Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

viernes, 17 de enero de 2014

Argelia: la situación actual.

Argelia: la situación actual.

Mapa de Argelia. Fuente: CIA.


Capital: Argel. Superficie: 2.381.740 km². Población (2011): 35,406 millones. Densidad de población (2011): 15 hab/km². Índice de desarrollo humano (IDH 2011; 0 mínimo, 1 máximo): 0,68. PIB/h (2011): 7.000 dólares. Esperanza de vida: 72,9 años.



El IPEX acudió a Argel para apoyar a las empresas del sector de la construcción castellano manchegas
Vistas de Argel.

Sociedad.
Un 47,5% de la población cuenta con menos de 25 años (la media de edad es de 27,6 años), el desempleo ronda el 13,8% (el juvenil asciende al 21%) y la mayoría musulmana llega al 99%.
El Estado subvenciona el pan, la leche, el aceite, la electricidad, la gasolina y el gas, de modo que la mayoría de la población, sobre todo la urbana, tiene un nivel de vida digno y apenas se ve miseria en el país, lo que explica que no haya habido revueltas populares importantes durante la 'primavera árabe' de 2011.

Economía.
La economía argelina crece moderadamente (2% en 2006, 3% en 2007, 2,4% en 2008, 2,4% en 2009, 4% en 2010), pero no lo bastante para aliviar el precio de los alimentos, el paro y la pobreza.
Indepen­diente de Francia en 1962, salieron del país un millón de colo­nos franceses, lo que representó un duro golpe a la economía, y la política de planificación socialista posterior, basada en los ingresos del petróleo y el gas, no consiguió un desarrollo sostenido.
En 2015 es un país todavía en desarrollo, con una renta per cápita relativamente alta para la región, aunque el paro (sobre todo juvenil) es muy elevado y la deuda exte­rior es enorme.

Mapa de los hidrocarburos de Argelia.

El sector de hidrocarburos es el fundamental, pues cuenta con una enorme riqueza en petróleo y gas natural, de los que es uno de los grandes pro­ductores mun­diales; recibe casi todas las in­ver­siones extranjeras; es el principal empleador junto al Estado; y es la fuente del 90% del presupuesto y de las divisas, y el 35% del PIB.
El dinero del petróleo ha permi­tido cierto desarrollo social: poco anal­fabe­tismo y un buen sistema sanitario, pero hay graves problemas: una población de creci­miento exce­sivo, desempleo juvenil crónico, emigración de los jóvenes a Europa, desigualdad social entre la población rural y la urbana, analfabetismo funcional en el campo, macrocefalia capi­talina de Argel, improductividad del sistema agrario socia­lis­ta, una tecnología industrial obso­leta, escaso ahorro para protegerse de las caídas de los precios del petró­leo, elevada deuda externa, falta de democracia real, integrismo religioso muy extendido entre las masas pobres. La violencia estalló final­mente en 1991, con la emergencia del terrorismo.
El sector primario es importante. La agricultura evolucio­nó desde un modelo colonial (francés) de gran pro­piedad y mono­cultivo de productos de exportación (vid, olivo, agrios, fru­ta­les) a un modelo socialis­ta, de di­versificación de culti­vos y grandes obras de regadío, pero que no ha podido ali­mentar a una pobla­ción de explosivo crecimien­to. Paralelamente subsiste un modelo tra­di­cional y poco productivo de agricultura (cereales) y ganade­ría (ca­prina, ovina y bovi­na).
El sector secundario es muy importante, gracias a la riqueza de hidrocarburos, pues aproximadamente cuenta con unas re­servas del 1% del pe­tró­leo y del 4% del gas na­tural del mundo. La indus­tria transformadora es peque­ña, aunque el apo­yo es­ta­tal ha conse­gui­do que esté muy di­versifi­cada en todos los sec­tores y des­tacan el tex­til, cueros y sobre todo el petro­químico.
El sector terciario está poco de­sa­rrolla­do, pues ape­nas hay turismo y los servicios están atrasados. La red de trans­portes es bastante moderna.




Desierto al sur de Argelia.

Política.
Los proble­mas políti­co-reli­giosos, especialmente la corrupción, el inte­grismo islá­mico y el terro­ris­mo, di­ficul­tan el crecimiento, pese a que el gobierno inten­ta trans­formar la eco­nomía de planifica­ción en una econo­mía de mercado, con grandes costes sociales.Gracias al ciberespacio, los jóvenes árabes ignoran las fronteras nacionales. El caso de Buaziz en Túnez a finales de 2010 fue de inmediato asumido como propio por los vecinos argelinos y a principios de enero de 2011, grandes manifestaciones agitaban las principales ciudades de Argelia, aunque los primeros conatos de rebelión fueron reprimidos con moderación. El 24 de febrero de 2011, el Gobierno argelino dio el primer paso atrás ante la presión popular y acabó con 19 años de estado de excepción. A continuación ha evitado tomar medidas impopulares, aunque la crisis económica amenaza de continuo. En las elecciones presidenciales de 2015 volvió a ganar Butteflika, su cuarto mandato desde 1999.
El escritor y arabista Juan Goytisolo, en De la primavera al otoño árabe, “El País” Semanal (22-I-2012) escribe:
‹‹Mi primer contacto físico con el mundo árabe data de 1963, cuando fui invitado a la conmemoración del primer aniversario de la independencia argelina por el Gobierno de Ben Bella. Aunque mis simpatías políticas se dirigían a figuras de probada honradez como Ferhat Abbás, Ben Yedda o Budiaf, marginados por aquél y por el ejército al mando del coronel Bumedián, creía aún en la posibilidad de un Estado democrático y socialista conforme al modelo entonces en boga de los países recién independizados del yugo colonial agrupados en el conjunto de los No Alineados. El golpe de Estado de Bumedián en 1965 que confirió el poder al ejército y a su apéndice político —el Frente de Liberación Nacional, controlado igualmente por el coronel— me hizo ver que una vez lograda la independencia tras una durísima guerra de ocho años el camino de la democracia sería largo, difícil y sembrado de trampas. En mis sucesivos viajes a Argelia, que recorrí casi por entero, advertí la creciente desafección popular por una dictadura que poco o nada tenía que ver con los ideales que exteriormente proclamaba. La rebelión juvenil contra el sistema en 1988, aplastada a costa de centenares de víctimas, puso en evidencia la profunda ruptura existente entre el poder y la inmensa mayoría de la población. Entre tanto, la política de arabización forzada llevada a cabo por maestros formados en Arabia Saudí dio sus amargos frutos: el islamismo radical emergió como única alternativa creíble al FLN y el ejército. Las mezquitas se convirtieron en el único espacio de abierta oposición al régimen y el retorno a las fuentes más puras del islam en el refugio de millones de marginados, unidos por su rechazo del hogra (desprecio), corrupción y arrogancia del llamado despectivamente “partido francés”.
La convocatoria electoral de junio de 1991 confirmó los temores de la nomenklatura y de los débiles y fragmentados partidos laicos: el FIS (Frente Islámico de Salvación) alcanzó la mayoría —como este otoño, pero en circunstancias muy distintas, y con un proyecto más moderado, en Túnez, Egipto y Marruecos—. Su discurso radical fomentó la aparición de grupos salafistas cuyo lema era la lucha armada revestida del carisma de la yihad. Ante el previsible resultado de la segunda convocatoria, fijada seis meses después, el presidente Chadli Benyedid presentó su dimisión y el poder fáctico suspendió las primeras y últimas elecciones libres de la historia argelina. Este golpe de Estado —aplaudido en contra de sus principios constitutivos por los partidos demócratas y los Gobiernos europeos por aquello de “ninguna libertad a los enemigos de la libertad”, iba a sentar cátedra y permitir a los dictadores árabes el visto bueno de Washington, París y Londres en cuanto supuestos baluartes contra el islamismo— desembocó, como sabemos, tras el asesinato de Budiaf en la guerra civil o, por mejor decir, guerra contra los civiles de 1992—1998, que se saldó con la cifra de 150.000 muertos. El ejército y el FLN se impusieron a la rama militar del FIS, al GIA (Grupo Islámico Armado) y a los islamistas de Takfir u Hixara (Excomunión y Exilio), cuyos ultras, refugiados en zonas montañosas de difícil control, se unirían en la pasada década a Al Qaeda del Magreb árabe, y sus atentados y emboscadas colean aún. Pero la frustración y la cólera de la población abandonada a su suerte y sin posibilidades de emigrar a una Europa en crisis no se han apagado. Las tentativas de revuelta durante la primavera árabe fueron abortadas con contundencia, y el temor a un nuevo ciclo de sangre como el de la anterior década actuó de cortafuegos en una gran parte de la población.››

Campo gasístico de In Amenas, objetivo en enero de 2013 de un sangriento secuestro por un grupo salafista.

Fuentes.
Internet.
[http://es.wikipedia.org/wiki/Argelia]
[http://elpais.com/tag/argelia/a/]
[http://noticias.lainformacion.com/africa/argelia]
[http://www.algeria.com/]
Economía.
Cano, Fernando. Argelia se agita. “El País” Negocios (20-II-2011) 24. La economía argelina crece moderadamente.
Cembrero, Ignacio. España disputa a Francia la hegemonía económica en el Magreb. “El País” (21-XII-2012) 4.
Cembrero, Ignacio. El lento declive del gas argelino. “El País” Negocios 1.441 (16-VI-2013) 19.
Casqueiro, Javier. La zozobra de invertir en Argelia. “El País” (20-IV-2014) 10.
Peregil, F. El parón económico abre el debate en Argelia sobre el poder el presidente. “El País” (27-XI-2015) 8. La caída del precio del petróleo castiga la economía.

Peregil, F. El ‘robo legal’ con el que la oligarquía aumenta su fortuna. “El País” (27-XI-2015) 8. La mejora de la situación económica en los cuatro mandatos de Butteflika, desde 1999, no oculta la corrupción y otros problemas.

Sociedad.
Noceda, Miguel Ángel. Unos 900 españoles trabajan en Argelia para 220 empresas. “El País” (20-I-2013) 4.

Sociedad: Cultura / Viajes.
[http://elviajero.elpais.com/tag/argelia/a/]

Política.
Cembrero, Ignacio. Argelia prohíbe la gran manifestación del sábado, pero los convocantes la mantienen. “El País” (8-II-2011) 6.
Cembrero, Ignacio. Un masivo despliegue policial aborta en Argelia la protesta por el cambio. “El País” (13-II-2011) 8.
Cembrero, Ignacio. Argelia deroga el estado de excepción tras dos décadas de prohibiciones. “El País” (24-II-2011) 11.
Cembrero, Ignacio. La protesta se reaviva en el Magreb. “El País” (27-II-2011) 10. Argelia, Marruecos y Túnez.
Cembrero, I. Butteflika anuncia una reforma controlada de la Constitución. “El País” (16-IV-2011) 5.
Cembrero, Ignacio. Los islamistas de Argelia se miran en Egipto y Túnez. “El País” (2-I-2012) 8. El principal partido opositor, el islamista Movimiento para la Sociedad y la Paz (MSP), deja el Gobierno y marca su perfil opositor, en vistas a ganar las próximas elecciones.
Cembrero, Ignacio. Argelia inicia el cambio al aceptar observadores en sus elecciones. “El País” (11-I-2012) 5. Los islamistas intentan concurrir juntos a las elecciones.
Goytisolo, Juan (texto); Cáliz, Alfredo (fotos); Fibla, Carla (comentarios de fotos). De la primavera al otoño árabe. “El País” Semanal 1.843 (22-I-2012) 26-45. Argelia (28), Yemen (28-30), Siria (31-33), Túnez (33 y 38), Egipto (38-39 y 44) y Marruecos (45).
Cembrero, Ignacio. Los partidos islamistas de Argelia se alían para ganar las elecciones de mayo. “El País” (8-III-2012) 6.
Cembrero, Ignacio. Argelia vive en las urnas su ‘primavera árabe’. “El País” (10-V-2012) 2-3.
Cembrero, Ignacio. El antiguo partido único gana las elecciones legislativas en Argelia. “El País” (12-V-2012) 6.
Bustos, Rafael. Argelia: una primavera sin brotes nuevos. “El País” (30-V-2012) 33.
Mora, Miguel. Hollande asume el ‘sufrimiento’ de Argelia. “El País” (21-XII-2012) 3.
Cembrero, Ignacio. La guerra de Malí se extiende a Argelia. “El País” (17-I-2013) 2-3. Un grupo salafista toma un centro gasístico y toma cientos de rehenes.
Cembrero, Ignacio. Los terroristas resisten atrincherados. “El País” (19-I-2013) 2-3.
Cembrero, Ignacio. Final dramático del secuestro en Argelia. “El País” (20-I-2013) 2.
Cembrero, Ignacio. ‘Muchos murieron de un tiro en la cabeza’. “El País” (22-I-2013) 2-3. Muchos rehenes fueron ejecutados.
Cembrero, Ignacio. El terror devuelve Argelia al pasado. “El País” (23-I-2013) 5.
Cembrero, Ignacio. Argelia busca al sucesor de Buteflika. “El País” (1-VI-2013) 2-3.
Chafik Mesbah, Mohamed. ¿Qué futuro espera a Argelia? “El País” (1-VI-2013) 2.
Cembrero, Ignacio. Buteflika se presenta por cuarta vez a la presidencia de Argelia pese a estar enfermo. “El País” (18-XI-2013) 10. Abdelaziz Buteflika lleva ya 14 años como presidente y ha sido proclamado candidato por el Frente de Liberación Nacional (FLN) para las elecciones de abril de 2014 de un nuevo quinquenio.
Cembrero, Ignacio. Lucha sin cuartel entre Buteflika y el Ejército. “El País” (16-II-2014) 10-11.
Cembrero, Ignacio. El mito de un presidente eterno. “El País” (16-II-2014) 10.
Casqueiro, Javier. Argelia prepara otra transición. “El País” (14-IV-2014) 6.
Bastenier, M. Á. Transición de la transición. “El País” (16-IV-2014) 5.
Casqueiro, Javier. Buteflika revalida por cuarta vez su mandato como presidente de Argelia. “El País” (19-IV-2014) 4-5.
Casqueiro, Javier. Buteflika, el Cid argelino. “El País” (19-IV-2014) 5.
Casqueiro, Javier. Las redes del califato llegan a Argelia. “El País” (24-IX-2014) 4. Aumenta el peligro terrorista.
Casqueiro, Javier. Las manifestaciones de los policías ilustran el vacío de poder en Argelia. “El País” (16-X-2014) 6. Rumores de mala salud del presidente Buteflika.

Peregil, F. El parón económico abre el debate en Argelia sobre el poder el presidente. “El País” (27-XI-2015) 8. La caída del precio del petróleo castiga la economía y abre el debate sobre el poder del anciano presidente, reelegido en 2014.