País” (3-X-2012) 30.
Sotelo, Ignacio. La superación del Estado de las autonomías. “El País” (5-X-2012) 33-34.
Alcaide, Carmen. Reformar la organización territorial. “El País” Negocios 1.404 (30-IX-2012) 17.
Rivas, J.; Manetto, F. El Gobierno se enfrenta al nacionalismo. “El País” (9-X-2012) 10-11.
Romero, José Manuel. El desplome socialista refuerza el PP en Galicia y da alas al soberanismo en Euskadi. “El País” (22-X-2012) 10.
Garea, Fernando. El independentismo roza el récord. “El País” (23-X-2012) 14-15. Las elecciones en Euskadi y Galicia refuerzan a los independentistas.
Elorza, Antonio. ‘Delenda est Hispania’. “El País” (1-XI-2012) 29.
Vidal-Folch, Xavier. Centralismo, nunca jamás. “El País” (1-XI-2012) 23.
Savater, Fernando. Hacerse el loco. “El País” (13-XI-2012) 31-32. Critica el independentismo.
Torreblanca, José Ignacio. Qué cambiar, qué mantener. “El País” (21-XI-2012) 29.
Rey, Fernando. ¿Por qué cambiar algo que funciona? “El País” (28-XI-2012) 33. El autor alaba el Estado autonómico actual, aunque hay que reformar la Constitución para mejorarlo, sin llegar a un Estado federal, pues las autonomías ya tienen más competencias que muchos Estados federales de nuestro entorno.
Orriols, Lluís. Cataluña y España, cada vez más lejos. “El País” (26-IX-2013) 27-28. Retroceden en España los partidarios de las autonomías: hasta un 30% desea que desaparezcan. En cambio, se intensifica el soberanismo en Cataluña y País Vasco.
Juliá, Santos. La crisis del Estado de las autonomías. “El País” (3-III-2014) 31.
Moreno Luzón, Javier. Todos quieren café. “El País” (25-IX-2014) 37. La reforma que se haga para Cataluña la demandarán otras autonomías, por lo que urge una solución federal.
Pérez Viejo, Tomás. Un proyecto para España. “El País” (30-IX-2014) 35. Falta un proyecto nacional común para España.
Aja, Eliseo; Montilla, J. A.; García Roca, J. Reformar el Estado autonómico. “El País” (20-II-2015) 27-28.
Pau i Vall, Francesc. Las insuficiencias del Estado autonómico. “El País” Cataluña (8-I-2016) 2.
León, Sandra. Qué hacer (y deshacer) en el modelo“El País” (30-XI-2016).
Muñoz Machado, Santiago. Consensuar una gran reforma“El País” (30-XI-2016).

Dosier: La reforma federal de España.
Aja, Eliseo. Estado autonómico y reforma federal. Alianza. Madrid. 2014. 405 pp. Reseña de Juliá, Santos. Un lugar para Cataluña. “El País” Babelia 1.200 (22-XI-2014) 10.
Artículos.
Maíz, Ramón. Las razones del federalismo. “El País” (17-X-2012) 33. La opción federal es la más adecuada para España.
Arroyo, Antonio. Enseñanzas del federalismo alemán. “El País” (4-XII-2012) 31-32.
Lapuente, Víctor. Por un reino federal de taifas. “El País” (4-XII-2012) 33. Propone que cada CA tenga mayor autonomía legal y fiscal para aplicar políticas económicas distintas, de modo competitivo, como el ejemplo chino.
Fajardo Espínola, Luis. Una normalización federal. “El País” (19-II-2013) 33. El autor, socialista, propone una reforma en sentido federal.
Cámara, Gregorio; Calvo, Carmen. Por una reforma federal del Estado autonómico. “El País” (11-VI-1013).
Sartorius, Nicolás. ¿Por qué una solución federal? “El País” (27-XI-2014) 37.
Ruiz Soroa, José María. Deriva a la confederación. “El País” (7-XII-2016).