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miércoles, 15 de enero de 2014

El líder sudafricano Nelson Mandela (1918-2013).

Dosier: Nelson Mandela (1918-2013).


El político surafricano Nelson Mandela (1918-2013), premio Nobel de la Paz en 1991, fue durante más de 25 años el preso político más famoso del mundo y después de su liberación se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Suráfrica, desde abril de 1994 hasta junio de 1999, y siendo reconocido desde entonces como una de las grandes personalidades laicas del siglo XX, como confirmó su multitudinario y festivo entierro, al que asistieron decenas de destacados dirigentes mundiales.
Nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo (distrito de Umtata, en la región de Transkei, en la actual provincia de El Cabo Oriental), en una familia de la modesta aristocracia local. Huérfano a los ocho años, se crió en una familia real de la región. Estudió leyes en la Universidad de Fort Hare (Alice), donde entró en contacto con la política y conoció al dirigente negro Oliver Tambo. Ambos tomaron parte en una huelga estudiantil en 1942 que supuso su expulsión del centro universitario. Más tarde conocería a otro dirigente negro, Walter Sisulu, quien le proporcionó un trabajo en un despacho jurídico después de haber obtenido la licenciatura en Derecho a través del servicio de educación a distancia de la Universidad de Suráfrica (Pretoria). [Algunas fuentes afirman que no acabó la carrera]
En 1944, junto a Sisulu, Tambo y Anton Lembede, fue miembro fundador de la rama juvenil del Congreso Nacional Africano (ANC), de la que se convirtió en el presidente en 1951. En 1948 el primer ministro Daniel-François Malan, del Partido Nacional, supremacista blanco, había comenzado a aplicar una política legislativa para consolidar el apartheid, que se presentaba como una división de la sociedad en tres partes estancas, blancos, negros y mestizos, que teóricamente serían libres en sus respectivas zonas y sociedades.
Aunque en principio se oponía a colaborar con otros grupos raciales, Mandela cambió de opinión en 1952, durante el transcurso de la denominada “Campaña del Desafío”. A partir de entonces propugnó la acción conjunta contra la política gubernamental del apartheid. En esta época había fundado con Tambo el primer despacho de abogados dirigido por negros en Suráfrica.
En diciembre de 1952 fue detenido en virtud de la Suppression of Communism Act (Ley de Represión del Comunismo). Aunque su condena de nueve meses quedó en suspenso, se le prohibió acudir a mítines o abandonar el distrito de Johannesburgo. Esta prohibición se renovaría repetidamente durante los siguientes nueve años. A pesar de esta inhabilitación, continuó trabajando con el resto de los dirigentes del ANC. En diciembre de 1956 fue, junto con otras 156 personas, juzgado por traición. El juicio se prolongó hasta 1961 y concluyó con la absolución de todos los cargos. En 1958, un año después de divorciarse de su primera esposa, Evelyn Mase, una enfermera con la que tuvo cuatro hijos, contrajo matrimonio con Nkosikazi Nomzamo Madikizela, quien pasaría a ser conocida como Winnie Mandela, con la que tuvo dos hijas.
Tras la matanza de Sharpeville, en la que 69 ciudadanos negros murieron asesinados por las fuerzas de seguridad surafricanas durante una manifestación en contra del apartheid en marzo de 1960, fueron prohibidos el ANC y el Congreso Panafricano (PAC). En marzo de 1961, con el fin de evitar su detención y una nueva inhabilitación, Mandela pasó a la clandestinidad y, junto a Sisulu, recorrió en secreto el país para organizar una huelga de tres días.
En junio de 1961, los dirigentes del ANC decidieron iniciar la lucha armada y crearon el Umkhonto we Sizwe (‘Lanza de la Nación’), brazo armado del ANC, que dirigió Mandela. En enero de 1962 abandonó Suráfrica y poco después viajó a Argelia, donde recibió entrenamiento para la lucha guerrillera, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió con los líderes de la oposición en el exilio.
Regresó a su país en julio de 1962, mostrándose excesivamente en público, por lo que fue detenido el 5 de agosto, acusado de rebelión y abandono ilegal del país, por lo que fue condenado inicialmente a cinco años de prisión. Mientras se encontraba en la cárcel, la policía registró el cuartel general del ANC en Rivonia (en las afueras de Johannesburgo). La mayor parte de los miembros dirigentes de esta organización fueron arrestados; además se confiscaron diversos documentos, entre los que estaba el diario escrito por Mandela durante su viaje por el extranjero. Él y otros activistas fueron juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia, que duró desde octubre de 1963 hasta junio de 1964. Mandela, que llevó a cabo su propia defensa y la de los otros acusados, como un alegato contra el apartheid, fue condenado a cadena perpetua.
Pasó dieciocho años en la prisión de máxima seguridad de la isla de Robben (próxima a la Ciudad de El Cabo, en la bahía de Mesa), en condiciones extremas la mayor parte del tiempo, antes de ser trasladado a la de Pollsmoor (asimismo cercana a la Ciudad de El Cabo) en 1982, año en el que se inició una campaña internacional en favor de su liberación. Durante su largo confinamiento se convirtió en un símbolo internacional de la resistencia contra la represión de la libertad de pensamiento, y comenzó a escribir su autobiografía, que aparecería en 1994 bajo el título de Long walk to freedom (El difícil camino hacia la libertad), al tiempo que maduraba su pensamiento político de una lucha pacífica por la igualdad.
En 1985, Mandela rechazó la oferta del presidente de la República Pieter Willem Botha de otorgarle la libertad condicional al considerar que éste no estaba dispuesto a modificar su posición sobre el régimen del apartheid. En esos años Mandela mantuvo conversaciones con destacados miembros del Gobierno blanco, que llevaron finalmente a que el gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk le liberase en febrero de 1990, después de legalizar el ANC y otros partidos políticos y tras acoger favorablemente las numerosas presiones internacionales e incluso las de su propio país.
Mandela asumió el liderazgo del ANC y dirigió las conversaciones con el Gobierno entre los difíciles años de 1990 y 1994, cuando en muchas ocasiones parecía que las negociaciones se iban a romper y que estallaría una guerra civil. En 1991, el régimen surafricano derogó la última de las leyes que constituían la base legal del apartheid. Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Suráfrica.
Las primeras elecciones democráticas, celebradas entre el 26 y el 29 de abril de 1994, constituyeron una gran victoria electoral del ANC y en mayo Mandela se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Suráfrica. Tras la aprobación parlamentaria en mayo de 1996 de la nueva Constitución surafricana, Mandela la firmó en diciembre de ese año ante miles de personas, en Johannesburgo; se ponía así fin al periodo de transición democrática iniciado con su salida de la cárcel en 1990 y se daba por terminado el gobierno de coalición formado por el ANC y por el Partido Nacional de Frederik Willem de Klerk.

Mandela entrega en 1995 la copa en la final mundial de rugby al capitán de su selección, evento narrado en la película Invictus. [http://www.rtve.es/noticias/20131210/sueno-ovalado-nelson-mandela/815381.shtml]

Fue un líder integrador, que supo conciliar los intereses y anhelos de todos los grupos raciales de su país, previniendo una guerra civil que gracias a su moderación y capacidad de diálogo nunca llegó. En su debe, empero, ha quedado una política que no ha mejorado significativamente la igualdad económica y social entre blancos (que siguen siendo los más ricos) y negros, aunque estos han mejorado notablemente su nivel de riqueza.
Mandela se convirtió definitivamente en 1997 en un líder indiscutible de las relaciones internacionales africanas. Sirvió de mediador en varios conflictos, como en el de Zaire (actual República Democrática del Congo), que en la primera mitad de ese año acabó por suponer el fin del régimen de Mobutu Sese Seko.
En diciembre de 1997 fue sustituido en la presidencia del ANC por Thabo Mbeki, hijo del líder histórico del partido Govan Mbeki.
Contrajo terceras nupcias en julio de 1998 con Graça Machel (viuda del que fuera presidente mozambiqueño Samora Moises Machel), dos años después de haber obtenido el divorcio de su segunda esposa, Winnie Mandela. Ésta se había visto envuelta en un polémico juicio en el que fue acusada sin éxito de haber cometido asesinatos políticos durante los años en que su esposo se encontraba en prisión.
En octubre de ese año presentó junto al presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, el arzobispo Desmond Tutu, el informe sobre los crímenes cometidos durante la aplicación del apartheid, pero también por el movimiento de liberación de la mayoría negra, incluido el propio ANC, que había promovido la creación de la Comisión. El ANC reaccionó de forma airada ante el informe, pero Mandela se distanció de su propio partido al apoyar los resultados del texto publicado por la Comisión.
El 3 de marzo de 1999 anunció que no se presentaría a la reelección presidencial, en los comicios del 2 de junio, y le sucedió el 16 en la jefatura del Estado el ganador y anterior vicepresidente, Thabo Mbeki, que siguió en general la política de su predecesor, pero cometió, entre otros errores, uno especialmente terrible al no actuar con sensatez, sino movido por prejuicios ideológicos, contra la epidemia de sida que tanta mortandad ha infligido al país.
En los años siguientes Mandela se erigió en la conciencia cívica de Sudáfrica y en un líder carismático de los movimientos por la democracia y la igualdad en todo el mundo, siempre con su eterna sonrisa, un innegable carisma y la voluntad de llegar a acuerdos incluso con los que estuvieran en las antípodas de su pensamiento.
La degradación de su salud fue evidente desde 2010 y, mientras su familia se disputaba los beneficios económicos de su figura, fue desapareciendo en silencio, molesto por la deriva del ANC hacia el nepotismo y la corrupción, sobre todo con el último presidente, Jacob Zuma, aunque él fue siempre respetado e incluso amado por la población tanto negra como blanca de su país y por la inmensa mayoría de la opinión pública mundial.

Fuentes.
Internet.
Enciclopedia Microsoft. Es la fuente primordial de esta entrada.

Películas.
Invictus (2009). 134 minutos. Dirección: Clint Eastwood. Intérpretes: Morgan Freeman y Matt Damon. Basada en el libro de John Carlin Playing with the enemy. Narra el año inicial de la presidencia de Mandela, entre 1994 y 1995, y su colaboración con el capitán del equipo de rugby de Sudáfrica, François Peinaar, que ganó la copa del mundo de 1995, superando el estigma del apartheid y contribuyendo a la unión de su país.

Libros.

Mandela, Nelson. El largo camino hacia la libertad. Aguilar. Madrid. 2013. 253 pp. Autobiografía.

Artículos.
Carlin, John. El hombre que derrotó al racismo. “El País” (6-XII-2013) 1-4.
Velázquez, Jaime. Tras las huellas de Nelson Mandela. “El País” (6-XII-2013) 5.
Rodríguez, Marta. Un país mejor, pero no tanto. “El País” (6-XII-2013) 6-7. Un resumen de la situación política, social y económica en Sudáfrica y de la influencia perdurable de Mandela.
Naír, Sami. Nuestra parte negra. “El País” (6-XII-2013) 10.
Dorfman, Ariel. Un líder más allá de la leyenda. “El País” (6-XII-2013) 11.
Rodríguez, Marta. Un legado para la libertad. “El País” (7-XII-2013) 1.
Carlin, John. La fuerza de la concordia. “El País” (7-XII-2013) 3-5.
Keller, Bill. La muerte de un libertador. “El País” (7-XII-2013) 4-6.
Tutu, Desmond. ‘Su paso por la cárcel fue crucial’. “El País” (7-XII-2013) 7.
Rodríguez, Marta. El único símbolo de unión para todos. “El País” (7-XII-2013) 8-9.
Parellada, Gemma. El líder que querían los africanos. “El País” (7-XII-2013) 10-11.
Rodríguez, Marta. El clan Mandela se disputa el legado. “El País” (7-XII-2013) 12.
Caño, Antonio. EE UU pierde a su último héroe. “El País” (7-XII-2013) 14.
López Palacios, Iñigo. Cuando el pop se hizo político. “El País” (7-XII-2013) 16.
Carlin, John. Las últimas 48 horas de Mandela. “El País” (8-XII-2013) 2-3.
Rodríguez, Marta. El cortejo fúnebre recorrerá Pretoria durante tres días. “El País” (8-XII-2013) 3.
Mandela, Nelson. ‘Un ideal por el que estoy dispuesto a morir’. “El País” (8-XII-2013) 4-5. Su alegato en el juicio de 1964.
Fagotto, Matteo. Secundarios en escenarios para la historia. “El País” (8-XII-2013) 6-7.
Carlin, John. Mandela y su carcelero, el señor Brand. “El País” (8-XII-2013) 8.
Jahanbegloo, Ramin. Mandela pertenece al mundo. “El País” (8-XII-2013) 37.
Carlin, John. La fiesta en honor a Mandela en la que los políticos no cuentan. “El País” (9-XII-2013) 6.
Rodríguez, Marta. El verdadero hogar de Mandela. “El País” (10-XII-2013) 10. El suburbio de Alexandra, al norte de Soweto, sirvió de refugio a Mandela en los años 40.
Carlin, John. El último triunfo de Mandela. “El País” (11-XII-2013) 1 y 6-7. El funeral fue una fiesta.
Timoshenko, Yulia. Reflexiones de una presa sobre Mandela. “El País” (11-XII-2013) 27. La política ucrania medita sobre las enseñanzas de Mandela.
Carlin, John. Un entierro que sepulta el racismo. “El País” (15-XII-2013) 6. Mandela ha triunfado en sepultar el apartheid. El país debe centrarse ahora en mejorar la igualdad económica y social.
Todorov, Tzvetan. El ejemplo de Mandela. “El País” (18-I-2014) 23.

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