Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

miércoles, 15 de enero de 2014

Ruanda: la situación actual.

RUANDA: LA SITUACIÓN ACTUAL.






Mapa de Ruanda.


Kigali.

Capital: Kigali. Superficie: 26.338 km². Población (2011): 8,8 millones. Densidad de población (2011): 334 hab/km². Índice de desarrollo humano (IDH 2011; 0 mínimo, 1 máximo): 0,43. PIB/h (2011): 1.300 dólares.

Economía.
La economía, muy liberalizada, crece gracias a la agricultura y la minería, mientras la industria textil y de moda despega. Es un país próspero, que crece el 8% en 2014 y cuya clase media es de las que más aumentan en el continente, gozando de seguridad en las calles de Kigali, con miles de refugiados en países europeos que han vuelto para montar negocios, y con acuerdos de libre comercio con EE UU y con otros países africanos que suman 400 millones de consumidores.
Fernando Barciela, en Un relato de superación en el corazón de África [“El País” (19-IV-2015)] explica:
‹‹(…) este pequeño país de África con solo 12 millones de habitantes, 26.000 kilómetros y sin salida al mar, se ha convertido en uno de los casos de éxito más espectaculares en África. Nadie le regatea los elogios ante las marcas que está batiendo. “The Economist” califica a Paul Kagame, el presidente del país, “como uno de los líderes más exitosos en la historia de África” y describe a Ruanda como un lugar en el que “la población está más sana y educada que nunca, la economía despunta, la corrupción es mínima y la inversión exterior crece”. “Time” apunta que “muchos siguen maravillándose de la capacidad de una economía, hasta ahora basada en la agricultura de subsistencia, para convertirse en un centro tecnológico en África y uno de los 20 países que más crecen en el mundo”.
A primera vista, parece haber razones para el entusiasmo. Según el Banco Mundial, “el PIB de Ruanda creció entre 2001 y el 2014 al 9% anual”. Pero hay más razones sorprendentes: la primera que el país no tenía nada que justificara esta trayectoria: carece de crudo y materias primas y el genocidio de 1994 lo dejó destruido. Aún más notable es que el país haya podido incrementar sus índices de desarrollo social. En un reciente artículo Michael Porter citaba a Ruanda “como uno de los países que más ha invertido en desarrollo social”, con unas tasas muy por encima de su nivel económico. Entre 2007 y 2012, el país redujo la tasa de pobreza en un 15% y sacó a 1,2 millones de ruandeses de esa situación. Un estudio de la Universidad de Oxford del 2013 afirma que “en 2033, de seguir así, la pobreza extrema será cosa del pasado”.
La sanidad ha sido una historia de éxito. Atlantic Monthly asegura que “el sistema sanitario local ha logrado un progreso único. El 98% de los ruandeses tiene sanidad pública y el sida y la malaria han caído un 80% en los últimos 10 años y la mortalidad infantil un 60%”. Y todo con una inversión de 55 dólares por persona al año. Igual pasó con la educación. La tasa de escolarización en primaria es del 95%, según el Banco Mundial. Recientemente, el Gobierno del presidente Paul Kagame puso en marcha un proyecto para distribuir 370.000 ordenadores en las escuelas. Hasta el papel de la mujer en la sociedad se está reforzando. El 64% de los escaños en el Parlamento están ocupados por mujeres.
Lo más esperanzador para otros países pobres es que Ruanda ha logrado hacer todo esto casi sin medios. Hasta 1998, el país estaba viviendo de la ayuda internacional. Entonces sólo producía un 30% del presupuesto y el resto venía de las donaciones internacionales. Esta cifra se ha invertido. Ahora la ayuda cubre solo el 38%. La clave de la mejora reside en la estabilidad política y el ambiente propicio al desarrollo. (…) “Kigali sorprende por la limpieza de sus calles, el tráfico ordenado, la ausencia de basuras y hasta la prohibición de bolsas de plástico”, reza un artículo de “Foreign Policy”.
(…) Pese al fuerte crecimiento, el país sigue como uno de los más pobres de África. El 90% de la población vive aun de la agricultura de subsistencia. Y como el crecimiento demográfico es veloz (2,7% al año), el Gobierno considera urgente encontrar trabajo para una población que crecerá de 12 a 16 millones hasta el 2020. Además, como carece de infraestructuras, se han puesto en marcha un nuevo aeropuerto, dos líneas de ferrocarril, carreteras y centrales eléctricas. En el plano de la transformación económica el país tiene su programa de desarrollo Visión 2020, una estrategia montada sobre cinco áreas: un nuevo modelo productivo, desarrollo rural, productividad, empleo juvenil y transparencia gubernamental. Ruanda ha empezado a crear zonas económicas especiales para la industria y el turismo.
Las inversiones directas empiezan a multiplicarse. Este año se firmó un acuerdo con la china C&H Garments para una fábrica de tejidos; Korea Telecom ha invertido 130 millones de dólares en una nueva red, y la estadounidense Symbion Power ha desembolsado 160 millones para extraer gas en el Lago Kivu. Howard Buffet, el hijo del billonario, ha invertido 500 millones en proyectos agrícolas. Ruanda está interesado en proyectos tecnológicos y de telecomunicaciones. En el reciente Mobile World Congress de Barcelona, el país fue calificado como el que cuenta con el servicio de Internet más barato de África. La presencia española es aún escasa. Un informe de la Oficina de Información Diplomática señala que el único contrato de peso obtenido por una firma española ha sido el de Isolux para la construcción de subestaciones eléctricas.››

La economía se basa en la agricultura y el turismo, con significativa importancia de la ayuda exterior al desarrollo. En 2017 hay un 20% de desempleo juvenil y muchos recién titulados emigran para encontrar empleo. La corrupción es muy baja para los niveles africanos. Las infraestructuras de transporte y telecomunicaciones son muy avanzadas y el país es muy atractivo para la inversión extranjera de EE UU, Francia y China.

Sociedad.
La población se divide en tres etnias: los bahutu o hutu (85%), la dominante minoría batutsi o tutsi (14%) y los twa (1%, que son los pobladores más antiguos), Estos porcentajes son solo aproximados, debido a la masacre de 1994 de cientos de miles de tutsis y hutus moderados, y el frecuente mestizaje de las etnias. Las estadísticas van desde los casi 9 millones de habitantes a 12 millones, la más probable en 2015, con un fuerte crecimiento natural, La religión mayoritaria es la católica y la lengua culta es el francés, frutos de la colonización belga entre 1918 y 1962, cuando consiguió la independencia. La lengua oficial es la kinyaruanda, mezcla de francés y lenguas africanas locales.

Política.

Genocidio de 1994.


Paul Kagame, presidente del país, saludando al premier británico Tony Blair.

El régimen ruandés en los últimos años ha estabilizado notablemente su situación política, restañando muchas de las heridas del famoso y espantoso genocidio de 1994, que exterminó a cerca de un millón de personas. El presidente Kagame,al frente de una alianza de la minoría tutsi (dominante de facto) y las fuerzas moderadas de la mayoría hutu, controla desde su victoria militar y el golpe de Estado de 2000 el poder y ganó las dos elecciones presidenciales, de 2003 y 2010, con más del 95% del voto, aunque hay acusaciones fundadas de fraude electoral.
Ha resistido con eficacia los intentos por recuperar el gobierno de los extremistas hutus que cometieron el genocidio. Aunque  el país ha mejorado mucho en el respeto a los derechos humanos, no cabe hablar de democracia plena.
El régimen ruandés ha logrado el apoyo de la mayoría de los países occidentales gracias a su política económica liberal favorable a la inversión extranjera, su estabilidad política y su firme compromiso internacional con las misiones internacionales de la ONU. 
En 2017 la estabilidad política y el crecimiento económico favorecen la consolidación del presidente Kagame, del FPR, que será reelegido tras 17 años en el poder.

Fernando Barciela, en Un relato de superación en el corazón de África [“El País” (19-IV-2015)] explica:
‹‹El gran riesgo que se cierne sobre el país es el aumento de la inestabilidad política ante la imposibilidad legal de Kagame de optar a un tercer mandato. El temor a lo que pueda venir después ha generado un debate sobre si debía modificarse el texto constitucional. Se especula con que Kagame, de un modo u otro, buscará la forma de seguir en el poder. El político está bien visto en Europa y EE UU pese a su pasado como líder del Ejército Patriótico de Ruanda (EPR) o sus métodos de gobierno. Kagame ha sido objeto de denuncias por sus actividades antes y durante el genocidio, por su apoyo a los rebeldes de Congo (que le costó el que diversos países de Europa le retiraran la ayuda) y por la persecución de disidentes. Esta tolerancia, según muchos expertos, se debe a la creencia de que Kagame es el único que puede garantizar la estabilidad, a sus políticas de apertura económica, y al hecho de que Ruanda es uno de los países que más soldados aporta a las misiones internacionales de la ONU.››

Economía.
Velázquez, Jaime. La moda sube al trono en Ruanda. “El País” S Moda 153 (23-VIII-2014) 24-27.
Barciela, Fernando. Un relato de superación en el corazón de África. “El País” Negocios 1.537 (19-IV-2015) 21. También se titula El pequeño gigante de los Grandes Lagos.

Sociedad.
Vicent, Manuel. La otra llamada de África. “El País” (29-VIII-2012). Vicent ficciona la experiencia de un médico en un campamento de refugiados ruandeses.

Agudo, Alejandra. Kigali tiene un plan. “El País” (15-VIII-2016). La capital planea su desarrollo urbanístico para frenar la pobreza, la desigualdad y las enfermedades, pero el 83% de la población vive en asentamientos informales.

Política: El genocidio ruandés en 1994.
Carlin, John. El juez del mundo al revés. “El País” (29-VI-2015) 9. Un juez español, Fernando Andreu, en un sumario abierto en 2008, acusa a los tutsis del Frente Patriótico Ruandés (FPR) del genocidio de 1994, en contra de la evidencia histórica de que un grupo gobernante hutu asesinó a 800.000 tutsis y hutus.

Ferrer, Isabel. El tribunal del genocidio de Ruanda concluye su misión 61 condenas. “El País” (27-XII-2015) 6.

Política.
Muchnik, Nicole. Dieciocho años. “El País” (21-II-2012) 27. Se aclara la complicidad de Francia en el genocidio de Ruanda en 1994.
Parellada, Gemma. La reconciliación vigilada. “El País” Domingo (6-IV-2014) 2-4. Un resumen del genocidio ruandés: 800.000 muertes en cien días.
Mora, Miguel. Ruanda acusa y veta a Francia. “El País” (8-IV-2014) 8.

Ruiz, Sebastián. La amplia sombra del éxito de Ruanda. “El País” (4-VIII-2017). La estabilidad política y el crecimiento económico favorecen la consolidación del presidente Kagame, del FPR, que será reelegido tras 17 años en el poder.

No hay comentarios: